jueves, 18 de marzo de 2010

2010 será más sangriento que 2009.- Medina-Mora

Por Emiliano Ruiz Parra

Londres.- El embajador de México en el Reino Unido, Eduardo Medina-Mora, acudió el martes a la London School of Economics (LSE) a defender la guerra contra el crimen organizado que libra desde diciembre de 2006 el gobierno federal, y que ha provocado 16 mil muertos. Ante un público que le cuestionó su mirada triunfalista, Medina-Mora pronosticó que 2010 será aún más sangriento que 2009, y que le tomará a México una generación construir las instituciones de seguridad capaces de enfrentar a los cárteles.
“Este año, mi pronóstico o cálculo es que alcanzaremos 12 homicidios por cada 100 mil habitantes, mientras que tuvimos 11 el año pasado. Este año vamos a crecer, así como crecimos el año pasado también. En Colombia tuvimos 38 homicidios por 100 mil habitantes; se tienen más de 30 en Brasil, arriba de 40 en Venezuela. Esto no es acerca de la violencia, esto es acerca de cómo se concentra la violencia geográficamente y cómo se lleva a cabo” [1], dijo.
El ex procurador general de la República (2006-2009), ex secretario de Seguridad Pública (2005-2006) y ex director del CISEN (2000-2005) se enfrentó a su primer foro académico como diplomático en Londres, en donde ofreció la conferencia “Una visión del México contemporáneo” de apenas 25 minutos, de los cuales una tercera parte los dedicó a seguridad. Sin embargo, fueron las preguntas del público las que lo llevaron a dar una explicación amplia sobre la guerra contra el narcotráfico.
Afirmó que el objetivo no es terminar con el tráfico de drogas, porque eso es imposible. Lo que se busca es fragmentar a las organizaciones criminales a tal punto que dejen de plantear una amenaza a la seguridad y libertad de las personas y al control del Estado sobre porciones del territorio. Colombia, añadió, es un buen ejemplo de ello. Al final, el propósito es pasar de un problema de seguridad nacional a un problema policiaco.
De acuerdo con Medina-Mora, la violencia que deja esta guerra es un síntoma positivo. La ausencia de violencia significa que las organizaciones de tráfico de drogas se han apoderado de las instituciones: “El problema no es cuando encuentras violencia; el problema es cuando no la encuentras y estos grupos realmente ganan control de las instituciones, que es lo que está ocurriendo de alguna manera”[2].

Una generación para construir instituciones
La tarea del gobierno para ganar la guerra contra el narcotráfico es construir instituciones confiables (sound institutions) que sustituyan al Ejército. Pero a la velocidad que va la inversión en ellas, esta tarea tomará una generación[3], afirmó.
¿Pero cómo empezó todo? Según Medina-Mora, una condición innegable es la inelasticidad de la demanda de las drogas: son una mercancía cuyo mercado es estable a pesar de la variación de precios. Pero tres factores ocurrieron en los últimos años que modificaron las condiciones: el primero, que los Estados Unidos cerró la ruta del Caribe para el tráfico de drogas; segundo, que México le dio atribuciones constitucionales sobre seguridad pública a los municipios y que los Estados Unidos levantaron la prohibición de venta de rifles de alto poder que había estado vigente entre 1994 y 2004.
Aun cuando el Estado busque generar instituciones policiacas confiables, no aspira construir una policía nacional: “No una policía nacional porque eso es imposible de procesar políticamente y, más importante, es imposible de manejar la evolución del proceso en ese respecto”[4].
Aun cuando reconoció que 15 estados de la Unión Americana han legalizado la posesión de mariguana, el debate sobre la legalización de las drogas, aun seductor, dijo, es sólo académico, pues se enfrenta a dos problemas: el de la simultaneidad (que todos los países lo adopten al mismo tiempo) y a que las drogas “son ilegales por naturaleza”: la mariguana, por ejemplo, afecta la percepción del tiempo y el espacio y así pone el riesgo al consumidor y a terceras personas, de una manera que no es visible, como si lo es el alcohol cuando se ha ingerido en fuertes cantidades, dijo.

Un auditorio hostil y un compromiso con los derechos humanos
A continuación algunas de las preguntas del público:

Estoy muy impresionada sobre su actitud positiva sobre lo que ocurre en México. Usted dijo que algunos ciudadanos piensan que todo está mal y son excesivamente críticos. Quiero recordarle que México es un lugar lleno de crímenes políticos, en donde los más pobres sufren abusos fomentados por el Estado, por grupos paramilitares, en un sistema dominado por la impunidad, ¿cómo le hace para mantener su optimismo?

Habiendo sido procurador general y director del CISEN, no hay alguien con más conocimiento sobre lo que ocurre en México sobre asuntos de seguridad. ¿Cómo siente que haya sido un fracaso su área de trabajo?, ¿cómo se siente venir y decir a los mexicanos que todo está bien?, ¿cuándo vamos a dejar de culpar a otros de nuestros problemas? ¿Cómo embajador tiene alguna estrategia contra esta imagen que tiene México en el mundo, que nunca había tenido sino hasta ahora. Todo el tiempo los periódicos en el Reino Unido ponen que Bill Gates no es el hombre más rico del mundo, sino un mexicano, y al mismo tiempo, la BBC transmitió un programa, Trópico de Cáncer, que muestra los problemas y los asesinatos en México. ¿Cuándo vamos a reconocer que los problemas no están en los Estados Unidos, cuando vamos a reconocer que los problemas son las desigualdades que persisten en el país?

¿Estaría de acuerdo en que retirar la jurisdicción militar en caso de violaciones a civiles sería un paso adelante?, ¿cuáles son los otros retos que impiden a México convertirse en un país transparente y confiable, especialmente en materia de derechos humanos?

Es difícil celebrar el Bicentenario dadas las condiciones del país. Si hacemos una comparación entre la gente que estaba en pobreza extrema hace 200 años y ahora no encontraremos una gran diferencia. ¿Qué se puede traducir [lo que dijo] en beneficios para todos los mexicanos y no solo para un grupo de privilegiados?

¿Cómo se siente personalmente cuando se pone a México en la misma categoría que Pakistán y Yemen, de estados fallidos?

Eduardo Medina-Mora se defendió: en sus nueve años al frente de instituciones de seguridad pública percibió todo, excepto el fracaso. Comparar a México con Yemen y Pakistán no tiene sentido. Decir que México está igual que en la Independencia es no entender la historia para nada.
Transcribo su respuesta sobre los derechos humanos:
“Habiendo dirigido el área de seguridad pública del país, habiendo sido responsable de la Policía Federal Preventiva, habiendo sido muy activo no sólo en combatir el crimen organizado pero también enfrentando protestas sociales [afirmo que] el respeto a los derechos humanos no es sólo un mandato legal y ético a la fuerza del Estado, sino una necesidad para el éxito operativo. Si no se respetan los derechos humanos, si no respetas a los ciudadanos normales cuando cumples con tu deber, pierdes la capacidad de cumplir con tu deber. Es por eso que se necesita entrenamiento.
“No creo que el respeto a los derechos humanos sea algo ajeno al requerimiento operativo, sino todo lo contrario: no hay manera de ser operativamente exitoso sin respeto a los derechos humanos[5]”.
Cualquier similitud con el operativo en San Salvador Atenco, que dirigió el ahora embajador, es literalmente pura coincidencia.

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[1] “This year, my forecast or calculation is that we will reach twelve intentional homicides per hundred thousand members, we had eleven last year. This year we will grow up, as we went up last year as well. In Colombia, last year, they had 38 intentional homicides per hundred thousand. You have over thirty in Brazil, over forty in Venezuela. This is not about violence. This is about how this violence is concentrated geographically and how it is performed”.
[2] “The problem is not when you find violence, the problem is when you do not find violence and these groups really gain control of institutions and citizens’ lives, which in a way it is happening”.
[3] “To build up sound police institutions is a major challenge. I think it is going to take a generation if we keep on investing the money we are investing into this and we keep those objectives”.

[4] “Not a national police because it is impossible to process politically, and second, more importantly it’s impossible to manage the evolution process in that respect”.
[5] “Having headed the public security area of the country, having being responsible for the federal preventive police, having been very active not only in fighting organized crime, but also in addressing social protest, [I think] that human right respect is not only an ethical and legal mandate for the forces of the states. It’s an operational success requirement. If you do not respect human rights, if you do not have the respect for ordinary citizens when you fulfil your duty, you lose the ability to fulfil your duty. This is why you need training and a focus for the polices forces [inaudible] this is something that is really in the centre for the success possibility of the future, therefore, I don’t think that human rights respect is something out from the operational requirement but quite the contrary. There is no way to be operationally successful without respect for human rights”.

3 comentarios:

  1. Gracias por este post, Emiliano.

    Es inverosímil.

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  2. No puedo concibir el cinismo de este señor. Es realmente de dar miedo.

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  3. Este premio a la ineptitud y corrupción casi igual de increíble como el nuevo puesto asignado a Carstens. Es la primer ocasión que te leo Emiliano y me pareció muy buen post. Saludos

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