viernes, 28 de junio de 2013

La vigencia de George Orwell y 1984 en la era Obama

Por Emiliano Ruiz Parra

Ciudad de México  (28 junio 2013).-   En septiembre de 1945, George Orwell rentó una casa en Barnhill, en el norte de la isla de Jura, en Escocia, a donde se recluyó a escribir su obra maestra, la novela 1984. Desde Londres, el viaje a Barnhill tomaba 48 horas y la tienda más cercana estaba a 40 kilómetros de distancia: "Jura, pensaba Orwell, sería el último lugar al que afectaría el régimen que estaba proyectando para 1984", escribió su biógrafo Jeffrey Meyers.

En 1984, Orwell describió un régimen totalitario que vigilaba a cada uno de sus ciudadanos: "El Gran Hermano te observa", era la advertencia de la dictadura en la imaginaria Oceanía de Orwell. El Gran Hermano -Big Brother- era el mítico líder del partido en el poder.



Tras la revelación del analista de inteligencia Edward Snowden, el 6 de junio pasado, de que la Agencia Nacional de Seguridad de Estados Unidos es capaz de monitorear las comunicaciones electrónicas en todo el mundo, las ventas de 1984subieron 5 mil por ciento en el portal Amazon.

Consultados por REFORMA, el sociólogo Roger Bartra y los novelistas Jorge Volpi y Yuri Herrera destacaron la paradoja de que el sistema de monitoreo PRISM -por el que Estados Unidos almacena y analiza las comunicaciones privadas- se haya desarrollado en un país que afirma proteger las libertades individuales.

El paralelismo con la obra de Orwell, dijeron, no reside en que actualmente vivamos bajo una dictadura planetaria como la de 1984, sino en que la sociedad estadounidense haya aceptado este sistema de vigilancia a cambio de la promesa de mayor seguridad frente al terrorismo.

De acuerdo con Bartra, la caída del bloque socialista en 1991 hizo necesario que los Estados Unidos buscaran otros enemigos -reales e imaginarios- para generar mecanismos de cohesión y legitimidad.

Bartra: "La democracia está empezando a tener dificultades para legitimar su poder. Estados Unidos se rige por un sistema bipartidista ya muy desgastado y está estimulando la imaginación de los ciudadanos ante la existencia de poderes terroristas, malignos, que utilizan a personas como Julian Assange o Snowden para sus fines".

Según Bartra, la construcción del terrorismo como amenaza es un ejemplo perfecto de lo que él ha llamado "las redes imaginarias del poder político". Personajes como Assange, Bradley Manning o Edward Snowden formaron parte de esas redes pero "comprendieron lo que estaba pasando" y lo denunciaron.

En 1984, Orwell acuñó el verbo "doblepensar": un procedimiento en donde el discurso oficial creaba la realidad. Los libros de historia se reescribían de acuerdo con los dictados del Partido.

"Hay una hipocresía y un 'doblepensar' que es alarmante: los Estados Unidos cometen ilegalidades e inmoralidades (con el sistema de espionaje) y a pesar de eso denuncian a sus contendientes políticos (como Assange y Snowden) por haber infringido la ley".

Yuri Herrera, novelista mexicano que combina su residencia entre México y Estados Unidos, llamó la atención sobre el mismo fenómeno: "Es una operación orwelliana: invertir los términos con los que se designa algo: Snowden denuncia el espionaje y a él lo acusan de espionaje. Es una salida cínica del gobierno de Estados Unidos".

Desde 1961, Erich Fromm advirtió que la distopía orwelliana no sólo se aplicaba al bloque socialista sino también al Occidente capitalista. Apuntaba que era una contradicción que se le llamara "mundo libre" aun cuando existían las dictaduras militares de Sudamérica y los regímenes de Francisco Franco en España o de Antonio de Oliveira Salazar en Portugal, en ocasiones apoyados por Estados Unidos.

"Es paradójico y triste que esto ocurra en una administración como la de Obama y con un presidente que gozaba de enorme popularidad por enfrentarse a las medidas autoritarias de Bush", afirmó Volpi en entrevista. El novelista llamó la atención de que 56 por ciento de los estadounidenses -según una encuesta del Pew Center y el Washington Post- acepten la violación de sus comunicaciones: "la victoria del Gran Hermano no ocurre cuando un régimen decide vigilar sin tregua a sus ciudadanos, sino cuando éstos lo consideran normal", escribió en un artículo publicado en Reforma.

Para Herrera, Obama resultó una figura decepcionante por las expectativas que suscitó: "para empeorar las cosas es aún más orwelliano: el Gran Hermano nunca se presenta cínicamente sino como tu hermano, como la figura que te va a proteger".

Orwell afirmó: "Cada renglón que he escrito en serio desde 1936 fue creado, directa o indirectamente, en contra del totalitarismo y a favor del socialismo democrático". El escritor, nacido en la India de padres británicos, habría de morir de tuberculosis a los 46 años en 1950, un año después de que se publicara 1984.

Cuestionado sobre el silencio de los políticos mexicanos a la revelación de Snowden, Herrera lo comparó con la posición frente a la violencia: "Es muy al estilo priista: mientras no hablemos de ese problema podemos convencernos de que no está sucediendo".

Antes de colgar en la entrevista telefónica, Herrera bromeó:"Justo ahora voy a recoger mi visa para los Estados Unidos. No dudes que nos están oyendo. A ver si no me la cancelan". 

Publicado en Reforma el viernes 28 de junio de 2013.

1 comentario:

  1. Excelente analogía. No hay duda que nos estamos enfrentando a la realidad que alguna vez describió George Orwell en su reconocida obra. Es triste ver cómo las personas prefieren la seguridad sobre la libertad; es necesario encontrar un equilibrio entre los dos y no renunciar a uno por el otro.

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