sábado, 31 de agosto de 2013

A marchar con los maestros

Por Emiliano Ruiz Parra

Se les acusa de vándalos. Políticos, intelectuales, comentaristas de televisión y hasta —supuestos— defensores de derechos humanos llaman a que se castigue su insumisión con el garrote.
Pero se habla muy poco de los motivos por los que maestros —en su mayoría maestras— de diversos estados acamparon en la Ciudad de México. Y menos se mencionan las razones para apoyarlos, para marchar con ellos este primero de septiembre. Aquí algunas:
         Primero: la reforma educativa de Enrique Peña Nieto no es una reforma educativa, sino una (contra) reforma laboral para el sector educativo. Ni Enrique Peña Nieto ni sus aliados del PRD y el PAN —el Pacto por México— pretenden cambiar lo que sí urge modificar en la ruinosa educación mexicana: los reducidos presupuestos, los planes de estudio centralizados y obsoletos, la insuficiente cobertura (falta 30 por ciento en preescolar y 45 por ciento en bachillerato), la saturación de aulas y escuelas y un largo etcétera. El principal objetivo de la reforma consiste en imponer un escalafón empresarial a los maestros, anular sus derechos laborales y facilitar su despido.
         Segundo: fue una reforma antidemocrática. Jamás se consultó a los actores de la educación: los estudiantes, padres de familia, maestros y expertos fueron excluidos. Y ese desdén se repite en la gestión del conflicto actual: se convoca a los maestros a reunirse con legisladores que —lo presumen— no cambiarán el sentido de su voto aunque pasen horas simulando que dialogan con los docentes.
         Tercero: la reforma es centralista. México es un país diverso en donde se hablan 64 lenguas indígenas. Ser maestro en la sierra de Oaxaca es una experiencia completamente distinta a dar clases en los barrios de maquiladoras de Ciudad Juárez o en las grandes ciudades. No se puede evaluar igual a los desiguales como se ha hecho hasta ahora con la prueba Enlace y como se pretende hacer con un centralizado Instituto Nacional para la Evaluación de la Educación.
         Cuarto: la reforma refuerza el corporativismo sindical. Enrique Peña Nieto recurrió a la fórmula del viejo PRI: al inicio de su sexenio, metió a la cárcel a un miembro de su familia política para hacer alarde de su poder, como De la Madrid con Díaz Serrano, Salinas con La Quina y Zedillo con Raúl Salinas de Gortari.
La reclusión de Elba Esther Gordillo ofreció, sin embargo, impunidad a la cúpula del SNTE, cómplice de los delitos de su millonaria cacique. Y peor aún, mantuvo al SNTE como lo que siempre ha sido: una estructura corporativa de control sindical, político y electoral del magisterio. La contrarreforma educativa de Peña Nieto descansa sobre el control del gobierno sobre el SNTE y del SNTE sobre sus agremiados.
         Y por eso presenciamos un movimiento de enorme fuerza: porque no sólo se rebela ante una contrarreforma, sino ante la corrupción sindical: la del SNTE y la de la CNTE. Porque al interior de la CNTE también hay charrismo, corporativismo y corrupción. A los maestros de Oaxaca que disienten de las corrientes dominantes se les castiga enviándolos a escuelas que están a varios días de camino de su lugar de residencia y se bloquea su promoción. La cúpula de la sección 22 —de la CNTE— pactó con Ulises Ruiz en 2006, y canjeó el movimiento de ese año por curules. Los maestros —sobre todo de Oaxaca— se han movilizado a pesar de sus dirigentes. Estamos frente a un movimiento de las bases contra el charrismo de sus líderes, del SNTE o la CNTE.
         Los intelectuales liberales condenan el bloqueo al Congreso de la Unión que efectuaron las y los maestros. Afirman que se secuestra un espacio de deliberación democrática. ¿Por qué los maestros del país —y no se nos olvide esa palabra: las y los maestros, los que educan a los mexicanos— se ven forzados a cerrar los accesos del Congreso? ¿En qué momento un órgano representativo optó por ignorar a profesores que viajaron 500 kilómetros para pedir que se les escuchara? ¿Por qué no hay ni un diputado que represente al magisterio democrático?
México tiene las instituciones de una república, pero está (todavía) lejos de ser una democracia. En México —más allá de los barrios de clase media— el voto se compra con dinero en efectivo, materiales de construcción o programas sociales. A los ciudadanos les resulta imposible acceder al Congreso de la Unión, a menos de que se incorporen a las mafias de los partidos políticos, mafias que recurren cada vez con más frecuencia a métodos gangsteriles para hacer política. Y que se burlan la ley: la mitad de los diputados federales del PRI ocupan su curul a pesar de que rebasaron los topes de campaña.
Enrique Peña Nieto argumentó que la reforma educativa serviría para mejorar el “capital humano” del país. El ejecutivo y sus aliados del Pacto por México revelaron así su visión de los mexicanos: somos apenas un factor de producción. Un insumo para los inversionistas nacionales o extranjeros. Ni siquiera se empleó la retórica de la educación como el cemento de la patria. Para Peña Nieto los niños son un recurso, un mero tornillo que debe resultarle atractivo a la maquinaria del capital.
Y por eso les indigna, a Peña Nieto y sus aliados, la resistencia de los maestros. Porque se rebelan no contra una reforma, sino contra una visión del mundo en donde el capital manda y el Estado y los trabajadores obedecen. En donde los niños y sus profesores son desechables. Si los maestros triunfan en este conflicto, cuestionarán el conjunto de las reformas de Enrique Peña Nieto y sus aliados del PAN y el PRD, reformas que nos convierten en “capital humano” para una élite empresarial.
Por eso, este primero de septiembre, a solidarizarse y marchar con los maestros.




6 comentarios:

  1. Excelente Reflexión Emiliano, Si Hubiese Más Periodistas Reales Y Veraces Este País Sería Otro, No Habría Necesidad De Manifestaciones!!! Saludos Y Hasta La Victoria SIEMPRE!!!

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    1. ¿Periodista?? Revisa tu término porque un periodista real debe informar, no opinar y mucho menos alentar a ir a una marcha.

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    2. No sea idiota, esta es claramente una columna de opinión y por tanto el autor tiene el derecho de decir lo que quiera o alentar a ir a lo que se le antoje.

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  2. Mi estimado Emiliano, ya que compartiste tu enlace en Facebook, utilizo mi derecho de replica y mi respuesta es la siguiente: Me solidarizo, pero no con los maestros sino con la educación de mi país.
    Tus razones para apoyarlos:
    Primera: Sea cual fuera la propuesta, no hubiera sido aceptada por ti ni por quienes piensan como tú. La desacreditación del gobierno en tus escritos, le quita el voto de confianza al gobierno de presidente Enrique Peña Nieto. Lo que en realidad espero es que este primer paso sea para quitar el dominio al SNTE, institución que mayor daño le ha hecho a la educación en México. Si bien mencionas que es una (contra) reforma laboral, también he oído varios testimonios de personas que conocen maestros que sólo se presentan a cobrar, que dan muy mala calidad de enseñanza a sus alumnos o que de plano sólo se presentan “a pasar el día”.
    Segunda: ¿Antidemocrática? En teoría los diputados y senadores representan a TODO el país. El que no te guste como funcione el sistema actual no es razón para decir que es antidemocrática. Más antidemocrática las marchas que hacen, puesto que NO vienen de todos los estados de la República. Tampoco estoy de acuerdo en la élite política actual dominada por los tres partidos grandes, pero me parece es un tema aparte de la Reforma Educativa.
    Tercera: En la única propuesta que estoy de acuerdo que se hizo esta semana por los maestros en huelga, es que se evalúe desde la SEP. Sin embargo cuando mencionas que es una reforma centralista, no me parece claro en cómo quieres evaluar a pueblos mexicanos que tienen otras lenguas, ¿quieres que se traduzcan las evaluaciones? De ser así, estoy a favor, pero sí creo que la educación nacional debe tener un nivel estándar.
    Cuarta: ¿Otra vez nos repites, como otros columnistas, que el PRI está utilizando sus viejas prácticas? Como te mencioné antes, yo esperaría ver del gobierno, que con esta reforma eliminara el control que tiene actualmente el sindicato.
    Así es, condeno los bloqueos que realizan los maestros pero no espero que se use el garrote. Como la mayoría de los capitalinos que todos los días salimos a trabajar, sólo espero que nuestro gobierno del DF los mueva “hacia las banquetas”, que permitan el libre tránsito.
    ¿Por qué no hay ni un diputado que represente al magisterio democrático? Porque los diputados DEBEN representar al pueblo y la educación es un SERVICIO OBLIGATORIO que debe dar el estado. Disculpa que recuerde nuestra niñez pero ¿en qué momento fuiste tú a una escuela pública de un remoto pueblo a tomar clases? ¡Tú fuiste de escuela primaria privada como yo!!! Pero al leer tu texto espero que al menos conozcas de cerca a personas (maestros o niños) que tengan la experiencia de las clases en comunidades apartadas. ¿Qué pasa cuando el maestro que llega ahí es un desconocido que HEREDÓ el puesto? Habrá muchos que tengan la capacidad y las ganas pero, ¿y los que no?
    Cuando mencionas con despecho la visión del mundo donde el capital manda, sólo me pregunto, ¿no es ese sistema el que te permitió estudiar en el extranjero? El mismo sistema que te permite tener una buena vida y un trabajo alcanzado por tus logros. Y hablando de logros, en esta Reforma Educativa se visualizan recompensas al buen desempeño de los docentes, ¿qué opinas de eso?
    En conclusión NO VOY A MARCHAR. Para nada soy priista, pero respeto la decisión de mi país de haber votado en su mayoría por el PRI, porque eso es la DEMOCRACIA. Cuestionaré las decisiones del presidente, pero siempre proponiendo, NO SÓLO SEÑALANDO. También me considero neoliberal, pero por razonamiento, no porque mi familia lo sea.
    Así que, como lo escribí en mis primeras palabras, te estimo Emiliano y sé que con tus estudiadas habilidades me harás pedazos en tu respuesta. Sin embargo es lo que busco: respuestas con fundamentos, propuestas concretas e incentivos fuertes para leer tus textos, puesto que sé que con tu experiencia y conocimientos tomarás este escrito como un debate amistoso de puntos de vista muy polarizados.

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  3. MI querido Emilio... te escribo con el respeto que siempre te he tenido... pero me parece que tu reflexión está lejos, de anclarse en el conocimiento del sistema educativo...
    El País, mi estimado Emiliano, se juega, su futuro y al decirlo, no estoy ni a favor ni encontra de los maestros de la CNTE o de cualquier maestro. Pero me parece que en el fondo de la discusión, habría que responder una pregunta:
    ¿En manos de quién deben estar las plazas del magisterio nacional?
    Es cierto que la Ley General del Servicio Profesional Docente no es una reforma educativa, ni de planes de estudio, ni de pedagogía... la reforma es sobre el principal elemento de cualquier sistema educativo en el mundo, su capital humano: los docentes; pues estarás de acuerdo en que sin docentes no hay sistema educativo.... y aún en las peores condiciones de infraestructura, y carencia, un extraordinario docente sí hace la diferencia...
    Los maestros, desde 1943, que se creó el SNTE y con él se agrupó a los maestros en un colectivo corporativo, nunca fiueron considerados como profesionales de la educación. Fueron considerados como aplicadores de planes y programas de estudio, replicadores de libros de texto, y el Estado los fue habilitando, como pudo; lo cual fue y es lamentable, pues de ellos depende, en buena medida los resultados y los conocimientos que obtengan sus alumnos...
    Si, mi querido Emiliano, un mal maestro, es decir aquel que no sabe, y por tanto no tiene elementos para enseñar a sus alumnos, le hace daño -de por vida- a generaciones enteras...
    Por ello, sí creo que 1) el País requiere establecer nuevas reglas del juego entre los docentes y las autoridades educativas.. Las que tenemos son de 1946 y ya dieron de sí...
    2)El País requiere considerar a los maestros como profesionales de su materia de trabajo, por tanto distintos al resto de los burócratas, a pesar de que hasta ahora han compartido las mismas reglas del juego.
    3)El País requiere empezar a pensar primero en el interés superior de la infancia; antes que en los docentes; así lo dicen la Convención Internacional de los Derechos de la Infancia; pues los niños y las niñas de México, todos, tienen derecho a saber, conocer, aprender y saber cómo hacerlo...y ese derecho se les concula cada vez que en las aulas hay un maestro o una maestra que no está habilitado para ello...
    4)También es necesario que los lideres sindicales, todos, de cualquier corriente, saquen las manos de la definición de las plazas, de la asignación de las escuelas, y la definición de las promociones a cargos de director y supervisor... El sistema educativo requiere operar con una lógica que no sea sindical, electoral o política e introducir la lógica del conocimiento (por qué la aversión al saber?) pues es algo que le urge a las escuelas, y al País en general...hoy el gremio magisterial, de cualquier filiación y corriente cambia plazas por favores, marchas, dinero, de todo... por ejemplo, las marchas plantones y mítines le sirven a los maestros que están en el Zócalo como puntos escalafonarios para conseguir ascensos... la pregunta es ¿de qué le sirve a los estudiantes que su maestro saque 10 en marchas, mitines y plantones, como para que sea considerado al momento de ascender en el escalfón laboral?
    Todo lo anterior, no significa que esté de acuerdo con el articulado de la Ley propuesta por el Ejecutivo. Creo que no se pueden conculcar derechos laborales, como el derecho que tiene todo trabajador de ser despedido y recibir una indeminización a cambio; incluso creo que se debe armonizar la Ley propuesta con la Ley Federal de los Trabajadores al Servicio del Estado, regresar la bilateralidad, entre otros temas.
    En fin, me parece que la discusión es mucho más compleja, no es blanco y negro, pero de lo que sí estoy convencida es que las cosas no pueden ni deben, por el futuro del País, quedar como están..
    Te mando un abrazo, fuerte y solidario, Sonia del Valle

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  4. no maaaa sus puntos según entiendo del wey es:
    1 que te puedas deshacer de los maestros rápido.
    2 no se le consultó a nadie que eso se efectuara
    3 que esa ley solo sería buena en el distrito federal
    como respuesta le podría decir a este wey.
    1 que el sindicato es un hijo de puta y que les pagan a los maestros aunque esten obstruyendo el paso
    2 las leyes no las hace el pueblo, las leyes las hace el gobierno
    de hecho para eso se le paga a un presidente y a un diputado
    3 si un maestro es malo o bueno es indistinto si esta en la sierra o en el DF los maestros deben saber lo mismo, de hecho por eso egresan de una escuela que los acredita como un profesor y por eso hay una madre que se llama competencias que debe cubrir un maestro XD

    nota: yo no lo dije para que no me esten chingando

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