<?xml version='1.0' encoding='UTF-8'?><?xml-stylesheet href="http://www.blogger.com/styles/atom.css" type="text/css"?><feed xmlns='http://www.w3.org/2005/Atom' xmlns:openSearch='http://a9.com/-/spec/opensearchrss/1.0/' xmlns:georss='http://www.georss.org/georss' xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'><id>tag:blogger.com,1999:blog-6520576419233503546</id><updated>2011-12-15T18:55:28.806Z</updated><title type='text'>loshijosdelaira</title><subtitle type='html'></subtitle><link rel='http://schemas.google.com/g/2005#feed' type='application/atom+xml' href='http://loshijosdelaira.blogspot.com/feeds/posts/default'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6520576419233503546/posts/default?max-results=100'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://loshijosdelaira.blogspot.com/'/><link rel='hub' href='http://pubsubhubbub.appspot.com/'/><author><name>Emiliano Ruiz Parra</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03487544768041433904</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_LAJtBCXDBAA/SZulflLQ8TI/AAAAAAAAAAM/ncrSX2RNZFY/S220/Emiliano+risa.jpg'/></author><generator version='7.00' uri='http://www.blogger.com'>Blogger</generator><openSearch:totalResults>40</openSearch:totalResults><openSearch:startIndex>1</openSearch:startIndex><openSearch:itemsPerPage>100</openSearch:itemsPerPage><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6520576419233503546.post-5482471906690374521</id><published>2011-12-15T18:55:00.000Z</published><updated>2011-12-15T18:55:28.812Z</updated><title type='text'>Killing an Arab</title><content type='html'>Rodeado de arces y sicomoros, el estanque ofrece una de las vistas más apacibles de Aarhus. Los patos graznan a la espera de un pedazo de pan; las gaviotas vuelan alrededor y los céspedes, aun en lo más crudo del invierno, reflejan con el brillo de su verdor los pálidos rayos del sol. Situado dentro del campus universitario, cada tanto me siento en una de sus bancas a contemplar el espectáculo del silencio y la naturaleza. Esa mañana, sin embargo, la tranquilidad se perturbó por la carrera de un hombre de cabello gris con una red en la mano que perseguía a un pequeño gallinazo. Hubo una fracción de segundo que lo tuvo al alcance pero no se animó a arrojarse para atraparlo y el pajarillo se lanzó al agua. El hombre resolló y se dirigió a mí en una lengua que no comprendí.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;--Disculpe, no hablo danés –le dije.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Me respondió en inglés fluido:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; --Las gaviotas atacaron a la madre de este pequeño gallinazo y ahora debo rescatarlo o, de lo contrario se lo comerán a él también si no está su madre para defenderlo. ¡Pero vaya que corre rápido!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; --¿Y qué hará con él si lo atrapa? –pregunté.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; --Cuando menos, llevarlo al estanque de allá, que es más pequeño. Pero creo que lo mejor será llevarlo al hospital.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; --¿Al hospital?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; --Sí, tenemos un hospital para los animales en situación vulnerable. Allá crecería, y ya más grande lo devolveríamos al estanque.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;*****&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La lengua danesa tiene unos cinco millones y medio de hablantes. Dinamarca es de los países más ricos del mundo en índices per capita y, quizá, el país con el esquema tributario más fuerte y progresivo del mundo: los impuestos representan el 48 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB). Esa solidez fiscal sostiene a un Estado de Bienestar que no sólo provee salud y seguro de desempleo, sino uno de los servicios educativos más avanzados. A los jóvenes se les paga un salario decente por ir a la universidad y la lengua inglesa es obligatoria desde la primaria. Se puede vivir en este país sin saber una sola palabra en danés. Los jóvenes hablan inglés fluidamente; los adultos lo conocen con suficiencia para proveer cualquier servicio y los más viejos, aun cuando no la dominen, son capaces de sostener conversaciones. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La educación pública danesa produce jóvenes cosmopolitas y universales como Simon, un estudiante de física que conocí en la fiesta de una comuna. Nunca había salido de Europa pero sabía del mundo como poca gente. Hablaba con familiaridad de problemas de América Latina, Asia y África y, en unos minutos, trazó un retrato político y económico de su país. Ni por su nivel de información ni por la escasez de su cabello era verosímil que apenas tuviera 19 años. Pero era verdad. Contó que vivía en un departamento en el gueto de la ciudad: un conjunto de edificios en el oriente a donde fueron a dar los inmigrantes asiáticos y africanos en Aarhus. Cuando se mudó al gueto algunos amigos daneses le dijeron que se cuidara del crimen. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A Simon le indignaban las medidas de contención migratoria que los nacionalistas habían impulsado en el anterior gobierno. Una de ellas, el examen de cultura danesa que todo inmigrante debía presentar –en danés— para obtener la residencia. &lt;br /&gt;--Ningún danés pasaría ese examen –me dijo.&lt;br /&gt;Los inmigrantes sí lo acreditan y se mudan a Aarhus por miles. Pero en el hermoso centro de la ciudad no se les ve. Las calles peatonales, los cafés, las plazas, los restaurantes y las tiendas de ropa no parecieran atraerlos mucho. Quizá se deba a los precios. Una cena ligera para una persona, con una copa de vino, cuesta unos mil 200 pesos mexicanos, y aun así es muy raro ver un restaurante vacío a la hora de la cena.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;******&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ubicado a un costado del gueto afro-asiático, el bazar es el sitio más cosmopolita de Aarhus. Más pequeño que un mercado de barrio de la ciudad de México, hospeda a las comunidades somalí, palestina, turca, india y magrebí. A la entrada, del lado izquierdo, un sikh ofrece un estupendo masala; en el local del lado derecho, palestinos de Gaza preparan un riquísimo humus y deliciosas berenjenas. En el pasillo lateral izquierdo una fonda somalí ofrece cordero a la menta y, al fondo, marroquíes venden unos exquisitos postres bañados en miel. Y a precios accesibles. En el bazar se consigue fruta sabrosa; los cortes de cabello, a unos 250 pesos mexicanos, son los más baratos de la ciudad. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Uno de los lugares más entrañables del bazar es el café de somalíes. Decorado con fotos de playas paradisíacas, la bandera nacional y el equipo futbol, la frigidez del invierno se disipa en su interior. En un país en donde la carcajada es, literalmente, mal vista, en este café el barullo recuerda a una cantina mexicana. Los somalíes no beben alcohol, pero no les hace falta. Mientras juegan cartas gritan, ríen, se dan de palmadas. Me siento en casa. Quizá tenga razón Alberto Ruy Sánchez cuando dice que México es un país árabe que no se reconoce.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Acudí al café de somalíes con Diego Osorno, que hizo el viaje hasta este puerto para visitarme. A él le fascinó tanto como a mí y me sugirió ocuparlo como lugar de trabajo, porque además provee Internet gratis. Un sábado lo hice así. Pero de repente se interrumpió el barullo y el dueño del café me dijo que cerrarían el café porque irían a rezar pero que podía volver en 15 minutos (el bazar contiene mezquita y escuela coránica). Esperé afuera, regresaron los somalíes y me instalé de nuevo. A las dos horas se acercó a pedirme que me retirara, pero me invitó a regresar dentro de 15 minutos. El ritual se repetía cinco veces al día… &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El bazar, sin embargo, no ha de ser idealizado. Es tan patriarcal como las cantinas de México, pero quizá en un nivel más opresivo. La proporción de mujeres en sus corredores es menor y, por lo general, sólo acuden a comprar verduras. Nunca he visto a una mujer dentro de los cafés somalí o turco. Con Atenea Rosado, que me llevó al bazar por primera vez, nos atrevimos a franquear la puerta de la fonda somalí y comer dentro. Era la única mujer además de la cocinera. Los hombres la miraron con incomodidad pero al poco tiempo se acostumbraron a su presencia. No nos atrevimos, sin embargo, a romper el cerco invisible del ruidoso café somalí de las playas paradisíacas. Ahí he entrado yo solo o acompañado de hombres. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El bazar comprime dentro de sí a más guetos: En el café turco hay sólo turcos; lo mismo en el somalí. De vez en cuando un marroquí platicador hablará mal de los africanos y viceversa. Sus orígenes, lenguas e historias son distintas, pero suelen compartir algunos rasgos: son ruidosos, comelones, sonrientes, extrovertidos. Cuando entablan una conversación, suelen quejarse de que les resulta harto difícil encajar en la sociedad danesa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;******&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se agotó la pila de mi computadora y abandoné el café del campus universitario. Caminé a la parada y miré el horario: faltaban todavía 15 minutos para mi autobús. Los músculos, contraídos de frío, me demandaron movimiento y me dirigí a la otra parada, aún más céntrica. Todavía debía aguardar 10 minutos. Un joven danés se acercó, se fijó en los horarios y se resignó a esperar. En la acera de enfrente resonó la tos de un hombre muy enfermo. Caminando pesadamente y a tumbos llegó a la parada. Estaba cubierto en ropas viejas y sucias y cargaba una bolsa. Se sentó en la banca, a medio metro de donde yo había dejado mi mochila. Unas mujeres jóvenes pasaron frente a nosotros y el borracho, entre arcadas de tos, se dirigió a mí en una lengua que no entendí.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;--Disculpe, no hablo danés –le dije.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Respondió en inglés con un grito indignado:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;--¡Vienen a cogerse a nuestras mujeres pero no son capaces de aprender danés!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Le di la espalda y contemplé la luna, decidido a no prestarle más atención. Pero su voz seguía ahí: volvió al reclamo sobre las mujeres y mi ignorancia de la lengua danesa. Seguí sin voltear. Gritó de nuevo. Dirigió entonces su voz atrabancada a insultar al islam y a Mahoma. La diatriba islamofóbica se prolongó por uno o dos minutos. Yo lo dejé pasar y seguí mirando la luna.&lt;br /&gt;De repente se escuchó un golpe y la parada de autobús retumbó. El borracho le había pegado a una de las paredes de vidrio, se había puesto de pie y se dirigía hacia mí. El otro danés que esperaba el autobús dio dos pasos atrás y se apartó. Prefirió que lo bañara una lluvia suave pero pertinaz y sacó un teléfono del bolsillo e hizo una llamada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;--¡Si yo quiero te mato! – me gritó el borracho.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo dijo una segunda y una tercera vez. Cada vez más fuerte y cada vez más cerca de mí, aproximando su cuerpo grande y torpe y su voz estentórea que ya retumbaba en toda la cuadra. Eran las nueve con seis minutos de la noche en el centro de la ciudad. En una calle normalmente transitada no había nadie en ese momento. O eso me pareció a mí. Una vez más, otra más, más fuerte y más cerca: ¡si yo quiero te mato!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El borracho se sentó de nuevo en la banca cuando se detuvo mi autobús y lanzó una última amenaza. No me siguió a bordo. El joven danés que había atestiguado la escena buscó un lugar en el extremo opuesto del vehículo y continuó con su llamada telefónica.&lt;br /&gt;Recordé los versos de The Cure a propósito de la novela de Camus:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;I’m alive&lt;br /&gt;I’m dead&lt;br /&gt;I’m a stranger&lt;br /&gt;Killing an Arab.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6520576419233503546-5482471906690374521?l=loshijosdelaira.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://loshijosdelaira.blogspot.com/feeds/5482471906690374521/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://loshijosdelaira.blogspot.com/2011/12/killing-arab.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6520576419233503546/posts/default/5482471906690374521'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6520576419233503546/posts/default/5482471906690374521'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://loshijosdelaira.blogspot.com/2011/12/killing-arab.html' title='Killing an Arab'/><author><name>Emiliano Ruiz Parra</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03487544768041433904</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_LAJtBCXDBAA/SZulflLQ8TI/AAAAAAAAAAM/ncrSX2RNZFY/S220/Emiliano+risa.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6520576419233503546.post-392105990320607487</id><published>2011-11-23T20:58:00.000Z</published><updated>2011-11-23T20:58:16.179Z</updated><title type='text'>AMLO</title><content type='html'>Tuve la suerte de cubrir un tramo importante de la campaña de Andrés Manuel López Obrador en 2006. Pocos años como aquél han sido tan fructíferos para hacer periodismo. La efervescencia social se expresaba en las calles, ya a través de movimientos sociales como el de Oaxaca y Atenco, ya por medio de las expectativas que despertó la candidatura de López Obrador. Seguirlo en las plazas del país equivalía a pulsar la emoción de miles que viajaban desde sus pueblos hasta las cabeceras municipales para escuchar a un hombre que iba con un mensaje de esperanza, de purificación de la vida pública, de solidaridad con los pobres.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cierto: sus mejores plazas estaban en el sur y el centro, pero también llenó Monterrey y no le fue mal en Guadalajara. Y es cierto también que no pocas de esas plazas atiborradas se nutrían del acarreo. Recuerdo particularmente la masiva concentración de Torreón del 15 de junio de 2006, en donde la policía local reportó la movilización de 700 autobuses. Los gastos del mítin corrieron a cargo de un ostentoso empresario y candidato a senador llamado Francisco León, que fue levantado en febrero de 2007 y que continúa desaparecido. Acarreos aparte, la campaña de AMLO fue sin duda una insurrección electoral que movilizó a casi 15 millones de votantes el 2 de julio de 2006.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;López Obrador despertó una fidelidad poco proclive a la crítica y a la autocrítica. No recuerdo una revisión pública de sus errores: no asistir al primer debate, persistir en el tono de confrontación a través de llamar "chachalaca" a Vicente Fox y descuidar la vigilancia de las casillas (dispusieron de 400 millones para esa estructura, según Reforma, 24 de enero de 2007). Ni tampoco se evaluó el punto de quiebre del movimiento: la ocupación del Paseo de la Reforma en la ciudad de México.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nombrado en 2006 "presidente legítimo" en una votación a mano alzada en la plancha del Zócalo, AMLO regresa hoy a la lid electoral. Como escribió Jesús Silva-Herzog Márquez, uno de sus méritos es señalar la existencia de una oligarquía en México, responsable de socavar el desarrollo democrático del país. Eso ningún otro político lo hace y ahí reside una parte importante de su credibilidad. Daniel Ortega, para acceder al poder en Nicaragua por la vía electoral, adquirió un discurso de predicador evangélico y se puso camisa rosa. López Obrador adquiere un lenguaje religioso: a su estructura política la llama Morena para recordar a la Guadalupana y promete una república amorosa. Habla de fraternidad y de valores cristianos. Ayer juarista, en su discurso de hoy el amor al prójimo desplazó al concepto de justicia social.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se habla del candidato "de las izquierdas" sin que haya mayor cuestionamiento del término. ¿Qué tiene de izquierda el PT?, ¿qué tiene de izquierda el Movimiento Ciudadano y su dirigente Dante Delgado?, ¿han impulsado alguna política de izquierda en su historia?, ¿qué queda de izquierda en el PRD? Vale la pena responder estas preguntas y cuestionar si el proyecto que ofrece López Obrador es también de izquierda. Hasta ahora parece más un priismo filantrópico basado en el voluntarismo del líder: la reconstrucción de un Estado de Bienestar —sin duda urgente— que se plantea financiar con los ahorros generados tras abatir la corrupción en la burocracia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En las democracias la corrupción se combate con pesos y contrapesos y con transparencia. Y López Obrador no es el más entusiasta de ninguna de estas dos fórmulas. En el trecho final de su campaña en 2006, cuando daba por sentado que sería presidente de la República, llamaba a que el electorado le diera mayoría absoluta en el Congreso (el mismo anhelo de Enrique Peña Nieto hoy). La transparencia tampoco fue su fuerte: cerró por 12 años el acceso a la información de los gastos de la construcción de los segundos pisos. Vale la pena preguntarse si los costos de unos puentes son un asunto de seguridad nacional que deba ser reservado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El acuerdo con Marcelo Ebrard en la definición de la candidatura presidencial reveló también la escasa cultura democrática de las izquierdas. Después de exaltarlo, López Obrador reveló que le cedía al jefe de gobierno del DF la definición de la candidatura por la capital de la república. Será el dedazo de Ebrard, avalado por AMLO, el que decida quién habrá de representarlos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El lopezobradorismo se nutre de la decepción de la alternancia mexicana. Concluimos dos sexenios de gobiernos panistas sin proyecto ni programa que optaron por no democratizar el régimen ni enfrentar la corrupción. Peor aún, nos llevaron a la guerra. Tampoco Enrique Peña Nieto ha ofrecido nada sustancial. Al igual que Mariano Rajoy en España, confía en llegar a la presidencia sin decir para qué la quiere. En cuanto a López Obrador, un buen inicio, no sólo de él mismo sino de los lopezobradoristas, sería no tachar a sus críticos de emisarios de la derecha. En agosto de 2006, Juan Villoro escribió: "la izquierda no puede ceder a la tentación del mesianismo: sólo cumplirá sus objetivos cuando ofrezca la mejor plataforma para ser criticada".&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6520576419233503546-392105990320607487?l=loshijosdelaira.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://loshijosdelaira.blogspot.com/feeds/392105990320607487/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://loshijosdelaira.blogspot.com/2011/11/amlo.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6520576419233503546/posts/default/392105990320607487'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6520576419233503546/posts/default/392105990320607487'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://loshijosdelaira.blogspot.com/2011/11/amlo.html' title='AMLO'/><author><name>Emiliano Ruiz Parra</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03487544768041433904</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_LAJtBCXDBAA/SZulflLQ8TI/AAAAAAAAAAM/ncrSX2RNZFY/S220/Emiliano+risa.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6520576419233503546.post-5664470168962184577</id><published>2011-11-19T18:05:00.000Z</published><updated>2011-11-19T18:05:42.858Z</updated><title type='text'>Mexico City, Nudity, and Spencer Tunick (May 7th, 2007)</title><content type='html'>Spencer Tunick había pedido olvidarse de las fiestas y las protestas y hacer del desnudo colectivo una "celebración interior". La multitud, desnuda, soportó media hora.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero la masa explotó cuando el reloj marcó las 07:40 horas: "¡Norberto Rivera, encuérate acá afuera!, ¡Norberto Rivera, el pueblo se te encuera!", tronaron los asistentes cuando se enfilaban hacia 20 de Noviembre.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El grito se mezcló con las consignas aprendidas en las eliminatorias de futbol: "¡Sí se pudo!" y "¡Vámonos al Ángel!". Un grito le ganó en volumen a los demás: "¡Voto por voto, casilla por casilla!", la consigna lopezobradorista no se oía en esa plaza desde septiembre de 2006.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En el compás que duró la desnudez la igualdad se impuso sobre la diversidad. Dos indigentes llenaron sus registros en la entrada de 16 de Septiembre y nadie los cuestionó. Los voluntarios recibieron 16 mil boletas, pero unas 2 mil personas más entraron por sus pistolas, entregando hojas en blanco o hasta recetas médicas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las "goyas" "el coro más repetido" le dieron identidad a la multitud que iba a un estadio a contemplarse a sí misma, a festejarse con las olas que recorrieron el Zócalo. Ahí estaba Emiliano Vargas, un herrero michoacano de 63 años que se desnudó junto a sus dos hijas adultas; amas de casa que acudían sin marido, padres adolescentes, matrimonios que venían de provincia mezclados con una mayoría de jóvenes menores de 40 años que iban en pareja o en bola.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Era la salida del clóset de una ciudad que entró a las discusiones de moral pública con los matrimonios gay y que encendió el debate con la despenalización del aborto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La instalación del fotógrafo neoyorquino, donde sólo dos momentos se vivieron con prisa: desnudarse y volver a vestirse, dividió opiniones. A Marissa Flores, dependiente de una joyería de Madero, le ha tocado ver de todo: marchas gays, ciclistas que entran en trusa, líderes que pagan a plantonistas por dormir en tiendas de campaña. No le espanta que se desvista la gente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Oralia Chávez, que vende gorditas en el atrio, afirmó que el Zócalo se transformó "desde Cárdenas" en 1988. Ella lo ha visto ocupado por tanques en el temblor de 1985; como sede de mítines y plantones, y a partir de 1997, en auditorio de baladistas y rockeros. Y ahora, hasta de encuerados.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La instalación concluyó poco antes de las 09:00 de ayer. Las parejas lo celebraron con besos en la boca. "Nos vemos el próximo domingo a la misma hora", gritó una voz. Le respondió un aplauso.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6520576419233503546-5664470168962184577?l=loshijosdelaira.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://loshijosdelaira.blogspot.com/feeds/5664470168962184577/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://loshijosdelaira.blogspot.com/2011/11/mexico-city-nudity-and-spencer-tunick.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6520576419233503546/posts/default/5664470168962184577'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6520576419233503546/posts/default/5664470168962184577'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://loshijosdelaira.blogspot.com/2011/11/mexico-city-nudity-and-spencer-tunick.html' title='Mexico City, Nudity, and Spencer Tunick (May 7th, 2007)'/><author><name>Emiliano Ruiz Parra</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03487544768041433904</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_LAJtBCXDBAA/SZulflLQ8TI/AAAAAAAAAAM/ncrSX2RNZFY/S220/Emiliano+risa.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6520576419233503546.post-6018644914867019899</id><published>2011-10-15T11:39:00.002+01:00</published><updated>2011-10-15T11:39:50.833+01:00</updated><title type='text'>Carta a Miguel Ángel Granados Chapa</title><content type='html'>Hace un par de años, apenas te recuperaste de una dolencia que parecía definitiva, retomaste la escritura diaria de Plaza Pública y dijiste que sólo te retirarían la enfermedad o la muerte. Hoy, 14 de octubre de 2011, te despediste de tus lectores con un lacónico: "esta es la última vez que nos encontramos. Con esa convicción digo adiós".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me invade una profunda tristeza. Nunca te conocí ni estreché tu mano. Lo más cerca que estuve de ti fue en el corral de la ignominia de la Cámara de Diputados, quizá en 2007, a donde ibas a hacer crónica parlamentaria y reporteabas como cualquier periodista raso, de este lado de la barda. Aun cuando trabajabas a unos metros de mí nunca me animé a interrumpirte y decirte cuánto te admiraba. Yo colaboraba en Reforma y me daba el atrevimiento de mandar, igual que tú, la crónica del día, ¡no hace falta decir que sólo publicaban la tuya!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando yo nací, tu Plaza Pública ya tenía cinco años. Recuerdo haberla leído por primera vez en El Financiero, en una época dorada de ese periódico. Después se mudó a Reforma, en donde permaneció hasta el final. Te ocupaste de todos los asuntos de interés público en México: de los partidos políticos a la Iglesia católica, la política exterior, el petróleo, las telecomunicaciones (creo que no caíste en la tentación de escribir sobre futbol). Detrás de tus análisis se transparentaba una investigación acuciosa y fuentes directas. Historiador, proveías el contexto o la biografía de tus personajes; analista, descubrías los resortes y las pasiones detrás de la escenografía; moralista –en el mejor sentido— sancionabas las fechorías, los robos y las mentiras de los poderosos; escritor, tus columnas eran unitarias, fluidas y agradables. Te diste el lujo de exigirle a tus lectores que recurrieran al diccionario y buscaran palabras como lenidad, hesitación, munificencia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No pienso que te extrañaré sólo porque tus columnas eran capaces de ordenar la realidad y de explicarla; tampoco porque generalmente coincidía contigo. Extrañaré tu Plaza Pública porque era, cada día, una lección de independencia, de coherencia y de sentido del deber. Te creíste tus batallas, las batallas de la izquierda, por llamarlas de alguna manera genérica, aunque debería decir, las batallas de los débiles. No habría suscrito todas ellas –me parece que te faltó ser más crítico con López Obrador— pero eso es irrelevante. Tú ostentaste algo que se ha perdido: el compromiso. Y por eso creo que el mayor vacío que dejas es moral. Yo, que tengo cuarenta años menos que tú, crecí en un mundo seducido por el cinismo y la desesperanza. A los más desfavorecidos se les impuso la obligación de sobrevivir y sabemos que la lucha por la sobrevivencia degrada la moral y la cultura. A los que nacimos en medio de privilegios –privilegios modestos, si quieres, pero liberados de esa lucha por sobrevivir— se nos dijo que era pérdida de tiempo tratar de rectificar el mundo: no hay salvación, el hombre es lobo del hombre (y de las mujeres) y pensar que otro mundo es posible era una imperdonable ingenuidad. Nos acomodamos a ese pesimismo con toda comodidad, arropados por una expansión económica nunca antes vista en la historia y por el mayor crecimiento de las clases medias en los países subdesarrollados. Al final del día parecía que la promesa neoliberal nos proveía de un crédito para un departamentito, un iPhone, unos tragos el fin de semana.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La ilusión se colapsó con la burbuja financiera y la cadena se ha roto por los eslabones más fuertes: los jóvenes árabes que tiraron a sus dictaduras o que cada día dan la vida por derrumbarlas; los mileuristas españoles y los indignados en Tel Aviv y Nueva York. Ellos, como tú, no se tragaron el cuento de la derrota y la conformidad. Pero muchos otros sí, y el resultado es un vacío moral de dos o tres generaciones. Hacer política, incluso de izquierda, se convirtió en un buen negocio: los partidos políticos mexicanos reciben cantidades absurdas de dinero, y en México no es mal visto enriquecerse en un cargo público con la mano derecha y repartir subsidios a los miserables con la izquierda. Los escritores se refugiaron en la posmodernidad y las becas: bostezan cuando escuchan palabras como capitalismo, revolución o justicia, que les parece pertenecientes a una lengua muerta. Por eso tu retiro es tan triste. ¿Quién escribirá todos los días contra los pillos, los simuladores, los magnates que se enriquecen a costa de nuestra tolerancia? ¿Quién convertirá la indignación diaria en una columna clara y contundente? No deberías de irte sin dejarnos un remplazo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Gracias por los 34 años de la Plaza Pública. Gracias por despedirte con un recuento de nuestros males, pero también con un recordatorio de la esperanza. No es ningún deseo pueril y hoy, más que nunca, hay que creer en ella:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;i&gt;La inequidad social, la pobreza, la incontenible violencia criminal, la corrupción que tantos beneficiarios genera, la lenidad recíproca, unos peores que otros, la desesperanza social: todos esos factores, y otros que omito involuntariamente pero que actúan en conjunto, forman un cambalache como esa masa maloliente a la que cantó Enrique Santos Discépolo en la Argentina de 1945. Con todo, pudo cantarle. Es deseable que el espíritu impulse a la música y otras artes y ciencias y otras formas de hacer que renazca la vida, permitan a nuestro país escapar de la pudrición que no es destino inexorable. Sé que es un deseo pueril, ingenuo, pero en él creo, pues he visto que esa mutación se concrete.&lt;/i&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6520576419233503546-6018644914867019899?l=loshijosdelaira.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://loshijosdelaira.blogspot.com/feeds/6018644914867019899/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://loshijosdelaira.blogspot.com/2011/10/carta-miguel-angel-granados-chapa.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6520576419233503546/posts/default/6018644914867019899'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6520576419233503546/posts/default/6018644914867019899'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://loshijosdelaira.blogspot.com/2011/10/carta-miguel-angel-granados-chapa.html' title='Carta a Miguel Ángel Granados Chapa'/><author><name>Emiliano Ruiz Parra</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03487544768041433904</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_LAJtBCXDBAA/SZulflLQ8TI/AAAAAAAAAAM/ncrSX2RNZFY/S220/Emiliano+risa.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6520576419233503546.post-6524814284739965469</id><published>2011-09-21T17:48:00.000+01:00</published><updated>2011-09-21T17:48:08.807+01:00</updated><title type='text'>Suorhus o el arca de los fugitivos / Qohelet</title><content type='html'>&lt;i&gt;I Shall try to tell the truth, but the result will be fiction&lt;/i&gt;&lt;br /&gt;                                           Katherine Anne Porter&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los primeros minutos transcurrieron con normalidad, pero después nos dimos cuenta de que nos engañábamos mutuamente. Todos fingíamos haber llegado aquí por el mero interés en el curso de mitología vikinga del profesor Fomsgaard. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Entre los filólogos circula la leyenda de que Fomsgaard habla 26 lenguas y conoce a fondo las literaturas de unos 50 pueblos. Ha postulado una teoría de universos múltiples y paralelos en la poesía. Dice que los habitantes del presente no somos los únicos beneficiarios de la acumulación histórica de obras maestras: algunas obras del siglo XX les eran familiares a los escritores de civilizaciones asiáticas precristianas. En las literaturas esotéricas de todas las culturas se traslucen los signos de esas relaciones, sostiene Fomsgaard. Como era de esperarse, sus hipótesis fueron unánimemente rechazadas. Se le marginó de la academia y sus libros dejaron de reimprimirse. Pero cada tanto sus cursos aparecían en universidades remotas del planeta, lejos del control de las academias más rígidas en estudios filológicos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Fue Cristian Escobar, acaso el último discípulo de Borges, el que me animó a venir a una ciudad de Escandinavia a un curso con el extraño profesor. Ya hablaré de la ciudad, Suorhus, y de Fomsgaard en próximas entregas. Pero antes quiero contar la historia de Qohelet, uno de los asistentes al curso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;****&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;UNO: Qohelet&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;i&gt;Los biltinos se cuentan entre los pueblos más ricos y mejor educados del mundo&lt;/i&gt;. Esta frase, extraída de una enciclopedia de culturas, refleja de manera muy pálida la verdadera identidad de los naturales de Biltinia, un país del Asia meridional que remonta su historia a inmigraciones jázaras. Conscientes de que la simple riqueza puede derivar en una eutanasia silenciosa, los biltinos han ido más allá: han hecho de la moral y la libertad su arte más refinado. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Y por eso me impresiona tanto la historia de Qohelet. De nuestro grupo, quizá él tenía menos razones objetivas para terminar en Suorhus. Con su inteligencia, tempranamente descubierta por la educación biltina, no sólo hubiera garantizado una carrera en el gobierno o la academia, sino que se hubiera contado entre los Narcisos, el grupo de estetas dedicado al embellecimiento de la vida. Pero ahora es un apátrida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Antes de contarme su historia, Qohelet me cuenta la historia de su nación. Como muchos pueblos ancestrales los biltinos recibieron las tablas de la ley. La etapa temprana de su historia se relata como una era de aprendizaje y penitencia. La mentira, el asesinato y el pillaje eran comunes y el pueblo pasó por hambrunas y epidemias. Hacia la Edad Media, mientras Europa se desangraba en cruzadas, los biltinos se lanzaron a un experimento político y moral: la instauración de la democracia, combinada con el cumplimiento de las órdenes de Moisés. &lt;br /&gt;El país dejó detrás las atroces guerras tribales y se convirtió a la paz; abiertos a las innovaciones políticas y científicas, enviaron a jóvenes a aprender mecánica, filosofía y pintura con los maestros del Renacimiento. En el siglo XIX la planeación demográfica era una práctica arraigada. Pero quizá su mayor adelanto residió desde entonces en los terrenos de la moral sexual. El sexo no es un tabú. Por el contrario, al igual que los colores o las palabras, se le considera un material artístico. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Amantes de la verdad, los biltinos detestan las mentiras y las sombras. No existen los contratos escritos: la palabra basta para cerrar un negocio millonario o unirse en matrimonio. En algún momento de crisis de credibilidad, descubrieron la transparencia. Se puso a disposición de cualquiera la más trivial de las operaciones. Si no había nada que ocultar, ¿por qué no cambiar las paredes por los cristales? Surgió la arquitectura invisible. La moda del vidrio arraigó en la sociedad y las casas particulares se volvieron, como dice el lugar común, cajas de cristal. Los biltinos convirtieron la intimidad en arte: las parejas hacían el amor frente a las paredes de vidrio, a la vista de los vecinos y los intrusos. Los biltinos se preocuparon por satisfacer a su público, que acudía a las puertas de las casas a inspirarse para su propia faena. Y si en la poesía existen las formas más variadas en extensión y profundidad, en el amor también: una breve sesión de besos bastaba para despertar sinceros aplausos; algunos hombres se especializaron en acariciar la espalda de sus compañeras (o compañeros, porque no es una sociedad homofóbica); las parejas más jóvenes lucían su energía y arrebato, mientras que los matrimonios de muchos años se enroscaban en tiernos abrazos de horas de duración antes de quitarse la ropa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A los 17 años, los biltinos realizan su holimbaratz, que significa servicio de amor. Varones o mujeres, deben ir a trabajar a los campos. Obligatoriamente, el servicio dura tres años, que pueden extenderse según la vocación de servicio de cada quien. Las labores son duras y agotadoras. En la memoria oral de los biltinos perviven leyendas de éxodos y tribulaciones, así que el periodo en los campos prueba la verdadera “biltinidad” de cada ciudadano. Las hambres y la soledad son tan extremas que no pocos mueren. Nadie regresa igual al país: el sentido del humor se acidifica; los hombres se vuelven taciturnos –algunos al punto del suicidio— y algunas mujeres renuncian definitivamente a la maternidad. Pero sólo se puede saber de lo que ocurre en los campos por las secuelas físicas o psicológicas. Es un tema prohibido en la feliz y erótica sociedad de ese país.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Qohelet rompió esta regla. Escribió su experiencia y se convirtió a la denuncia. Contradijo así la versión oficial de que se trabajaba en minas de oro y uranio cavadas tan profundamente que los jóvenes renunciaban a la luz del sol y al aire fresco. Qohelet pasó, en efecto, el primer año de su holimbaratz en un campo, pero de entrenamiento militar. Para una sociedad adicta al arte, el asesinato se enseñaba como un acto estético. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El segundo y el tercer años se emplean en aplicar esas artes: Alrededor de Biltinia viven unas 20 naciones indígenas. Los biltinos ejercen sobre ellas una sangrienta relación de patronazgo. De acuerdo con cálculos de Qohelet, algunos de estos pueblos tributan hasta el 70 por ciento de su labor. La refinada y justa Biltinia vive de este trabajo semiesclavo. En efecto, concede Qohelet, las tribus circundantes ignoran la democracia parlamentaria, el monoteísmo, La divina comedia, las sinfonías de Bethoveen y casi todo aquello que hace de Occidente una civilización superior. Los druris, la tribu sometida por el batallón de Qohelet, se especializaban en la fabricación de vidrio para la vanguardista arquitectura biltina. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ignorado al principio, Qohelet fue luego tachado de loco, exhibicionista y finalmente fue acusado de delitos de lesa patria. A punto de ser juzgado, una red internacional de biltinos en el exterior le ayudó a escapar, le proveyó un pasaporte falso con un nombre nuevo y una nacionalidad europea. Para no llamar la atención, lo enroló en un curso de mitología vikinga en Escandinavia. Después de contarme su historia, Qohelet me comparte sus impresiones sobre Suorhus y el profesor Fomsgaard, pero por ahora he agotado el espacio de esta columna. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;0-0-0&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6520576419233503546-6524814284739965469?l=loshijosdelaira.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://loshijosdelaira.blogspot.com/feeds/6524814284739965469/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://loshijosdelaira.blogspot.com/2011/09/suorhus-o-el-arca-de-los-fugitivos.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6520576419233503546/posts/default/6524814284739965469'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6520576419233503546/posts/default/6524814284739965469'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://loshijosdelaira.blogspot.com/2011/09/suorhus-o-el-arca-de-los-fugitivos.html' title='Suorhus o el arca de los fugitivos / Qohelet'/><author><name>Emiliano Ruiz Parra</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03487544768041433904</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_LAJtBCXDBAA/SZulflLQ8TI/AAAAAAAAAAM/ncrSX2RNZFY/S220/Emiliano+risa.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6520576419233503546.post-6271652223994584902</id><published>2011-08-30T18:19:00.002+01:00</published><updated>2011-08-30T18:19:52.017+01:00</updated><title type='text'>Un beso para Oscar</title><content type='html'>&lt;br /&gt;PARIS, 29 de agosto de 2011.- Todo arte es inútil, decía Oscar Wilde. Y toda tumba es lacónica: por más bellas que se construyan, las tumbas, los cenotafios, los mausoleos, se erigen para petrificar la gloria y preservar el silencio de la muerte. En el camino a Aarhus, Dinamarca, paré ayer en París para visitar a un amigo y hacer una escala en el magnífico cementerio de Père Lachaise. Aunque me aburren las tumbas (cuando yo muera, por favor, horno crematorio y cenizas al viento) me atraen los cementerios por su silencio conventual y su elegancia improductiva. Sin la tumba de Oscar Wilde, Père Lachaise satisfaría al admirador de Morrison o de Edith Piaf, al lector de Balzac y de Proust, al nacionalista francés y al indignado con el holocausto judío. Pero Père Lachaise, en su grisura de solemnidad y muerte, regala un páramo de resurrección festiva. Blanca y pétrea en su construcción original, la tumba de Oscar Wilde se tiñe de rojo y de rosado: es el rostro vivo de Dorian Gray que refleja al cuerpo muerto del resto del panteón: centenas de besos marcados con lápiz labial: labios gruesos y delgados, bocas abiertas y cerradas, pintas que dicen Tú me cambiaste la vida, Te amo, Gracias, gracias, gracias, en francés, en italiano, en inglés, en español. En esos besos, en los aforismos anotados con el rojo del amor y de la sangre, en las citas a sus obras que dejan sus lectores, se advierte uno de los poderes más raros de la especie humana: el poder de la poesía –escrita en prosa o verso— que toca a las almas y las insufla de gozo estético. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pocas figuras históricas representan mejor a las minorías del mundo: Aunque hablara mejor inglés que los ingleses, Wilde provenía de un país colonizado –Irlanda— por Inglaterra, la potencia de su época. Y a pesar de su extraordinaria fama –en algún momento se representaron, al mismo tiempo, tres obras de su autoría en los teatros de Londres— tuvo que pagar el costo de su homosexualidad y su amor por Bosie: escarnio, juicio, cárcel, trabajos forzados, destierro y muerte prematura. Con justicia, su biografía es una inspiración para irlandeses y homosexuales, y su obra es tan universal que toca con el mismo poder al niño a quien le entregan sus cuentos más tiernos que al divertido espectador de teatro o al exigente lector de ensayos. Wilde no moraliza nunca: como el espejo del protagonista de su novela, pone al lector enfrente de su imagen pervertida, de su propia crueldad, vileza y cinismo. Ninguna persona es la misma después de leer a Wilde. En efecto, pertenece a esa minoría de escritores que cambian vidas, como la mía. Mi abuela Ana Ortiz Angulo me regaló su Epistola: in carcere et vinculis (De profundis) en la traducción de José Emilio Pacheco, y después me dio las obras completas en la edición de Aguilar. Su lectura me convocó –o como diría Noé Jitrik— me autorizó, a escribir. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Yo no llevaba lápiz labial para tatuar un beso y escribirle: gracias, me cambiaste la vida. Por eso lo hago ahora. &lt;br /&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6520576419233503546-6271652223994584902?l=loshijosdelaira.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://loshijosdelaira.blogspot.com/feeds/6271652223994584902/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://loshijosdelaira.blogspot.com/2011/08/un-beso-para-oscar.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6520576419233503546/posts/default/6271652223994584902'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6520576419233503546/posts/default/6271652223994584902'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://loshijosdelaira.blogspot.com/2011/08/un-beso-para-oscar.html' title='Un beso para Oscar'/><author><name>Emiliano Ruiz Parra</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03487544768041433904</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_LAJtBCXDBAA/SZulflLQ8TI/AAAAAAAAAAM/ncrSX2RNZFY/S220/Emiliano+risa.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6520576419233503546.post-1692277627074733596</id><published>2011-07-26T00:55:00.002+01:00</published><updated>2011-07-26T00:55:39.299+01:00</updated><title type='text'>Garras</title><content type='html'>Nos citamos a ciegas en el café de un barrio clasemediero de la ciudad de México. Un amigo en común nos puso en contacto: cuando supo que yo estaba próximo a viajar a un país europeo, recordó que un vecino suyo había vivido varios años en ese mismo país, y pensó que me haría bien recibir sus consejos y orientaciones. Nuestro amigo común no pudo llegar a la cita, me dio las señas de identidad de su vecino, y se perdió una de las conversaciones más extrañas que he tenido en mi vida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Del país al que iré hablamos muy poco. Sólo pude formular una pregunta —sobre el clima— que despachó rápido: "no te preocupes, hay calefacción en todos lados". Se dedicó a alertarme de la presencia islámica en Europa: Cada día más musulmanes, que en cortas décadas formarán una mayoría capaz de revertir la democracia e imponer la sharía. Y peor ahora que la segunda generación, nacida ya en aquel país, habla la lengua nacional como propia. Ellos desprecian Europa y las libertades. Quieren conquistarla. Los políticos de todos los partidos —salvo los mal llamados de ultraderecha como el holandés Wilders— engañan o se autoengañan con el discurso del multiculturalismo. Los musulmanes no se integrarán: el multiculturalismo equivale a la etapa de negación del drogadicto. "Los abdulás de 12 años conquistan a las niñas cristianas en la primaria y luego se la pasan a uno de 14 años y ése a otro de 16 años y después se las llevan a prostituir a otras partes del mundo, porque para los abdulás las cristianas son ganado".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No sólo filosofó sobre los musulmanes. Mencionó también el daño que los hispanos le hemos hecho a los Estados Unidos: hemos exportado nuestra familia disfuncional. Pero no es todo nuestra culpa, sino de la herencia mediterránea de detestar el trabajo, cuyas consecuencias son visibles en España, Italia y Grecia: "los europeos se la pasan manteniendo a los griegos y los griegos, que son padrotes, lo despilfarran". Un problema central recae en la baja reproducción de las clases medias. Mientras los pobres tienen hijos por manojos, las clases medias asumen la ideología de no tener hijos: "y hasta ser gay se vuelve un orgullo".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sus ideas, dijo, se basaban en un principio: el derecho de los nativos a que su país se conservara poblado de nativos (con su religión, sus costumbres, etcétera). No quise hacerle la pregunta obvia: ¿quiénes son nativos? Porque entonces los blancos y latinos tendrían que abandonar Estados Unidos (¿y qué hay de los negros, que fueron llevados por la fuerza?) y dejarle el país a los sioux y cherokees y demás grupos indígenas. ¿Podrían regresar los árabes a España, si pensamos que durante 800 años fueron nativos de la península hasta que los expulsaron unos descendientes de invasores germánicos y romanos? Y en México, los que no hablamos una lengua indígena tendríamos que buscar acomodo en alguna otra parte del mundo (Groenlandia, la Antártida o el desierto de Gobi, porque el resto del planeta está ocupado por nativos).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El principio normativo que sustenta esa ideología no deja espacio a estos absurdos. En la mente de estos nativistas reside la idea de la superioridad WASP (blanco, anglosajón y protestante). Para ellos, los musulmanes de hoy quieren conquistar Europa tal como los judíos de ayer pretendían dominar el mundo. Detrás de la falaz reivindicación de los nativos no hay más que islamofobia, como en la década de los 30 del siglo XX se desarrolló la judeofobia con las consecuencias que conocemos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me enseñó sus artículos. En periódicos locales de aquel país europeo publicó un puñado de textos advirtiendo del peligro islámico, discurso del que se consideraba precursor: "puro hard data", me dijo. Yo mismo, sugirió, podría seguir su camino y publicar en aquellos diarios: "pero di la verdad", me conminó, "si sólo les das political correctness te publicarán un artículo para quedar bien y no más".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo escuché con curiosidad morbosa. Me sentí como el visitante del zoológico que se aproxima a la jaula de los tigres, puede acercarse al felino, escuchar sus rugidos y observar sus colmillos sin que le arranquen la cabeza de un bocado. Hasta que sacan las garras.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6520576419233503546-1692277627074733596?l=loshijosdelaira.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://loshijosdelaira.blogspot.com/feeds/1692277627074733596/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://loshijosdelaira.blogspot.com/2011/07/garras.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6520576419233503546/posts/default/1692277627074733596'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6520576419233503546/posts/default/1692277627074733596'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://loshijosdelaira.blogspot.com/2011/07/garras.html' title='Garras'/><author><name>Emiliano Ruiz Parra</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03487544768041433904</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_LAJtBCXDBAA/SZulflLQ8TI/AAAAAAAAAAM/ncrSX2RNZFY/S220/Emiliano+risa.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6520576419233503546.post-3941172120224232264</id><published>2011-07-04T06:00:00.000+01:00</published><updated>2011-07-04T06:00:25.163+01:00</updated><title type='text'>Chamaqueados</title><content type='html'>El 26 de junio pasado, el sacerdote Alejandro Solalinde denunció un secuestro masivo de migrantes centroamericanos en Medias Aguas, Veracruz. Testigos del crimen que pudieron huir y regresaron al albergue Hermanos en el Camino de Ixtepec, Oaxaca, le relataron el plagio múltiple y Solalinde habló de más de 100 personas secuestradas. La respuesta del gobierno federal no demoró: el 29 de junio, el subsecretario de Población, Migración y Asuntos Religiosos de Gobernación, René Zenteno, exigió a Solalinde presentar las pruebas de su dicho porque no había certeza sino sólo de cinco secuestros. Le impuso “la carga de la prueba”, como dicen los abogados. La credibilidad de Solalinde se puso a debate mientras se olvidó la suerte de los centroamericanos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las fechas son importantes porque la denuncia de Solalinde y la respuesta del gobierno federal ocurrieron a la semana siguiente del diálogo en el Castillo de Chapultepec, el 23 de junio, entre representantes del Movimiento por la Paz con Justicia y Dignidad y el presidente Felipe Calderón, a la que acudió Solalinde como uno de los testigos de calidad. La reacción del gobierno a la denuncia del sacerdote es un síntoma de lo que el movimiento obtuvo de esa mesa: incomprensión, desprecio e incluso regaños. Eso ya sería triste de suyo, pero a su gravedad se le añade que el diálogo de Chapultepec no arrojó ningún resultado para lo que –algunos pensamos— era la demanda central del movimiento que se agrupó en torno de Javier Sicilia: el replanteamiento de la estrategia de combate al crimen organizado. Una representación de las víctimas de la guerra obtuvieron, cierto, una reivindicación: expusieron sus casos frente a Calderón, su gabinete y la televisión nacional. Ganaron la visibilización que le habían negado las autoridades y casi todos los medios del país. El movimiento como tal, sin embargo, se fue con las alforjas vacías. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Javier Sicilia llegó al Castillo de Chapultepec con un programa vago y un movimiento a punto de la división. De los seis puntos que presentó en el Zócalo capitalino el 8 de mayo se habló poco en el encuentro de Chapultepec. Sicilia además hizo a un lado los resolutivos de las mesas de Ciudad Juárez del 10 de junio, en donde se demandó la retirada del Ejército de tareas de seguridad pública y el juicio político a Calderón. Estaba en su derecho de disentir de esos planteamientos, pero entonces debió haber dicho desde el principio que esas mesas no tendrían ninguna validez y que no se movería de su agenda original. Hubiera quedado claro que Sicilia no admitiría una discusión que no validara sus planteamientos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sin demandas ni alternativas claras que plantearle al Ejecutivo, la reunión de Chapultepec perdió el programa y se centró en demandar la resolución de casos particulares. Eso sin duda es una condición necesaria, sí, pero resulta insuficiente. Reclamar que la estrategia había sido equivocada sin proponer alternativas le abría la puerta a Calderón para afirmarse tal como lo hizo: me dicen que hice mal, pero no plantean el camino de la rectificación. De su lado la posición era clara: guerra militarizada contra el narcotráfico aunque no haya un indicador de que la violencia y el poder de las mafias disminuyan. La ambigüedad programática del movimiento le dio a Calderón el espacio político para reafirmar su estrategia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Calderón llegó a la insolencia (tal como la calificó Sicilia días después) y el poeta y el movimiento lo toleraron. Desde un principio admitieron el cambio de sede de última hora; aceptaron que las víctimas no llevaran fotografías ni mantas y que enviaran sus discursos con anticipación para facilitar la respuesta de los secretarios de Estado. No protestaron por la presencia de Genaro García Luna ni reaccionaron frente al regaño presidencial que se expresó con golpes en la mesa. Calderón no sólo rechazó cualquier rectificación: pidió perdón, sí, pero por no ser más contundente en su guerra. Dijo que no a lo esencial. La reacción de Sicilia fue premiar la insolencia y la cerrazón. Se levantó, le puso el escapulario al cuello de Calderón y le regaló el abrazo que sería la portada de los periódicos del otro día. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El movimiento salió de Chapultepec lleno de promesas simbólicas y vacío de acuerdos sustanciales. Las demandas de Sicilia apuntan a resolver el olvido gubernamental hacia las víctimas: el memorial con los nombres de los 40 mil muertos, las fiscalías para investigar los asesinatos, la promesa de estudiar una ley de reparación. Pareciera, por la agenda siciliana, que la guerra ya concluyó y que ahora la tarea es investigar los hechos y reivindicar a algunos de los muertos (Sicilia habló por primera vez de “víctimas inocentes”, con lo que hospedó la tesis oficial de que existen muertos culpables). Pero la violencia no ha terminado y la estrategia de Calderón no da visos de disminuirla. El muro de la memoria tendrá que erigirse con un buen espacio en blanco para que se inscriban los nombres de los que habrán de morir después de su construcción.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El 29 de junio, cuando la Secretaría de Gobernación desestimaba la denuncia del secuestro masivo de migrantes, Alejandro Solalinde acudió a la Casa Lamm, a la presentación de cuadros que donaron 50 pintores para apoyar el sostenimiento del albergue Hermanos en el Camino. Uno de los asistentes le preguntó qué opinaba del resultado del encuentro de Chapultepec. Solalinde: “Fue una puesta en escena, los diálogos fueron usados mediáticamente (…) en cierta forma nos chamaquearon. (Calderón) salió bien librado a costa de nosotros”.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6520576419233503546-3941172120224232264?l=loshijosdelaira.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://loshijosdelaira.blogspot.com/feeds/3941172120224232264/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://loshijosdelaira.blogspot.com/2011/07/chamaqueados.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6520576419233503546/posts/default/3941172120224232264'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6520576419233503546/posts/default/3941172120224232264'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://loshijosdelaira.blogspot.com/2011/07/chamaqueados.html' title='Chamaqueados'/><author><name>Emiliano Ruiz Parra</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03487544768041433904</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_LAJtBCXDBAA/SZulflLQ8TI/AAAAAAAAAAM/ncrSX2RNZFY/S220/Emiliano+risa.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6520576419233503546.post-6587002508626413086</id><published>2011-06-27T03:40:00.001+01:00</published><updated>2011-06-27T03:42:11.423+01:00</updated><title type='text'>La estatua de sal</title><content type='html'>En el aniversario del orgullo gay, que este año celebra la legalización de las bodas entre personas del mismo sexo en el estado de Nueva York, conviene recordar las estupendas memorias de Salvador Novo, el escritor mexicano que más francamente ha hablado de su vida homosexual. En &lt;i&gt;La estatua de sal&lt;/i&gt;, Salvador Novo (1904-1974) ofreció su autobiografía gay desde sus primeros recuerdos hasta los veinte años. Novo se alejó de la pornografía y evitó un texto efectista en donde se sucedieran escenas sexuales y prefirió por un estilo sereno y reflexivo capaz de describir una vida de intenso, divertido y liberador goce erótico. &lt;i&gt;La estatua de sal&lt;/i&gt; (Conaculta) no se escribió para publicarse inmediatamente sino para guardarse en el cajón, en una suerte de criogenia moral porque ese cuerpo literario probablemente no habría sobrevivido en la sociedad de su tiempo, que, quizá, no habría tolerado franquezas como: “los choferes eran mi fogosa predilección: los de los camiones, que abordaba para entablar una conversación que terminaba con una cita para esa noche”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Apasionada defensa de la homosexualidad, las memorias de Novo retratan el rechazo social a la heterodoxia sexual de principios del siglo XX: “se originaba justificadamente en la misma culpa siniestra de que yo me sabía el indefenso reo; y que ese destino de abyecta, súbita e irremediable segregación me aguardaba en la vida”. Novo lo intuyó desde niño, lo confirmó después de su iniciación sexual y lo padeció incluso en el bolsillo, cuando Pedro Henríquez Ureña lo marginó de varios empleos por su preferencia sexual. Pero las vicisitudes fueron en comparación menores. Las memorias (que relatan su vida de los 14 a los 19 años) detallan, una a una, la sucesión de aventuras sexuales. Especialmente inclinado por los choferes, no rechaza los profesores, los amores de vecindad, los intercambios de parejas y la experimentación. &lt;br /&gt;Las memorias son un tributo a la libertad. Ni Novo ni sus amantes (con excepciones) se desgarran el corazón. Al contrario, después de retozar en la cama, acuerdan cómo ayudarse para conquistar al próximo amante. Sin embargo, muchas relaciones trascienden el nivel ocasional y tienen una implicación afectiva. Resulta llamativo cómo un texto homosexual escrito a mitad del siglo pasado puede dar lecciones de libertad a la vida heterosexual de nuestra época, que adolece de muchos prejuicios que determinados círculos homosexuales ya habían superado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El erotismo está suficientemente equilibrado con otros relatos que justifican su precoz feminidad. Su madre, que lo alumbró a los quince años, fue la figura dominante en la familia y Salvador fue su muñeco empolvado que emperifollaba cada mañana. Su padre, gallego, no pasó de ser un comerciante frustrado y frío. De la familia de su madre destacó su abuela, administradora y matriarca; a todos los gobernaba un espíritu provinciano, aunque confrontado con un anhelo de migrar hacia la Ciudad de México, centro del progreso y la educación para Salvador y sus primos.&lt;br /&gt;El sueño de mudarse a la capital se imbricaba con el temor a la Revolución. Unos años antes de escribir sus memorias gay, en &lt;i&gt;Nueva Grandeza Mexicana&lt;/i&gt; Novo aplaudía la fortaleza del régimen priista y consideraba a las elecciones, por ejemplo, un asunto tan misterioso como el espionaje . Novo mezcló una singular paradoja: liberalismo moral y sexual fundido con conservadurismo político. En &lt;i&gt;La estatua de sal&lt;/i&gt; se ofrezca quizá un atisbo que lo explique por los efectos de la Revolución en su niñez: los villistas mataron por equivocación a su tío y exiliaron a su padre; una “Adelita” saqueó su casa y las comunicaciones con sus tíos se interrumpieron. Con esas condiciones, la tranquilidad y promesa de progreso alemanista fueron bien recibidas años después.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿El México de medio siglo estaba preparado para una confesión tan franca, serena y gozosa de la vida homosexual? En La estatua de sal, Salvador Novo hace frecuentes alusiones a Oscar Wilde, quizá porque sabía los costos de arrostrar una sociedad de moral hipócrita como la que enfrentó el irlandés a finales del XIX. Novo optó por no confrontarse, guardar las memorias en el cajón, y conservar su posición de intelectual burgués, de dandy que se burlaba con fina ironía de la vida pública –de la que era a la vez actor y cronista. Si este libro se hubiera publicado entonces, posiblemente la liberación gay se hubiera visto acelerada. No lo sabemos. Hoy, a más de medio siglo de su escritura y a 13 años de su primera edición (Conaculta 1998), los lectores de Novo podemos festejar una visión desenfadada, lúdica y liberadora del erotismo. Novo nos enseña que, a pesar de ser expulsados de Sodoma, podemos voltear a mirar nuestros pecados sin temor a convertirnos en estatuas de sal.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6520576419233503546-6587002508626413086?l=loshijosdelaira.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://loshijosdelaira.blogspot.com/feeds/6587002508626413086/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://loshijosdelaira.blogspot.com/2011/06/en-el-aniversario-del-orgullo-gay-que.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6520576419233503546/posts/default/6587002508626413086'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6520576419233503546/posts/default/6587002508626413086'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://loshijosdelaira.blogspot.com/2011/06/en-el-aniversario-del-orgullo-gay-que.html' title='La estatua de sal'/><author><name>Emiliano Ruiz Parra</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03487544768041433904</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_LAJtBCXDBAA/SZulflLQ8TI/AAAAAAAAAAM/ncrSX2RNZFY/S220/Emiliano+risa.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6520576419233503546.post-6153706080422373748</id><published>2011-06-21T02:16:00.002+01:00</published><updated>2011-06-21T02:16:43.361+01:00</updated><title type='text'>Reivindicación de Santa Anna</title><content type='html'>Agobiado por el calor de Cartagena de Indias, penúltima parada de su destierro, Antonio López de Santa Anna encontró, a sólo 10 kilómetros, un pueblito de clima más benigno llamado Turbaco. Era la primavera de 1850 y el ex dictador veracruzano seguía en busca de un lugar para fijar su exilio, después de la vergonzosa derrota del 13 de septiembre de 1847, cuando los estadounidenses levantaron su bandera en el Castillo de Chapultepec y se anexaron un millón y medio de kilómetros cuadrados del norte de México. Santa Anna y su esposa Dolores Tosta habían deambulado en La Habana, Kingston y Cartagena, pero se vieron seducidos por Turbaco, un caserío de "miserables chozas y desiertos solares" de dos mil habitantes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Santa Anna se estableció en Turbaco y compró la casa conocida como "Solar de los Virreyes" en plaza principal, llamada así porque había pertenecido al virrey de Nueva Granada Antonio Caballero y Góngora –que también había huido del calor cartagenero— y que había sido quemada por pugnas políticas unas décadas atrás. El Solar de los Virreyes pasó a llamarse "La casa de tejas". El ex dictador mexicano, según cuenta su biógrafo Rafael F. Muñoz, recobró la energía de la juventud y se asumió como benefactor de Turbaco. Reparó la iglesia (con el deseo de ser sepultado en ella), construyó la casa sacerdotal y el cementerio y auspició las obras para que el camino a Cartagena pudiera ser transitado por carruajes y no sólo por jinetes, obra del que fue él mismo el primer beneficiario, pues se cansaba pronto al cabalgar por la ausencia de la pierna izquierda, suplantada por una pata de palo. Santa Anna compró trapiches, con lo que generó empleos en la industria azucarera para los habitantes del pueblo, regaló dinero, organizó peleas de gallos, apadrinó niños y sedujo a las colombianas. Se convirtió en el hombre más importante en la historia del pueblito.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En 2006 viajé a Cartagena de Indias para asistir al curso "Cómo se escribe un periódico", impartido por Miguel Ángel Bastenier y organizado por la Fundación Nuevo Periodismo Iberoamericano (FNPI). Tomé el autobús a Turbaco, no para reconstruir la historia de Santa Anna en ese pueblo, ya suficientemente contada, sino para capturar el eco de la presencia del dictador hasta nuestros días. Hoy cuento esa historia no sólo porque este 21 de junio se cumplen 135 años de la muerte del "guerrero inmortal de Zempoala", como lo llama nuestro himno nacional en una estrofa ahora casi clandestina, sino porque surgió un intento revisionista de reivindicar su figura justo unas semanas antes de que yo estuviera en Colombia, y del que me parece importante reflexionar a un año de las elecciones presidenciales de 2012.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Silvio Carrasquilla, el entonces alcalde de Turbaco, se reclamaba descendiente directo de Santa Anna. Su abuela, dijo, había sido tataranieta del dictador y, por tanto, él era "saltachorlito" del general veracruzano (palabra que nunca escuché ni he vuelto a escuchar). Se supone que el dictador tuvo en Turbaco un hijo fuera del matrimonio, Ángel López de Santa Anna, que le dio dos nietas, de la que surgió una amplia genealogía de la que surgiría la familia de aquel alcalde: "Se dice que [Santa Anna] fue desordenadito bastante y hay varios descendientes", me dijo Carrasquilla. Rafael Baena, otro turbaquero al que entrevisté, también afirmó ser su descendiente. En su casa colgaba una imagen de la Virgen de Guadalupe.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La "Casa de tejas" se convirtió con el tiempo en la presidencia municipal del pueblo. La calle en la que se asienta, en honor a Santa Anna, se llamó "República de México" (una ironía para un hombre que propendía a suprimir al Congreso y a designar caciques en los gobiernos locales). Carrasquilla y su primo Miguel Arnedo, entonces concejal y quien heredó el puesto de alcalde, constataron que Santa Anna había sido el mayor benefactor de Turbaco. De las conversaciones con ellos, la revisión de las crónicas oficiales y las entrevistas con otros turbaqueros advertí que el mito construido en torno del veracruzano era mayor que el de cualquier otro huésped del municipio, como el virrey Caballero, el navegante español Juan de la Cosa, el explorador Alexander Von Humboldt y el libertador Simón Bolívar, que también residió en Turbaco (según Rafael F. Muñoz, en la misma casa que ocupara años después Santa Anna, pero no hallé otra versión que lo confirmara). Un cuadro con la imagen del dictador presidía el salón de cabildos del ayuntamiento.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En 1853, una comisión de lambiscones, integrada por Manuel María Escobar, Alfonso Hegewich y Salvador Batres, acudieron hasta Turbaco a suplicarle a Santa Anna que volviera a ocupar la presidencia de México, después de una desastrosa etapa con tres jefes de Estado que habían dejado al país en ruinas peores que las legadas por el propio Santa Anna. Muñoz cuenta la escena de manera deliciosa:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"[Santa Anna] pregunta por sus amigos, se interesa por las condiciones del país. Y después sube a la azotea. Con un amplio ademán muestra su propiedad, La Rosita, donde verdea la caña y pace el ganado. Con 'frases melifluas' pinta la belleza del paisaje, afirmando la felicidad de su vida pacífica lejos del alborotado México. Los enviados creen haber fracasado. Mas don Antonio va cediendo lentamente, hábilmente. Por fin, con un gesto de resignación, de intenso sacrificio, les manda partir y anunciar su regreso: 'No quiero que la historia diga que cuando fui llamado a ser la felicidad de mi pueblo, fui indiferente a su destino'".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Su presidencia fue nuevamente ruinosa. Se dio el lujo de vender La Mesilla a los Estados Unidos, que pagó sólo seis millones de los 20 que había prometido. Gobernó con pleno absolutismo. Desconoció su compromiso de llamar a un congreso constituyente y en su lugar hizo que el ejército le suplicara quedarse como autócrata. En ese momento aceptó el título de "Su Alteza Serenísima" propuesto por los poblanos –al tiempo que rechazó, por modestia, ser llamado "Gran Elector" y "Emperador constitucional". Aún antes de que una revolución liberal lo despojara definitivamente del poder, Santa Anna huyó del país para refugiarse de nuevo en Turbaco.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando visité el pueblo, el furor santannista de las autoridades de Turbaco transitaba por un reavivamiento. Apenas un mes antes, en julio de 2006, el entonces gobernador de Veracruz, Fidel Herrera Beltrán, había acudido a Cartagena a acompañar a la delegación de deportistas veracruzanos a unas olimpiadas juveniles en esa ciudad. Herrera Beltrán no quiso perderse la oportunidad de conocer el refugio de Su Alteza Serenísima y acudió a Turbaco. En una entrevista con Carrasquilla y Arnedo, les contó la biografía del dictador mexicano con tal detalle "que parecía un documental", como recordó Carrasquilla. Fidel Herrera vio que un retrato de Santa Anna lo identificaba como "dictador mexicano" y reprendió a los turbaqueros.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"Ese es el mapa del municipio de Turbaco. Abajo hay una leyenda. La estuvo mirando el Gobernador Fidel Herrera y no le gustó. No le gusta la palabra dictador. Dice que nosotros debemos estar agradecidos con él y no debemos permitir que se le llame dictador sino General. Y la verdad es que tiene razón, nosotros no tenemos razón para ofenderlo de palabra", me dijo entonces Arnedo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Carrasquilla y Arnedo se quejaron de que no tenían cómo honrar la memoria del mayor benefactor del pueblo. Le comentaron a Fidel que era una vergüenza que sí tuvieran una estatua a Juan de la Cosa, "que vino a comerse a las indias, a matar a los indios y a robarse el oro", mientras que carecían de una imagen en bronce del veracruzano. En esa parte de la charla, me dijo Carrasquilla, "fue cuando el Gobernador se emocionó y dijo, 'no se preocupen que yo les mando la estatua de Santa Anna para que la yergan en su plaza principal en el parque'".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nunca supe si Fidel Herrera siempre sí mandó el busto de Santa Anna a los turbaqueros. La historia no pasaría de tener más que un valor anecdótico si no fuera porque refleja la nostalgia priista por la presidencia imperial. Fidel Herrera fue una caricatura de Santa Anna, que a su vez fue una caricatura de Napoleón. Pero, aun caricaturesco, Herrera Beltrán usó millones de pesos para diseñar un gobierno que le rindiera pleitesía. Los programas sociales llevaban su nombre: "piso fiel", "fidelidad por Veracruz" y uniformó de rojo los colores oficiales y las camisas de sus subalternos. A su salida, dejó una deuda pública que escandalizó a las calificadoras internacionales. Y cuando estaba de viaje por el mundo se daba su tiempo para exigir que no se llamara dictador a un hombre a quien le quedaba corta esa categoría: un absolutista que jugó en todos los bandos, formó una vasta red de informantes, impuso contribuciones ofensivas y perdió las batallas decisivas del país. Como dice Muñoz en El dictador resplandeciente:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"Si no fue traidor, sí ha sido cobarde, torpe, envidioso, indeciso. Él cambia la historia y el futuro de dos naciones: Estados Unidos se engrandece con el oro de California y el petróleo de Texas. México se convierte en una nación débil, a la que no le queda sino la altivez".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero el presente cambia y, con él, cambia también el pasado. El arribo al poder de distintos grupos políticos conlleva un revisionismo histórico. Vicente Fox reivindicó el estandarte de la Virgen de Guadalupe como símbolo de independencia, pero los gobiernos del PAN fueron después ineficaces para imponer su relectura de la historia. No trajeron los restos de Porfirio Díaz ni reivindicaron a los cristeros. El gesto más audaz fue develar con prisas y a escondidas una estatua de Francisco Madero en una esquina del Palacio de Bellas Artes, con ánimo de ganar su figura a la causa conservadora y arrebatarlo del Olimpo revolucionario. Pero hasta ahí se quedó.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El priismo se apresta a volver por la presidencia. Pero no por la presidencia tal como está, con el incómodo contrapeso de un Congreso dividido. Mejor con uno a modo, como el que gozaron los presidentes imperiales en el siglo XX. Enrique Peña Nieto, el probable candidato del PRI, quiere que el próximo presidente tenga mayoría absoluta en el Congreso (la mitad más uno de los legisladores) aunque sus diputados sólo obtengan el 35 por ciento de los votos. Ése es el trueque de Peña a cambio de ceder en una reforma política menor que incluye la reelección de diputados y senadores y la reducción de los spots. Mientras los países democráticos construyen la gobernabilidad con regímenes más parlamentarios, el priismo propone el regreso al modelo más presidencialista. Y si Santa Anna no fue un dictador, como nos exige ver el revisionismo priista, entonces los grandes exponentes del presidencialismo imperial como Gustavo Díaz Ordaz, Luis Echeverría o Salinas de Gortari se acreditan como auténticos demócratas.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6520576419233503546-6153706080422373748?l=loshijosdelaira.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://loshijosdelaira.blogspot.com/feeds/6153706080422373748/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://loshijosdelaira.blogspot.com/2011/06/reivindicacion-de-santa-anna.html#comment-form' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6520576419233503546/posts/default/6153706080422373748'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6520576419233503546/posts/default/6153706080422373748'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://loshijosdelaira.blogspot.com/2011/06/reivindicacion-de-santa-anna.html' title='Reivindicación de Santa Anna'/><author><name>Emiliano Ruiz Parra</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03487544768041433904</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_LAJtBCXDBAA/SZulflLQ8TI/AAAAAAAAAAM/ncrSX2RNZFY/S220/Emiliano+risa.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6520576419233503546.post-3741403215973377066</id><published>2011-06-06T02:43:00.002+01:00</published><updated>2011-06-06T02:43:17.837+01:00</updated><title type='text'>El regreso de la crónica roja</title><content type='html'>El mundo editorial atraviesa por una fascinación con el narcotráfico. Los cárteles de la droga habían estado entre nosotros desde hace décadas, pero hace pocos años enseñaron sus artes ocultas de descuartizamiento, tortura, disolución de cadáveres en ácido, bombazos en las calles y su capacidad de organizar movilizaciones de cientos o de miles, como en Monterrey y Morelia. Sin embargo, con el narcotráfico vivimos una paradoja: mientras más nos enteramos de sus crímenes, menos sabemos de sus entrañas. Vemos rodar cabezas en las escaleras de los palacios municipales, asistimos a la caída de un capo, atestiguamos combates en las calles. Pero nunca supimos cómo acumularon sus arsenales, en qué momento decidieron degollar, cuándo se rompieron sus acuerdos con los políticos y salieron a disputarse las ciudades que ellos llaman "plazas".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando el PRI era todavía el partidazo a nivel nacional y la política giraba en torno del Presidente de la República, en las redacciones de los periódicos se decía que la nota roja era la escuela de periodismo. Los reporteros de la fuente policiaca esperaban pegados a un radio con la frecuencia de la policía a que apareciera el próximo muerto. Llegaban inmediatamente después de los oficiales y disponían de pocos minutos para recabar datos: revisar las credenciales de los muertos, entrevistar a los vecinos, familiares, testigos del atropellamiento, de la volcadura, del incendio. Los policías eran sus aliados: no se acordonaba "el lugar de los hechos" sino que se podía entrar a tomar fotografías, a tocar a los apuñalados, a oler la sangre derramada por el crimen pasional o por la deuda no saldada. La muerte era cotidiana para los periodistas pero representaba una cotidiana novedad para los lectores.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se le consideraba la escuela de periodismo porque se podía investigar, preguntar, inquirir, construir una historia en un país en donde la política se contaba según los voceros del partidazo. Durante la "presidencia imperial" mexicana los capítulos negros –el movimiento estudiantil de 1968, por traer el caso más célebre— se contaban a retazos. Esa gran crónica roja estuvo vedada a la investigación profunda de los periodistas y se abrió, años después, a la curiosidad de los historiadores.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hermético cuando el autor del crimen era el presidente de la República, el secretario de Gobernación o el General de División, el régimen le daba en cambio al periodismo libertad a la hora de indagar cómo había sido asesinada la prostituta, por qué se había acuchillado al panadero, cómo había caído el pequeño traficante. Esa crónica roja —que nos dio a nuestro mejor fotógrafo del siglo XX, Enrique Metinides— ocurría ajena a los pasillos del poder. El régimen padecía de puritanismo en su rostro público: frente al país y el mundo no mataba, no torturaba y no desaparecía a opositores. Le importaba poco que ahí estuviera Rosario Ibarra de Piedra diciendo que la última vez que vieron a su hijo con vida fue en el Campo Militar Número Uno, o que se tuvieran sospechas fundadas de que se llenaban mazmorras clandestinas con jóvenes guerrilleros. Los datos que contaban esas muertes se escondieron en archivos clasificados.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La vida política, mientras tanto, ofrecía menos incentivos para la investigación: no se podía criticar al presidente, inmaculado como la Virgen de Guadalupe. El asesinato de Manuel Buendía fue la prueba de que la crónica roja se topaba con los altos niveles del poder. El régimen daba su zarpazo al periodista más importante del país y no lo hizo durante los peores años de la Guerra sucia de los setenta, sino ya en 1984, mientras Miguel de la Madrid ponía en práctica la renovación moral.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La explosión de la violencia actual ha avivado el surgimiento de una crónica en la que el narco empieza a disolverse como materia periodística y se convierte en narrativa. Los datos duros dan paso a las historias; los nombres se difuminan para convertirse en personajes y las declaraciones se sustituyen por los diálogos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Antes, un rápido repaso histórico. Hay un estupendo antecedente en la literatura iberoamericana de la crónica de la violencia contemporánea: la Brevísima relación de la destruición de las Indias. En 1552 Fray Bartolomé escribió este librito para denunciar en España las atrocidades que se cometían en las colonias y de paso descubrió la estética de la crueldad. Con lujo de detalle relató cómo los perros lanzados por los conquistadores destazaban a los indios; nos contó la historia del encomendero que violaba a las mujeres indígenas para venderlas a mejor precio porque llevarían en sus vientres un esclavo más; enumeró cómo fueron asesinados no cientos o miles, sino millones de indios que se resistieron a la colonización. El poder de su estilo lo llevó a ser llamado el padre de la "leyenda negra" española: por su culpa, dicen los escépticos, se calumnió a España con un genocidio que no fue ni de esas proporciones ni de esa crueldad. Como sea, el efecto que tuvo el cronista fue decisivo para nuestro juicio de la conquista. La conquista, nos dice Fray Bartolomé, se basó en el terror sistemático, en la imposición de un mundo que se levantaba sobre las ruinas del pasado. Fray Bartolomé brindó otro descubrimiento macabro: ese relato podía ser gozoso para el lector. De alguna manera necesitaba seducir en su crueldad para convencer de su sadismo. Ya sea que nos pongamos del lado de las víctimas o los victimarios, existe un placer perverso al leer La Brevísima.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La crueldad masiva como forma de dominación no fue después explorada literariamente como lo hizo Las Casas. Las escenas de sangre más célebres de la novela de la Revolución Mexicana estén lejos de la estética del terror de Fray Bartolomé. "La fiesta de las balas", de El águila y la serpiente (Martín Luis Guzmán) relata la hazaña asesina de Rodolfo Fierro para matar sin ayuda a decenas de prisioneros de guerra. La vida no vale nada, pero en la muerte queda un poco de dignidad. El descuartizamiento no estaba en la mente aun del más sanguinario de los generales de la Revolución (sería una cortesía de los kaibiles y soldados de élite formados por Estados Unidos en técnicas de contrainsurgencia y que nos ha llegado a través de los narcos).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los modernos cronistas de Indias se enfrentan a un fenómeno nuevo, al que no se topó Las Casas: el terror del narco carece de ideología. Los encomenderos del siglo XVI argumentaban que los indios eran seres inferiores y por lo tanto se valía tratarlos como subhumanos. Lo mismo dijeron negreros de sus esclavos y los nazis de los judíos. Había un discurso de supremacía que encubría un proyecto de explotación del trabajo ajeno. Hoy la narcoguerra aparece desprovista de esos ropajes retóricos. Los bandos se disputan territorios sin exigir democracia, justicia, libertad, tierra para quien la trabaje o vivienda para quien la habite. Y lo peor es que la frontera entre víctimas y victimarios se vuelve difusa. ¿Quién es peor, los zetas o los chapos, La Familia o los de Beltrán Leyva? (En Tamaulipas, un estado casi perdido al control del narco, se dice que los zetas son los "malos-malos" mientras que el Cártel del Golfo son los "malos-buenos"). ¿O todos ellos son, como sugiere Javier Sicilia, víctimas por igual de un Estado corrompido?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si la nota roja durante el régimen del PRI era un espacio libre para el periodismo de investigación, ahora ocurre lo contrario. Tamaulipas fue la primera víctima de la censura que el narco impuso a punta de metralleta y granadazo. Los periódicos dejaron de publicar notas sobre el narcotráfico que no fueran los boletines de prensa. Cuando se asesinó a 72 migrantes centroamericanos, la nota se fue a páginas interiores.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En la censura, la crónica del narco se tuvo que deshacer de los ropajes formales del periodismo y ha ido adquiriendo más la forma del cuento que de la crónica. Se le obligó a ocultar hasta el mínimo dato que pudiera revelar una identidad. Javier Valdez, fundador del semanario culiacanense Ríodoce, vertió en su columna "Malayerba" la crónica de la Sinaloa secuestrada no por un cártel o por un capo, sino por una manera de entender el mundo: ahí vale quien trae la "jamer" y la "a-errequince". Coleccionadas en un libro del mismo nombre (editado por Jus), las malayerbas cuentan las historias de los niños, de las amas de casa, de los jóvenes seducidos por los fajos de dólares. Javier Valdez nos enseña que para contar Culiacán no hace falta acudir a las voces oficiales: hay que tocar la puerta de cualquier hijo de vecino porque tendrá una historia del narco bajo el brazo. Su mérito es convertirla en un cuento de tres cuartillas con personajes, suspenso, conclusión y, a veces, moraleja. Y cuando esas crónicas se leen reunidas, construyen un mundo propio con su lenguaje, sus aspiraciones colectivas, sus escenarios comunes. Otro cronista de esta escuela es Alejandro Almazán. Sus textos más sorprendentes son crónicas aparecidas recientemente en Gatopardo. En "Chicas Kalashnikov" nos cuenta la historia de unas mujeres sicarias y en "Un narco sin suerte" le da voz a "El Jota Erre", un personaje que podría haber sido creado por Woody Allen: quiso ser motero, sicario, narcomenudista, lavador de droga y prestanombres y fracasó en todos y cada uno de sus lances. "Eso de que todo aquél que entra al narco se hace rico, es puro pinchi mito", le dice el Jota Erre a Almazán.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al igual que con Javier Valdez, con los textos de Almazán cabe preguntarse desde la ortodoxia: ¿son periodismo? El periodismo exige nombres, fechas, lugares, declarantes que sostengan sus dichos. Valdez y Almazán prescinden por completo de los datos. Publicar el nombre de sus fuentes implica ponerles el dedo: condenarlos a la cárcel o a la muerte. Y de paso echarse la soga al cuello. La célebre frase wildeana: "ponle una máscara y te dirá la verdad" es precisa. La máscara del anonimato muestra una sociedad que ha sido envuelta por la violencia. Se puede ser beneficiario o víctima de la industria del narco y su rostro asesino y corruptor, pero difícilmente se puede escapar de ella.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Valdez y Almazán no cuentan historias de buenos y malos, sino de sobrevivientes. Hay que hacer eso mismo con los muertos y, en cuanto baje la marea de la violencia, sacarlos del anonimato. El periodismo narrativo contemporáneo y sus búsquedas literarias debe ayudarnos a recordar que en esta guerra sobrevivir se convirtió en el arte más difícil mientras nos dominaba el absurdo.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6520576419233503546-3741403215973377066?l=loshijosdelaira.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://loshijosdelaira.blogspot.com/feeds/3741403215973377066/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://loshijosdelaira.blogspot.com/2011/06/el-regreso-de-la-cronica-roja.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6520576419233503546/posts/default/3741403215973377066'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6520576419233503546/posts/default/3741403215973377066'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://loshijosdelaira.blogspot.com/2011/06/el-regreso-de-la-cronica-roja.html' title='El regreso de la crónica roja'/><author><name>Emiliano Ruiz Parra</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03487544768041433904</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_LAJtBCXDBAA/SZulflLQ8TI/AAAAAAAAAAM/ncrSX2RNZFY/S220/Emiliano+risa.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6520576419233503546.post-1754699938166363316</id><published>2011-05-09T05:29:00.000+01:00</published><updated>2011-05-09T05:29:13.351+01:00</updated><title type='text'>Vuelta al Zócalo</title><content type='html'>La sociedad civil recuperó el Zócalo capitalino el domingo 8 de mayo. Era una plaza perdida, no porque la hubiera ganado el crimen organizado, sino porque estaba habitada por la desmoralización. Recordemos las imágenes de México que daban la vuelta al mundo en 2006: centenas de miles en Reforma y el Zócalo para protestar contra las elecciones que llevaron a Felipe Calderón a la presidencia. Y en el sur del país, decenas de miles –el gobierno estatal tuvo que reconocer que 100 mil personas marcharon tres veces en una ciudad de medio millón de habitantes— inundaban las calles de Oaxaca para exigir la salida de un Nerón en pequeño llamado Ulises Ruiz. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero después de 2006 se perdieron las calles: López Obrador convirtió una gran movilización en una gran derrota al imponer un plantón absurdo en la avenida principal de la ciudad, que ni siquiera sus seguidores secundaron (era un plantón de carpas, no de personas). Felipe Calderón cedió ante el chantaje del PRI y permitió que permanecieran en sus cargos Ulises Ruiz Ortiz y el Góber precioso. Salir a las calles pareció inútil: ¿para qué marchar si no se lograba nada, si allá arriba se arreglaba la clase política, o si esa energía la dilapidaba un dirigente en una decisión ultra e irracional? México se desmovilizó (salvo dignísimas excepciones como las decenas de miles que protestaron en Hermosillo por la tragedia de la guardería ABC) y las imágenes del país en el mundo cambiaron radicalmente: ya no más masas en las calles sino descabezados, encajuelados, ejecutados: las miles de víctimas del poder corruptor del narco y de la respuesta militarizada del gobierno.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un poeta católico le devolvió a la ciudadanía la confianza en la movilización y, con ella, la confianza en su propio poder. Javier Sicilia, quien ha convertido su infinito dolor en dignidad, hizo que los capitalinos recordaran que en 1994 habían parado la guerra contra los zapatistas. Ese místico, a quien muy pocos habían leído antes del asesinato de su hijo, consiguió que la ciudadanía recordara que en 2004 había logrado revertir el desafuero contra el candidato opositor que punteaba en las encuestas. Y que protestar no era en vano.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Empezó como una peregrinación de 300 personas en Cuernavaca. Silenciosa, doliente, atravesó los 65 kilómetros que la separaban de Ciudad Universitaria, en la ciudad de México. No creció mucho. Unas mil personas llegaron a las islas, el encantador jardín que ha visto mítines históricos como los de Cuauhtémoc Cárdenas en 1988 o los que convocó la huelga estudiantil de 1999. Igual que el flautista de Hamelin (como lo comparó el periodista René Delgado) a su salida de Ciudad Universitaria Javier Sicilia fue atrayendo millares. En una hora eran cinco mil. Una hora después, más de 10 mil personas caminaban por una ruta inexplorada en la protesta social: Avenida Universidad, Río Churubusco, Eje Central, y en cada calle se sumaban otros más. La marcha se convirtió en cuatro marchas: una encabezado por dolientes: Javier Sicilia, Eduardo Gallo, Olga Reyes, las madres de los adolescentes de Villas de Salvárcar, los padres de los niños de la guardería ABC y los asfixiados en el News Divine. Y con ellos los curas Alejandro Solalinde y Miguel Concha. Quién iba a creer que dos sacerdotes guiaran una protesta progresista al lado de un poeta místico y de un líder mormón, Benjamín Le Barón, que portó el lábaro patrio con orgullo y dignidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sicilia iba al frente de un contingente en luto: por aquí, un padre de familia había perdido a su esposa, a sus dos hijas y hasta a la sirvienta, levantadas en Veracruz; por allá, una madre lloraba a su hijo asesinado por policías; más allá, una mujer había abierto la puerta de su casa para encontrar un cadáver desechado como basura; a su lado, un hombre clamaba por el regreso de su hija, que había salido a la biblioteca y no había vuelto nunca, y de éste lado, madres de Durango y Coahuila reclamaban exámenes de ADN a los cuerpos encontrados recientemente en las narcofosas para descartar que fueras sus hijas…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Detrás de ellos, una segunda marcha: las organizaciones sociales y campesinas que no han dejado de pelear: la policía comunitaria de Guerrero, los ejidatarios de Michoacán que se organizaron contra el narco, los hijos de los desaparecidos de la Guerra sucia. Ellos guardaban el silencio sugerido por Javier Sicilia. Pero les pisaban los talones la tercera marcha: los estudiantes de la UNAM, para quienes las movilizaciones son una fiesta de rebeldía y juventud. No más silencio sino música de tambores y consignas clásicas y nuevas: “Mubarak ya cayó y sigue Calderón”, entre éstas últimas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero una cuarta marcha no esperó a Sicilia. Aguardó unos minutos en el Eje Central y Xola o bien en Bellas Artes, pero se adelantó en el camino al Zócalo. Cuando Sicilia llegó con su silencio y sus dolientes al cruce de Lázaro Cárdenas y Viaducto, un contingente más grande –bastante más— se abría paso frente a él. Eran ellos: los mismos de 1994 y de 2004, el sector politizado de la ciudad de México que no necesita que la guerra toque a su puerta o que se lleve a sus hijos. Lo único que requería era el bien más escaso: un dirigente confiable como Javier Sicilia –alguien que no los mercara por privilegios— y una causa justa: detener una guerra en su propio país. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Nunca me imaginé que vendría a una marcha por una razón como ésta: para detener una guerra en México. Y menos encabezado por un poeta católico”, me dijo el novelista Gerardo de la Torre, un viejo militante comunista que luchó décadas al interior del sindicato petrolero contra el cacicazgo priista. A pesar del cáncer y las quimioterapias, Gerardo marchaba con firmeza. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sicilia tardaría en llegar al Zócalo, así que una lista de 71 dolientes se apuntó para usar el micrófono antes de su llegada (no se agotó la lista, pero hablaron unas tres decenas de oradores). Uno tras otro, los testimonios describían un país podrido: mujeres violadas y asesinadas sin que se abrieran investigaciones, militares desaparecidos por atestiguar los arreglos de los generales con los narcos, migrantes balaceados por policías. Un padre de familia conmovía al auditorio. Un berrido estaba por quebrar su voz pero se contenía con un hondo suspiro antes de cada frase. Su hija había salido rumbo a la universidad y no había aparecido en ocho meses. Nadie sabía nada: ni la policía capitalina, ni la procuraduría, ni el gobierno federal. “Pónganse a trabajar, gobernadores, bola de huevones a quienes el narcotráfico les da dinero”. Cada doliente repetía una idea casi con las mismas palabras: “Gracias, Javier Sicilia, por darnos la oportunidad de expresar nuestro coraje”. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;(Sicilia, al encabezar la marcha desde Cuernavaca, escuchó cada una de estas historias. Al dolor por el asesinato de Juan Francisco se le impregnó el dolor de cada uno de los que fueron literalmente a llorar en su hombro en los cuatro días de caminata). &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La marcha se aproximó al Zócalo a las 16:15 de la tarde, pero tardaría otra media hora en entrar por completo. El maestro de ceremonias sugirió soltar globos blancos en memoria de los 40 mil caídos en la guerra. Y por primera vez vino un guiño de la Arquidiócesis de México, la que preside Norberto Rivera, uno de los jerarcas católicos señalados por Sicilia como antievangélico: repicaron las campanas, como volverían a repicar tras el discurso de Sicilia y los cinco minutos de silencio que pidió por los muertos de la guerra contra el narco. Una muestra de apoyo trivial y tardía para uno de los católicos más coherentes de la vida pública mexicana.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sicilia entró a una plaza que ya estaba segura de sí misma. Y que se convertía no sólo en un desafío a Calderón sino también a López Obrador. Sicilia es antipartidista. En la marcha, los pocos políticos del PRD y anexas marchaban disimulados, con ganas de ser vistos pero sin llamar la atención: Gerardo Fernández Noroña, que recibía con una mueca de desagrado el llamado del poeta de limpiar todos los partidos de los narcos que los cooptan, incluidos el PRD, el PT y Convergencia; David Razú, Alfredo Hernández Raigosa, entre otros de poca importancia. &lt;br /&gt;Si Sicilia es un desafío para Calderón –pidió la renuncia de Genaro García Luna, a quien ni siquiera mencionó por su nombre—  lo es en igual medida para la izquierda. Sicilia no le entregará su autoridad moral y su fuerza política a López Obrador –como sí lo hizo Marcos con Cuauhtémoc Cárdenas en 1994, cuando llamó a votar por él—. Por el contrario, Sicilia le exige a López Obrador que renuncie a su candidatura y apoye a un candidato de unidad de todos los partidos. Lo mismo que le pide al PAN y al PRI, pero el efecto de este llamado es mucho más devastador para AMLO. López Obrador pretendía aparecer como la única alternativa auténtica en 2012. Sicilia tiene la autoridad moral dentro de la izquierda para refutarlo y decirle que no es tan distinto a los que critica.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El poeta místico se reveló como un buen orador. Leyó un discurso en donde repartió críticas al conjunto de los partidos, a todos les pidió compromisos puntuales y convocó a un pacto ciudadano en Ciudad Juárez el 10 de junio próximo, cuyo fin será proponer una agenda ciudadana a los políticos y vigilar su cumplimiento. Por lo pronto, consiguió dos victorias importantes: uno, que se debata la política contra el crimen organizado, en donde Calderón gozaba de autonomía casi absoluta y, dos, devolverle las calles, el Zócalo, a la sociedad civil contemporánea, aquella que paró una guerra en 1994 y es capaz de parar otra diecisiete años después.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6520576419233503546-1754699938166363316?l=loshijosdelaira.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://loshijosdelaira.blogspot.com/feeds/1754699938166363316/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://loshijosdelaira.blogspot.com/2011/05/vuelta-al-zocalo.html#comment-form' title='3 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6520576419233503546/posts/default/1754699938166363316'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6520576419233503546/posts/default/1754699938166363316'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://loshijosdelaira.blogspot.com/2011/05/vuelta-al-zocalo.html' title='Vuelta al Zócalo'/><author><name>Emiliano Ruiz Parra</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03487544768041433904</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_LAJtBCXDBAA/SZulflLQ8TI/AAAAAAAAAAM/ncrSX2RNZFY/S220/Emiliano+risa.jpg'/></author><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6520576419233503546.post-9181413088443481192</id><published>2011-04-26T05:06:00.000+01:00</published><updated>2011-04-26T05:06:39.513+01:00</updated><title type='text'>El desafío Sicilia</title><content type='html'>Felipe Calderón no había enfrentado un desafío como el que le plantea el poeta Javier Sicilia. Pero si el presidente de la República es sensible, podría aprovecharlo a su favor para salir del pantano en el que metió al país entero a través de la guerra contra el crimen organizado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Juan Francisco Sicilia Ortega fue asesinado al lado de cuatro jóvenes y dos adultos en Temixco, Morelos, el 28 de marzo pasado. Con su muerte, la narrativa de la complicidad de las víctimas llega a un punto insostenible. Hasta ahora, ha prevalecido la versión oficiosa de que los muertos corresponden a alguno de los bandos criminales. Se habla oficialmente de 36 mil muertos. De ellos, se dice, un 10 por ciento son víctimas civiles. Si el 90 por ciento no son civiles, ¿qué son? Se ha usado el término civil como sinónimo de inocente o de daño colateral. De acuerdo con esa narrativa, ese 90 por ciento no son civiles y por tanto no son inocentes sino bajas de guerra. Su muerte no se investiga porque de antemano se les considera culpables.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En la guerra contra el narcotráfico se ha impuesto la metáfora de la salud y la enfermedad según la cual hay mexicanos podridos que deben ser removidos del tejido social (Calderón habló de una metástasis que había invadido el aparato de gobierno en sus tres niveles). Esta idea nos ha llevado a ver con naturalidad la limpieza social. De acuerdo con las versiones oficiales, la mayoría de las víctimas pertenecían a alguna de las partes enfermas del tejido social. De esa manera, con esas muertes pareciera que ganamos todos porque así hay menos delincuentes. En lugar de que los persiga la policía o el Ejército, los propios cárteles hacen el trabajo sucio de diezmarse, de limpiar el organismo enfermo. El Estado, mientras tanto, observa. No impide las ejecuciones ni las castiga. Asume la culpabilidad de los muertos y, peor aún, la conveniencia de la muerte.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Con el asesinato de Juan Francisco Sicilia, de 24 años al momento de morir, la metáfora de la enfermedad y la dicotomía inocente-culpable pierden sentido: queda claro que la limpieza social no resuelve el problema, no debilita a los cárteles ni devuelve la seguridad a las calles. Sus consecuencias objetivas son las opuestas: los cárteles se han armado más que nunca y cada que pierden efectivos disponen de un ejército de desempleados jóvenes por reclutar; rotan a sus mandos cada vez que se elimina a una de sus cabecillas y, lo más importante, mantienen intocada su estructura financiera. Las maletas de dólares del narcotráfico se reciben con los brazos abiertos en México y, principalmente, en Estados Unidos, en donde se queda el 90 por ciento de las ganancias de este negocio global.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Calderón planteó el combate militarizado al crimen organizado como su principal apuesta política pero nunca dio razones satisfactorias para llevar al país a la guerra. Habló de la metástasis en el aparato de Estado, pero más allá del fallido michoacanazo, los funcionarios de relevancia detenidos por complicidad con el narco se cuentan con los dedos de la mano. Luego dijo que había que evitar que la droga llegara a nuestros hijos. Jorge Castañeda y Rubén Aguilar (en el libro El narco, la guerra fallida) refutaron este punto, diciendo que el consumo en México no se había incrementado sustancialmente en años. Hoy, el gobierno federal argumenta que la militarización es imprescindible para devolver la seguridad a las calles. Castañeda y Aguilar sostienen también que, antes de la guerra, la violencia entre el crimen organizado y el Estado era de las más bajas de los últimos años (dato que se corresponde con una tasa decreciente de homicidios hasta 2007). Paradójicamente, ha sido la supuesta solución —la guerra contra el narco— la que ha generado la mayor violencia en México desde la década de 1910-1920. No sólo ha salido peor el remedio que la enfermedad, sino que ha sido el remedio el que ha provocado la enfermedad. Mientras el país se militariza, se queda impune el lavado de dinero, la protección política al narcotráfico y la muerte de los caídos. Cada ejecutado es una derrota del Estado de Derecho.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Para mala suerte de Calderón, Javier Sicilia entendió el martirio de su hijo como un llamado a la acción. El poeta pudo haberse retirado a la oración y al duelo, pero decidió salir a las calles a reclamar justicia y a exigir un replanteamiento de la estrategia gubernamental. En una época marcada por el descrédito de los políticos profesionales, Sicilia representa su opuesto: no quiere ser gobernador ni presidente, no tiene un negocio que pueda beneficiarse de su reciente notoriedad y ni siquiera aumentará significativamente la venta de sus libros porque su obra no está dirigida al gran público. Es un asceta que ve en la pobreza una virtud y que no pretende sólo que se resuelva el crimen de su hijo, sino que busca restaurar el tejido social —al que llama humus— a través de un gran pacto nacional.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sicilia constituye un desafío singular a Calderón porque apunta al corazón del discurso presidencial y porque su autoridad moral es incuestionable. Por su voz se redimen los 36 mil muertos. Dejan de ser sospechosos para convertirse en víctimas de crímenes impunes y de una guerra estéril. Sin embargo, la vara que se impuso es muy alta. Convocó a una marcha desde Morelos a la Ciudad de México, que continuará en una caminata desde Ciudad Universitaria para concluir en una concentración en el Zócalo el 8 de mayo. Su convocatoria debe ser muy nutrida para que se tome en serio su planteamiento de fondo, el pacto nacional por la paz. Pero más allá de la asistencia a la marcha, el pacto nacional puede convertirse en la salida política de Calderón a la guerra. Sicilia tiene la autoridad para convocar al conjunto de los actores políticos a un pacto en donde se replantee la militarización del país y se exploren estrategias alternativas para atenuar la violencia. Calderón puede tomarle la palabra y hacer del pacto de Sicilia una agenda para salir de la emergencia nacional. Puede hacer suyo el pacto, convertirlo en política de Estado y evitar que la guerra fallida se imponga como el tema dominante en la sucesión presidencial.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6520576419233503546-9181413088443481192?l=loshijosdelaira.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://loshijosdelaira.blogspot.com/feeds/9181413088443481192/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://loshijosdelaira.blogspot.com/2011/04/el-desafio-sicilia.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6520576419233503546/posts/default/9181413088443481192'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6520576419233503546/posts/default/9181413088443481192'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://loshijosdelaira.blogspot.com/2011/04/el-desafio-sicilia.html' title='El desafío Sicilia'/><author><name>Emiliano Ruiz Parra</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03487544768041433904</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_LAJtBCXDBAA/SZulflLQ8TI/AAAAAAAAAAM/ncrSX2RNZFY/S220/Emiliano+risa.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6520576419233503546.post-6485307512994911147</id><published>2011-04-01T21:47:00.000+01:00</published><updated>2011-04-01T21:47:44.662+01:00</updated><title type='text'>Samuel Ruiz García</title><content type='html'>“Desde Fray Bartolomé de las Casas nadie ha hecho tanto por los indígenas como don Samuel Ruiz García”, me dice Raúl Vera López acerca del obispo de grandes lentes de pasta y crucifijo de madera, que llevaba en el morral el Nuevo Testamento y en la mano un sleeping bag para volver menos agrestes las noches en la selva. Tímido para sonreír, reflexivo y pausado con las palabras, a don Samuel no le gustaba hablar de sí mismo, nunca levantaba la voz, pero con la misma calma con la que estudiaba la Biblia enfrentaba la muerte: en visitas pastorales se cayó dos veces del caballo, chocó otras tantas y, en una ocasión, se desplomó la avioneta en la que viajaba tras el despegue. Y así como no lo amedrentaron las costillas y clavículas rotas tampoco se arredró frente a las amenazas. Si un feligrés requería su presencia a medianoche, Samuel Ruiz acudía al llamado aun cuando el riesgo de un atentado contra su vida fuera particularmente alto y no pudiera acompañarlo nadie. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Sus padres, Maclovio y Guadalupe, se conocieron en la pizca al otro lado de la frontera. De acendrado fervor católico, se establecieron en Irapuato, pusieron una tienda de abarrotes y tuvieron cinco hijos, Samuel el primero en 1924. Alumno brillante desde el noviciado, fue enviado a Roma, en donde pasó nueve años y se doctoró en Sagradas Escrituras. De vuelta a México, cuando dirigía el Seminario de León, se convirtió en uno de los obispos más jóvenes en la historia del país. A los 35 años tomó posesión de la que entonces se llamaba diócesis de Chiapas, de 76 mil kilómetros cuadrados y 13 sacerdotes –tan sólo la parroquia de Ocosingo abarcaba un territorio mayor que El Salvador. Apenas un año antes, en 1958, la explotación en Los Altos de Chiapas había sido retratada con maestría por Rosario Castellanos en Balún Canán, célebre por sus escenas en donde los indígenas llevaban en andas a los caciques. Oriundo del Bajío cristero, uno de los proyectos del joven prelado era alfabetizar a los indios porque, “¿cómo iba a evangelizar en cuatro o cinco idiomas diferentes?”. Pero muy pronto habría de venir el Concilio Vaticano II, que convocó a los obispos del planeta entre 1962 y 1965 y que reformó la Iglesia católica como no había ocurrido en cinco siglos. El Concilio colocó a los pobres en el centro de la vida eclesial. Samuel abandonó la idea de imponer una Iglesia occidental y desarrolló entonces la teoría de una “Iglesia autóctona” encarnada en las culturas indígenas. A su dominio del inglés, francés e italiano, que hablaba con fluidez, y a su conocimiento filológico del latín, griego y hebreo, Samuel Ruiz sumó el tzotzil, tzeltal, chol y tojolabal. Hablaba las cuatro lenguas con llaneza y predicaba en las dos primeras. Armado con la “Teología India” –una vertiente de la Teología de la Liberación— don Samuel formó 15 mil catequistas y ordenó 341 diáconos permanentes, ministros de culto con casi todas las atribuciones sacerdotales pero con esposa y familia. Fue su manera de reconocer la visión indígena de una Iglesia sustentada en las comunidades de laicos. Para hacer frente a los abusos, Samuel fundó el Centro de Derechos Humanos Fray Bartolomé de las Casas. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Raúl Vera sostiene que, contrario a la campaña negra, Samuel Ruiz fue un hombre de una sola pieza: su visión y su acción eran la misma ya como obispo, ya como mediador, ya como defensor de derechos humanos y como amigo. El mismo testimonio me da David Murphy Ruiz, hijo de su hermana Luz María. Doña Lucha, por encargo de su madre, acompañó a Samuel a Chiapas desde que tomó posesión. David, el tercero de sus hijos, llegó a vivir al obispado a los siete años, tras el divorcio de sus padres. A partir de entonces, Samuel lo crió a él y a sus tres hermanos como si fueran sus propios hijos. David recuerda que los primeros años de su infancia Samuel les habló en inglés para que no perdieran la lengua de su padre, un misionero estadounidense. Aun cuando el obispado tenía once recámaras, recuerda David, don Samuel había adaptado su oficina en su propio cuarto, en donde trabajaba hasta la hora de la cena, a las ocho de la noche. Las pocas horas que le robaba al trabajo, Samuel hablaba a través de un radio de onda corta, con el que se comunicaba con radioaficionados de todo el mundo con el sobrenombre de Caminante. David recuerda que en casa estaba prohibido el caldo de pollo pues, cuando  Samuel salía de visita pastoral, las comunidades indígenas recibían a Jtatic –padre en tzotzil— con el mejor plato que les permitía su pobreza, justamente caldo de pollo o de gallina. Y así como doña Lucha consintió este gusto, le cuidó la dieta con férrea disciplina porque don Samuel era diabético, aunque de vez en cuando se le escondía para comer dulces y fritangas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; En 1994, los caciques que acumularon rencores porque Caminante se había puesto del lado de los explotados, lo acusaron de ser el “Comandante Samuel” y de dirigir el Ejército Zapatista de Liberación Nacional. La realidad era que Samuel se negó a que el zapatismo se montara en la estructura de la diócesis: el catequista que se quisiera ir con el levantamiento tenía que firmar su renuncia: “En realidad Marcos llega cuando hay un movimiento en marcha, entra a él, pero el movimiento es indígena”, le dijo a Lya Gutiérrez Quintanilla  en una entrevista compilada en Los volcanes de Cuernavaca. Por su prestigio e integridad, Samuel fue la única figura que garantizó una mediación con el zapatismo, a tal grado que los diálogos de paz se celebraron en la catedral de San Cristóbal. Fueron las épocas en que se agudizaron las amenazas contra su vida: el gobierno le asignó seis escoltas y le dio un coche blindado, que Samuel aceptó después de muchas resistencias. Una mañana de fin de semana, un alto funcionario lo encontró caminando hacia su obispado, solo, sin coche ni escoltas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; --¿Y el coche blindado que le dimos, don Samuel? –le preguntó.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; --No cabe en la cochera del obispado. Lo dejo en un estacionamiento que está a tres cuadras y me vengo a pie.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; El nombramiento de Raúl Vera como su obispo sucesor en 1995 tranquilizó a quienes pensaron que Roma sepultaba así la opción preferencial por los pobres, pero se llevaron una decepción cuando vieron que las comunidades indígenas convirtieron a Raúl Vera López en un seguidor de la línea pastoral de Caminante. Raúl recuerda cómo los ojos de los indígenas se iluminaban cuando el obispo visitaba sus comunidades. Samuel tenía una memoria enciclopédica sobre su diócesis, de la que conocía cada historia y actor. Y, fiel al Concilio Vaticano II, estaba abierto al diálogo con los no católicos: se distinguió por defender a los evangélicos de San Juan Chamula, expulsados por católicos tradicionalistas, --los protestantes lo llamaban “nuestro obispo”— y oraba con musulmanes y judíos. Pero la enorme autoridad moral que ostentaba como prelado, mediador y amigo no lo volvió un hombre autoritario. Raúl Vera recuerda que Samuel consultaba cada decisión con él y con su equipo, y cuando escuchaba ponía toda su atención en el hablante. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;  Raúl Vera no simuló su “samuelismo” y el Vaticano revocó su nombramiento de sucesor en Chiapas, y lo mandó a Saltillo. Cuando Raúl le dio la noticia a Samuel fue la única vez que lo vio intranquilo, pero en media hora ya estaba ideando soluciones. Fiel a Roma, don Samuel no sólo no protestó por el nombramiento del conservador Felipe Arizmendi, sino que, una vez que se aceptó su renuncia, se marchó de la diócesis para no hacerle sombra. Se mudó a Querétaro, aunque mantuvo una pequeña oficina en la ciudad de México, en cuyas paredes colgaban retratos de Óscar Arnulfo Romero, Sergio Méndez Arceo y los jesuitas asesinados por militares salvadoreños. “No quiero robarle a los pobres lo que todavía me queda de energía para trabajar por ellos”, justificaba su agenda de trabajo cuando ya pasaba los 80 años. En lugar de la utopía que la generación de teólogos de la Liberación quisieron construir, don Samuel veía que el mundo que se convertía en un gigantesco mall, no de ciudadanos sino de consumidores, en donde el 80 por ciento de la población estaba excluida. Frente a ello, predicaba una solidaridad evangélica basada en la distribución equitativa de los bienes y la promoción de los pueblos. Murió el 24 de enero y sus exequias duraron tres días. El Subcomandante Marcos escribió: “Ahora que está de moda condenar a la Iglesia por los crímenes, desmanes, comisiones y omisiones de algunos de sus prelados, sería bueno mirar hacia abajo y encontrar a quienes, como don Samuel, desafiaron y desafían al poder, porque estos cristianos creen que la justicia debe reinar también en este mundo”.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6520576419233503546-6485307512994911147?l=loshijosdelaira.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://loshijosdelaira.blogspot.com/feeds/6485307512994911147/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://loshijosdelaira.blogspot.com/2011/04/samuel-ruiz-garcia.html#comment-form' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6520576419233503546/posts/default/6485307512994911147'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6520576419233503546/posts/default/6485307512994911147'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://loshijosdelaira.blogspot.com/2011/04/samuel-ruiz-garcia.html' title='Samuel Ruiz García'/><author><name>Emiliano Ruiz Parra</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03487544768041433904</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_LAJtBCXDBAA/SZulflLQ8TI/AAAAAAAAAAM/ncrSX2RNZFY/S220/Emiliano+risa.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6520576419233503546.post-5543869851950928638</id><published>2011-03-30T20:18:00.000+01:00</published><updated>2011-03-30T20:18:03.574+01:00</updated><title type='text'>Acuerdo desinformativo</title><content type='html'>Eduardo Galeano me comentó hace unas semanas que a su casa en Montevideo llegaban un periódico y un semanario mexicanos: “Es tanta la sangre que traen, que le tengo que advertir a las visitas que pueden mancharse los zapatos”, me dijo. El Acuerdo para la Cobertura Informativa de la Violencia pareciera responder a una preocupación legítima: la violencia se ha convertido en el tema central de los medios de comunicación masiva desde el inicio del sexenio, cuando el presidente Felipe Calderón determinó en solitario –porque no lo consultó ni con el Congreso ni con la sociedad— emprender una guerra contra el crimen organizado. &lt;br /&gt;  En el transcurso de esa cobertura, en efecto, se han cometido excesos. Al difundirse narcomantas se les regala un espacio a la delincuencia organizada. Se les legitima como emisores de un mensaje. El extremo de esta falta de control fueron las entrevistas con José Jorge Balderas Garza, El JJ. El narcotraficante confeso daba su versión a los conductores estelares de la televisión con sus ropas y su petulancia de junior exitoso. &lt;br /&gt; Según mi lectura, el Acuerdo pretende atender dos problemas distintos. Por un lado, proponer autocontroles para que los medios no se conviertan en voceros de la delincuencia organizada. Y en segundo lugar, quiere atender la censura del crimen organizado. El periodismo en Tamaulipas y Chihuahua, en Nuevo León y Sinaloa, se ha convertido en un oficio de alto riesgo. La libertad de expresión se encuentra limitada y no pocas veces anulada por el narcotráfico, que ya perdió el rubor de matar periodistas con impunidad. Ambos problemas, la sobreexposición de la violencia y la censura impuesta por el narco, son relevantes y deben ser resueltos. Pero no hay que confundirlos ni mezclarlos.&lt;br /&gt; Convocados por Televisa y Televisión Azteca, a través de su Iniciativa México, 715 medios de comunicación firmaron el Acuerdo. Faltaron periodistas y medios de comunicación importantes –Gatopardo no lo suscribió— pero los convocantes atrajeron a medios de considerable influencia. Pero hay que leerlo críticamente. El Acuerdo es positivo en la apariencia pero regresivo en la sustancia. Hay puntos con los que es inevitable estar de acuerdo: el número uno, por ejemplo, que dice que la violencia del crimen organizado se debe condenar en todo momento. “Bajo ninguna circunstancia, los medios debemos justificar las acciones y los argumentos del crimen organizado y el terrorismo”. Naturalmente que no. Cuando un medio o cualquier individuo justifica las acciones del crimen organizado incurre en apología del delito, tipificada en el Código Penal. Si un medio de comunicación ha justificado las acciones y argumentos del crimen organizado, seguramente lo ha hecho bajo la amenaza de ese mismo crimen organizado que en ocasiones acude a punta de metralleta a las redacciones a imponer su criterio editorial. De lo contrario comete un delito. No es un tema que esté a discusión.&lt;br /&gt; El punto número dos, “No convertirse en vocero involuntario de la delincuencia organizada” puede ser discutido en sus matices –si se usan o no palabras como “sicario”, “estaca”, “pozolero”, “encajuelado”, o si se desestima por completo la información que provenga de las fuentes criminales— pero tampoco merece una objeción normativa. Los puntos 5, 6, 7, 8 y 9 son igualmente válidos, incluso presentan innovaciones pertinentes para el periodismo mexicano: “No prejuzgar culpables”, “Cuidar a las víctimas y a los menores de edad”, “Alentar la participación y la denuncia ciudadana”, “Proteger a los periodistas” y “Solidarizarse ante cualquier amenaza o acción contra reporteros y medios”. Es innovador que se reconozca a los niños como las víctimas de atención prioritaria en la guerra y resulta urgente que los grandes medios nacionales se solidaricen con los medios locales del norte del país. Era un paso necesario reconocer la ausencia de protocolos para cuidar la integridad física y periodística de los reporteros que cubren el narco, ya como enviados o como reporteros en su propia localidad. &lt;br /&gt; Las objeciones están en los puntos 3 y 4 del Acuerdo, que constituyen su contenido medular. El número 3 se intitula: “dimensionar adecuadamente la información” y llama a presentar la información en el contexto correcto “y en su justa medida”. Pide que se pondere de acuerdo con otros países y regiones. Incluso, se sugiere que se le confine a una determinada sección: “los medios debemos de establecer criterios para determinar en qué posición se debe ubicar la información vinculada a la delincuencia organizada”. En otras palabras, que los muertos del narco ya no invadan los espacios mediáticos que por derecho natural –en el declarativo periodismo mexicano— le corresponde a las declaraciones de los políticos. El número 4, “atribuir responsabilidades explícitamente”, pide que, siempre que el Estado actúe conforme a la ley en su acción contra el crimen, se debe dejar claro que la violencia proviene del crimen organizado. &lt;br /&gt; El punto 3 es cristalino: el Acuerdo busca enfriar la cobertura del narcotráfico. Confinarla a la sección de interiores, archivar las fotografías de los muertos. Si se apunta que la cruzada de Calderón ha producido 34 mil cadáveres, hay que contextualizar que el envidiable Brasil tiene una tasa de homicidios más alta que el atribulado México. Se pide establecer una cuota de notas del narco y procurar mantenerla a la baja. Detrás de los propósitos explícitos del Acuerdo, se esconde una confesión terrible de los medios: la guerra del narco no es tan grave. En parte la hemos inventado nosotros con nuestra insistencia en los cárteles, en las ejecuciones, en los alias de los capos. La muerte en México, vista en el contexto latinoamericano, debería ser una preocupación menor. El punto cuatro nos pide, con otras palabras, no llamar a esta guerra “La guerra de Calderón”. Las balas y los muertos los ponen los criminales, no el gobierno, es el mensaje. Eso queda claro con la lectura del “Punto de partida” con el que se inicia el Acuerdo: “puede y debe debatirse si la forma que el gobierno ha decidido combatir al crimen organizado es la adecuada. Pero este debate tiene que partir del reconocimiento de la obligación constitucional que tiene el gobierno de cumplir y hacer cumplir la ley”. Esta idea se ratifica en los párrafos finales con el encabezado “Respaldo social”, que se presentan como una aportación de los ciudadanos que vigilan y atestiguan el Acuerdo: &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"Todos nosotros estamos conscientes de la obligación que tienen los órganos del Estado para combatir frontalmente a los grupos delincuenciales. Esta es una obligación constitucional y legal que no puede ni debe estar sujeta a compromisos o negociaciones. Por ello, esperamos que todos los actores políticos la reconozcan como tal y asuman el compromiso de no claudicar en su cumplimiento".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Calderón, nos dicen los redactores, no hace más que apegarse a la Carta Magna. “Combatir frontalmente” implica librar esa guerra –o dejar que los narcos la libren—. Otras alternativas despiden el hedor de la negociación con los criminales, nos insisten. Es obligación del resto de los políticos no sólo reconocerlo así sino “asumir el compromiso de no claudicar en su cumplimiento”: que la guerra contra el narco se adquiera como política transexenal, aun cuando no tengamos un solo indicador que nos permita saber si el Estado va ganando o perdiendo.&lt;br /&gt; El problema del Acuerdo es que busca resolver un falso problema: México no necesita menos información sobre el narcotráfico, sino más y de mejor calidad. Una de las desventajas de la guerra es que prácticamente no sabemos nada de ella. No conocemos con precisión las razones por las que se declaró, pues Calderón ha dado diversas y contradictorias motivaciones. No sabemos cuál fue el diagnóstico, ni cuáles fueron los criterios para determinar avances o retrocesos. Ignoramos quiénes se hacen responsables de las decisiones tácticas y estratégicas, si el Secretario de Seguridad Pública, o el Secretario de la Defensa, o los secretarios de seguridad pública de los estados. Desconocemos los flujos de dinero del narcotráfico y su vinculación con la banca privada. No sabemos nada de los narcos de cuello blanco: los que lavan el dinero, los que cooptan a los políticos, los que ganan campañas electorales. Del trasiego de drogas en Estados Unidos también lo ignoramos casi todo. Los medios de comunicación han tratado de cubrir ese vacío informativo con el síntoma que está a la mano: las batallas en las calles, los ejecutados y el sadismo del narcotráfico. Leemos acerca de los sicarios, de los narcomenudistas, de los capos que saltan a la fama el día de su detención o muerte. Vemos pobres matando pobres. En su conjunto, pareciera que el narcotráfico está asociado a la pobreza y al norte del país, como si cada pueblo fuera un modelo para El Infierno, la película de Luis Estrada. El gobierno no ha podido o no ha querido atacar los tentáculos financieros y políticos del narcotráfico –o no ha informado sobre ello— y los medios tampoco han tenido la capacidad o la voluntad de investigarlo.&lt;br /&gt; La cobertura del narcotráfico debe extenderse, profundizarse, profesionalizarse y protegerse. Enfriarla, confinarla a páginas interiores, no ayudará a comprenderla y a resolverla. Los problemas no se atenúan o desaparecen porque dejemos de mirarlos y hablar de ellos. El aumento en la violencia no es una exageración de los medios de comunicación sino una tendencia verificable que aumenta año con año a partir de 2007. Cierto, Brasil, Venezuela y Colombia presentan tasas mayores de homicidios, pero la desgracia ajena no puede servir de consuelo y ni siquiera de punto de comparación. Si queremos compararnos con Brasil entonces tenemos que preguntarnos por qué no crecemos a su ritmo aun cuando ellos padezcan una sangría mayor. Si queremos compararnos con Colombia tendríamos que cuestionarnos por qué en México no hemos metido a la cárcel a los legisladores y políticos que amparaban a los grupos paramilitares. La comparación con Venezuela es aún más resbalosa, porque los dos presidentes panistas se han obstinado en diferenciarse de Chávez y asumirse como demócratas. ¿O quieren compararse con un presidente que usaron para descalificar a López Obrador?&lt;br /&gt; La decisión de bajar el nivel de la cobertura del narcotráfico no es más que un síntoma de que la estrategia fracasó. La guerra contra el crimen organizado fue la mayor apuesta política del sexenio y ahora se busca desestimarla. Calderón dice hoy que la principal política pública fue la infraestructura carretera. La mayor inversión en la historia del país, afirma. Otra evasión de la realidad. Su dilema es cómo llegar a las elecciones de 2012 sin reconocer una derrota. No hay cifras que nos digan que el narcotráfico recluta menos jóvenes, trafica menores cantidades de drogas, adquiere menos armas y obtiene menores ganancias. Por el contrario, los indicios apuntan a que el narco es un negocio tan próspero como antaño, pero ahora es cualitativamente más violento. &lt;br /&gt; Si la estrategia fracasó hay que señalarlo. No hay que bajar el perfil de la cobertura sino mejorarlo. La información le ayuda a la sociedad a tomar decisiones. Y sólo con más y mejor información sabremos cómo salir de la crisis.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6520576419233503546-5543869851950928638?l=loshijosdelaira.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://loshijosdelaira.blogspot.com/feeds/5543869851950928638/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://loshijosdelaira.blogspot.com/2011/03/acuerdo-desinformativo.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6520576419233503546/posts/default/5543869851950928638'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6520576419233503546/posts/default/5543869851950928638'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://loshijosdelaira.blogspot.com/2011/03/acuerdo-desinformativo.html' title='Acuerdo desinformativo'/><author><name>Emiliano Ruiz Parra</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03487544768041433904</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_LAJtBCXDBAA/SZulflLQ8TI/AAAAAAAAAAM/ncrSX2RNZFY/S220/Emiliano+risa.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6520576419233503546.post-5489398114228899760</id><published>2011-03-24T04:34:00.000Z</published><updated>2011-03-24T04:34:06.047Z</updated><title type='text'>Anita</title><content type='html'>¿Qué se hace con las páginas de Facebook de los muertos? Se reparten los inmuebles y los muebles; se remata los trajes y los zapatos en las ventas de garaje; se tira a la basura los anteojos, las dentaduras postizas, las recetas médicas. En unos días los objetos que acompañaron a una mujer se dispersan, desaparecen o se guardan en cajas. Sus perros y gatos huyen, mueren de tristeza o se resignan a la nostalgia. En la sección de "eventos", Facebook me recordó hace unos días, el 9 de marzo, del cumpleaños de Ana Ortiz Angulo. Casi nunca escribió en su muro. No anotó el 8 de septiembre de 2008: "hoy he muerto. Mañana me velarán a partir de las seis de la tarde".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al hacer apuntes para este blog advierto que mi caligrafía se parece cada día más a la suya: intrincada, vertical, poblada de vueltas innecesarias, de guiños sin destinatario. Me doy cuenta ahora de que mis aficiones e intereses poco a poco convergen con los suyos: el romanticismo musical, la historia de las ideas, la génesis del capitalismo y su crítica radical, la poesía modernista. Regreso a los lugares que ella me enseñó: las zonas arqueológicas del sur de México, las catedrales barrocas, las capitales europeas a las que recurría, los puestos de quesadillas en pueblos remotos en donde cada año se celebraba su llegada porque tras de su grueso cuerpo bajaban del autobús cuarenta adolescentes hambrientos. No sé si sigo sus pasos porque ella ya trazó el camino o porque espero encontrarla en la iglesia de Santa María Tonantzintla, en la cumbre de la pirámide del Enano Adivino o acampando en una playa virgen de Oaxaca o Quintana Roo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La menor de una familia de cuatro hermanos, Ana Ortiz Angulo siempre pidió que le dijeran Anita. Sus alumnos llamaban a su casa y pedían hablar con "la doctora", por mostrar respeto ante sus familiares, pero cuando ella tomaba el teléfono era Anita solamente o, en casos extremos, "la doctora Anita", como ocurría en los exámenes profesionales. A los siete años perdió casi todo el cabello, y los pocos que le quedaron eran delgados y blancos como antiguas telarañas, porque fue sometida a un tratamiento radioactivo para tratar una enfermedad temprana. La cabeza cana le dio a su belleza infantil –rostro afilado, pómulos salientes, ojos verdes, nariz pequeña y redondeada— un aura de niña sabia. Sus primeros recuerdos estaban asociados a su padre, un ingeniero de minas que era a la vez filósofo y místico: Vicente Ortiz Liebich fue de los primeros mexicanos que se interesó en la filosofía india y escribió tratados sobre ella. Vicente siguió a José Vasconcelos en su campaña presidencial, a tal punto que el autor de Ulises criollo fue padrino de Anita. Conversador, nietzcheano, a la vez ateo y aficionado a la ouija, Vicente Ortiz cargaba con su hija menor y la llevaba a las minas de Durango, en donde ella pasaba días sin bañarse entre los campesinos y mineros. La muerte prematura de Vicente Ortiz, cuando Anita tenía apenas 12 años, la marcaría para siempre. "Sus alegrías nacen perturbadas porque ya no está su padre para atestiguarlas", escribió José Luis Perdomo Orellana sobre García Márquez y la misma frase puede aplicarse a Anita, que dedicaría los últimos años de su vida a escudriñar los archivos de su padre.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Apenas cumplió la mayoría de edad, Anita se fugó con el amor de su vida, José Ángel Ruiz Martínez, El Güero, peón en la hacienda de la familia Ortiz Angulo. Anita renunció a la comodidad de la vida burguesa que le ofrecía su madre y la cambió por el amor prohibido con un campesino que se había enrolado en el ejército para huir de la pobreza. Anita y El Güero se mantuvieron firmes a los intentos de soborno de Antonia Angulo, escaparon, se casaron a escondidas e iniciaron una familia. Aun cuando su madre aparentó perdonar la afrenta de su hija, nunca dejó de mirar a Güero como un ser inferior. Ese rompimiento fue un rito de paso para Anita. Su independencia material de la hacienda jalisciense le permitiría construir una autonomía intelectual y volverse marxista y revolucionaria. Pero eso ocurriría muchos años después, porque a la boda con Güerito la sucedieron seis hijos, cuatro mujeres y dos hombres, y la batalla cotidiana de alimentarlos, vestirlos, calzarlos y educarlos. Anita y Güero probaron suerte en Acapulco, vendieron café y comida, regresaron a la ciudad de México, adquirieron un pesero que Güero manejaba mientras Anita trabajaba en la biblioteca de la Facultad de Arquitectura poniendo orden a los archivos y las fotografías. Cuando el menor de sus hijos, Vicente Ténoch, entró a la primaria, Anita ingresó a la licenciatura en Historia en la Facultad de Filosofía y Letras. Tenía cuarenta años. De ahí labró una carrera académica que culminó con un doctorado en historia del arte con la investigación Definición y clasificación del arte popular, publicado por el INAH, al igual que su tesis de maestría, La pintura mexicana independiente de la academia en el siglo XIX.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La pasión secreta de Anita había sido la escritura. A los 13 años escribió una primera novela, y a los 17 su cuento, “El regreso a la tierra” fue premiado por un jurado compuesto por Alfonso Reyes, Xavier Villaurrutia, Francisco Monterde y Samuel Ruiz Cabañas. El premio consistió en la publicación de un volumen de cuentos, además de un poco de dinero que se le fue en comprar las obras completas de Dostoievski. Juan Rejano, editor cultural de El Nacional, le publicó durante años sus cuentos y José Mancisidor la alentó a seguir. A lo largo de su vida se publicaron en pequeños tirajes cuatro novelas y un número igual de colecciones de relatos. Entre sus novelas, mi preferida es Amor humano, divino amor, aunque me encanta Gumersindo Maldonado, el fracasado protagonista de En viernes perdimos otra vez.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A su muerte, escribí: "Alcanzó un altísimo nivel literario en sus piezas breves, como en 'El cantero' y 'Justicia costeña'. Si en las novelas era capaz de construir personajes complejos, en el cuento dominaba la contundencia y la concisión, y ahí brillaba su oído de gran escritora: las voces de sus personajes consiguen esa combinación de espontaneidad y poesía que tienen, por ejemplo, los de Juan Rulfo. Quizá, si quepa alguna crítica, ésta sería la de no experimentar con la vanguardia. Dominó el arte de narrar y construyó un estilo y una propuesta literaria propia, pero se mantuvo ajena a las tendencias experimentales de la literatura" (en http://loshijosdelaira.blogspot.com/2009/02/ana-ortiz-angulo-una-escritora-para-el.html).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En su narrativa un tema constante es la distancia entre la realidad y el sueño. Sus personajes se ven frente a la oportunidad de romper con su pasado. Algunos deciden reinventarse y empezar de nuevo, como el monje agustino de Amor humano, divino amor, mientras que otros sólo se permiten una vida paralela en la imaginación, como el loser Gumersindo Maldonado. Anita siempre creyó que había una segunda oportunidad para la humanidad y vio en Marx el sustento científico para ella. Sus hijos la recuerdan en 1968, cuando manejaba un Opel y en los semáforos en rojo los mandaba a repartir volantes a favor del movimiento estudiantil. Su obra teórica sobre el arte popular y sus ensayos didácticos, que van de la arquitectura prehispánica al liberalismo, se rigen por el análisis de clase y de los cambios impelidos por las masas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Fue profesora universitaria cerca de 40 años –hasta que la enfermedad la retiró de las aulas— y obtuvo el premio Universidad Nacional, en gran parte por las prácticas de campo que organizó al sur de México, que le permitieron a miles de alumnos conocer el arte indígena y colonial. Anita no sólo les enseñó a apreciar las fachadas y los altares barrocos, sino a viajar y convivir en grupo. A veces era un solo autobús, a veces eran dos autobuses: de cuarenta a ochenta muchachos adolescentes que descubrían su país a través de las palabras de Ana Ortiz Angulo; aprendían a acampar, a organizarse en grupos para hacer de comer o lavar los platos. A los más responsables Anita les encargaba a sus nietos y ella se desentendía de esa otra prole de cinco o siete escuincles con los que arriaba en cada viaje. Anita hacía unas 15 excursiones al año además de unas 10 ó 15 salidas de un solo día a lugares alrededor de la ciudad, como Malinalco o Cacaxtla. "El que quiera oír la explicación, la doy arriba de la pirámide", advertía.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Durante años fumó todo el día. A veces también a lo largo de la noche, porque le gustaba amanecer jugando dominó con Güero, sus alumnos, yernos y nueras. Su marido sintió nostalgia por la tierra y regresó a Etzatlán a sembrar maíz. Anita entonces vivió con un hombre 40 años menor que ella, para escándalo de las buenas conciencias de la familia. Su último gran hallazgo fue una decena de cajas con la correspondencia de sus abuelos, tíos y su padre, Vicente Ortiz Liebich. Anita sistematizó las cartas, las transcribió y las anotó de manera que contaran la historia de Campo Morado, una próspera mina en Guerrero.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Anita vio a su hijo menor, Vicente Ténoch Ruiz Ortiz, enfermar de esclerosis lateral amiotrófica (ELA) antes de cumplir los cuarenta años. El tipo de ELA que afectó a Vicente Ténoch fue mucho más severa que la que postra a Stephen Hawking, el célebre físico que ha sobrevivido décadas a la rara dolencia. La ELA respeta el intelecto pero apaga los músculos. El cuerpo se va volviendo flácido y torpe hasta quedar inmóvil, sin poder hablar ni comer, sin fuerzas más que para parpadear o llorar: una celda de castigo para una mente en vuelo. A la muerte de Vicente Ténoch, Anita desarrolló también ELA o Mal de Lou Goering. Su elocuencia se transformó en mudez, sus suelas de viento –diría Verlaine— se convirtieron en cadenas. Tanto disfrutaba comer y su comida debía licuarse; tanto quería escribir pero su fuerza apenas le alcanzaba para unos teclazos; tenía tanto aún por decir pero sólo emitía murmullos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cito otra parte del texto que escribí a su muerte: “Ana Ortiz Angulo le robó a la escritura miles de horas, de días y de años. Se los quitó para regalarlos a sus hijos, a sus alumnos y a sus nietos, que nunca fuimos conscientes de que éramos los beneficiarios de un despojo. Hizo felices al Güero, a sus seis hijos, 16 nietos, seis bisnietos y a miles de alumnos. Su vocación literaria la prueba la escritura de su primera novela a la edad de 13 años y los cuentos que escribió días antes de morir, a los 79. No dejó de escribir nunca. Le interesaba publicar y ser leída, pero prefería dedicar los escasos minutos libres al nuevo cuento, a la próxima novela. Virginia Woolf decía que las mujeres, para profesionalizarse como escritoras, necesitaban un cuarto propio. Sus nietos invadimos ese cuarto una y otra vez. Necesitaba silencio y nosotros la llenábamos de ruido, de exigencias mundanas. No nos hacía saber que era escritora hasta que nos sorprendía con un nuevo libro, como si escribir fuera distracción en el tiempo libre. Anita fue, además, profesora, marxista, militante, historiadora. Su legado humano lo conservamos sus hijos, nietos y amigos. Su legado literario está al alcance de los lectores".&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6520576419233503546-5489398114228899760?l=loshijosdelaira.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://loshijosdelaira.blogspot.com/feeds/5489398114228899760/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://loshijosdelaira.blogspot.com/2011/03/anita.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6520576419233503546/posts/default/5489398114228899760'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6520576419233503546/posts/default/5489398114228899760'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://loshijosdelaira.blogspot.com/2011/03/anita.html' title='Anita'/><author><name>Emiliano Ruiz Parra</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03487544768041433904</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_LAJtBCXDBAA/SZulflLQ8TI/AAAAAAAAAAM/ncrSX2RNZFY/S220/Emiliano+risa.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6520576419233503546.post-2428320834726975001</id><published>2011-03-08T17:13:00.002Z</published><updated>2011-03-08T17:13:51.352Z</updated><title type='text'>Contra John Rawls</title><content type='html'>Para los que me preguntaron qué fui a hacer a Londres, aquí mi tesis de maestría, una crítica a la teoría de relaciones internacionales de John Rawls:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;http://es.scribd.com/doc/50291714/Personhood-Usurped-Emiliano-rp&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6520576419233503546-2428320834726975001?l=loshijosdelaira.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://loshijosdelaira.blogspot.com/feeds/2428320834726975001/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://loshijosdelaira.blogspot.com/2011/03/contra-john-rawls.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6520576419233503546/posts/default/2428320834726975001'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6520576419233503546/posts/default/2428320834726975001'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://loshijosdelaira.blogspot.com/2011/03/contra-john-rawls.html' title='Contra John Rawls'/><author><name>Emiliano Ruiz Parra</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03487544768041433904</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_LAJtBCXDBAA/SZulflLQ8TI/AAAAAAAAAAM/ncrSX2RNZFY/S220/Emiliano+risa.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6520576419233503546.post-2081968743352508426</id><published>2011-02-22T00:14:00.000Z</published><updated>2011-02-22T00:14:44.614Z</updated><title type='text'>Del aeropuerto al hotel</title><content type='html'>Su sentido del humor no decae a pesar de las 10 horas de vuelo desde Buenos Aires y del escrutinio minucioso de cada una de sus maletas. El hombre que lo recoge en el aeropuerto, avergonzado por la revisión exhaustiva a la que fue sometido, improvisa una explicación sobre las consecuencias de la guerra contra el narcotráfico –o como se le llame al baño de sangre— que Calderón impuso desde el principio del sexenio. Pero él no la requiere. A su casa llegan Proceso y La Jornada. Es tanta la sangre que portan consigo, dice, que debe advertir a sus visitas que pueden mancharse los zapatos. Él conoce con detalle el último escándalo del país –el despido y la reivindicación de la conductora estelar de la radio— y el dolor que ha envuelto a los jóvenes, las mujeres, los periodistas y los defensores de derechos humanos de Ciudad Juárez. Pero entre los crímenes del México contemporáneo, el que lo ha conmovido más ha sido la matanza de 72 inmigrantes centro y sudamericanos en San Fernando, Tamaulipas. Él enarca las cejas y sus ojos verdes se vuelven géiseres profundos que se hunden hasta el corazón de la tierra. Ojos que han atestiguado la tortuosa pero interminable lucha de América Latina por su liberación del colonialismo europeo, de las dictaduras militares, del imperialismo estadounidense. Y con el conocimiento de esa lucha celebra las revoluciones de Medio Oriente, su reivindicación democrática y el hecho de que los fundamentalistas religiosos hayan sido marginados del liderazgo de esos pueblos rebeldes. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por la energía de su voz pareciera mentira que hace apenas tres años se recuperó una vez más de una enfermedad mortal. “Soy los restos de mí mismo. Cada vez que viene la muerte y toca la puerta, le digo que ahora no, que estoy muy ocupado, que se ha equivocado de casa, y que debe ir a la puerta de al lado”, y mientras la muerte se carga a sus vecinos él sobrevive para seguir escribiendo, a mano, 10 o 15 veces cada texto, condenado a la vigilia si no le satisface un adverbio, con un perfeccionismo inevitable que le debe a la influencia de Virgo, su signo zodiacal. Por eso se alegra cuando debe aprobar las traducciones de sus libros a lenguas que desconoce como el persa, mandarín, alemán, y en esos casos sólo le resta felicitar al traductor por su excelente trabajo, pero se atormenta cuando debe revisar las versiones en inglés, francés, portugués o italiano, idiomas para él conocidos y en donde cuida la fidelidad con renovada desesperación.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El automóvil se aproxima al hotel. Debe llamar a Montevideo, dice, para confirmarle a su esposa que no ha sido decapitado. Libre hasta en los detalle de la vida diaria, se resiste a usar teléfono celular, aunque se asegura en la recepción de que su cuarto disponga de señal de Internet porque está en contacto con el mundo a través del correo electrónico. Invitado por el Gobierno de la Ciudad de México, que le otorgará la Medalla Bicentenario, Eduardo Galeano está en México.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6520576419233503546-2081968743352508426?l=loshijosdelaira.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://loshijosdelaira.blogspot.com/feeds/2081968743352508426/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://loshijosdelaira.blogspot.com/2011/02/del-aeropuerto-al-hotel.html#comment-form' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6520576419233503546/posts/default/2081968743352508426'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6520576419233503546/posts/default/2081968743352508426'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://loshijosdelaira.blogspot.com/2011/02/del-aeropuerto-al-hotel.html' title='Del aeropuerto al hotel'/><author><name>Emiliano Ruiz Parra</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03487544768041433904</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_LAJtBCXDBAA/SZulflLQ8TI/AAAAAAAAAAM/ncrSX2RNZFY/S220/Emiliano+risa.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6520576419233503546.post-8231251415614947585</id><published>2011-02-08T00:21:00.000Z</published><updated>2011-02-08T00:21:13.429Z</updated><title type='text'>Las revoluciones de Medio Oriente</title><content type='html'>Después del derrumbe de Wall Street vino la resurrección de Wall Street. No se cumplió ninguno de los augurios fatales que pronosticaban revoluciones o grandes cambios epocales. 2007 fue el año de la gran crisis financiera mundial y el capitalismo efectivamente cayó, pero sólo para ser sustituido por el capitalismo. Si el sistema económico mundial sobrevivía a su más dura prueba, entonces parecía indestructible: ni siquiera los gobiernos de los Estados-nación se vieron seriamente afectados por el cataclismo, más allá de que aquí y allá algún partido político le entregara el poder a su rival.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y de la nada surgieron las revoluciones de Medio Oriente. Empezó con un manojo de cables de Wikileaks que exhibían la corrupción de la familia gobernante en Túnez; después vino la autoinmolación de un vendedor de frutas, y entonces los tunecinos tomaron las calles: el autócrata Ben Ali prefirió salvar el régimen a cambio de entregar su cabeza y se refugió en Arabia Saudí. Pero Túnez, aun con sus altos estándares educativos y de vida, era una pieza sacrificable en el tablero de las dictaduras de Medio Oriente. Lo mejor estaba por venir: el levantamiento de los egipcios, que tomaron la Plaza de la Liberación para exigir la salida del dictador Hosni Mubarak y resistieron durante 12 días a las amenazas de los tanques y las agresiones de los golpeadores del régimen que les arremetieron con balas, piedras y látigos. La cadena se rompía por el eslabón más fuerte.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se nos ha dicho que una generación post-ideológica habita el mundo. Decepcionados de la izquierda y la derecha, de las ideologías y de la política, los jóvenes han aceptado el papel de consumidores que les ha asignado un sistema de mercado. La sobrevivencia de Wall Street a la crisis financiera parecía confirmar esta tesis. Pero los levantamientos de Egipto y Túnez la ponen en duda: quienes están en la primera línea del estallido social son los jóvenes de la generación post-ideológica, los menores de 30 años que han crecido en un mundo unipolar dominado —cada vez menos— por Estados Unidos: los que no vieron la caída de la Unión Soviética ni sus atrocidades, pero sí han visto las torturas de los Abu Ghraib y las ejecuciones de civiles en Irak y Afganistán.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por otro lado, la ola de levantamientos en Medio Oriente exhibe la hipocresía de Estados Unidos y de Europa, los principales colaboradores políticos y económicos de las dictaduras árabes. Para quedar bien con su opinión pública, tanto los Estados Unidos como la Unión Europea denuncian la opresión que padecen los cubanos bajo la dictadura de los Castro: al enfrentar a un país pequeño, sin recursos naturales ni importancia geopolítica, cumplen el expediente de fomentar la democracia y los derechos humanos fuera de sus fronteras. Pero no sólo callan, sino que apoyan peores violaciones a los derechos humanos cometidos por Mubarak, por Ben Ali, por Gaddaffi —que ahora se ha convertido en su guardacostas cazamigrantes—, por la monarquía de Marruecos, y por la familia Saud en Arabia. Estados Unidos le dio 40 mil millones de dólares a Hosni Mubarak y a su ejército, y le permitieron gobernar como Ali Babá a cambio de apoyo incondicional a Israel, mientras que la Unión Europea solapó su tiranía para no arriesgar el Canal de Suez, por donde recibe petróleo y gas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Frente a los levantamientos, Estados Unidos —ahora con Barack Obama al frente— vuelve a exhibir su simpatía por las dictaduras: en lugar de presionar a Mubarak para que renunciara, ha decidido que se quede a la cabeza de su régimen cleptócrata, y que una transición sin libertades la conduzca el vicepresidente Omar Suleiman, ex jefe de los servicios de espionaje. Como si en México le hubieran encargado la transición a Miguel Nazar Haro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los estallidos sociales de Túnez y Egipto revelaron la debilidad de nuestras certezas: en el rincón del mundo en donde las dictaduras parecían más estables y sus ejércitos más invencibles, los jóvenes de la generación post-ideológica salieron a desafiar un orden político global, sustentado en la complicidad de las democracias de los países ricos con las dictaduras de los países pobres. Desmintieron de paso que la única oposición posible eran los fundamentalistas religiosos (el pretexto de los dictadores y sus cómplices demócratas) y nos enseñaron que los efectos de la crisis financiera mundial apenas están por verse.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6520576419233503546-8231251415614947585?l=loshijosdelaira.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://loshijosdelaira.blogspot.com/feeds/8231251415614947585/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://loshijosdelaira.blogspot.com/2011/02/las-revoluciones-de-medio-oriente.html#comment-form' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6520576419233503546/posts/default/8231251415614947585'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6520576419233503546/posts/default/8231251415614947585'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://loshijosdelaira.blogspot.com/2011/02/las-revoluciones-de-medio-oriente.html' title='Las revoluciones de Medio Oriente'/><author><name>Emiliano Ruiz Parra</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03487544768041433904</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_LAJtBCXDBAA/SZulflLQ8TI/AAAAAAAAAAM/ncrSX2RNZFY/S220/Emiliano+risa.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6520576419233503546.post-1972043347934754627</id><published>2011-01-26T03:30:00.000Z</published><updated>2011-01-26T03:30:40.773Z</updated><title type='text'>El volcán de sangre roja</title><content type='html'>&lt;i&gt;Obispo&lt;/i&gt;. ¿En qué piensa cuando escucha esa palabra? Quizá le venga a la mente un hombre mayor de faldón largo que pontifica sobre la familia (que no tiene) y la sexualidad (que no ejerce). O probablemente se imagine a los obispos mexicanos más ruidosos de nuestro tiempo, como Onésimo Cepeda o Juan Sandoval Íñiguez. Para colmo, a partir de 2002, la figura del obispo se relaciona inevitablemente con el encubrimiento, debido a las sentencias judiciales en Estados Unidos, que obligaron a diversas diócesis de ese país a pagar alrededor de mil millones de dólares en indemnizaciones por abusos sexuales cometidos por sacerdotes y solapados por los obispos. Obispo es una palabra con olor —a incienso—, con color —violeta—, con carácter —circunspección—, pero principalmente con significado: pretérito. Son la reminiscencia de un poder que no se elige, sino que se transmite por imposición de manos en una sucesión que viene del pasado mítico de cuando Jesucristo dijo a Simón “sobre esta piedra edificaré mi Iglesia”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pues bien, despeje un momento su mente y piense en un hombre que después de rezar la liturgia de las horas se calzaba tenis y salía a correr dos kilómetros. Los ejercicios espirituales y físicos, además de la jalea real en el desayuno, le daban lucidez para las actividades del día, entre las que podían estar una partida de ajedrez con Jesús Reyes Heroles, secretario de Gobernación, o una prolongada charla con su antagonista Fidel Velázquez, líder vitalicio de la CTM. Mejor aún: la intermediación en un secuestro de alto impacto como el de Rubén Figueroa, equivalente al que vivimos en 2010 con Diego Fernández de Cevallos. O quizá enfrentar un interrogatorio del Santo Oficio (sucesor de la Santa Inquisición) y, mientras tanto, disfrutar un habano enviado por Fidel Castro. Eso sin descartar la visita a algún pueblito de su diócesis para presidir una asamblea en donde las preguntas que debía contestar eran del tipo de ¿los cristianos debían ser socialistas?, ¿los policías judiciales que torturaban a los opositores debían ser excomulgados?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se trata de Sergio Méndez Arceo (1907-1992), el séptimo obispo de Cuernavaca y quizá el prelado mexicano más relevante del siglo XX. Lo recuerdo porque el México de nuestros días se puebla de la presencia, las declaraciones, y sobre todo la acción de los obispos contemporáneos y porque otro obispo, el arzobispo cardenal de Cracovia Karol Wojtila, se enfila a los altares. Sandoval Íñiguez, cardenal de Guadalajara, acusa a los ministros de la Corte de estar “maiceados” para validar el aborto; Onésimo Cepeda enfrenta un juicio por fraude procesal; el boletín semanal de Norberto Rivera tacha de “talibanes laicistas” a quienes se oponen a que haya educación religiosa en las escuelas. Y, discretamente, los obispos doblegan a los gobernadores para que penalicen el aborto en las constituciones de los estados. Los obispos de México, en su mayoría, han sido fieles al molde que impone Roma. El Episcopado mexicano actual responde al gusto de Juan Pablo II (que nombró a casi todos), el papa televisivo que “llenó los estadios y vació las iglesias”, como dice el lugar común entre los clérigos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero si pensamos en esos obispos no podremos imaginar a Sergio Méndez Arceo, ni siquiera al relativamente joven sacerdote de 45 años que fue consagrado en 1952 por el conservador Pío XII gracias a sus credenciales de tradicionalista. Para entonces era ya doctor en historia de la Iglesia y autor de la más completa historia de la UNAM. Entre sus amigos estaban el historiador Silvio Zavala y el pintor prosoviético David Alfaro Siqueiros. Y aunque ya destacaba por su perfil intelectual, estaba aún lejos de adquirir la relevancia de décadas posteriores.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En Los volcanes de Cuernavaca. Méndez Arceo, Lemercier, Iván Illich (La Jornada ediciones, 2007), Lya Gutiérrez Quintanilla reconstruye los pasos de Méndez Arceo por medio de entrevistas con sus amigos y colaboradores. El propio Méndez Arceo concedió una entrevista extensa a Gabriela Videla que se convirtió en Un señor obispo (Correo del Sur, 1982 y Juan Pablos Editor, 2010), volúmenes de donde obtengo los datos para esta nota.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Méndez Arceo, para sus detractores “el obispón rojo” o “Méndez Ateo”, decía que se había vuelto progresista porque había optado por la historia y no por las matemáticas, su otra vocación temprana: “Me doy cuenta de lo relativo de la Iglesia, aprendo que no es absoluta”. A los pocos años de llegar a la diócesis encabezó su primer escándalo: quitó los altares neoclásicos de la catedral de Cuernavaca y bajó a la Virgen María del centro del altar, pues como buen reformador miraba con suspicacia tanto la religiosidad popular como la excesiva veneración a la Virgen María (que algunos como Hans Küng llaman “mariolatría”). En la restauración de la Catedral quitó las imágenes de los santos, puso a Cristo al centro y dispuso el altar de manera que el sacerdote estuviera de frente a los feligreses, aun antes del Concilio Vaticano II. Por ello, la primera acusación que se ganó fue de protestante, aunque las molestias se atemperaron cuando quedaron al descubierto unos frescos del siglo XVI en las paredes del templo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De ahí en adelante no dejaría de ser polémico. Sólo para hacer un breve repaso de sus desafíos: admitió y protegió el convento de Gregorio Lemercier, el fraile benedictino que introdujo el sicoanálisis para tratar a quienes entraban de monjes, así como al Centro de Documentación del intelectual Ivan Illich, uno de los teólogos más críticos de la Iglesia católica. El Vaticano terminaría por cerrar ambos centros. Méndez Arceo llamó a misa el 2 de octubre de 1969, para recordar a los caídos en la matanza de Tlatelolco. En una época en que era tabú, insistía en que se reformara el artículo 130 constitucional, que impedía a los sacerdotes opinar sobre política; e impulsó el sindicalismo independiente, por lo que se enfrentó con Fidel Velázquez, quien amenazó con movilizar a decenas de miles de obreros a Cuernavaca. En algún momento Adolfo López Mateos lo había llamado “mi distinguidísimo enemigo”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando le preguntaban si era rebelde o liberal, respondía que no, que era libre. Esa libertad la llevaba hasta los detalles de la vida diaria. No tenía chofer porque, decía, no le gustaba que lo manejaran, y ni su secretaria conocía su agenda. Y fue libre de Roma, del gobierno mexicano y de la izquierda misma. Sólo le fue leal a su conciencia, y su conciencia no se alimentaba sólo de las oraciones, sino que se nutría principalmente de pensamiento. Poco a poco, Méndez Arceo recorrió el camino pendular de la conversión hasta el socialismo, y no me refiero al socialismo que se promueve en nuestros días por el espectro de la izquierda oficial que va de Hugo Chávez a José Luis Rodríguez Zapatero, sino un socialismo plenamente rojo. Decía Méndez Arceo: “En la variedad dialéctica del pensamiento marxista, se puede ser católico fiel a Jesucristo y marxista”. Se las arregló para ser ambas cosas a la vez. Si acaso, para ello tuviera que pasar por alto una de las principales tesis de Marx, de que toda religión es ideológica, una creencia no sustentada. Pero Méndez Arceo declaró que podía vivir con la contradicción: “No soy marxista, pues todos los aspectos del marxismo no lo puedo asumir como Obispo… aunque (sí) los puedo asumir como pensador”, y en efecto, adoptó un socialismo de sazón latinoamericano, marcado por las teorías de la dependencia y el colonialismo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Fue, además, feminista: “soy un converso tardío a la liberación de la mujer… no me opongo a que una mujer sea ministro-sacerdote, pero va a tardar mucho; si ordenaran mujeres, pronto ningún hombre se querrá ordenar”, y del aborto, añadía: "los cristianos no debemos pretender imponer por ley la moral. El aborto no debe ser aconsejado como un medio, pero sí debemos prescindir de posiciones condenatorias simplistas”&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero lo que más le preocupaba a la jerarquía católica mexicana y al gobierno era su buena relación con la izquierda internacional. Méndez Arceo era amigo de Fidel Castro y de Daniel Ortega (en su primera época); acudía a encuentros socialistas en Chile aun antes de que Salvador Allende ganara la elección; era referente para el poeta y sacerdote Ernesto Cardenal; fue impulsor de que los obispos de América Latina asumieran el discurso de la Teología de la Liberación en el Encuentro de Medellín de 1968, y era la cabeza de los obispos progresistas de México, que en ese entonces eran más que ahora, y entre quienes estaban Arturo Lona, Bartolomé Carrasco, Samuel Ruiz y José Llaguno.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ahora podrían parecernos sucesos menores, pero el México de hace sólo 30 años era extremadamente distinto. País de simulación, aun cuando había elecciones sólo ganaba un partido, el PRI, y aun cuando había tres poderes, sólo el Presidente de la República tomaba decisiones. Desafiar al poder era cosa seria, y quienes se atrevían podían dar con sus huesos en la cárcel, desaparecer para siempre o condenarse a la marginalidad. Méndez Arceo, que se convirtió en vocero de las causas perdidas, era ya un obispo, y ni Roma podía quitarle ese grado, y optó por dejar las cosas como estaban: ni lo trasladó a otra diócesis ni lo promovió a arzobispo o cardenal.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero, aun cuando Méndez Arceo era simpatizante de las revoluciones de Nicaragua y Cuba, disuadía a sus sacerdotes a irse de guerrilleros. Su relación con la guerrilla fue más bien ambigua. Grupos guerrilleros de Guerrero realizaban secuestros espectaculares: Genaro Vázquez había dirigido el rapto de Jaime Castrejón Diez, rector de la Universidad de Guerrero. Méndez Arceo aceptó ser el intermediario en la negociación. Cuentan que impostaba la voz y cubría el auricular con un pañuelo cuando hablaba por teléfono. Condicionaba la entrega del dinero a que las víctimas hubieran sido liberadas previamente, y luego recibía el dinero en alguna iglesia de su diócesis, lo contaba –con guantes— para verificar que estuviera completo y luego lo mandaba arrojar a alguna barranca, a donde la guerrilla lo recogería. Así hizo también con el secuestro de Rubén Figueroa Figueroa, que fue liberado por el ejército cuando sólo se habían pagado 25 de los 50 millones pactados al grupo que dirigía Lucio Cabañas. Y aun cuando había aceptado interceder, estaba en contra de los secuestros políticos, como se lo hizo saber al propio Cabañas en una carta y como lo declararía en público: “los tenemos que reprobar por ser un lenguaje totalmente ambiguo, sin eficacia movilizadora para el pueblo, provocadores de represalias en serie contra el mismo pueblo”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Méndez Arceo presentó su renuncia a la diócesis de Cuernavaca a sus 75 años, el 28 de octubre de 1982. Y ahí se vio qué prisa tenía el Vaticano para despedirlo: apenas iba al volante de su coche en la carretera a Cuernavaca, cuando la renuncia ya se había admitido (a los obispos bien portados los dejan uno o dos años más). Se recluyó a pasar sus últimos 10 años en un convento, a donde lo acompañó su gato de nombre Tres Marías y sus libros. Murió en la Ciudad de México, a donde había ido a una consulta médica a la que no llegó.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6520576419233503546-1972043347934754627?l=loshijosdelaira.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://loshijosdelaira.blogspot.com/feeds/1972043347934754627/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://loshijosdelaira.blogspot.com/2011/01/el-volcan-de-sangre-roja.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6520576419233503546/posts/default/1972043347934754627'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6520576419233503546/posts/default/1972043347934754627'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://loshijosdelaira.blogspot.com/2011/01/el-volcan-de-sangre-roja.html' title='El volcán de sangre roja'/><author><name>Emiliano Ruiz Parra</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03487544768041433904</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_LAJtBCXDBAA/SZulflLQ8TI/AAAAAAAAAAM/ncrSX2RNZFY/S220/Emiliano+risa.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6520576419233503546.post-7698763076776826519</id><published>2011-01-15T06:45:00.000Z</published><updated>2011-01-15T06:45:46.714Z</updated><title type='text'>Alejandro Encinas: El delfín de AMLO (perfil publicado en Enfoque, Reforma, el 9 de marzo de 2008)</title><content type='html'>La biografía de Alejandro Encinas resume las contradicciones por las que atraviesa el PRD: es un conciliador que adopta posiciones radicales para estar cerca de Andrés Manuel López Obrador; un ex comunista que facilita la relación de su partido con el empresario Carlos Slim; un militante fichado por el régimen priista que cultivó una fecunda amistad con Luis Donaldo Colosio; un político que hizo carrera en el estado de México -donde fue candidato a gobernador- a pesar de que mantiene su residencia en el Distrito Federal y un deportista de juventud que ahora pesa 108 kilogramos.&lt;br /&gt;Alejandro Encinas ha recorrido los caminos de la izquierda partidaria. Fue militante del Partido Comunista, fundador del PSUM, del PMS y el PRD.&lt;br /&gt;En el Sol Azteca ha estado cerca de Porfirio Muñoz Ledo, Amalia García, Cuauhtémoc Cárdenas y Andrés Manuel López Obrador. Este último lo rescató en el año 2000 de la derrota electoral para jefe delegacional en Álvaro Obregón y lo nombró secretario de Desarrollo Económico de la ciudad.&lt;br /&gt;Durante cinco años en los que fue su subordinado, entre 2000 y 2005, Encinas consolidó una relación política con López Obrador que mantiene hasta ahora.&lt;br /&gt;Tras el paso por la subsecretaría y la secretaría de Gobierno, el 2 de agosto de 2005 se convirtió en jefe de Gobierno interino. Su inclusión al gabinete de López Obrador era un hecho si el tabasqueño hubiera ganado las elecciones presidenciales.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt; &lt;br /&gt;&lt;b&gt;El más socialdemócrata&lt;br /&gt;&lt;/b&gt; &lt;br /&gt;"Es un moderado que por pragmatismo toma una plataforma ultra", señala Fernando Belaunzarán, de Nueva Izquierda. Otro dirigente de esa corriente, que pide omitir su nombre por ostentar un cargo partidario, define a Encinas como "el más socialdemócrata de los que teníamos" y recuerda que en 1999 participó en un foro de discusión celebrado en Tlaxcala, convocado para discutir la fundación de Nueva Izquierda.&lt;br /&gt;Pero Encinas decidió no pertenecer a ninguna de las tribus del PRD. En un partido en donde las corrientes se reparten los cargos y forman partidos al interior del partido, prefirió tener perfil propio.&lt;br /&gt;Su principal activo político ahora es el respaldo de López Obrador. El apoyo, sin embargo, llegó con el lastre de los grupos incondicionales al "presidente legítimo", como Izquierda Democrática Nacional (IDN), dirigida por René Bejarano, la cual presionó a Encinas para nombrar a Dolores Padierna candidata a secretaria general, a lo que se negó Encinas.&lt;br /&gt;"Una de las condiciones que he planteado a mis compañeros es que tenemos que hacer un rediseño de toda nuestra vida institucional. Llegó a su fin el ciclo de la vida tribal del PRD. Necesitamos fortalecer al partido que lamentablemente ha estado subordinado a las corrientes. Yo, estando en la presidencial nacional, no voy a apoyar ni a fortalecer a ninguna", promete el candidato.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt; &lt;br /&gt;&lt;b&gt;'Nosotros la perdimos'&lt;br /&gt;&lt;/b&gt; &lt;br /&gt;Encinas no se siente cómodo con los calificativos de socialdemócrata o dialoguista. Prefiere definirse de " izquierda democrática", la cual, dice, viene de atrás. Pone como ejemplo 1986, cuando defendió el triunfo electoral del PAN en Chihuahua.&lt;br /&gt;"Nosotros no avalamos el 'fraude patriótico' (a favor del PRI) como lo hizo el PST", sostiene acerca de la organización en donde militaba Jesús Ortega.&lt;br /&gt;- Sus compañeros lo definen como un socialdemócrata, dialoguista, conciliador, ¿estar cerca de López Obrador no lo pone en contradicción con esta línea política?&lt;br /&gt;- ¿Con mi perfil y mi personalidad política? Creo que no. Más que dialoguista, socialdemócrata, me considero un hombre de izquierda democrática. Por el contrario, creo que no he perdido mi capacidad para mantener relaciones muy diversas respetando la pluralidad que existe en mi partido y en el país.&lt;br /&gt;- ¿Será Encinas un representante de López Obrador en la presidencia del PRD?&lt;br /&gt;- No, López Obrador y yo somos parte de un mismo equipo y un mismo proyecto. En todo caso podemos estar impulsando un mismo proyecto político pero cada quien cumpliendo sus responsabilidades plenamente. Yo seré el único responsable de mis decisiones y de mi actuación al frente del partido.&lt;br /&gt;En diciembre de 2006 Encinas anunció que escribiría un libro donde "sería implacable" en las críticas a la campaña de López Obrador. "No nos ganaron (la elección), nosotros la perdimos", adelantó a Reforma el 3 de diciembre de ese año. Pero el libro se quedó en el tintero.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt; &lt;br /&gt;&lt;b&gt;El teléfono rojo&lt;br /&gt;&lt;/b&gt; &lt;br /&gt;Si hay un momento del que se enorgullece Encinas es del 15 de septiembre de 2006. Por primera vez en la historia se temía que hubiera dos gritos en el Zócalo capitalino: el de Vicente Fox desde el balcón del Palacio Nacional y el de López Obrador en un templete en la plancha. Cada parte había dispuesto decenas de bocinas y amplificadores que sonarían al mismo tiempo. Ninguno estaba dispuesto a ceder.&lt;br /&gt;Dos días antes, el 13 de septiembre, se trató de buscar una solución en la Secretaría de Gobernación. El subsecretario de Gobierno federal, Arturo Chávez, se reunió con el secretario de Gobierno de la ciudad, Ricardo Ruiz, uno de los hombres más cercanos a Encinas. La reunión se puso ríspida cuando el general Jorge Cuevas, subjefe operativo del Estado Mayor Presidencial, cuestionó que López Obrador pretendiera dar su propio grito.&lt;br /&gt;-¡Pareciera que va a haber dos gritos! -reclamó el militar.&lt;br /&gt;-El trabajo de esta comisión es asumir que habrá dos gritos y que no haya conflictos -respondió Ruiz.&lt;br /&gt;La confrontación escaló esa noche, cuando el Estado Mayor pretendió ganar a los perredistas el arroyo vehicular que separa la plancha del Zócalo del Palacio Nacional. Los perredistas acamparon en la calle y ganaron el espacio.&lt;br /&gt;En adelante, la solución dependió de Encinas y del secretario de Gobernación, Carlos Abascal. Durante todo el día intercambiaron llamadas por el teléfono rojo, el que nunca usó López Obrador y que ahora tampoco levanta Marcelo Ebrard.&lt;br /&gt;Una llamada más ayudó a destrabar la situación: el general secretario de la Defensa, Clemente Vega, pidió a ambas posiciones bajar el tono de la confrontación. Vicente Fox cedió: daría el grito en Dolores Hidalgo, siempre y cuando López Obrador también se desistiera.&lt;br /&gt;La condición del tabasqueño era que Encinas encabezara el grito. Desde el balcón del Ayuntamiento, con una campana colgada de una grúa, Encinas gritó "¡Viva la soberanía popular!" mientras Abascal, a su lado, recibía una rechifla.&lt;br /&gt;"Tan no he perdido ese perfil (conciliador) que fui el único que mantuvo una interlocución permanente hasta el final en el gobierno de Fox en el momento más crítico en la historia reciente. Tuve la oportunidad y capacidad para resolver una de las más difíciles crisis políticas estando al frente de la Jefatura de Gobierno sin que se rompiera un solo cristal y sin que se desatara violencia, que hubiera generado quizá un conflicto mayor en todo el país", presume.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt; &lt;br /&gt;&lt;b&gt;La oferta de Fox&lt;br /&gt;&lt;/b&gt; &lt;br /&gt;Dos veces ha recibido invitaciones para incorporarse a gobiernos no perredistas: en 1994 y en 2000. El último regente priista, Óscar Espinosa Villarreal, lo quería al frente de la Secretaría del Medio Ambiente. El primer Presidente de la alternancia, el panista Vicente Fox Quesada, le ofreció en noviembre de 2000 encabezar la misma dependencia a nivel federal.&lt;br /&gt;El día que recibió la oferta, Encinas acudió a consultarlo a casa. Citó a sus amigos Ricardo Ruiz y Manuel Crisóstomo en su domicilio de Las Águilas, al poniente de la Ciudad de México. La primera en oponerse fue su esposa, María Nájera: "¿qué vas a hacer ahí?, ¿a que te ahorquen con el presupuesto?, ¿a que te marginen?", replicó. Sus dos colaboradores coincidieron en que la propuesta pretendía debilitar al PRD.&lt;br /&gt;"Si hubiera habido un planteamiento que involucrara a mi partido sobre la lógica de conformar un gobierno de transición con un programa compartido probablemente hubiera aceptado. Pero es difícil aceptar una invitación para conducir una casa que no es de uno", reflexiona a ocho años de distancia.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt; &lt;br /&gt;&lt;b&gt;Fichado por el Grupo Atlacomulco&lt;br /&gt;&lt;/b&gt; &lt;br /&gt;El Partido Comunista apenas se había legalizado cuando Encinas entró a sus órganos de dirección en el estado de México, a fines de los setenta. La represión era una constante para los jóvenes de izquierda.&lt;br /&gt;Encinas entró en 1980 a la Universidad Autónoma de Chapingo a impartir cursos de actualización de profesores. Se afilió al sindicato y obtuvo el cargo de secretario de Trabajo y Conflictos, desde donde promovió una huelga y se vinculó con los movimientos obreros de las fábricas de los municipios conurbados.&lt;br /&gt;Hoy, al municipio de Ecatepec de un millón 600 mil habitantes lo gobierna un simpatizante de Encinas, el perredista José Luis Gutiérrez Cureño. En 1980, cuando Encinas era el encargado de su partido en ese municipio, había una sola célula comunista, integrada por la familia López.&lt;br /&gt;A los 25 años, además de asistir a las reuniones políticas, su labor como militante consistía en vender el periódico del partido en los portales de Toluca y a las puertas de las fábricas.&lt;br /&gt;En una de esas jornadas, recuerda un compañero de aquellas faenas, los detuvieron y los sometieron a bordo de una camioneta. Les pusieron el cañón del rifle en la nuca y los amenazaron con trasladarlos al Campo Militar Número Uno.&lt;br /&gt;A pesar de la represión, Encinas forjó ahí su carácter dialoguista. Como integrante de la dirección estatal del PSUM acudía a las reuniones con los funcionarios de los gobernadores Alfredo del Mazo e Ignacio Pichardo Pagaza.&lt;br /&gt;En una reunión con el subsecretario de Gobierno, Gerardo Ruiz Esparza, Encinas preguntó: "¿A poco sí nos tienen fichados?" Condescendiente, Ruiz Esparza -ahora secretario de Comunicaciones de Enrique Peña Nieto- les mostró gruesos expedientes.&lt;br /&gt;En las fotografías aparecían rodeados en círculos y apuntados con flechas. Se indicaba las fechas de las reuniones, sus encuentros con dirigentes nacionales, sus actividades en sindicatos y colonias.&lt;br /&gt;En 1993 Encinas se enfrentó cara a cara con el Grupo Atlacomulco. Fue candidato a gobernador del estado de México contra Emilio Chuayffet. Desde ahí resintió la división en el PRD. En las poblaciones donde los grupos perredistas estaban inconformes con su candidatura los mítines eran de 30 personas.&lt;br /&gt;En 2006, a su salida de la Jefatura de Gobierno, anunció que cambiaría su domicilio electoral a Texcoco. De ganar la presidencia del PRD, obtendría el impulso para disputar nuevamente la gubernatura en 2011.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt; &lt;br /&gt;&lt;b&gt;El amigo de Colosio&lt;br /&gt;&lt;/b&gt; &lt;br /&gt;La nochebuena de 1985 falleció el histórico líder ferrocarrilero Demetrio Vallejo, quien había sido electo diputado a la LIII Legislatura, y la curul la ocupó su suplente, el joven dirigente Alejandro Encinas, quien iniciaría ahí una amistad con el diputado priista Luis Donaldo Colosio.&lt;br /&gt;"Tuvimos una muy buena relación que nació de nuestro trabajo parlamentario. Siempre mantuvimos una relación de mucho respeto y si bien no teníamos las mismas posiciones políticas, construimos una muy buena relación de amistad", recuerda.&lt;br /&gt;Regresó a la Cámara de Diputados en 1991 y presidió la Comisión de Asentamientos Humanos y Obras Públicas. Promovió una Ley General de Asentamientos y convenció a Colosio, secretario de Desarrollo Social, de que la iniciativa la presentaran los diputados en vez del Ejecutivo. Fue de las pocas que obtuvieron unanimidad en el salinismo.&lt;br /&gt;"Tuvo muchas implicaciones políticas. Me importaba sacar una ley desde una de las primeras comisiones que presidíamos desde la izquierda. Él por supuesto tenía interés como parte de su posicionamiento hacia la sucesión presidencial", dice.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt; &lt;br /&gt;&lt;b&gt;El 'fullback'&lt;br /&gt;&lt;/b&gt; &lt;br /&gt;En el futbol americano, el fullback es la pieza que rompe las líneas defensivas y abre el paso al corredor más veloz, al que anota los touchdowns. En los equipos universitarios de la preparatoria 8 Encinas jugaba esa posición.&lt;br /&gt;El mayor de cuatro hermanos, la infancia de Encinas transcurrió en la colonia San Miguel Chapultepec, en un departamento de la calle Gelati donde ahora vive su hermana Carmen.&lt;br /&gt;En la Facultad de Economía de la UNAM, Encinas inició su militancia en el Grupo Estrategia, dirigido por los marxistas Fernando Carmona, Alonso Aguilar y Jorge Carrión.&lt;br /&gt;La única vez que se ha rasurado fue en enero de 1980, cuando tramitó la credencial de la Universidad de Chapingo. A los 22 años su barba era larga y castaña. Hoy la luce recortada y la edad la ha teñido de gris.&lt;br /&gt;En su oficina de la Fundación para el Fortalecimiento de los Gobiernos Locales, que preside, reposan las obras completas de Benito Juárez, las novelas de Julieta Campos y libros de medio ambiente y desarrollo sustentable.&lt;br /&gt;En su escritorio deja su computadora portátil y a las giras se lleva una agenda electrónica. Para escribir prefiere las plumas fuente, que recarga con tinta sepia.&lt;br /&gt;Comedor de fritangas, quesadillas y tostadas, devorador de carnes, Encinas bebe poco: dos o tres cubas de bacardí blanco para acompañar la comida o coca cola de dieta.&lt;br /&gt;Sus gustos musicales son los boleros, el jazz y el blues, en especial Muddy Waters, y es aficionado al cine. Cuando se libera de la política opta por los viajes: Taxco, San Cristóbal de las Casas, la reserva de Montes Azules.&lt;br /&gt;El próximo domingo, el fullback deberá romper una línea defensiva integrada por las corrientes perredistas que se oponen a López Obrador. Está seguro de ganar.&lt;br /&gt;"Si ser radical es resolver los problemas de raíz, entonces soy radical", afirma.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Suplemento Enfoque, &lt;i&gt;Reforma&lt;/i&gt;, 9 de marzo de 2008&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6520576419233503546-7698763076776826519?l=loshijosdelaira.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://loshijosdelaira.blogspot.com/feeds/7698763076776826519/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://loshijosdelaira.blogspot.com/2011/01/alejandro-encinas-el-delfin-de-amlo.html#comment-form' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6520576419233503546/posts/default/7698763076776826519'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6520576419233503546/posts/default/7698763076776826519'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://loshijosdelaira.blogspot.com/2011/01/alejandro-encinas-el-delfin-de-amlo.html' title='Alejandro Encinas: El delfín de AMLO (perfil publicado en Enfoque, Reforma, el 9 de marzo de 2008)'/><author><name>Emiliano Ruiz Parra</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03487544768041433904</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_LAJtBCXDBAA/SZulflLQ8TI/AAAAAAAAAAM/ncrSX2RNZFY/S220/Emiliano+risa.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6520576419233503546.post-2734083419376678406</id><published>2011-01-03T20:45:00.000Z</published><updated>2011-01-03T20:45:04.569Z</updated><title type='text'>Roberto Bolaño o la invención de la realidad</title><content type='html'>-Estoy leyendo a Roberto Boleeno y me fascina. Estoy por terminar Los detectives salvajes -me dijo Joe Thompson.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La sola mención del escritor inglés animó a Matthew Hall, que terció en la plática: “Yo ya terminé Los detectives... y es una magnífica novela”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El apacible otoño de 2009 estaba por concluir para dar paso a un crudo invierno. Ése día de octubre me tomaba mi primera cerveza con mis compañeros británicos de un posgrado en filosofía en la Universidad de Londres, en una cantina subsidiada por la universidad que daba precios benignos a sus estudiantes. Me fascinó que mi zona de encuentro con ellos fuera una obra literaria: Los detectives salvajes, la novela de un chileno escrita en Barcelona, pero ambientada primordialmente en la ciudad de México, y poblada de personajes que de cuando en cuando aparecían en revistas literarias mexicanas, como Mario Santiago Papasquiaro o los hermanos Méndez Estrada, que participan en la novela como Ulises Lima y Moctezuma y Pancho Rodríguez, respectivamente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En la civilizada Europa de la posguerra, la narrativa latinoamericana fascina por razones distintas a las que nos fascina a nosotros. Un colombiano puede leer la historia de su país escrita en clave en Cien años de soledad; los mexicanos reconocemos en Comala la utopía de un pasado glorioso que se ha convertido en un yermo presente: el México rural. A los ojos de los lectores europeos, sin embargo, Macondo y Comala son fruto de la imaginación prodigiosa de escritores. Para mis compañeros de clase británicos, la sola mención de que Macondo cifraba la historia de América Latina era un disparate indigno de crédito. Así les pasó con Los detectives salvajes. Cuando les dije a Joe y a Matt que los poetas real-visceralistas caminaban aún por la ciudad de México y que a Piel Divina se le podía encontrar en París reaccionaron con tanto entusiasmo como escepticismo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El mes pasado me tomé un café con Ramón Méndez Estrada, uno de los protagonistas del infrarrealismo, el movimiento que Bolaño presenta en su novela como “real-visceralismo” o “vice-realismo”. Ramón mismo ha contado la historia del movimiento en “Como veo doy, una mirada interna del movimiento infrarrealista” y “Rebeldes con causa”, ambos disponibles en internet. Ramón vive para la literatura desde la década de los setenta. Por escasa fortuna editorial, sólo cinco de sus libros han sido publicados, mientras 12 permanecen inéditos. Persiguiendo la huella de Bolaño en México, le pregunté por el movimiento infrarrealista, al que pertenecieron el propio Bolaño, Mario Santiago Papasquiaro, los hermanos Méndez Estrada, Bruno Montané y una lista tan larga como abierta pues el infrarrealismo fue un grupo sin grupo; una actitud más que un movimiento; una reacción a la poesía academicista, a la influencia de Octavio Paz, y una reafirmación de la marginalidad como una resistencia frente a la institucionalización de la literatura.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ramón dijo: Bolaño ha sido el mayor estratega de la literatura mexicana, y por eso inventó el movimiento infrarrealista, que habría de apuntalar su fortuna y fama (eso sí, después de años de penurias y trabajos de mesero, galopino, velador y cargador). Luego, recordó, Bolaño se fue a España a escribir novelas y acá se quedaron los infras. Al ser un movimiento sin membresía ni liderazgos se fue diluyendo. Mario Santiago y Cuauhtémoc Méndez murieron. Bolaño y Montané se fueron. Otros dejaron de escribir. Algunos, como José Vicente Anaya, se alejaron tempranamente. De la charla con Ramón me quedó una idea grabada: el infrarrealismo como invento de Bolaño. Encontró a los “soles negros” de la literatura mexicana, a los beatniks mexicanos que eran a la vez los poetas invisibles y apestados y los convirtió en un grupo, les dio una identidad literaria y alentó la creación de manifiestos y revistas. El infrarrealismo tuvo una existencia tan intensa como marginal en los setenta para desperdigarse luego.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ramón comentó entonces que Bolaño, a veces irónicamente, ha sido comparado con Cervantes. Comentamos que una de las razones por la que se considera a El Quijote como la primera novela moderna es su capacidad de jugar con elementos de la ficción y la realidad. Don Quijote se cree las novelas de caballerías y sale a desfacer tuertos. Y es tal el éxito del primer tomo de la novela que el Quijote deja de pertenecer a Cervantes, tanto que se publica una versión apócrifa del segundo tomo firmada por Alonso Fernández de Avellaneda (y cuya identidad sigue en disputa por los filólogos).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La genialidad de Cervantes le da otra vuelta de tuerca a la importancia que ha adquirido su personaje. El Quijote, a su tercera salida (en el primer tomo hace dos salidas, la primera muy breve) se encuentra con su propia fama. Los personajes que lo topan han leído sus aventuras o han oído hablar de él y de su escudero. Ahora lo reconocen y lo quieren cerca, como los duques, que movilizan a su corte para atraer al caballero e inventan la ínsula Barataria para que Sancho Panza gobierne. Don Quijote se encuentra incluso con personajes de la novela de Avellaneda, a quienes les aclara que él es el verdadero caballero andante, y no el impostor de la novela de poca monta que anda por ahí. En el segundo tomo, don Quijote entra y sale de la realidad como si se apeara de Rocinante. Ya le pertenece a los lectores, y Cervantes entonces los incorpora como personajes de ficción, en un pago justo porque sus lectores han incorporado al Quijote a la realidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y si la hipótesis de Ramón Méndez es correcta, de que Bolaño inventó el infrarrealismo con visión estratégica, entonces esa invención bastaría para celebrar su genio: Bolaño convirtió su creación política en una creación poética. Entendió que Mario Santiago, los Méndez Estrada, Piel Divina y él mismo eran personajes de ficción que vivían una vida prestada en las calles de la ciudad de México. Los detectives salvajes no es la crónica del infrarrealismo de los setenta, sino la concreción de un borrador literario que se había escrito 20 años atrás en las calles de la Condesa y las cantinas de Bucareli.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6520576419233503546-2734083419376678406?l=loshijosdelaira.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://loshijosdelaira.blogspot.com/feeds/2734083419376678406/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://loshijosdelaira.blogspot.com/2011/01/roberto-bolano-o-la-invencion-de-la.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6520576419233503546/posts/default/2734083419376678406'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6520576419233503546/posts/default/2734083419376678406'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://loshijosdelaira.blogspot.com/2011/01/roberto-bolano-o-la-invencion-de-la.html' title='Roberto Bolaño o la invención de la realidad'/><author><name>Emiliano Ruiz Parra</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03487544768041433904</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_LAJtBCXDBAA/SZulflLQ8TI/AAAAAAAAAAM/ncrSX2RNZFY/S220/Emiliano+risa.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6520576419233503546.post-8641209848388036803</id><published>2010-11-02T00:43:00.002Z</published><updated>2010-11-02T00:43:23.689Z</updated><title type='text'>Vargas Llosa y el Tea Party</title><content type='html'>Respuesta a Mario Vargas Llosa, que defiende parcialmente al movimiento ultraconservador Tea Party, que mañana martes se mide en las elecciones de Estados Unidos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;http://gatopardo.estrategia360.com/detalleBlog.php?id=12&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6520576419233503546-8641209848388036803?l=loshijosdelaira.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://loshijosdelaira.blogspot.com/feeds/8641209848388036803/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://loshijosdelaira.blogspot.com/2010/11/vargas-llosa-y-el-tea-party.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6520576419233503546/posts/default/8641209848388036803'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6520576419233503546/posts/default/8641209848388036803'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://loshijosdelaira.blogspot.com/2010/11/vargas-llosa-y-el-tea-party.html' title='Vargas Llosa y el Tea Party'/><author><name>Emiliano Ruiz Parra</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03487544768041433904</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_LAJtBCXDBAA/SZulflLQ8TI/AAAAAAAAAAM/ncrSX2RNZFY/S220/Emiliano+risa.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6520576419233503546.post-8296194412653664712</id><published>2010-10-23T21:14:00.002+01:00</published><updated>2010-10-23T21:14:26.202+01:00</updated><title type='text'>Recuerdo de Alí Chumacero</title><content type='html'>Recuerdo de Alí Chumacero en mi blog de Gatopardo:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;http://gatopardo.estrategia360.com/detalleBlog.php?id=11&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6520576419233503546-8296194412653664712?l=loshijosdelaira.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://loshijosdelaira.blogspot.com/feeds/8296194412653664712/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://loshijosdelaira.blogspot.com/2010/10/recuerdo-de-ali-chumacero.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6520576419233503546/posts/default/8296194412653664712'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6520576419233503546/posts/default/8296194412653664712'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://loshijosdelaira.blogspot.com/2010/10/recuerdo-de-ali-chumacero.html' title='Recuerdo de Alí Chumacero'/><author><name>Emiliano Ruiz Parra</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03487544768041433904</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_LAJtBCXDBAA/SZulflLQ8TI/AAAAAAAAAAM/ncrSX2RNZFY/S220/Emiliano+risa.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6520576419233503546.post-3519168356959964320</id><published>2010-04-12T03:13:00.000+01:00</published><updated>2010-04-12T03:13:37.793+01:00</updated><title type='text'>Una visita a Los Troubles</title><content type='html'>&lt;meta content="text/html; charset=utf-8" http-equiv="Content-Type"&gt;&lt;/meta&gt;&lt;meta content="Word.Document" name="ProgId"&gt;&lt;/meta&gt;&lt;meta content="Microsoft Word 11" name="Generator"&gt;&lt;/meta&gt;&lt;meta content="Microsoft Word 11" name="Originator"&gt;&lt;/meta&gt;&lt;link href="file:///L:%5CTemp%5C4%5Cmsohtml1%5C01%5Cclip_filelist.xml" 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miraba de un lado hacia el lago y hacia el otro hacia el bosque, la ubicación perfecta para construir una mansión. Venido a más gracias al matrimonio con la hija de un millonario, Lord Ward proyectó una residencia con 13 habitaciones, servida por 23 empleados y mínimamente ostentosa para llamar la atención del rey. El esposo y la esposa estuvieron de acuerdo en todo, salvo por un enorme detalle: él quería el estilo georgiano mientras que ella prefería el neogótico. Ella, por cierto, venía con una dote de tres millones de libras (construir la casa costó 40 mil) y su opinión tenía importancia, por lo que llegaron a un punto intermedio: la mitad se construiría en un estilo y la mitad en el otro, tanto la fachada como los interiores. Si el visitante se aproxima por tierra, verá un castillo georgiano. Si lo hace en bote, se encontrará con un palacete neogótico. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="Sinespaciado" style="line-height: 150%; text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-family: Garamond; font-size: 12pt; line-height: 150%;"&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; ¿Hasta dónde este castillo es una metáfora de Irlanda del Norte? Como uno lo quiera ver: dos universos dándose la espalda, uno mirando hacia la República de Irlanda mientras el otro voltea hacia el imperio. O dos mundos distintos pero fusionados en la misma isla, el mismo lago, la misma casa, la misma familia, que llegaron a un acuerdo para convivir pese a las diferencias y son uno solo. Irlanda del Norte sigue buscando la respuesta.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center" class="Sinespaciado" style="line-height: 150%; text-align: center;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-family: Garamond; font-size: 12pt; line-height: 150%;"&gt;0-0-0&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="Sinespaciado" style="line-height: 150%; text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-family: Garamond; font-size: 12pt; line-height: 150%;"&gt;David me lo había advertido: no hables de &lt;i&gt;los troubles&lt;/i&gt;, es un tema muy sensible, me dijo unos días antes de mi viaje a Belfast. No le hice caso.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="Sinespaciado" style="line-height: 150%; text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-family: Garamond; font-size: 12pt; line-height: 150%;"&gt;En la parada de camiones me estaban esperando Derek y su segundo hijo, Oliver. El primer comentario de Derek fue: este hotel fue el más bombardeado durante los &lt;i&gt;troubles&lt;/i&gt;, pero ahora está totalmente reconstruido.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="Sinespaciado" style="line-height: 150%; text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;i&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-family: Garamond; font-size: 12pt; line-height: 150%;"&gt;Troubles&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-family: Garamond; font-size: 12pt; line-height: 150%;"&gt; es el eufemismo para hablar de la guerra entre nacionalistas y unionistas: entre los primeros surgió una rebelión para independizarse del Reino Unido. Los segundos, en general, favorecían la pertenencia al imperio. En ambos lados la cohesión principal resultó ser la fe: los proirlandeses eran católicos, en tanto que los probritánicos eran protestantes. La guerra duró décadas y costó unas 10 mil vidas, un número catastrófico para un país que ahora tiene dos millones de habitantes. Al Ejército Republicano Irlandés (ERI) se le opusieron feroces paramilitares probritánicos. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="Sinespaciado" style="line-height: 150%; text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-family: Garamond; font-size: 12pt; line-height: 150%;"&gt;Derek me condujo por las calles de una ciudad partida por la guerra, y lo hizo con total apertura: éste barrio es protestante, éste es católico. Aquí en medio se construyó una estación de policía con muros muy altos para evitar que las piedras y las bombas de un lado llegaran al otro. ¿Ves esos murales?, ¿y ésos otros? Si te fijas, ésos de allá celebran al ERI, mientras que éstos de acá son a favor de los paramilitares. ¿Ves ese hospital? Sus médicos y enfermeras se hicieron famosos y dieron capacitación en muchas partes del mundo, porque se especializaron en la atención de pacientes mutilados.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="Sinespaciado" style="line-height: 150%; text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-family: Garamond; font-size: 12pt; line-height: 150%;"&gt;Los barrios de la clase trabajadora se distinguen por sus murales y banderas. Si éste es católico o protestante se nota según quién aparezca como héroe o asesino en los murales. La población casi no se mezcla. Las escuelas son confesionales: casi la mitad protestantes y casi la mitad católicas; el pequeño porcentaje que sobra, inferior a una décima parte, es de escuelas mixtas en donde se enseña religión en general y de acuerdo con la fe de cada niño se le prepara para un ritual u otro. Pero esas escuelas siguen siendo la excepción. Hay gente que nunca ha pisado un barrio de la otra confesión, continuo.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="Sinespaciado" style="line-height: 150%; text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-family: Garamond; font-size: 12pt; line-height: 150%;"&gt;La guerra había tocado a Derek por dos lados. Su madre era enfermera, protestante, que atendía heridos de guerra. Uno de sus primos era policía, protestante también. Murió en un ataque.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center" class="Sinespaciado" style="line-height: 150%; text-align: center;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-family: Garamond; font-size: 12pt; line-height: 150%;"&gt;0-0-0&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="Sinespaciado" style="line-height: 150%; text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-family: Garamond; font-size: 12pt; line-height: 150%;"&gt;México nunca aparece en los periódicos europeos. En los últimos años, de vez en cuando, se mencionan las masacres de la guerra contra los cárteles de la droga, pero el interés en nuestro país es escaso.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="Sinespaciado" style="line-height: 150%; text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-family: Garamond; font-size: 12pt; line-height: 150%;"&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; El momento estelar lo dio la rebelión zapatista. Indígenas replicando una revolución cubana o nicaragüense, exigiendo no más que lo justo. Ellos cambiaron el significado de dos palabras: indios y Chiapas. La primera significaba esclavos y la segunda ni siquiera existía, pero ellos la pusieron en el centro de la atención mundial. Eso era lo que yo creía.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="Sinespaciado" style="line-height: 150%; text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-family: Garamond; font-size: 12pt; line-height: 150%;"&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Maddy, la esposa de Derek, me dijo: Yo viví en Nicaragua en los 80, a donde fui a cortar café después de la revolución sandinista. Dormía en tiendas, me atacaban los mosquitos, aprendía español.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center" class="Sinespaciado" style="line-height: 150%; text-align: center;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-family: Garamond; font-size: 12pt; line-height: 150%;"&gt;0-0-0&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="Sinespaciado" style="line-height: 150%; text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-family: Garamond; font-size: 12pt; line-height: 150%;"&gt;Paréntesis obligado: mi inglés es tristemente pobre. Quiero atribuirlo a una torpeza muscular, a que m lengua es incapaz de articular nuevos sonidos, así como mis piernas nunca pudieron patear una pelota de futbol ni mi mano derecha fue capaz de cambiar las velocidades. Primero pienso, luego me traduzco, y ahí las cosas van lentas pero van, pero los problemas empiezan cuando le toca a la lengua expresarlo y mientras trato de adaptar los músculos ya se me olvidó lo que quería decir, y no termino las frases, enredo los verbos y las preposiciones que les dan significado, mi vocabulario es mínimo y confuso. Mi mayor fortaleza en mi ambiente natural es el lenguaje, quiero decir, la lengua española. Fuera de ella soy un pez en el aire, un discapacitado verbal, un extranjero o un idiota. Todos los diálogos que refiera en estas notas deben ser imaginados con esta advertencia: la de un hombre que difícilmente se da a entender, que aburre o cansa a su interlocutor en el mejor de los casos: en el peor, le dice lo que no quiere decir.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center" class="Sinespaciado" style="line-height: 150%; text-align: center;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-family: Garamond; font-size: 12pt; line-height: 150%;"&gt;0-0-0&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="Sinespaciado" style="line-height: 150%; text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-family: Garamond; font-size: 12pt; line-height: 150%;"&gt;Fueron Derek y Maddy los que me escogieron a mí. Yo llené la solicitud para pasar un fin de semana con una familia en el Reino Unido. La organización host.co.uk pone en contacto a familias con estudiantes internacionales, para que pasen un fin de semana en el interior del país, preferentemente en el campo. El estudiante sólo paga su transporte. Declaré que estaba dispuesto a gastar hasta 100 libras. Llegó la respuesta: la oferta era de Irlanda del Norte. Después el primer correo de Maddy. Yo también soy periodista y me dará mucho gusto saber cómo funciona el oficio en México, me escribió. We are looking forward to meeting you. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center" class="Sinespaciado" style="line-height: 150%; text-align: center;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-family: Garamond; font-size: 12pt; line-height: 150%;"&gt;0-0-0&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="Sinespaciado" style="line-height: 150%; text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-family: Garamond; font-size: 12pt; line-height: 150%;"&gt;Pensé en llevarles regalos muy mexicanos, pero que al mismo tiempo fueran universales. Le pedí a mi mamá juguetes zapatistas. Me mandó dos llaveros con milicianos con rifle de palo y pasamontañas; otros dos milicianos montando burros, armados también con un pedazo de carbón y con el rostro cubierto. Sin que se lo pidiera me mandó también una hermosa bolsa de lana con mazorcas tejidas en color. Lo eché en la maleta, junto con el único ejemplar que encontré en la librería de &lt;i&gt;Pedro Páramo&lt;/i&gt;, en su segunda traducción al inglés, con un prólogo de Susan Sontag y alegres calaveras en la portada.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center" class="Sinespaciado" style="line-height: 150%; text-align: center;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-family: Garamond; font-size: 12pt; line-height: 150%;"&gt;0-0-0&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="Sinespaciado" style="line-height: 150%; text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-family: Garamond; font-size: 12pt; line-height: 150%;"&gt;Si hubiera una película sobre los zapatistas con Daniel Day-Lewis como el Subcomandante Marcos quizá yo hubiera tenido derecho a esperar que el zapatismo fuera conocido en Irlanda del Norte. Pero no la hay. Sí la hay, sin embargo, sobre el ERI. Nosotros sí tenemos la obligación cultural de tener una idea de lo que ha pasado allá gracias a &lt;i&gt;En el nombre del padre&lt;/i&gt;. Ellos no tienen una película de dónde apoyarse, y el hecho de que unos italianos vestidos de blanco hayan integrado la guardia de Marcos en el 2000 (los llamados &lt;i&gt;Monos Blancos&lt;/i&gt;) no significa que el zapatismo sea famoso en todo Europa. Pero yo pensaba otra cosa.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center" class="Sinespaciado" style="line-height: 150%; text-align: center;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-family: Garamond; font-size: 12pt; line-height: 150%;"&gt;0-0-0&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="Sinespaciado" style="line-height: 150%; text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-family: Garamond; font-size: 12pt; line-height: 150%;"&gt;Derek me fascinó. Estudió literatura irlandesa. Su perro se llama Oscar por Oscar Wilde. Uno de sus libros de cabecera es &lt;i&gt;El guardián entre el centeno&lt;/i&gt;. Hablaba con la misma pasión de libros que de su trabajo: el desarrollo económico y social de su comunidad, un suburbio de Belfast que atesora la tumba de Saint Patrick, el predicador cristiano padre de los irlandeses, católicos y protestantes por igual. Sus esfuerzos ahora, además de desarrollar el turismo como fuente de ingresos, consisten en construir los símbolos para la integración: banderas que no tengan relación con uno u otro bando, espacios de convivencia, pero sobre todo aprovechar que ambas comunidades ven a Saint Patrick como un fundador común. Todo esto me lo contaba mientras me enseñaba el hermoso lago Strangford, o mientras preparaba de desayunar, o me conducía por los barrios divididos de la ciudad, o llevaba a alguno de sus hijos al cine, o cuidaba de que Oscar no atacara los corderos del vecino. Irlandés de origen protestante, el estudio de la literatura irlandesa y, con ella, de la historia de su país, lo volvieron un nacionalista protestante en su juventud, a pesar de que esto es un oximoron en esas tierras. Antes de casarse había vivido en Londres y en Nueva York, en donde 10 meses de propinas le permitieron pagar el préstamo de su carrera universitaria. Cuando se enteraban de que era irlandés los clientes le preguntaban: ¿de qué lado estás? Él respondía: ¿tú estás con Estados Unidos o con la Unión Soviética? Ah, ya entendimos, le decían, estás con la independencia. Derek era un literato, un hombre de acción y un hombre de casa, y vivía las tres vidas armónicamente y con alegría.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center" class="Sinespaciado" style="line-height: 150%; text-align: center;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-family: Garamond; font-size: 12pt; line-height: 150%;"&gt;0-0-0&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="Sinespaciado" style="line-height: 150%; text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-family: Garamond; font-size: 12pt; line-height: 150%;"&gt;Pocas veces me he sentido tan estúpido como cuando le di los regalos a Maddy. Los zapatistas evocaron lo que Irlanda del Norte quiere superar: los pasamontañas de los paramilitares, la guerrilla del ERI, los rifles de ambos lados. Ella trabaja en una ONG que promueve las escuelas mixtas. En su casa las tazas tienen la palabra “paz” escrita en varios idiomas. Sus hijos recibían de regalo unos monos armados, con la cara tapada. Mi mente ha borrado sus palabras y no quiero inventar. La única traza que queda en mi memoria fue cuando recibió el último regalo, el libro de Rulfo: las inocentes calaveras sonrientes que hasta Octavio Paz encontró graciosas, hicieron que Maddy endureciera el gesto aún más. Todo lo que yo llevaba a esa casa, hasta la novela de Rulfo, estaba relacionado con la muerte. Ella salió un momento de la casa y yo aproveché para disculparme con Derek. Me siento muy mal, le dije, porque ustedes están construyendo la paz y yo traigo símbolos de guerra. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="Sinespaciado" style="line-height: 150%; text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-family: Garamond; font-size: 12pt; line-height: 150%;"&gt;Unos momentos antes habíamos platicado sobre Rulfo y la literatura latinoamericana. Lo que más me sorprende, le dije, es que ustedes consideren a García Márquez un humorista, para nosotros es algo muy serio. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="Sinespaciado" style="line-height: 150%; text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-family: Garamond; font-size: 12pt; line-height: 150%;"&gt;Contestó: Tenemos que ver los &lt;i&gt;troubles&lt;/i&gt; con sentido del humor, sólo así lo vamos a superar, es como lo que platicábamos de la novela, para algunos es sentido del humor lo que para otros no. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="Sinespaciado" style="line-height: 150%; text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-family: Garamond; font-size: 12pt; line-height: 150%;"&gt;Maddy regresó unos minutos después y le di la misma explicación, con mejores palabras porque ya había tenido tiempo de pensar. No recuerdo su respuesta, si la hubo, y no quiero inventar. Quizá no dijo nada. Pero después me preguntó: ¿por qué elegiste venir a Irlanda del Norte?, ¿por qué quisiste venir a Belfast? &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="Sinespaciado" style="line-height: 150%; text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-family: Garamond; font-size: 12pt; line-height: 150%;"&gt;Respondi: Yo no elegí, la organización me ofreció Belfast y me pareció bien, yo estaba dispuesto a aceptar cualquier invitacion que se me hiciera. Y claro, como reportero Belfast me pareció muy interesante, sobre todo si podía platicar con una periodista (lo fue durante años de la BBC). No recuerdo su respuesta si es que la hubo. Derek tomó los juguetes y los puso en el centro de la mesa: Para que lo noten los niños, dijo. Esa noche me desperté a las dos de la mañana con el pecho empapado. “Estúpido”, me dije.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center" class="Sinespaciado" style="line-height: 150%; text-align: center;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-family: Garamond; font-size: 12pt; line-height: 150%;"&gt;0-0-0&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="Sinespaciado" style="line-height: 150%; text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-family: Garamond; font-size: 12pt; line-height: 150%;"&gt;Ruari, el más grande, tiene 14 años, pero fue con el que menos hablé. Oliver tiene 11, y fue el más atento conmigo. Christi tiene 8 y al final era el que tenía más curiosidad en mí, me lanzaba pases con su balón de americano o pateaba las botellas de plástico que yo pateaba primero. Fue mi culpa no haber intentado una mejor relación con ellos. Llegué con pánico lingüístico y nunca se me quitó.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center" class="Sinespaciado" style="line-height: 150%; text-align: center;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-family: Garamond; font-size: 12pt; line-height: 150%;"&gt;0-0-0&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="Sinespaciado" style="line-height: 150%; text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-family: Garamond; font-size: 12pt; line-height: 150%;"&gt;Al otro día, al desayuno, Maddy dijo, antes de poner la mesa: “Déjenme quitar estas &lt;i&gt;crazy things&lt;/i&gt;”, refiriéndose a los monitos zapatistas, que puso en el dintel de la ventana. Después de la cena tomó los juguetes y se los enseñó a Ruari: Mira, le dijo, éstos son terroristas o luchadores por la libertad, según como lo quieras ver.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="Sinespaciado" style="line-height: 150%; text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-family: Garamond; font-size: 12pt; line-height: 150%;"&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; La palabra terroristas me devastó. Los zapatistas nunca atacaron a la población civil. Nunca pusieron una bomba (es dudoso que la de Plaza Universidad la detonaran ellos). Estuvieron en guerra seis días y aceptaron un informal pero efectivo acuerdo de paz. Los muertos, en su mayoría, estuvieron de su lado, tanto efectivos armados como civiles. Pero no dije nada de esto.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="Sinespaciado" style="line-height: 150%; text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-family: Garamond; font-size: 12pt; line-height: 150%;"&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; ¿O no se levantaron para exigir la independencia?, prosiguió Maddy, que te explique Emiliano.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="Sinespaciado" style="line-height: 150%; text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-family: Garamond; font-size: 12pt; line-height: 150%;"&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; No, la separación de México nunca estuvo en su agenda. Ellos querían justicia social. Chiapas tenía niveles de desarrollo similares a los de Haiti. No tenía caminos. Al contrario, ellos querían una revolución nacional, pero a cambio lograron un poco de autonomía: ahora ellos proveen seguridad, recaudan impuestos, dan salud y educación. Todo muy sencillo, pero ya sin maltrato. Pero no, nunca pidieron la independencia ni la secesión, contesté, solo querian justicia.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="Sinespaciado" style="line-height: 150%; text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-family: Garamond; font-size: 12pt; line-height: 150%;"&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Tengo la impresión de que mi respuesta no fue convincente.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center" class="Sinespaciado" style="line-height: 150%; text-align: center;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-family: Garamond; font-size: 12pt; line-height: 150%;"&gt;0-0-0&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="Sinespaciado" style="line-height: 150%; text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-family: Garamond; font-size: 12pt; line-height: 150%;"&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Creo que quedamos como la casa Ward gótico-georgiana, a la que por cierto ella me llevó. Yo le pedía que viera al zapatismo como yo esperaba que lo viera un periodista europeo. Para ella era una versión latinoamericana de la guerra en Irlanda del Norte: terroristas matando por la secesión. ¿O qué más podían ser unos señores con máscaras y rifles? &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center" class="Sinespaciado" style="line-height: 150%; text-align: center;"&gt;&lt;b&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-family: Garamond; font-size: 12pt; line-height: 150%;"&gt;0-0-0&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6520576419233503546-3519168356959964320?l=loshijosdelaira.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://loshijosdelaira.blogspot.com/feeds/3519168356959964320/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://loshijosdelaira.blogspot.com/2010/04/una-visita-los-troubles_12.html#comment-form' title='10 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6520576419233503546/posts/default/3519168356959964320'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6520576419233503546/posts/default/3519168356959964320'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://loshijosdelaira.blogspot.com/2010/04/una-visita-los-troubles_12.html' title='Una visita a Los Troubles'/><author><name>Emiliano Ruiz Parra</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03487544768041433904</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_LAJtBCXDBAA/SZulflLQ8TI/AAAAAAAAAAM/ncrSX2RNZFY/S220/Emiliano+risa.jpg'/></author><thr:total>10</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6520576419233503546.post-2711424749801016426</id><published>2010-03-22T12:38:00.001Z</published><updated>2010-03-22T12:44:07.967Z</updated><title type='text'>"Tolvanera" de Roberto Zamarripa en Reforma, 22 de marzo de 2010</title><content type='html'>&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #333333; font-family: Georgia, serif;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: small; line-height: 21px;"&gt;&lt;i&gt;Reproduzco la columna "Tolvanera", de Roberto Zamarripa, publicada este lunes 22 de marzo en &lt;/i&gt;Reforma&lt;i&gt;, en donde cita la reseña dada a conocer en este blog sobre la conferencia de Eduardo Medina Mora en LSE el martes 16 de marzo pasado.&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;span class="artextoed"&gt;&lt;b&gt;&lt;span style="color: #333333; font-family: &amp;quot;Georgia&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 14.0pt; line-height: 115%; mso-ansi-language: ES-MX;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;b&gt;&lt;span style="color: #333333; font-family: &amp;quot;Georgia&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 14.0pt; line-height: 115%; mso-ansi-language: ES-MX;"&gt;Voces de la guerra&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="EN-GB" style="color: #333333; font-family: &amp;quot;Georgia&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 14.0pt; line-height: 115%;"&gt;&lt;!--[if gte vml 1]&gt;&lt;v:shapetype id="_x0000_t75" coordsize="21600,21600" o:spt="75" o:preferrelative="t" path="m@4@5l@4@11@9@11@9@5xe" filled="f" stroked="f"&gt;  &lt;v:stroke joinstyle="miter"/&gt;  &lt;v:formulas&gt;   &lt;v:f eqn="if lineDrawn pixelLineWidth 0"/&gt;   &lt;v:f eqn="sum @0 1 0"/&gt;   &lt;v:f eqn="sum 0 0 @1"/&gt;   &lt;v:f eqn="prod @2 1 2"/&gt;   &lt;v:f eqn="prod @3 21600 pixelWidth"/&gt;   &lt;v:f eqn="prod @3 21600 pixelHeight"/&gt;   &lt;v:f eqn="sum @0 0 1"/&gt;   &lt;v:f eqn="prod @6 1 2"/&gt;   &lt;v:f eqn="prod @7 21600 pixelWidth"/&gt;   &lt;v:f eqn="sum @8 21600 0"/&gt;   &lt;v:f eqn="prod @7 21600 pixelHeight"/&gt;   &lt;v:f eqn="sum @10 21600 0"/&gt;  &lt;/v:formulas&gt;  &lt;v:path o:extrusionok="f" gradientshapeok="t" o:connecttype="rect"/&gt;  &lt;o:lock v:ext="edit" aspectratio="t"/&gt; &lt;/v:shapetype&gt;&lt;v:shape id="_x0000_i1025" type="#_x0000_t75" alt="" style='width:.75pt; 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line-height: 115%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="artextoed"&gt;&lt;b&gt;&lt;span style="color: #333333; font-family: Arial, sans-serif; line-height: 115%;"&gt;(22 marzo 2010).-&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="apple-converted-space"&gt;&lt;b&gt;&lt;span style="color: #333333; font-family: Arial, sans-serif; line-height: 115%;"&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="artextoed"&gt;&lt;span style="color: #333333; font-family: Arial, sans-serif; line-height: 115%;"&gt;"Este año, mi pronóstico o cálculo es que alcanzaremos 12 homicidios por cada 100 mil habitantes, mientras que tuvimos 11 el año pasado. Este año vamos a crecer, así como crecimos el año pasado también...".&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="color: #333333; font-family: Arial, sans-serif; line-height: 115%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="artextoed"&gt;Quien hizo esa escalofriante quiniela fue el embajador de México en Gran Bretaña, Eduardo Medina Mora, al impartir la semana pasada en la London School of Economics (LSE) la conferencia "Una visión del México contemporáneo".&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="artextoed"&gt;Conforme la reseña de Emiliano Ruiz -periodista y becario mexicano en Londres- en su blog "Los Hijos de la Ira", el ex procurador justificó la estrategia gubernamental de violencia.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="artextoed"&gt;"El problema no es cuando encuentras violencia; el problema es cuando no la encuentras y estos grupos realmente ganan control de las instituciones, que es lo que está ocurriendo de alguna manera", dijo.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="artextoed"&gt;Encontremos la violencia, hasta donde tope. Aunque en las cuentas de Medina no hay una estimación de cuántos civiles inocentes estarán en esa lista de 12 asesinados por cada 100 mil habitantes. Sólo el fin de semana hubo por lo menos cinco víctimas inocentes de un total de 60 muertos. Dos estudiantes de excelencia del Tec, una ama de casa, dos niños en un camión escolar...&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="artextoed"&gt;0-0-0&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="artextoed"&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="artextoed"&gt;Operaciones de inteligencia de la Marina descubrieron que Rogelio González, alias El Roy, director de Alcoholes de la alcaldía de Monterrey, era un colaborador de Los Zetas. El 19 de marzo El Norte publicó los resultados de la prueba de confianza de González -hecha en octubre del 2009- donde fue calificado como "No apto" y a pesar de ello, Larrazabal lo contrató como funcionario. El alcalde aseguró en entrevista que no conocía el dictamen porque sólo le dieron cuatro hojas del reporte y no las siete que contenía el documento (El Norte, 20/03/10).&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="artextoed"&gt;Cuando Monterrey fue desquiciado por los bloqueos del narco, Larrazabal dijo que sicarios pretendían impedir la llegada de las fuerzas federales a Monterrey. Al día siguiente informes del Ejército mexicano indicaron que elementos de la policía municipal de Monterrey auxiliaron a los sicarios en esos bloqueos. Eran Polizetas, policías a sueldo de la alcaldía trabajando para el narco.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="artextoed"&gt;¿Y Larrazabal pasó el examen de polígrafo?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="artextoed"&gt;&amp;nbsp;0-0-0&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="artextoed"&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="artextoed"&gt;La madrugada del viernes 19 hubo una batalla alrededor de las instalaciones del ITESM, el Tec de Monterrey. El jército reportó la muerte de dos sicarios. Un comunicado oficial del Tec afirmó: "Ningún integrante de nuestra comunidad de estudiantes, profesores o empleados resultó afectado". El sábado por la tarde el Tec rectificó: las dos víctimas eran los estudiantes Jorge Antonio Mercado Alonso, originario de Saltillo, y Javier Francisco Arredondo, de Baja California, ambos de la Escuela de Ingenieros y distinguidos con excelencia académica.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="artextoed"&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="artextoed"&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="artextoed"&gt;En Facebook fue abierto un grupo denominado "Yo sobreviví a la balacera del Tec" donde estudiantes narraron sus experiencias:&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="artextoed"&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="artextoed"&gt;Diana: Ya está el ejército en el Campus!&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="artextoed"&gt;Dulce: En estos momentos el Ejército está entrando al Tec; se busca a 8 sicarios dentro de las instalaciones al parecer hay 6 estudiantes heridos y tres muertos, estamos en las residencias y desde aquí estamos viendo todo. Por favor, compañeros, no salgan de sus cuartos.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="artextoed"&gt;En el foro supieron que los dos muertos en la balacera eran estudiantes.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="artextoed"&gt;María: Si eran estudiantes los dos muertos de la balacera... de posgrado, lo acaban de pasar en las noticias y Rangel pidió disculpas por el comunicado donde dice que no eran. RIP compañeros Borregos.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="artextoed"&gt;Después de eso el foro cambió el nombre a "DOS estudiantes muertos, CERO sicarios muertos y CERO detenidos, qué bien" y al final quedó en "Comunidad ITESM unida por la paz".&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="artextoed"&gt;Patricia: Debemos asumir nuestra responsabilidad en esta situación social, no se vale sólo quejarnos, seamos honestos; las drogas circulan entre los estudiantes... disminuyamos el consumo, el monstruo sólo se hace más grande si lo alimentamos.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="artextoed"&gt;Diego: Por qué y quién le colocó las armas a los estudiantes ya fallecidos? Para encubrir un asesinato?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="artextoed"&gt;- Era para que la prensa manejara la versión de presuntos sicarios?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="artextoed"&gt;- Dónde están las cámaras de seguridad del TEC, así como información de la caseta de seguridad?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="artextoed"&gt;- Por qué el Rector del Tec de Mty no canceló clases y actividades para investigar los hechos?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="artextoed"&gt;- Hasta cuándo tú o tu familia, podrá vivir tranquilamente en México o cuándo te va a tocar estar en el momento inadecuado como Javier y Jorge?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="artextoed"&gt;Son, algunas, voces de la guerra.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="artextoed"&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="artextoed"&gt;tolvanera06@yahoo.com.mx&lt;/span&gt;&lt;span class="apple-converted-space"&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="color: black; line-height: 115%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="argris13"&gt;&lt;span style="color: #333333; font-family: Arial, sans-serif; line-height: 115%;"&gt;Copyright © Grupo Reforma Servicio Informativo&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="color: black; font-size: 13.5pt; line-height: 115%; mso-ansi-language: ES-MX;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt; &lt;br style="mso-special-character: line-break;" /&gt; &lt;/span&gt;&lt;span style="mso-ansi-language: ES-MX;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6520576419233503546-2711424749801016426?l=loshijosdelaira.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://loshijosdelaira.blogspot.com/feeds/2711424749801016426/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://loshijosdelaira.blogspot.com/2010/03/tolvanera-de-roberto-zamarripa-en.html#comment-form' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6520576419233503546/posts/default/2711424749801016426'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6520576419233503546/posts/default/2711424749801016426'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://loshijosdelaira.blogspot.com/2010/03/tolvanera-de-roberto-zamarripa-en.html' title='&quot;Tolvanera&quot; de Roberto Zamarripa en Reforma, 22 de marzo de 2010'/><author><name>Emiliano Ruiz Parra</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03487544768041433904</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_LAJtBCXDBAA/SZulflLQ8TI/AAAAAAAAAAM/ncrSX2RNZFY/S220/Emiliano+risa.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6520576419233503546.post-4449063720493053194</id><published>2010-03-18T14:23:00.000Z</published><updated>2010-03-18T14:23:16.890Z</updated><title type='text'>2010 será más sangriento que 2009.- Medina-Mora</title><content type='html'>&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Por Emiliano Ruiz Parra&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="mso-ansi-language: ES-MX;"&gt;Londres.- El embajador de México en el Reino Unido, Eduardo Medina-Mora, acudió el martes a la London School of Economics (LSE) a defender la guerra contra el crimen organizado que libra desde diciembre de 2006 el gobierno federal, y que ha provocado 16 mil muertos. Ante un público que le cuestionó su mirada triunfalista, Medina-Mora pronosticó que 2010 será aún más sangriento que 2009, y que le tomará a México una generación construir las instituciones de seguridad capaces de enfrentar a los cárteles.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span style="mso-ansi-language: ES-MX;"&gt;“Este año, mi pronóstico o cálculo es que alcanzaremos 12 homicidios por cada 100 mil habitantes, mientras que tuvimos 11 el año pasado. Este año vamos a crecer, así como crecimos el año pasado también. En Colombia tuvimos 38 homicidios por 100 mil habitantes; se tienen más de 30 en Brasil, arriba de 40 en Venezuela. Esto no es acerca de la violencia, esto es acerca de cómo se concentra la violencia geográficamente y cómo se lleva a cabo”&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;a href="file:///C:/Users/Emiliano/Documents/Los%20hijos%20de%20la%20ira/2010%20m%C3%A1s%20sangriento%20que%202009%20Medina%20Mora%2018%20mar%2010.doc#_ftn1" name="_ftnref1" style="mso-footnote-id: ftn1;" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span lang="EN-GB"&gt;&lt;span style="mso-special-character: footnote;"&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span lang="EN-GB" style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 12.0pt; mso-ansi-language: EN-GB; mso-bidi-language: AR-SA; mso-fareast-font-family: SimSun; mso-fareast-language: ZH-CN;"&gt;[1]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="mso-ansi-language: ES-MX;"&gt;, dijo.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span style="mso-ansi-language: ES-MX;"&gt;El ex procurador general de la República (2006-2009), ex secretario de Seguridad Pública (2005-2006) y ex director del CISEN (2000-2005) se enfrentó a su primer foro académico como diplomático en Londres, en donde ofreció la conferencia “Una visión del México contemporáneo” de apenas 25 minutos, de los cuales una tercera parte los dedicó a seguridad. Sin embargo, fueron las preguntas del público las que lo llevaron a dar una explicación amplia sobre la guerra contra el narcotráfico.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span style="mso-ansi-language: ES-MX;"&gt;Afirmó que el objetivo no es terminar con el tráfico de drogas, porque eso es imposible. Lo que se busca es fragmentar a las organizaciones criminales a tal punto que dejen de plantear una amenaza a la seguridad y libertad de las personas y al control del Estado sobre porciones del territorio. Colombia, añadió, es un buen ejemplo de ello. Al final, el propósito es pasar de un problema de seguridad nacional a un problema policiaco.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span style="mso-ansi-language: ES-MX;"&gt;De acuerdo con Medina-Mora, la violencia que deja esta guerra es un síntoma positivo. La ausencia de violencia significa que las organizaciones de tráfico de drogas se han apoderado de las instituciones: “El problema no es cuando encuentras violencia; el problema es cuando no la encuentras y estos grupos realmente ganan control de las instituciones, que es lo que está ocurriendo de alguna manera”&lt;a href="file:///C:/Users/Emiliano/Documents/Los%20hijos%20de%20la%20ira/2010%20m%C3%A1s%20sangriento%20que%202009%20Medina%20Mora%2018%20mar%2010.doc#_ftn2" name="_ftnref2" style="mso-footnote-id: ftn2;" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="mso-special-character: footnote;"&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 12.0pt; mso-ansi-language: ES-MX; mso-bidi-language: AR-SA; mso-fareast-font-family: SimSun; mso-fareast-language: ZH-CN;"&gt;[2]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;b style="mso-bidi-font-weight: normal;"&gt;&lt;span style="mso-ansi-language: ES-MX;"&gt;Una generación para construir instituciones&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;span style="mso-ansi-language: ES-MX;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span style="mso-ansi-language: ES-MX;"&gt;La tarea del gobierno para ganar la guerra contra el narcotráfico es construir instituciones confiables (&lt;i style="mso-bidi-font-style: normal;"&gt;sound institutions&lt;/i&gt;) que sustituyan al Ejército. Pero a la velocidad que va la inversión en ellas, esta tarea tomará una generación&lt;a href="file:///C:/Users/Emiliano/Documents/Los%20hijos%20de%20la%20ira/2010%20m%C3%A1s%20sangriento%20que%202009%20Medina%20Mora%2018%20mar%2010.doc#_ftn3" name="_ftnref3" style="mso-footnote-id: ftn3;" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="mso-special-character: footnote;"&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 12.0pt; mso-ansi-language: ES-MX; mso-bidi-language: AR-SA; mso-fareast-font-family: SimSun; mso-fareast-language: ZH-CN;"&gt;[3]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;, afirmó.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span style="mso-ansi-language: ES-MX;"&gt;¿Pero cómo empezó todo? Según Medina-Mora, una condición innegable es la inelasticidad de la demanda de las drogas: son una mercancía cuyo mercado es estable a pesar de la variación de precios. Pero tres factores ocurrieron en los últimos años que modificaron las condiciones: el primero, que los Estados Unidos cerró la ruta del Caribe para el tráfico de drogas; segundo, que México le dio atribuciones constitucionales sobre seguridad pública a los municipios y que los Estados Unidos levantaron la prohibición de venta de rifles de alto poder que había estado vigente entre 1994 y 2004.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span style="mso-ansi-language: ES-MX;"&gt;Aun cuando el Estado busque generar instituciones policiacas confiables, no aspira construir una policía nacional: “No una policía nacional porque eso es imposible de procesar políticamente y, más importante, es imposible de manejar la evolución del proceso en ese respecto”&lt;a href="file:///C:/Users/Emiliano/Documents/Los%20hijos%20de%20la%20ira/2010%20m%C3%A1s%20sangriento%20que%202009%20Medina%20Mora%2018%20mar%2010.doc#_ftn4" name="_ftnref4" style="mso-footnote-id: ftn4;" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="mso-special-character: footnote;"&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 12.0pt; mso-ansi-language: ES-MX; mso-bidi-language: AR-SA; mso-fareast-font-family: SimSun; mso-fareast-language: ZH-CN;"&gt;[4]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span style="mso-ansi-language: ES-MX;"&gt;Aun cuando reconoció que 15 estados de la Unión Americana han legalizado la posesión de mariguana, el debate sobre la legalización de las drogas, aun seductor, dijo, es sólo académico, pues se enfrenta a dos problemas: el de la simultaneidad (que todos los países lo adopten al mismo tiempo) y a que las drogas “son ilegales por naturaleza”: la mariguana, por ejemplo, afecta la percepción del tiempo y el espacio y así pone el riesgo al consumidor y a terceras personas, de una manera que no es visible, como si lo es el alcohol cuando se ha ingerido en fuertes cantidades, dijo.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;b style="mso-bidi-font-weight: normal;"&gt;&lt;span style="mso-ansi-language: ES-MX;"&gt;Un auditorio hostil y un compromiso con los derechos humanos&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;span style="mso-ansi-language: ES-MX;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span style="mso-ansi-language: ES-MX;"&gt;A continuación algunas de las preguntas del público:&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;i style="mso-bidi-font-style: normal;"&gt;&lt;span style="mso-ansi-language: ES-MX;"&gt;Estoy muy impresionada sobre su actitud positiva sobre lo que ocurre en México. Usted dijo que algunos ciudadanos piensan que todo está mal y son excesivamente críticos. Quiero recordarle que México es un lugar lleno de crímenes políticos, en donde los más pobres sufren abusos fomentados por el Estado, por grupos paramilitares, en un sistema dominado por la impunidad, ¿cómo le hace para mantener su optimismo?&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;span style="mso-ansi-language: ES-MX;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;i style="mso-bidi-font-style: normal;"&gt;&lt;span style="mso-ansi-language: ES-MX;"&gt;Habiendo sido procurador general y director del CISEN, no hay alguien con más conocimiento sobre lo que ocurre en México sobre asuntos de seguridad. ¿Cómo siente que haya sido un fracaso su área de trabajo?, ¿cómo se siente venir y decir a los mexicanos que todo está bien?, ¿cuándo vamos a dejar de culpar a otros de nuestros problemas? ¿Cómo embajador tiene alguna estrategia contra esta imagen que tiene México en el mundo, que nunca había tenido sino hasta ahora. Todo el tiempo los periódicos en el Reino Unido ponen que Bill Gates no es el hombre más rico del mundo, sino un mexicano, y al mismo tiempo, la BBC transmitió un programa, Trópico de Cáncer, que muestra los problemas y los asesinatos en México. ¿Cuándo vamos a reconocer que los problemas no están en los Estados Unidos, cuando vamos a reconocer que los problemas son las desigualdades que persisten en el país?&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;i style="mso-bidi-font-style: normal;"&gt;&lt;span style="mso-ansi-language: ES-MX;"&gt;¿Estaría de acuerdo en que retirar la jurisdicción militar en caso de violaciones a civiles sería un paso adelante?, ¿cuáles son los otros retos que impiden a México convertirse en un país transparente y confiable, especialmente en materia de derechos humanos?&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;span style="mso-ansi-language: ES-MX;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;i style="mso-bidi-font-style: normal;"&gt;&lt;span style="mso-ansi-language: ES-MX;"&gt;Es difícil celebrar el Bicentenario dadas las condiciones del país. Si hacemos una comparación entre la gente que estaba en pobreza extrema hace 200 años y ahora no encontraremos una gran diferencia. ¿Qué se puede traducir [lo que dijo] en beneficios para todos los mexicanos y no solo para un grupo de privilegiados?&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;span style="mso-ansi-language: ES-MX;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;i style="mso-bidi-font-style: normal;"&gt;&lt;span style="mso-ansi-language: ES-MX;"&gt;¿Cómo se siente personalmente cuando se pone a México en la misma categoría que Pakistán y Yemen, de estados fallidos?&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span style="mso-ansi-language: ES-MX;"&gt;Eduardo Medina-Mora se defendió: en sus nueve años al frente de instituciones de seguridad pública percibió todo, excepto el fracaso. Comparar a México con Yemen y Pakistán no tiene sentido. Decir que México está igual que en la Independencia es no entender la historia para nada.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span style="mso-ansi-language: ES-MX;"&gt;Transcribo su respuesta sobre los derechos humanos:&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span style="mso-ansi-language: ES-MX;"&gt;“Habiendo dirigido el área de seguridad pública del país, habiendo sido responsable de la Policía Federal Preventiva, habiendo sido muy activo no sólo en combatir el crimen organizado pero también enfrentando protestas sociales [afirmo que] el respeto a los derechos humanos no es sólo un mandato legal y ético a la fuerza del Estado, sino una necesidad para el éxito operativo. Si no se respetan los derechos humanos, si no respetas a los ciudadanos normales cuando cumples con tu deber, pierdes la capacidad de cumplir con tu deber. Es por eso que se necesita entrenamiento. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span style="mso-ansi-language: ES-MX;"&gt;“No creo que el respeto a los derechos humanos sea algo ajeno al requerimiento operativo, sino todo lo contrario: no hay manera de ser operativamente exitoso sin respeto a los derechos humanos&lt;a href="file:///C:/Users/Emiliano/Documents/Los%20hijos%20de%20la%20ira/2010%20m%C3%A1s%20sangriento%20que%202009%20Medina%20Mora%2018%20mar%2010.doc#_ftn5" name="_ftnref5" style="mso-footnote-id: ftn5;" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="mso-special-character: footnote;"&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 12.0pt; mso-ansi-language: ES-MX; mso-bidi-language: AR-SA; mso-fareast-font-family: SimSun; mso-fareast-language: ZH-CN;"&gt;[5]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;”.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span style="mso-ansi-language: ES-MX;"&gt;Cualquier similitud con el operativo en San Salvador Atenco, que dirigió el ahora embajador, es literalmente pura coincidencia.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span style="mso-ansi-language: ES-MX;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span style="mso-ansi-language: ES-MX;"&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp; &amp;nbsp;0-0-0&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="mso-element: footnote-list;"&gt;&lt;br clear="all" /&gt;  &lt;hr align="left" size="1" width="33%" /&gt;    &lt;div id="ftn1" style="mso-element: footnote;"&gt;  &lt;div class="MsoFootnoteText"&gt;&lt;a href="file:///C:/Users/Emiliano/Documents/Los%20hijos%20de%20la%20ira/2010%20m%C3%A1s%20sangriento%20que%202009%20Medina%20Mora%2018%20mar%2010.doc#_ftnref1" name="_ftn1" style="mso-footnote-id: ftn1;" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span lang="EN-GB"&gt;&lt;span style="mso-special-character: footnote;"&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span lang="EN-GB" style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 10.0pt; mso-ansi-language: EN-GB; mso-bidi-language: AR-SA; mso-fareast-font-family: SimSun; mso-fareast-language: ZH-CN;"&gt;[1]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span lang="EN-GB"&gt; “This year, my forecast or calculation is that we will reach twelve intentional homicides per hundred thousand members, we had eleven last year. This year we will grow up, as we went up last year as well. In Colombia, last year, they had 38 intentional homicides per hundred thousand. You have over thirty in Brazil, over forty in Venezuela. This is not about violence. This is about how this violence is concentrated geographically and how it is performed”.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div id="ftn2" style="mso-element: footnote;"&gt;  &lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;a href="file:///C:/Users/Emiliano/Documents/Los%20hijos%20de%20la%20ira/2010%20m%C3%A1s%20sangriento%20que%202009%20Medina%20Mora%2018%20mar%2010.doc#_ftnref2" name="_ftn2" style="mso-footnote-id: ftn2;" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span lang="EN-GB" style="font-size: 10.0pt;"&gt;&lt;span style="mso-special-character: footnote;"&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span lang="EN-GB" style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 10.0pt; mso-ansi-language: EN-GB; mso-bidi-language: AR-SA; mso-fareast-font-family: SimSun; mso-fareast-language: ZH-CN;"&gt;[2]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span lang="EN-GB" style="font-size: 10.0pt;"&gt; “The problem is not when you find violence, the problem is when you do not find violence and these groups really gain control of institutions and citizens’ lives, which in a way it is happening”. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div id="ftn3" style="mso-element: footnote;"&gt;  &lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;a href="file:///C:/Users/Emiliano/Documents/Los%20hijos%20de%20la%20ira/2010%20m%C3%A1s%20sangriento%20que%202009%20Medina%20Mora%2018%20mar%2010.doc#_ftnref3" name="_ftn3" style="mso-footnote-id: ftn3;" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span lang="EN-GB" style="font-size: 10.0pt;"&gt;&lt;span style="mso-special-character: footnote;"&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span lang="EN-GB" style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 10.0pt; mso-ansi-language: EN-GB; mso-bidi-language: AR-SA; mso-fareast-font-family: SimSun; mso-fareast-language: ZH-CN;"&gt;[3]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span lang="EN-GB" style="font-size: 10.0pt;"&gt; “To build up sound police institutions is a major challenge. I think it is going to take a generation if we keep on investing the money we are investing into this and we keep those objectives”.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoFootnoteText"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div id="ftn4" style="mso-element: footnote;"&gt;  &lt;div class="MsoFootnoteText"&gt;&lt;a href="file:///C:/Users/Emiliano/Documents/Los%20hijos%20de%20la%20ira/2010%20m%C3%A1s%20sangriento%20que%202009%20Medina%20Mora%2018%20mar%2010.doc#_ftnref4" name="_ftn4" style="mso-footnote-id: ftn4;" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span lang="EN-GB"&gt;&lt;span style="mso-special-character: footnote;"&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span lang="EN-GB" style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 10.0pt; mso-ansi-language: EN-GB; mso-bidi-language: AR-SA; mso-fareast-font-family: SimSun; mso-fareast-language: ZH-CN;"&gt;[4]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span lang="EN-GB"&gt; “Not a national police because it is impossible to process politically, and second, more importantly it’s impossible to manage the evolution process in that respect”.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div id="ftn5" style="mso-element: footnote;"&gt;  &lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;a href="file:///C:/Users/Emiliano/Documents/Los%20hijos%20de%20la%20ira/2010%20m%C3%A1s%20sangriento%20que%202009%20Medina%20Mora%2018%20mar%2010.doc#_ftnref5" name="_ftn5" style="mso-footnote-id: ftn5;" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span lang="EN-GB" style="font-size: 10.0pt;"&gt;&lt;span style="mso-special-character: footnote;"&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span lang="EN-GB" style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 10.0pt; mso-ansi-language: EN-GB; mso-bidi-language: AR-SA; mso-fareast-font-family: SimSun; mso-fareast-language: ZH-CN;"&gt;[5]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span lang="EN-GB" style="font-size: 10.0pt;"&gt; “Having headed the public security area of the country, having being responsible for the federal preventive police, having been very active not only in fighting organized crime, but also in addressing social protest, [I think] that human right respect is not only an ethical and legal mandate for the forces of the states. It’s an operational success requirement. If you do not respect human rights, if you do not have the respect for ordinary citizens when you fulfil your duty, you lose the ability to fulfil your duty. This is why you need training and a focus for the polices forces [inaudible] this is something that is really in the centre for the success possibility of the future, therefore, I don’t think that human rights respect is something out from the operational requirement but quite the contrary. There is no way to be operationally successful without respect for human rights”.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoFootnoteText"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6520576419233503546-4449063720493053194?l=loshijosdelaira.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://loshijosdelaira.blogspot.com/feeds/4449063720493053194/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://loshijosdelaira.blogspot.com/2010/03/2010-sera-mas-sangriento-que-2009.html#comment-form' title='3 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6520576419233503546/posts/default/4449063720493053194'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6520576419233503546/posts/default/4449063720493053194'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://loshijosdelaira.blogspot.com/2010/03/2010-sera-mas-sangriento-que-2009.html' title='2010 será más sangriento que 2009.- Medina-Mora'/><author><name>Emiliano Ruiz Parra</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03487544768041433904</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_LAJtBCXDBAA/SZulflLQ8TI/AAAAAAAAAAM/ncrSX2RNZFY/S220/Emiliano+risa.jpg'/></author><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6520576419233503546.post-8224750771473897455</id><published>2010-03-10T17:23:00.000Z</published><updated>2010-03-10T17:23:51.713Z</updated><title type='text'>No los une el amor sino el espanto o por qué se alían el PAN y el PRD</title><content type='html'>&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Arial; font-size: large;"&gt;&lt;b&gt;Por Cuauhtémoc Ruiz&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial; font-size: medium;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial; font-size: medium;"&gt;La alianza del PAN con el PRD, Convergencia y lo que se agregue, va. Luego de los desastrosos resultados electorales que tuvieron el PAN y el PRD en las elecciones de julio del año pasado, el alma les ha vuelto al cuerpo. Su apuesta es que si suman sus votos podrán ganar algunas de las gubernaturas que se encuentran este año en disputa. De otra manera, en el caso de ir cada uno con su candidato, su destino sería sucumbir ante el PRI. Algunos de los líderes azules y amarillos miran más allá: si este año tiene éxito su alianza, entonces en 2011 podrían juntos conquistar el gobierno del Estado de México, lo que descarrilaría la inminente candidatura presidencial por el PRI del hoy poderoso prospecto a presidente del país Enrique Peña Nieto. En esa hipótesis, una alianza PAN-PRD con un candidato único a la presidencia de la República en 2012 parecería lógica y natural y podría tener muchas probabilidades de éxito. ¿Tendrá México un presidente proveniente de un matrimonio de la derecha con la “izquierda” del país?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial; font-size: medium;"&gt;&lt;b&gt;&lt;br /&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial; font-size: medium;"&gt;&lt;b&gt;La alianza exhibe el fracaso del gobierno Calderón&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial; font-size: medium;"&gt;Las elecciones de julio del año pasado revelaron el fracaso de las principales políticas de Calderón, principalmente de su “guerra” contra el narcotráfico y de su impotencia para hacer frente a la crisis económica. En lugar de crear el millón de plazas laborales que la población demanda cada año, en estos meses se destruyeron más de medio millón de empleos formales. La población castigó en las urnas al PAN, aunque tampoco favoreció al PRD. Un pequeño aunque significativo sector anuló su voto en señal de protesta. Y el PRI, con su votación clientelar apareció como el triunfador.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial; font-size: medium;"&gt;Así&amp;nbsp;que la alianza PAN-PRD es una suma de las debilidades de ambos partidos. Pero esta adición bastaría para ganarle al PRI, que sólo en apariencia es poderoso. Si se miran las estadísticas electorales, el tricolor no llega a alcanzar el 40 por ciento de la votación nacional, pero con eso ganó en julio pasado. Ninguno de los tres “grandes” partidos de la burguesía –PRI, PAN y PRD- es representativo de la mayoría de la ciudadanía, ya no digamos de la población nacional, un alto porcentaje de la cual se abstiene de sufragar. La alianza pan-perrediana exhibe la crisis en los partidos capitalistas, su incapacidad para entusiasmar tras de sí a la mayoría del pueblo trabajador.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial; font-size: medium;"&gt;&lt;b&gt;&lt;br /&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial; font-size: medium;"&gt;&lt;b&gt;Los del PAN se tapan la nariz pero se toman de la mano con el PRD&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial; font-size: medium;"&gt;Pocas resistencias, menos de las que algunos suponían, ha encontrado esta política aliancista dentro del PAN y el PRD. En la dirección del partido en el gobierno, 41 de sus 42 miembros la votaron a favor. En el amarillo ninguno se ha desmayado, al contrario, se les ve rejuvenecidos por acostarse con el “enemigo”. Es que para todos ellos lo importante, lo determinante es estar en el Poder, manejar presupuestos, puestos de trabajo, estar en las nóminas y disfrutar de la “canasta básica” del funcionario que consta de vehículos, chofer, secretarias, ayudantes, viajes, gastos de representación y la oportunidad de pellizcar algo del dinero que pasa por sus manos o de hacer negocios. Los programas de gobierno son para ellos algo irrelevante porque, además, ¿en qué se diferencian los programas de los tres principales partidos? Ya antes hemos demostrado que frente a los grandes problemas nacionales como son la deuda externa, la relación con Estados Unidos, el trato de la clase trabajadora y campesina, etcétera, PRI, PAN y PRD son neoliberales, anti-obreros y anti nacionalistas.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial; font-size: medium;"&gt;&lt;b&gt;&lt;br /&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial; font-size: medium;"&gt;&lt;b&gt;El perdedor sería AMLO&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial; font-size: medium;"&gt;Ha sido López Obrador el que se ha opuesto al concubinato. Lo ha hecho a nombre de sus supuestos principios izquierdistas. Pero que nos perdonen los (cada vez manos) seguidores de AMLO, porque no es así. Es que el tabasqueño sería el principal perdedor si esta alianza tiene éxito porque es evidente que el PAN no aceptaría apoyarlo ni siquiera a candidato a delegado por Iztapalapa. Ya antes en estas páginas hemos demostrado (en 2006) que su programa presidencial era tan neoliberal como lo es el del PAN o el PRI. Y AMLO en 2004 no dijo nada cuando su ahora partido valedor, el PT, se alió con el PRI en Oaxaca e hizo posible que Ulises Ruiz Ortiz desgobernara esa entidad.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial; font-size: medium;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial; font-size: medium;"&gt;Publicado en &lt;i&gt;El Socialista&lt;/i&gt;&amp;nbsp;355&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6520576419233503546-8224750771473897455?l=loshijosdelaira.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://loshijosdelaira.blogspot.com/feeds/8224750771473897455/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://loshijosdelaira.blogspot.com/2010/03/no-los-une-el-amor-sino-el-espanto-o.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6520576419233503546/posts/default/8224750771473897455'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6520576419233503546/posts/default/8224750771473897455'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://loshijosdelaira.blogspot.com/2010/03/no-los-une-el-amor-sino-el-espanto-o.html' title='No los une el amor sino el espanto o por qué se alían el PAN y el PRD'/><author><name>Emiliano Ruiz Parra</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03487544768041433904</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_LAJtBCXDBAA/SZulflLQ8TI/AAAAAAAAAAM/ncrSX2RNZFY/S220/Emiliano+risa.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6520576419233503546.post-614269177918475510</id><published>2010-02-14T23:52:00.000Z</published><updated>2010-02-14T23:52:22.967Z</updated><title type='text'>Adiós a la joya de la corona</title><content type='html'>&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #333333; font-family: arial, sans-serif; font-size: medium;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="border-collapse: collapse; font-size: 14px; line-height: 18px;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #333333; font-family: arial, sans-serif; font-size: medium;"&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;LONDRES, 14 de febrero de 2010.- En abril de 2009 recibí un correo electrónico de Alex Brown, coordinador de la maestría en Teoría Política y Legal en University College London. Decía: “estoy impresionado con tu solicitud de ingreso a la maestría y, aun cuando no está en mis manos tomar la decisión final, recomendé insistentemente a la oficina de admisiones que te ofrezcamos un lugar”. Ése era el mayor elogio (&lt;i style="mso-bidi-font-style: normal;"&gt;I am impressed by your application&lt;/i&gt;) pero había más, que ya no recuerdo ahora. Su correo me llenó de orgullo y me hizo decidirme por UCL sobre London School of Economics (LSE), que también me había ofrecido un lugar —aunque me hubiera inclinado por el tercer programa al que oposité y del que fui rechazado, Estudios sobre la Guerra, en King’s College London. Le respondí que guardaría su correo como un tesoro, y que para mí era de enorme valor recibir ese reconocimiento del coordinador de la maestría que quería estudiar y que &lt;i style="mso-bidi-font-style: normal;"&gt;I was looking forward to meeting him&lt;/i&gt;. Me respondió amablemente, pero se disculpó porque no nos conoceríamos, pues le habían ofrecido una plaza de &lt;i style="mso-bidi-font-style: normal;"&gt;lecturer&lt;/i&gt; (un rango un poco abajo del &lt;i style="mso-bidi-font-style: normal;"&gt;professorship&lt;/i&gt;, que requiere cuatro libros publicados) en la Universidad de East Anglia.&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span style="mso-ansi-language: ES-MX;"&gt;Al poco tiempo de que llegué a UCL, me enteré que muchos compañeros, especialmente los extranjeros, habían recibido el mismo correo, exactamente el mismo, con las mismas palabras, la misma firma, y que Alex Brown estaba impresionado por sus aplicaciones tanto como por la mía. Mi grupo de la maestría se componía de más de 40 alumnos, pero no era el más grande del departamento de Ciencias Políticas, sino International Public Policy, que había admitido a más de 100 estudiantes.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span style="mso-ansi-language: ES-MX;"&gt;Esa generosidad en la oferta de lugares no tenía como explicación solamente que los candidatos abrumáramos con nuestro talento a los coordinadores de los programas, sino a que el departamento ya había sido avisado de que la crisis financiera provocaría un recorte del presupuesto gubernamental a las universidades, de entre 5 y 10 por ciento. Desde hace una década, las universidades británicas han transitado de las cuotas simbólicas, casi gratuitas, a los cobros considerables, en la medida en que el presupuesto público se recorta. A pesar de ello, las clases medias aún pueden sostener a uno de sus hijos en una universidad. Una maestría como la mía cuesta 6 mil libras esterlinas para un estudiante británico, que además tiene posibilidades de conseguir una beca que le reduzca la mitad de la cuota. Debido a la integración, los ciudadanos de los países de la Unión Europea tienen derecho a ese mismo precio. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span style="mso-ansi-language: ES-MX;"&gt;La suerte cambia para los “overseas students”, es decir, a aquellos que venimos de África, América Latina y Asia, para quienes el costo del mismo programa frisa las 14 mil libras. Otros programas igualmente de un año pero de ingenierías o ciencias aplicadas alcanzan las 18 mil libras (cerca de 400 mil pesos). En este caso, sin embargo, hablar de África y América Latina es una exageración, porque son pocos los alumnos de estas regiones que llegan acá. Desde hace unos años China (55 mil) y la India (35 mil) proveen el mayor número de estudiantes internacionales a las universidades británicas. En total, el número de estudiantes extranjeros se triplicó entre 1996 y 2008, para llegar a 513 mil estudiantes, a sólo 110 mil de los Estados Unidos, la potencia mundial en captación de divisas a través de estudiantes de otros países.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="mso-ansi-language: ES-MX;"&gt;&lt;span style="mso-tab-count: 1;"&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;Pero “la corona está a punto de perder una de sus joyas”, como le escribió el Roussell Group a Gordon Brown, primer ministro de la Gran Bretaña. En esta organización se coordinan las 20 universidades más prestigiosas del Reino Unido, Cambridge, Oxford, Imperial College y LSE entre ellas. El recorte de dos mil 500 millones de libras al financiamiento público de las universidades que anunció Gordon Brown, dicen, los pondrá de rodillas y arriesgará instituciones que ha llevado 800 años construir.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="mso-ansi-language: ES-MX;"&gt;&lt;span style="mso-tab-count: 1;"&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;&lt;span style="mso-spacerun: yes;"&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;Cada estudiante no europeo vale tres veces más para las finanzas de las universidades. Pero&lt;span style="mso-spacerun: yes;"&gt;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;ese valor es también una manzana envenenada. Los cursos que prefieren los extranjeros son los relacionados con negocios y administración, en donde representan el 83 por ciento de la matrícula, según el Consejo Británico. La filosofía y la literatura casi le tienen sin cuidado a los no europeos, que vienen a adquirir herramientas técnicas. Y, al ser el hilo más delgado, las humanidades serán las primeras en pagar el costo del recorte. Una disciplina está por ver sus últimos días en el Reino Unido: el único catedrático en paleografía en el país, David Ganz de King´s College London, será despedido en septiembre como consecuencia de la continencia financiera. Al respecto, John Crace, articulista de &lt;i style="mso-bidi-font-style: normal;"&gt;The Guardian&lt;/i&gt;, comenta: “renunciar a la paleografía es como renunciar a una ciencia, a un arte o a una cultura. Es como decidir que ya sabemos lo suficiente sobre el pasado y que no tenemos por qué molestarnos en averiguar más”. Además, los maestros, que de por sí se desarrollan en un ambiente altamente competitivo (para un plaza suelen opositar unos 150 candidatos), se verán forzados a volver a concursar por las plazas que ya tienen. Se estima que unos 533 profesores perderán sus trabajos. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="mso-ansi-language: ES-MX;"&gt;&lt;span style="mso-tab-count: 1;"&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;“El recorte impactará principalmente a la enseñanza. Habrá menos profesores, tendrán menos tiempo para preparar sus clases y se empleará a estudiantes de doctorado como profesores, porque cobran mucho menos”, me dice un profesor de la Escuela de Estudios Orientales y de África, SOAS, que forma parte de la Universidad de Londres. Y ya empezó a ocurrir. En UCL, en donde los grupos crecieron hasta a 100 alumnos este año, los profesores no alcanzan para supervisar las &lt;i style="mso-bidi-font-style: normal;"&gt;dissertations&lt;/i&gt;, como se les llama a los artículos de 10 mil palabras que los alumnos deben entregar para recibir su título de maestría, y se les ha ofrecido ser asesorados por estudiantes de doctorado. Pocos lo han aceptado: “¡cómo me va a asesorar un alumno que hace un año estaba igual que yo!”, me comenta una compañera, una más de las que impresionaron muchísimo al coordinador de su maestría en su &lt;i style="mso-bidi-font-style: normal;"&gt;application.&lt;/i&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="mso-ansi-language: ES-MX;"&gt;&lt;span style="mso-tab-count: 1;"&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;Pero la crisis financiera, además de traer recortes, ha traído también xenofobia. Un número importante de británicos, medios de comunicación, el Partido Conservador y, por supuesto, el racista Partido Nacionalista Británico, creen que los extranjeros se están quedando con los empleos de los nacionales. Hasta qué punto hay de cierto en esto, no me importa ahora, pero ya ha empezado a tener consecuencias en el aula. Por primera vez, se toma asistencia en los cursos de maestría. La razón, nos explicó Richard Bellamy, jefe del departamento de Ciencias Políticas, es que la oficina de Migración pide las listas para ver si los estudiantes que no son de la Unión Europea acuden a clases. Hay jóvenes que se matriculan en un curso, obtienen la visa de estudiante, que permite trabajar medio tiempo, y no se paran nunca en el salón, argumentan las autoridades migratorias para justificar que por primera vez en este país la inasistencia a clases te haga candidato a la deportación.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="mso-ansi-language: ES-MX;"&gt;&lt;span style="mso-tab-count: 1;"&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;Y, sin embargo, no se siente en UCL un ambiente de movilización. Sólo el sindicato de estudiantes, la UCLU, ha pegado carteles advirtiendo que con el recorte las cuotas para estudiantes no europeos llegarían a las 40 mil libras —cerca de 900 mil pesos por una maestría de un año con 20 semanas de clases efectivas—, que la biblioteca cerraría los fines de semana y que desaparecerían los fondos para las sociedades de estudiantes. Los alumnos de los departamentos de lenguas han pegado sus propios carteles rechazando la fusión de todos ellos en una sola oficina. Pero no se siente ese ambiente como el que vivió la UNAM en 1999, cuando el reglamento que imponía las cuotas provocó una huelga inicialmente masiva y la politización de estudiantes que por primera vez en su vida se movilizaron por defender su derecho y el de generaciones futuras a estudiar.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="mso-ansi-language: ES-MX;"&gt;&lt;span style="mso-tab-count: 1;"&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;“La joya de la corona”, como la defienden los rectores de las 20 universidades más prestigiadas del Reino Unido, descansa en el financiamiento público, y en la idea de que la educación superior es un derecho, más que un privilegio para el que haya que ahorrar toda la vida, como en los Estados Unidos. Pero algo de eso está por cambiar: quizá su perfil humanístico se volverá más pequeño y cada vez más provinciano tanto en tiempo como en espacio, mientras que seguirá fortaleciéndose la división que enseña negocios. Un futuro extraño para, por ejemplo, Oxford, la casa de WH Auden, Isaiah Berlin, Cecil Day Lewis, TS Elliot, William Golding, Graham Greene, Lewis Carroll, Oscar Wilde… &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center" class="MsoNormal" style="text-align: center;"&gt;&lt;span style="mso-ansi-language: ES-MX;"&gt;0-0-0&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6520576419233503546-614269177918475510?l=loshijosdelaira.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://loshijosdelaira.blogspot.com/feeds/614269177918475510/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://loshijosdelaira.blogspot.com/2010/02/adios-la-joya-de-la-corona.html#comment-form' title='9 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6520576419233503546/posts/default/614269177918475510'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6520576419233503546/posts/default/614269177918475510'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://loshijosdelaira.blogspot.com/2010/02/adios-la-joya-de-la-corona.html' title='Adiós a la joya de la corona'/><author><name>Emiliano Ruiz Parra</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03487544768041433904</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_LAJtBCXDBAA/SZulflLQ8TI/AAAAAAAAAAM/ncrSX2RNZFY/S220/Emiliano+risa.jpg'/></author><thr:total>9</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6520576419233503546.post-4021163458055606693</id><published>2009-12-11T14:30:00.003Z</published><updated>2009-12-11T14:35:56.588Z</updated><title type='text'>Un liberal en la Patricio Lumumba de Moscú</title><content type='html'>&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;A John Gibler&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;Hace una semana mi tutora, la francesa Cécile Laborde, nos recibió su cubículo uno por uno de &amp;nbsp;sus alumnos para darnos comentarios sobre nuestros ensayos. Lo primero que me dijo cuando me senté fue: “Estás disfrutando el curso, ¿verdad?”, con una convicción que era difícil de contradecir, y que no sé de dónde sacó. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;-Sí -le dije- pero creo que es demasiado liberal. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;Se me quedó viendo extrañada.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;-¿Quieres decir, ideológicamente? &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;-Sí.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;-Y a mí me critican porque meto a Skinner, a Marx y a Foucault. Éste es el curso menos liberal en todos los de Teoría Política del Reino Unido. Es un fenómeno más o menos reciente: antes las discusiones se daban entre marxistas y liberales, pero ahora sólo son entre liberales. El liberalismo inglés es tan flexible que agrupa a todas las corrientes de pensamiento. En mi país soy socialista-republicana, pero aquí soy liberal. Hasta un marxista como Jerry Cohen al final se reivindicó liberal. Los socialdemócratas europeos, los conservadores y liberales de América, aquí son todos liberales.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;El tono de Cecile era de comprensión con una traza de complicidad. Me daba la razón y al mismo tiempo me explicaba la causa de la estrechez intelectual.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;-En América Latina hemos aplicado la receta liberal completa, desde hace más de 100 años, y no tenemos ni libertades políticas ni bienestar económico. En Europa occidental y Estados Unidos es una realidad; en América Latina es una promesa, cuando mucho. Tenemos derecho a ser escépticos.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;-Creo que el problema es que en América Latina sólo han aplicado el liberalismo en el aspecto económico, en el libre mercado, pero no en el político, y sí, por supuesto, no sólo tienen derecho, tienen la obligación de ser escépticos…&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;La charla se fue a otros temas.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;Los que pensábamos que el liberalismo era una doctrina en declive, la tradición británica nos corrige. James Snelgrove, un compañero del posgrado (Masters en Teoría política y Legal), me aclara: “el liberalismo es parte de la identidad británica”. En efecto, no es sólo una ideología, un conjunto de principios políticos o morales, una doctrina que oriente la conducta de la gente y el gobierno, sino una identidad. Y quizá una identidad con una importancia cultural mayor, ahora, que la que provee el cristianismo anglicano. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;Pero esta identidad se combinó con la escuela filosófica dominante en el mundo anglosajón: la filosofía analítica, una disciplina que trabaja sobre la precisión de los conceptos, sobre la definición exhaustiva de los términos: libertad, justicia, pluralismo, and so on. La combinación ha traído una suerte de exégesis secular, una religiosidad laica en donde los filósofos se dedican a aclarar conceptos y a refutar a sus pares sobre sus aclaraciones conceptuales. Así, por ejemplo, si Isaiah Berlin dice que hay dos conceptos de libertad, positiva y negativa, Gerard MacCallum dirá que sólo es uno y que conlleva una ‘relación triádica’. Si Rawls habla de la “razón pública”, en unos años se podrán contar 20 o 30 ‘papers’ agregando, extrayendo, refutando, replicando, puliendo, interpretando, o proponiendo nuevas lecturas del concepto. Y en unos años más se podrán contar otra buena cantidad de papers negando o sumando argumentos a los ya dados por la primera ola de comentaristas. Un filósofo más audaz se atreverá a proponer un concepto nuevo, más allá de los imaginados por las figuras tutelares, por ejemplo, “modus vivendi” (John Horton): nombre que sirve para designar un equilibrio de fuerzas. Y en torno de ese paper y ese concepto se dará una y otra discusión en universidades de aquí y allá. El éxito del concepto se medirá en la cantidad de papers que haya sugerido. Quizá la obsesión por la claridad del término los empariente lejanamente con la filología, pero mientras la filología explica una cultura a través de sus manifestaciones escritas, los liberales-analíticos han dado el brinco y se han librado de esa carga llamada cultura, mundo, sociedad, historia, o cualquier manifestación física o material de la política, que ha quedado detrás de un tambache de papers que urge escudriñar. Porque a su ideología (liberalismo) y a su método (filosofía del lenguaje) hay que añadir, en su descargo, que su paciente tarea tiene un propósito moral. Ellos se llaman a sí mismos &lt;i style="mso-bidi-font-style: normal;"&gt;normativos&lt;/i&gt;: una convicción de que su tarea es decirle al mundo cómo debe ser, de qué manera debe actuar, con qué reglas, principios y objetivos. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;Afuera, por cierto, nadie se preocupa mucho por lo que recomienden los sabios que pueblan el robusto sistema universitario inglés, y que están en la punta de la pirámide de la clase media. Aunque de vez en cuando los consulten. Jonathan Wolff, una de las estrellas de University College London, participa regularmente en comités éticos. Es la voz intelectualmente autorizada para hablar de moral. Fue convocado, lo contó en clase, a un grupo que prepararía un reporte sobre riesgos en el transporte público. En años recientes había habido choques de trenes con pérdidas humanas. Población entrevistada en encuestas y algunos sectores de la prensa opinaban que se debía adoptar el sistema de seguridad francés, que frenaba automáticamente los trenes y eliminaba el error humano. La respuesta parece obvia: adóptese el sistema de frenado. Pero costaba cientos de millones de libras. Así que el panel se integró por ingenieros, periodistas (porque, dijo Wolff, había que saber cuáles declaraciones serían sacadas de contexto, que es “a lo que se dedican los periodistas”), administradores, economistas, actuarios, y un filósofo. Se hicieron dos preguntas: una, ¿cuántas personas mueren al año? En un promedio de la última década, tres o cuatro.&amp;nbsp; La segunda pregunta tenía mayor interés filosófico: “¿cuánto vale &lt;i style="mso-bidi-font-style: normal;"&gt;una &lt;/i&gt;vida humana?” Si la pregunta pareciera incontestable, quizá un juego de suposiciones hubiera sido más valioso: ¿qué hubieran respondido, por ejemplo, Kant, Locke, Rousseau, o mejor aún, Adam Smith o David Ricardo, todas ellas figuras tutelares del liberalismo inglés? ¿Tiene la vida humana un valor absoluto?, ¿la vida humana es la medida de todas las cosas? Ignoramos los detalles del proceso deliberativo, pero sabemos, por el relato de Wolff, que el panel logró la hazaña de dar una respuesta: un millón de libras. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;-¿Cómo llegamos a esa cifra?, se preguntarán, ¿cómo creen?, pues nada más la asignamos al azar –dijo Wolff.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;Ya con la cifra asignada, se hizo un cálculo: si una vida vale un millón de libras, y si en promedio sólo mueren tres o cuatro al año mientras que el sistema de frenado cuesta cientos de millones, el costo-beneficio de poner el sistema en los trenes era injustificado, finalmente, se dijo, es dinero del contribuyente que puede ser usado para veinte cosas más, hospitales, escuelas, o lo que sea. Después de esa exitosa participación, Wolff ha sido invitado a integrar a comités sobre maltrato de animales, regulación de apuestas y política hacia las drogas.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;La filosofía analítica es tan poderosa en el Reino Unido que se comió incluso al marxismo inglés. Jerry Cohen, así como dos o tres más, se dedicó a hacer filosofía analítica con los conceptos de Marx. O bien, la interpretación de Marx sólo se hace desde una posición liberal, como la del propio Jonathan Wolff, un rawlsiano convencido, que escribió &lt;i style="mso-bidi-font-style: normal;"&gt;¿Por qué leer a Marx hoy?&lt;/i&gt;, y que en su localmente famosa &lt;i style="mso-bidi-font-style: normal;"&gt;Introducción a la filosofía política&lt;/i&gt; le dedica una página al pensador alemán, para decir que estaba equivocado.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;Una amiga polaca me dice desde el chat: “te equivocaste de país”. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;Me siento como si un liberal, digamos, griego o de cualquier país relativamente marginado, se ganara una beca para estudiar teoría política en la Universidad Patricio Lumumba de Moscú, en 1985 y se fuera a quejar con su tutor: oiga, aquí todo es marxismo-leninismo. Bueno, le dirán, qué quiere, aun los liberales ahora se llaman marxistas-leninistas y hacen materialismo dialéctico. Es parte de nuestra identidad.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6520576419233503546-4021163458055606693?l=loshijosdelaira.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://loshijosdelaira.blogspot.com/feeds/4021163458055606693/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://loshijosdelaira.blogspot.com/2009/12/un-liberal-en-la-patricio-lumumba-de_11.html#comment-form' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6520576419233503546/posts/default/4021163458055606693'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6520576419233503546/posts/default/4021163458055606693'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://loshijosdelaira.blogspot.com/2009/12/un-liberal-en-la-patricio-lumumba-de_11.html' title='Un liberal en la Patricio Lumumba de Moscú'/><author><name>Emiliano Ruiz Parra</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03487544768041433904</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_LAJtBCXDBAA/SZulflLQ8TI/AAAAAAAAAAM/ncrSX2RNZFY/S220/Emiliano+risa.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6520576419233503546.post-1169434107388956307</id><published>2009-11-16T01:24:00.000Z</published><updated>2009-11-16T01:24:03.179Z</updated><title type='text'>Los indígenas británicos y la xenofobia laborista</title><content type='html'>&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="mso-ansi-language: ES-MX;"&gt;“El pueblo indígena de este país tiene derecho a su identidad propia, este derecho le ha sido arrebatado por los colonizadores y las élites que han colaborado con ellas”. Esta frase la pronuncio a) Mahatma Gandhi b) el Subcomandante Marcos c) Nelson Mandela d) Ho Chi Min e) Ninguno de los anteriores. Si escogió la letra e, acertó. La frase no es de ningún líder de algún movimiento de liberación nacional, ni de un ideólogo de la descolonización africana y menos de algún socialista, sino del neonazi Nick Griffin, presidente del Partido Nacional Británico (BNP por sus siglas en inglés) que no merecería alusión si no fuera porque en las últimas elecciones a las que se presentó, su partido obtuvo cerca de un millón de votos. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="mso-ansi-language: ES-MX;"&gt;Griffin cumplió 50 años el primero de marzo pasado. Es un hombre robusto y blanco, de peinado a dos aguas. Perdió el ojo izquierdo en un accidente doméstico, pero la prótesis de vidrio es del mismo tono azul turquesa del ojo sano. Ese accidente lo mantuvo durante algunos años de juventud alejado no sólo de la actividad política, sino incluso del trabajo remunerado. Desde los 14 años, Griffin se unió al Frente Nacional, una organización fascista británica y fue su candidato en Gales un par de veces a principios de los ochenta, recién graduado como abogado de Cambridge. Luego de varios años de militancia frentista, primero clandestina y después pública, Griffin se fue al BNP, en donde pronto integró la dirección y se convirtió en jefe nacional. Griffin no tiene el carisma de Mussolini, la capacidad oratoria de Hitler, ni siquiera la cínica simpatía de Berlusconi. Tiene la capacidad, corriente en muchos políticos, de sonar convencido de sus palabras, de parecer un hombre sencillo que le habla a sus iguales. Pero tiene, al igual que sus figuras tutelares, la claridad de que una buena parte de la batalla se libra en los medios de comunicación. Si para Hitler fue la radio, para Griffin es el internet. Es un entusiasta del Youtube. Ha subido decenas de videos explicando su programa, y sus mensajes se actualizan permanentemente en su portal. Él mismo sostiene un micrófono desmesuradamente peludo y largo, y llama a defender Gran Bretaña de diversos peligros que la acechan.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="mso-ansi-language: ES-MX;"&gt;El principal, la inmigración. El BNP llama a deportar a los extranjeros. Y entiende por extranjeros no sólo a los que nacieron en otro país y residen en el Reino Unido, sino también a los británicos que ya nacieron aquí de dos o tres generaciones, que hablan inglés como primera lengua, que pelean en las guerras de Irak y Afganistán, que sostienen al país con sus impuestos y eligen a sus autoridades. En palabras de Griffin ellos son “extranjeros raciales”, “residentes negros del Reino Unidos”: “Nosotros no suscribimos la ficción políticamente correcta de que por haber nacido en el Reino Unido un paquistaní es británico. No lo es. Sigue perteneciendo a la ascendencia paquistaní”. La inmigración al Reino Unido, continúa el manifiesto reconocido y defendido públicamente por Griffin, es un “genocidio sin sangre” contra el pueblo aborigen de la Gran Bretaña, que en menos de 60 años se convertirá en minoría en su propio país de continuar la tendencia migratoria, de acuerdo con sus estimaciones.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="mso-ansi-language: ES-MX;"&gt;La otra amenaza es la “tiranía europea”. Según Griffin, los nacionalistas británicos, junto con sus pares de Europa, libran la misma batalla que Inglaterra dio en 1805 contra Napoleón: una resistencia contra un proyecto imperialista europeo que pretende imponer un solo estado en el continente. En aquel entonces, dice Griffin en su más reciente video, el pueblo inglés aportó mosquetes, pólvora y su propia sangre. Ahora, lo que se necesita es dinero, dinero y dinero, para que en las próximas elecciones el BNP gane asientos en el parlamento y se oponga al Tratado de Lisboa. La paradoja es que el más reciente éxito electoral de Griffin se dio justamente en una elección europeísta. El millón de votos que obtuvo el 4 de junio lo llevó al Parlamento Europeo en Bruselas, del que es un abierto oponente, pero también jaló la política británica hacia la derecha.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="mso-ansi-language: ES-MX;"&gt;La BBC, después de un largo debate, le abrió las puertas de su principal programa de debate, Question Time, cuya grabación se alterna en diferentes ciudades del país, pero en esta ocasión la BBC decidió llevar a su invitado a territorio hostil y convocarlo a Londres, en donde una movilización de dos mil personas trató de impedir su entrada a los estudios. Y también le puso una mesa hostil: el secretario de Justicia, el laborista Jack Straw; la ministra en la sombra para la cohesión de las comunidades, Sayeeda Warsi –musulmana de origen paquistaní--, un representante de los liberal-demócratas y una historiadora negra de origen estadounidense. El repudio no vino sólo de la mesa, incluido el presentador, que le recordó su negación del Holocausto, sino del público: “usted envenena la política británica, es asqueroso”, le reclamó un joven sentado en la primera fila. “¿¡A dónde quiere que me vaya!?”, le cuestionó un británico de origen paquistaní, uno de esos dos millones que Griffin pretende deportar en aras de preservar los derechos de los aborígenes blancos (que, por cierto, llegaron de otras partes). Pero la crítica a Griffin –que se defendió mal, titubante y contradictorio—dejó ver que la semilla xenofóbica que había sembrado el nazifascista empezaba a dar frutos: Warsi encaró a Jack Straw: reconoce, le dijo, que ha sido la política migratoria laborista la que ha provocado este apoyo (a Griffin). Es decir, que la política migratoria relativamente abierta había disparado el ingreso al país de extranjeros y, con él, el sentimiento xenofóbico. Straw se defendió exponiendo el endurecimiento del gobierno a la aceptación de extranjeros, a través de un sistema basado en puntos. El liberal-demócrata se sumó al reclamo de la joven tory.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="mso-ansi-language: ES-MX;"&gt;La próxima primavera se convocará a elecciones y, a menos de que ocurra algo inesperado, los conservadores volverán al gobierno. El barco laborista se hunde: Tony Blair, que en sus primeros años gozó de amplio apoyo popular, se fue en medio del repudio social hace casi dos años. Lo sustituyó un apagado Gordon Brown, el ministro del Tesoro, que cada día enfrenta un escándalo distinto —desde vejaciones de las tropas en Afganistán a gastos abusivos de los parlamentarios cargados al erario—sin que aporte ya no claridad, sino entusiasmo. Rígido, hosco y avejentado, su imagen palidece frente al líder de los conservadores: David Cameron, un joven que corre todas las mañanas y desde ahora anuncia recortes al gasto y ampliación de la edad de retiro. La debilidad de Brown es tal que tanto &lt;i style="mso-bidi-font-style: normal;"&gt;The Guardian&lt;/i&gt; como &lt;i style="mso-bidi-font-style: normal;"&gt;The Independent&lt;/i&gt; han publicado la versión de que ni siquiera llegaría como primer ministro a las elecciones, sino que sería sustituido por su propio partido para presentar una cara menos desgastada al frente del gobierno. Pero esta opción tampoco se ve viable. El ministro de Exteriores, David Milliband, el que lo hubiera podido sustituir, está a punto de abandonar la nave e irse como ministro de exteriores de la futura unión europea.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="mso-ansi-language: ES-MX;"&gt;El 12 de noviembre pasado, Brown dio el primer discurso sobre migración en sus 18 meses de gobierno, y anunció el recorte de 250 mil visas de trabajo y el endurecimiento en la política de visas, entre ellas de las visas a los estudiantes extranjeros: “si el principal efecto de la inmigración es que te resulta más fácil encontrar a un plomero, o cuando vas a tu hospital local ves a médicos y enfermeras de otros países, probablemente pensarás más en los beneficios que en los costos de la migración. Pero la gente quiere estar segura de que los que vengan van a aceptar las responsabilidades tanto como los derechos de vivir aquí: cumplir la ley, hablar inglés y contribuir”.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="mso-ansi-language: ES-MX;"&gt;Frente al inminente desastre electoral del laborismo, con una economía con casi tres millones de desempleados, el Reino Unido camina, en la próxima primavera, a un gobierno conservador, a un partido laborista que le habrá pavimentado el camino hacia un endurecimiento de la política migratoria y, por primera vez en su historia reciente, a la presencia de fascistas en el parlamento, que pedirán cada día que los no blancos deben ser expulsados, aun cuando su identidad sea tan británica que, en cualquier otra parte del mundo, serían no sólo extranjeros sino apátridas.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6520576419233503546-1169434107388956307?l=loshijosdelaira.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://loshijosdelaira.blogspot.com/feeds/1169434107388956307/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://loshijosdelaira.blogspot.com/2009/11/los-indigenas-britanicos-y-la-xenofobia.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6520576419233503546/posts/default/1169434107388956307'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6520576419233503546/posts/default/1169434107388956307'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://loshijosdelaira.blogspot.com/2009/11/los-indigenas-britanicos-y-la-xenofobia.html' title='Los indígenas británicos y la xenofobia laborista'/><author><name>Emiliano Ruiz Parra</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03487544768041433904</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_LAJtBCXDBAA/SZulflLQ8TI/AAAAAAAAAAM/ncrSX2RNZFY/S220/Emiliano+risa.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6520576419233503546.post-2402255931998837015</id><published>2009-11-14T19:58:00.001Z</published><updated>2009-11-14T19:58:12.995Z</updated><title type='text'>Consejos a un príncipe. El pensamiento político de don Juan Manuel</title><content type='html'>&lt;a href="http://www.scribd.com/doc/22400904/Consejos-a-un-principe-La-ideologia-politica-de-don-Juan-Manuel"&gt;http://www.scribd.com/doc/22400904/Consejos-a-un-principe-La-ideologia-politica-de-don-Juan-Manuel&lt;/a&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6520576419233503546-2402255931998837015?l=loshijosdelaira.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://loshijosdelaira.blogspot.com/feeds/2402255931998837015/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://loshijosdelaira.blogspot.com/2009/11/consejos-un-principe-el-pensamiento.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6520576419233503546/posts/default/2402255931998837015'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6520576419233503546/posts/default/2402255931998837015'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://loshijosdelaira.blogspot.com/2009/11/consejos-un-principe-el-pensamiento.html' title='Consejos a un príncipe. El pensamiento político de don Juan Manuel'/><author><name>Emiliano Ruiz Parra</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03487544768041433904</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_LAJtBCXDBAA/SZulflLQ8TI/AAAAAAAAAAM/ncrSX2RNZFY/S220/Emiliano+risa.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6520576419233503546.post-5481737617360158377</id><published>2009-09-23T23:30:00.001+01:00</published><updated>2009-09-23T23:30:45.376+01:00</updated><title type='text'>Amsterdam, dia 2</title><content type='html'>Amsterdam, dia dos.&lt;br /&gt;Me subo a la bicicleta y la sensacion de libertad y dominio que esperaba sentir se esfuma en segundos. Mi memoria recuerda las pendientes del Circuito Interior de cada domingo final de mes, cuando los carriles centrales de oriente a occidente se cierran para que los tomen las bicicletas, y los ciclistas se dejan caer en las bajadas de los recien estrenados pasos a desnivel. Mi bicicleta estaba a punto de oxidarse del desuso, pero los paseos dominicales le permitieron recuperar el sentido ludico que habia imaginado al comprarla. El Distrito Federal es una ciudad hostil con las bicicletas. Las ciclopistas son recientes y conducen a ningun lado, y los automovilistas adoptan una conducta imperialista con la bicicleta: yo mando aqui, y tu eres un pordiosero de las ruedas. El desquite dominical le devuelve a la bicicleta el caracter ludico de la infancia: la bicicleta es un juego y divierte. Pero dan las dos de la tarde en el paseo dominical y el hechizo se acaba: una metalica voz de policia te advierte, si tienes suerte de oirla, que debes subirte a la banqueta. El espejismo se disuelve: la realidad es que solo los carteros y los optimistas usan la bicicleta como medio de transporte. Al resto solo nos queda el desquite dominical.&lt;br /&gt;A eso se debian mis enormes ganas de treparme a una bicicleta en esta ciudad. Porque aqui las fuerzas se han invertido: hay 600 mil bicicletas circulando por una cantidad minima de automoviles (el precio de la gasolina es el mas alto de la Union Europea) que, por lo demas, no encontrarian espacio en una ciudad de callejones y canales. No hay via sin ciclopista, salvo un punado de calles peatonales en el centro del centro (la zona roja, por ejemplo, esta libre de ruedas) que estan marcadas con un simbolo que se ha convertido en un emblema involuntario de la ciudad: tres equis escritas de arriba para abajo. Salvo ahi, no hay puente, tunel, parque, plaza, banqueta y poste sin una bicicleta encadenada. Si la mitad de esas bicicletas se conviertiera en coche, la ciudad ya se habria hundido sobre los canales. Si la mitad de los viajes en bicicleta se hicieran en los elegantes Mercedes Benz que circulan como taxis, ruletear esta ciudad seria un negocio tan prospero que todos los taxistas asiaticos y africanos de Nueva York, Paris y Berlin le anadirian cosmopolitismo a esta ciudad. Pero afortunadamente Amsterdam ha sabido dar una leccion que no fueron capaces de dar otras ciudades pequenas y con escasez de combustible como La Habana, o ciudades enormes y saturadas como Mexico. Aqui la bicicleta es amiga de los tacones, el casimir, las gabardinas, los portafolios, los bebes, las llamadas y los mensajes de texto por telefono celular y hasta del cigarro. Vuela una bicicleta junto al peaton y deja un aroma a Chanel.&lt;br /&gt;Con todo y seguro, el alquiler de la bicicleta costo 13 euros por 24 horas. Se le ponen dos candados porque su robo es el delito preferido. En la noche hay que encender dos luces o la multa es de 75 euros. Y ya, ni una advertencia mas ni la exigencia de casco. Nunca me habia sentido tan comodo en una bicicleta: absurdamente, en Mexico se pusieron de moda las de montana (cuando Mexico es un valle) sobradas de velocidades y carentes de un asiento comodo. La bicicleta de montana encorva al conductor y le cansa los brazos, porque el manubrio tiene una inclinacion de 90 grados respecto a la direccion de la llanta. Por el contrario, en una bicicleta de ciudad el cuerpo se yergue y los brazos no hacen esfuerzo porque el manubrio esta disenado a su posicion natural. La patada queda perfecta en el pais con la gente mas alta del mundo, si acaso piso de puntitas al detenerme.&lt;br /&gt;Pero el romanticismo se acaba en este punto, es decir, en la primera esquina. La bicicleta no es un juguete ni un simbolo de la libertad en una ciudad en donde fumar mariguana es legal y las prostitutas guinan detras de vitrinas. No es tampoco un articulo deportivo, como se supone que lo fueron las bicicletas de montana en Mexico. Son un medio de transporte y su uso se regula por las mismas leyes que el automovil: la primera, la velocidad. No esta escrito en ningun lado, pero el que va lento pone en peligro a los demas. A mi me rebasaron los ejecutivos, las madres de familia con hijos en la canasta, los viejitos y por supuesto los jovenes. No me entere sino dos horas despues que se debe sacar la mano para indicar que vas a dar vuelta. En las avenidas grandes hay ciclopistas en ambos sentidos, asi que pondras en peligro si te metes en contraflujo. Y ademas los policias tambien van en bicicleta, asi que hay quien castigue las infracciones.&lt;br /&gt;Asi que mas vale ir rapido, nada de detenerse a mirar la arquitectura salvo cuando se circula en los canales. Estos hombres tan educados son incapaces de gritar o hacer gestos, pero sin duda expresaron molestia mas de una vez en lengua holandesa cuando di vueltas sin avisar o me detuve a contemplar un templo. Quise rentar la bicicleta por el dia completo porque queria compartir esa libertad amsterdamesa que da el manubrio, pero a las dos horas estaba cansado y harto. Ya habia recorrido la ciudad un par de veces pero no me habia podido detener a observarla ni tampoco podia reparar en la belleza simple de estas mujeres del Mar del Norte, cuya sena de identidad es la nariz chata y un poco de relieve en los pomulos. Mejor pase un par de horas en la sala de conciertos, y ahora frente al teclado sin acentos ni ennes de la maquina. Manana llevare la mochila y la bicicleta camino al aeropuerto. Creo que lo hare a pie.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6520576419233503546-5481737617360158377?l=loshijosdelaira.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://loshijosdelaira.blogspot.com/feeds/5481737617360158377/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://loshijosdelaira.blogspot.com/2009/09/amsterdam-dia-2.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6520576419233503546/posts/default/5481737617360158377'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6520576419233503546/posts/default/5481737617360158377'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://loshijosdelaira.blogspot.com/2009/09/amsterdam-dia-2.html' title='Amsterdam, dia 2'/><author><name>Emiliano Ruiz Parra</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03487544768041433904</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_LAJtBCXDBAA/SZulflLQ8TI/AAAAAAAAAAM/ncrSX2RNZFY/S220/Emiliano+risa.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6520576419233503546.post-1634948471033952612</id><published>2009-08-09T23:38:00.001+01:00</published><updated>2009-08-09T23:39:18.454+01:00</updated><title type='text'>“Yo maté a Marlon Brando”</title><content type='html'>&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: arial; font-size: 13px; "&gt;&lt;div&gt;&lt;div style="margin-top: 0cm; margin-right: 0cm; margin-bottom: 0pt; margin-left: 0cm; "&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: 'Times New Roman'; font-size: 17px; "&gt;CARTAGENA. El cine regresa a Cartagena y desempolva a sus viejos jornaleros, los extras que alternaron con Marlon Brando en &lt;i&gt;Quemada &lt;/i&gt;(1966) y se improvisaron como escenógrafos en &lt;i&gt;La Misión&lt;/i&gt; (1986). Obreros, vendedores, antiguos traficantes, vuelven al cine para la adaptación cinematográfica de la novela de Gabriel García Márquez &lt;i&gt;El amor en los tiempos del cólera&lt;/i&gt;, que se empieza a filmar el 10 de septiembre.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-top: 0cm; margin-right: 0cm; margin-bottom: 0pt; margin-left: 0cm; "&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: 'Times New Roman'; font-size: 15px; "&gt;“Yo maté a Marlon Brando”, afirma Luis Córdoba con orgullo.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-top: 0cm; margin-right: 0cm; margin-bottom: 0pt; margin-left: 0cm; text-indent: 36pt; "&gt;&lt;span style="font-size: 11pt; "&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;Al término de la jornada de trabajo se lava los sobacos con el agua de un balde; se frota hasta disolver las manchas de yeso que le blanquean las manos, los brazos y el torso desnudo.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-top: 0cm; margin-right: 0cm; margin-bottom: 0pt; margin-left: 0cm; text-indent: 36pt; "&gt;&lt;span style="font-size: 11pt; "&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;Luis es asistente del departamento de yeso, donde labora bajo las órdenes de Mauricio Rodríguez, a quien conoció en 1966, cuando ambos representaron discretos papeles en &lt;i&gt;Quemada&lt;/i&gt;. En ella, Luis asesta una puñalada mortal en la ingle del agente británico William Walker (Marlon Brando). Sus amigos le dicen El criminal. “Sueño con el cine, me gustaría ser protagonista, es lo que anhelo”, dice Luis, de 62 años.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-top: 0cm; margin-right: 0cm; margin-bottom: 0pt; margin-left: 0cm; text-indent: 36pt; "&gt;&lt;span style="font-size: 11pt; "&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;Mauricio, su jefe, interpretó a Ramón en la película que Gillo Pontecorvo dirigió en Cartagena. “Fui el que traicionó la revolución, reuní a ‘la contra’ para derrotar a los negros”, recuerda. &lt;i&gt;Quemada &lt;/i&gt;cuenta la historia del oportunista Mister Walker, quien primero alienta la independencia de la isla caribeña Quemada, pero vuelve siete años más tarde para matar a su dirigente.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-top: 0cm; margin-right: 0cm; margin-bottom: 0pt; margin-left: 0cm; text-indent: 36pt; "&gt;&lt;span style="font-size: 11pt; "&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;“Yo soy actor”, asegura Mauricio. Después de alternar con Brando, actuó en 16 películas de calidad diversa, de extra o en papeles marginales; caminando en un mercado o de frenético caníbal.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-top: 0cm; margin-right: 0cm; margin-bottom: 0pt; margin-left: 0cm; text-indent: 36pt; "&gt;&lt;span style="font-size: 11pt; "&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-top: 0cm; margin-right: 0cm; margin-bottom: 0pt; margin-left: 0cm; text-indent: 36pt; "&gt;&lt;b&gt;&lt;span style="font-size: 11pt; "&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;El cine se hace con las manos&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-top: 0cm; margin-right: 0cm; margin-bottom: 0pt; margin-left: 0cm; text-indent: 36pt; "&gt;&lt;span style="font-size: 11pt; "&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;Hollywood regresó a la ciudad con la historia más cartagenera de la literatura &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size: 11pt; "&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;universal, &lt;i&gt;El amor en los tiempos del cólera&lt;/i&gt;, la novela de Gabriel García Márquez que &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size: 11pt; "&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;cuenta el enamoramiento, los 53 años de separación y el reencuentro de Florentino &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size: 11pt; "&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;Ariza y Fermina Daza. Stone Village inició la preproducción el 25 de julio y el 10 de septiembre arranca el rodaje donde el británico Mike Newell dirigirá al español Javier Bardem y a la italiana Giovanna Mezzogiorno en los papeles protagónicos.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-top: 0cm; margin-right: 0cm; margin-bottom: 0pt; margin-left: 0cm; text-indent: 36pt; "&gt;&lt;span style="font-size: 11pt; "&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;En una bodega del barrio Getsemaní, el techo de asbesto eleva la temperatura del mediodía tropical. La sierra eléctrica y el torno esparcen un polvo fino de madera que contribuye a la penumbra. En sus mil 100 metros cuadrados se reúnen, una vez más, los yeseros Luis, Mauricio, José Recuero y Ramón Cárdenas; los pintores Rafael del Pino (padre e hijo) y el decorador Gustavo Morales, extras de ayer y hoy obreros de la ocasional industria cinematográfica cartagenera.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-top: 0cm; margin-right: 0cm; margin-bottom: 0pt; margin-left: 0cm; text-indent: 36pt; "&gt;&lt;span style="font-size: 11pt; "&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;Se ven cada 10 o 15 años. Habitantes de los barrios marginales, los largos intervalos en que el cine se olvida de Cartagena Luis se emplea de vigilante y vende contrabando; Mauricio, antiguo traficante de drogas, recorre las calles del centro con un carro de gaseosas y un termo de café tinto que ofrece a los turistas. Un poco más afortunados, Rafael del Pino padre decora casas de ricos y su hijo hace copias de Fernando Botero.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-top: 0cm; margin-right: 0cm; margin-bottom: 0pt; margin-left: 0cm; text-indent: 36pt; "&gt;&lt;span style="font-size: 11pt; "&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;Mauricio Rodríguez vierte el yeso fresco sobre el molde de un metro cuadrado y lo pone a secar al sol de la calle. Aprendió el oficio de yesero cuando acudió a los talleres de &lt;i&gt;La Misión &lt;/i&gt;para ofrecer sus servicios como actor y le dijeron que no gracias, no se requerían negros para una película de misioneros en Paraguay, pero hacían falta obreros para la escenografía. Recuerda que durante el “tea time” que los ingleses celebraban religiosamente a las 14:00 horas, Mauricio y sus hombres fumaban mariguana y bazuco y se robaban cuanto podían.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-top: 0cm; margin-right: 0cm; margin-bottom: 0pt; margin-left: 0cm; text-indent: 36pt; "&gt;&lt;span style="font-size: 11pt; "&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;Al secar, el molde de yeso pasa a las manos de Rafael del Pino, que pinta los ladrillos. De 56 años, exhibe orgulloso la credencial de &lt;i&gt;Nostromo&lt;/i&gt;, serie de televisión basada en la novela de Conrad que filmó en 1996 Alastair Reid y donde pintó un tren de madera. En &lt;i&gt;La misión &lt;/i&gt;le tocó envejecer las casas del centro. “El cine no me cansa, es sabroso como un juego”.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-top: 0cm; margin-right: 0cm; margin-bottom: 0pt; margin-left: 0cm; text-indent: 36pt; "&gt;&lt;span style="font-size: 11pt; "&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;El molde de yeso termina en las manos de Gustavo Morales, que le tiene que dar la textura de antigüedad, deslavar los ladrillos para que queden idénticos al callejón de San Juan. A Gustavo lo han matado cuatro veces en los filmes que ha acogido Cartagena. Su piel blanca le permitió aparecer en &lt;i&gt;La Misión&lt;/i&gt;, en donde obligó a repetir una escena porque olvidó quitarse el reloj.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-top: 0cm; margin-right: 0cm; margin-bottom: 0pt; margin-left: 0cm; text-indent: 36pt; "&gt;&lt;span style="font-size: 11pt; "&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;Gustavo y Rafael envejecen las tablas de la casa de Florentino Ariza. El último acabado lo da Elizabeth Berg, una sudafricana rubia que se comunica por señas y sonrisas con sus subordinados.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-top: 0cm; margin-right: 0cm; margin-bottom: 0pt; margin-left: 0cm; text-indent: 36pt; "&gt;&lt;span style="font-size: 11pt; "&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;Mauricio padece de la próstata, la presión alta y tiene hemorroides. Luis se tiene alto el colesterol, a Gustavo le faltan dientes. Un médico de Turbaco que atiende a los empleados del taller los mantiene de pie con pastillas. A las 13:00 horas se lavan con esmero y se cambian las playeras raídas, los zapatos rotos y las bermudas sucias de yeso blanco por pantalones de vestir, camisas de botones y zapatos lustrados.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-top: 0cm; margin-right: 0cm; margin-bottom: 0pt; margin-left: 0cm; text-indent: 36pt; "&gt;&lt;span style="font-size: 11pt; "&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;El mexicano Alex Ayala, jefe del taller, entra y sale de una oficina con aire acondicionado. Constructor del Titanic, avisa que es día de paga y se escabulle de dar nuevos anticipos que siempre salen de su bolsillo. “Aquí el que menos, tiene dos mujeres”, le suplica Mauricio, que ha regado 16 hijos en cuatro países.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-top: 0cm; margin-right: 0cm; margin-bottom: 0pt; margin-left: 0cm; text-indent: 36pt; "&gt;&lt;span style="font-size: 11pt; "&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;“A García Márquez le gusta mamar gallo”, expresa Mauricio. Quizá por haber nacido en Nicaragua, y no en Colombia, la obra del Nobel 1982 le importe poco. A Luis todavía “no le cae en las manos” la novela. Lizbeth y Carlos se han prometido terminarla durante la filmación, aunque dudan que les impresione más que &lt;i&gt;100 años de soledad&lt;/i&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-top: 0cm; margin-right: 0cm; margin-bottom: 0pt; margin-left: 0cm; text-indent: 36pt; "&gt;&lt;span style="font-size: 11pt; "&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size: 11pt; "&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;“Yo nací para esto. No hay nada mejor que el cine”, resume Rafael del Pino padre.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-top: 0cm; margin-right: 0cm; margin-bottom: 0pt; margin-left: 0cm; text-indent: 36pt; "&gt;&lt;span class="Apple-style-span"   style="font-family:'Times New Roman';font-size:130%;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: 15px;"&gt;&lt;span class="Apple-tab-span" style="white-space:pre"&gt;               &lt;/span&gt;Agosto, 2006&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-indent: 48px;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"   style="font-family:'Times New Roman';font-size:130%;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: 15px;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;p&gt;&lt;/p&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6520576419233503546-1634948471033952612?l=loshijosdelaira.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://loshijosdelaira.blogspot.com/feeds/1634948471033952612/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://loshijosdelaira.blogspot.com/2009/08/yo-mate-marlon-brando.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6520576419233503546/posts/default/1634948471033952612'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6520576419233503546/posts/default/1634948471033952612'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://loshijosdelaira.blogspot.com/2009/08/yo-mate-marlon-brando.html' title='“Yo maté a Marlon Brando”'/><author><name>Emiliano Ruiz Parra</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03487544768041433904</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_LAJtBCXDBAA/SZulflLQ8TI/AAAAAAAAAAM/ncrSX2RNZFY/S220/Emiliano+risa.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6520576419233503546.post-8342947220139997706</id><published>2009-08-05T03:54:00.000+01:00</published><updated>2009-08-05T03:55:51.700+01:00</updated><title type='text'>Un cuento feminista en la Edad Media</title><content type='html'>&lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:200%"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Arial; "&gt;Se nos ha dicho que &lt;st1:personname productid="la Edad Media" st="on"&gt;&lt;st1:personname productid="la Edad" st="on"&gt;la Edad&lt;/st1:personname&gt; Media&lt;/st1:personname&gt; fue la época de la oscuridad, de la dominación del ideal cristiano y &lt;st1:personname productid="la Iglesia" st="on"&gt;la Iglesia&lt;/st1:personname&gt; católica. Esta visión del Medioevo ha nublado nuestra capacidad de reconocernos en él: lo juzgamos con los ojos críticos de la modernidad, pero perdemos la oportunidad de mirar a nuestra época –el fatigado siglo XXI- con los ojos críticos de &lt;st1:personname productid="la Edad Media." st="on"&gt;&lt;st1:personname productid="la Edad" st="on"&gt;la   Edad&lt;/st1:personname&gt; Media.&lt;/st1:personname&gt; Una de las primeras sorpresas que se lleva el lector contemporáneo de literatura medieval es que diversas preocupaciones que nos parecen modernas están enunciadas, y a veces ampliamente desarrolladas, desde aquellos siglos. Don Juan Manuel es el ejemplo del hombre medieval que, al defender viejos intereses, proclama ideas nuevas y crea formas inéditas de expresarlas. Escritor castellano nacido en Escalona en 1282 y muerto en Córdoba hacia 1348, su biografía coincidió con los hechos políticos y militares más relevantes de la península ibérica del siglo XIV. Fue sobrino del rey Alfonso X El Sabio, hijo de infante, primo y tío de reyes, gobernador civil y militar de Murcia durante largas etapas (su cargo tenía el nombre de &lt;i style="mso-bidi-font-style:normal"&gt;adelantado&lt;/i&gt; por dar frontera con los reinos moros) y finalmente regente del rey Alfonso XI, su sobrino que lo llevó, en el transcurso de pocos años, de la mayor gloria política a la guerra y la ruina. Esa vida novelesca -que incluye el secuestro de su hija, asesinatos a sangre fría, conjuras, alianzas y traiciones a moros y cristianos- no contrastaría especialmente con la de otro noble de la época, salvo porque don Juan Manuel fue, además, el mayor prosista de &lt;st1:personname productid="la Edad Media" st="on"&gt;&lt;st1:personname productid="la Edad" st="on"&gt;la   Edad&lt;/st1:personname&gt; Media&lt;/st1:personname&gt; castellana y el inventor del cuento moderno en la lengua española.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;text-indent:0cm;line-height:200%"&gt;&lt;span style="font-size:12.0pt;line-height:200%;font-family:Arial"&gt;Su &lt;i style="mso-bidi-font-style:normal"&gt;Libro de los enxiemplos del conde Lucanor e de Patronio&lt;/i&gt; reúne 51 piezas breves, algunas de ellas merecedoras de residir en cualquier antología del cuento. La principal audacia artística de la colección es la persistente búsqueda de la originalidad, de una voz literaria única y personal: una intención que no era común en su tiempo. El libro, además, tiene un valor histórico enorme, porque refleja el pensamiento de una clase en decadencia, obligada por su debilitamiento a pensar y a hacer teoría política: la nobleza caballeresca, cuya influencia y riqueza declinaba proporcionalmente al ascenso del poder y la riqueza del monarca y del naciente sector de comerciantes. &lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt; &lt;/span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:200%"&gt;&lt;span style="font-size:12.0pt;line-height:200%;font-family:Arial"&gt;Se ha calificado a &lt;i style="mso-bidi-font-style:normal"&gt;El conde Lucanor&lt;/i&gt; –como se le conoce popularmente a la obra- de ser en alguna medida un “pre Maquiavelo”, una apología del pragmatismo para el ejercicio del gobierno. Esta visión es fundamentalmente cierta: una lectura aun superficial del libro muestra la intensa contradicción entre los valores que se predican –sacados del cristianismo medieval- frente a los antivalores que resultan victoriosos en los cuentos: desde mi punto de vista hay una evidente doble moral –la he llamado “moral relativa-, además de una promoción de una teatralidad hipócrita y del terror como herramienta de gobierno. Su interés era darle a su clase, la nobleza caballeresca, las herramientas para conservar el poder justo cuando se les escapaba más rápidamente.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:200%"&gt;&lt;span style="font-size:12.0pt;line-height:200%;font-family:Arial"&gt;Pero el valor político y moral de &lt;i style="mso-bidi-font-style:normal"&gt;El libro de los exiemplos del conde Lucanor e de Patronio&lt;/i&gt; sería menor si don Juan Manuel se hubiera limitado a defender sus intereses de clase. Pero sus intereses intelectuales son más profundos: fue el primer escritor español en asumir una conciencia de autor, en cultivar un estilo, un discurso y un mensaje personales: en sus manos la tradición cuentística oriental, que le enseñaron los predicadores dominicos, se convirtió en un material nuevo, con un sello estético y una función histórica propia, y así como su literatura trazó un camino hacia la originalidad, también fue capaz de trascender los intereses de su clase y postular un pensamiento político cuyo objetivo fue la construcción de una ética del individuo.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:200%"&gt;&lt;span style="font-size:12.0pt;line-height:200%;font-family:Arial"&gt;Se ha juzgado a don Juan Manuel como un ideólogo del oportunismo. Su principio fue la conservación del poder y su moral fue ambigua y relativa, como lo exhibe su elogio a &lt;st1:personname productid="la Mentira" st="on"&gt;la Mentira&lt;/st1:personname&gt;, su poca confianza en &lt;st1:personname productid="la Verdad" st="on"&gt;la Verdad&lt;/st1:personname&gt; y su descripción de cómo el Bien vence al Mal con el mal (aunque diga lo contrario). Su talento literario, sin embargo, lo empleó para la defensa de una escala personal de valores en donde la amistad, la humildad y, por encima de todos, la vergüenza, adquirieron una importancia similar a la custodia de la sociedad estamental de su época. El escritor castellano incluso emprende una reivindicación de la mujer y del amor muy avanzada para su época.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:200%"&gt;&lt;span style="font-size:12.0pt;line-height:200%;font-family:Arial"&gt;A pesar de su declarada militancia a favor de la guerra santa contra los musulmanes, don Juan Manuel eligió a un rey islámico, Saladino, sultán de Babilonia, como su paradigma de soberano perfecto. Es el único rey que protagoniza dos &lt;i style="mso-bidi-font-style: normal"&gt;exempla&lt;/i&gt; en la colección (el 25 y el 50) y en ambos se le retrata como un rey ejemplar, con la humildad y la sabiduría suficiente para asumir ambos papeles: el de consejero y el de aconsejado.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:200%"&gt;&lt;span style="font-size:12.0pt;line-height:200%;font-family:Arial"&gt;En &lt;i style="mso-bidi-font-style:normal"&gt;exempla &lt;/i&gt;cuenta que en una visita a un pueblo apartado, Saladino se enamora de la esposa de un vasallo. El deseo sexual y el impulso amoroso no habían aparecido en ningún relato precedente de &lt;i style="mso-bidi-font-style:normal"&gt;El conde Lucanor: &lt;/i&gt;las relaciones entre hombres y mujeres se habían determinado por la conveniencia, la movilidad social ascendente o la razón de Estado. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:200%"&gt;&lt;span style="font-size:12.0pt;line-height:200%;font-family:Arial"&gt;En el &lt;i style="mso-bidi-font-style:normal"&gt;Libro de los enxiemplos&lt;/i&gt; a la mujer le toca una suerte peor que al amor. En sus pocas apariciones como protagonista resulta distraída y soñadora, como doña Truhana, que rompe el cántaro de leche (&lt;i style="mso-bidi-font-style:normal"&gt;exemplum&lt;/i&gt; 7), o francamente diabólica, como la falsa beguina que destruye un sólido matrimonio de dos campesinos y de paso provoca una matanza (&lt;i style="mso-bidi-font-style:normal"&gt;exemplum&lt;/i&gt; 42). En ese sentido, don Juan Manuel no se aparta de la tradición misógina de la época, que ya había dejado huella literaria en las colecciones de &lt;i style="mso-bidi-font-style:normal"&gt;exempla&lt;/i&gt;&lt;a style="mso-footnote-id:ftn1" href="file:///C:/Documents%20and%20Settings/Carmen%20Parra/Mis%20documentos/Emiliano/Un%20cuento%20feminista%20en%20la%20Edad%20Media%20PARA%20PLUMA.doc#_ftn1" name="_ftnref1" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="font-family:Arial"&gt;&lt;span style="mso-special-character:footnote"&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="font-size:12.0pt;font-family:Arial; mso-fareast-font-family:&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;mso-ansi-language:ES;mso-fareast-language: EN-US;mso-bidi-language:EN-US"&gt;[1]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;. Por ello resulta sorprendente en el &lt;i style="mso-bidi-font-style:normal"&gt;exemplum&lt;/i&gt; 50, “de lo que contesçió a Saladín con una dueña, muger de un su vasallo”, ver al poderoso sultán loco de deseo, poseído por una fuerza desconocida que lo hará convertirse en juglar, cazador y poeta; endiablado, porque Patronio afirma que ha sido el Diablo quien pone en el talante de Saladino que olvide sus obligaciones y ame a la dueña como no debe&lt;a style="mso-footnote-id:ftn2" href="file:///C:/Documents%20and%20Settings/Carmen%20Parra/Mis%20documentos/Emiliano/Un%20cuento%20feminista%20en%20la%20Edad%20Media%20PARA%20PLUMA.doc#_ftn2" name="_ftnref2" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="font-family:Arial"&gt;&lt;span style="mso-special-character:footnote"&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="font-size:12.0pt;font-family:Arial; mso-fareast-font-family:&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;mso-ansi-language:ES;mso-fareast-language: EN-US;mso-bidi-language:EN-US"&gt;[2]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:200%"&gt;&lt;span style="font-size:12.0pt;line-height:200%;font-family:Arial"&gt;Un mal consejero sugiere al sultán que le otorgue a su marido un cargo en una tierra lejana. Ya en su recámara, con su esposo enviado a un lugar apartado, Saladino le declara su amor a la señora, que se resiste lo más que puede con diálogos de enorme riqueza literaria y aun filosófica, como cuando le dice:&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:200%"&gt;&lt;span style="font-size:12.0pt;line-height:200%;font-family:Arial"&gt;–Bien sé que el amor no es en poder del hombre, antes es el hombre en poder del amor &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:200%"&gt;&lt;span style="font-size:12.0pt;line-height:200%;font-family:Arial"&gt;La esposa le reclama que los grandes señores, una vez que han atraído hacia sí a las mujeres sencillas, las olvidan y las desprecian. Y le pone una sola condición antes de ceder: que le diga cuál es la madre y cabeza de todas las bondades.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:200%"&gt;&lt;span style="font-size:12.0pt;line-height:200%;font-family:Arial"&gt;Entre los sabios de la corte de Saladino se enciende un debate acerca de la mayor de todas las virtudes: ser de buena alma, afirma uno, pero se le refuta que aquello podría ser cierto para el otro mundo, pero no para éste; ser leal, propone otro, pero se le replica que un hombre leal podía ser a la vez cobarde o mezquino. Insatisfecho, Saladino convoca a dos juglares, él mismo se disfraza de juglar y sale al mundo a buscar la respuesta. Pero no la encuentra en ninguno de los dos centros de la cristiandad: ni en la curia romana “donde se ayuntan todos los cristianos” ni en la corte del rey de Francia. Se cansa de preguntar en las cortes. Agotado, casi arrepentido por el largo viaje, ya su búsqueda no obedece tanto al amor por la esposa de su vasallo, sino por su autoestima de príncipe, pues es deshonroso a los grandes señores que dejen sin terminar lo que empezaron.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:200%"&gt;&lt;span style="font-size:12.0pt;line-height:200%;font-family:Arial"&gt;A punto de regresar a Babilonia con las manos vacías, los tres juglares se encuentran a un cazador que los invita a cenar. Su padre, un anciano ciego, apenas escucha la pregunta de uno de los juglares y descubre que se trata del rey a quien había servido en su palacio muchos años atrás. Le dice:&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:200%"&gt;&lt;span style="font-size:12.0pt;line-height:200%;font-family:Arial"&gt;–La mejor cosa que el hombre puede tener, y que es madre y cabeza de todas las bondades, os digo que es la vergüenza; y por vergüenza sufre el hombre la muerte, que es la cosa más grave del mundo, y por vergüenza deja el hombre de hacer todas las cosas que no le parecen bien, por más voluntad que tenga de hacerlas. Y así en la vergüenza se inician y terminan todas las bondades y la vergüenza es el punto de partida de todos los malos hechos.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:200%"&gt;&lt;span style="font-size:12.0pt;line-height:200%;font-family:Arial"&gt;Satisfecho, Saladino vuelve a Babilonia. De regreso a la recámara de la mujer de la que se ha enamorado, Saladino le expone su descubrimiento y le exige el pago de la deuda. ¿Eres el mejor hombre del mundo?, le replica ella. Sí, no hay otro mejor que yo, responde Saladino. Entonces si dices que la vergüenza es la cabeza de todas las bondades y que tú eres el mejor hombre del mundo, debes avergonzarte de lo que me has pedido.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left:35.4pt;text-align:justify;text-indent: 0cm"&gt;&lt;span style="font-family:Arial"&gt;Quando Saladín todas estas buenas razones oyó e entendió cómmo aquella buena dueña, con la su vondat e con el su buen entendimiento, sopiera aguisar que fuesse él guardado de tan grand yerro, gradesçiólo mucho a Dios. E commoquier que la él amava ante de otro amor, &lt;i style="mso-bidi-font-style:normal"&gt;amóla muy más dallí adelante de amor leal e verdadero, qual debe aver el buen señor e leal a todas sus gentes&lt;/i&gt; (Don Juan Manuel 1987, 299, subrayado mío).&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:200%"&gt;&lt;span style="font-size:12.0pt;line-height:200%;font-family:Arial"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:200%"&gt;&lt;span style="font-size:12.0pt;line-height:200%;font-family:Arial"&gt;Es muy importante destacar que su ideología e intereses de clase, su defensa de la preeminencia de la caballería y la reivindicación del estado nobiliario hubieran podido llevar a don Juan Manuel a elegir otra virtud como madre y cabeza de todas las bondades: la honra o la salvación del alma –tal como entendían ambos conceptos los nobles medievales: como la obligación de mantenerse en su estamento social. Por otro lado, su apego a la ortodoxia dominica (fue alumno y aliado de los dominicos, que entonces dirigían &lt;st1:personname productid="la Santa Inquisici￳n" st="on"&gt;&lt;st1:personname productid="la Santa" st="on"&gt;la Santa&lt;/st1:personname&gt; Inquisición&lt;/st1:personname&gt;), su búsqueda de una perfección espiritual de acuerdo con los preceptos de &lt;st1:personname productid="la Iglesia" st="on"&gt;la Iglesia&lt;/st1:personname&gt; lo hubieran conducido a elegir la fe y el temor a Dios como la mayor de todas las virtudes, pero el Adelantado de Murcia optó por un principio laico y no religioso, individual y no corporativo: la vergüenza, que es un valor independiente de la clase o posición social, del cargo, el origen, la limpieza de sangre y aun de la fe en un Dios verdadero: está al alcance del vasallo, el clérigo, el caballero y el rey. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:200%"&gt;&lt;span style="font-size:12.0pt;line-height:200%;font-family:Arial"&gt;El desarrollo de la visión del amor no es menos interesante en este &lt;i style="mso-bidi-font-style: normal"&gt;exemplum&lt;/i&gt;. Se expresa al principio como el amor cortés de la época, cuando Saladino se enamora y por su amor compromete, primero, su honra como príncipe, y abandona luego el gobierno para buscar la solución. En el viaje ese amor endiablado se vuelve un amor al saber: ya no lo impulsa tanto la obsesión con la esposa del vasallo, como su necesidad de encontrar la respuesta, aunque don Juan Manuel lo matice como la obligación de clase que tiene un gran señor de concluir sus empresas. Y su evolución concluye en un amor político: “E commoquier que la él amava ante de otro amor, amóla muy más dallí adelante de amor leal e verdadero, qual debe aver el buen señor e leal a todas sus gentes”. Patronio enfatiza que se convierte en un amor leal, que es el amor &lt;i style="mso-bidi-font-style:normal"&gt;verdadero&lt;/i&gt; que el buen señor le debe tener &lt;i style="mso-bidi-font-style:normal"&gt;a todas sus gentes&lt;/i&gt;, un amor a su colectividad desde su posición de gobernante.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:200%"&gt;&lt;span style="font-size:12.0pt;line-height:200%;font-family:Arial"&gt;Don Juan elige a una mujer como el paradigma del buen consejero, del &lt;i style="mso-bidi-font-style: normal"&gt;sabio&lt;/i&gt; que educa al sultán, y la sitúa en las antípodas del mal consejero que recomienda alejar al marido con una embajada. Los diálogos de la mujer son de poeta o filósofo, y sólo al final se echa a llorar para despertar la vergüenza de su señor, que reconoce que su bondad y su buen entendimiento lo salvaron de cometer un error mayúsculo. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:200%"&gt;&lt;span style="font-size:12.0pt;line-height:200%;font-family:Arial"&gt;Es decir, don Juan Manuel se reserva para el último o penúltimo cuento de la colección –según se acepte o no la autenticidad del &lt;i style="mso-bidi-font-style:normal"&gt;exemplum &lt;/i&gt;51– la defensa de un valor ético, individual y laico –la vergüenza– como el mayor que puede poseer el hombre; ahí mismo reivindica a una mujer como el buen consejero y expone además una visión personal donde el amor evoluciona: del amor cortés al amor al saber y termina en el amor político. Y con un atisbo de ironía, se da el lujo de sugerir que en los dos centros políticos del cristianismo, la curia del Papa y la corte del rey de Francia, no se tiene idea de la vergüenza.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:200%"&gt;&lt;span style="font-size:12.0pt;line-height:200%;font-family:Arial"&gt;Este &lt;i style="mso-bidi-font-style:normal"&gt;exemplum&lt;/i&gt;, el 50, es el resumen de las preocupaciones morales y espirituales de don Juan Manuel, que aparecen con mayor énfasis en los últimos 12 cuentos de la colección. “El libro del &lt;i style="mso-bidi-font-style:normal"&gt;Conde Lucanor&lt;/i&gt; se va a cerrar con un grupo de &lt;i style="mso-bidi-font-style:normal"&gt;exemplos&lt;/i&gt; (41-50) en los que los aspectos concretos de la existencia individual irán siendo sustituidos por consideraciones de carácter principalmente religioso […] Al final del libro, pues, lo que se desea alcanzar es un determinado grado de perfección interior”, afirma Fernando Gómez Redondo en &lt;st1:personname productid="la Historia" st="on"&gt;la  &lt;i style="mso-bidi-font-style:normal"&gt;Historia&lt;/i&gt;&lt;/st1:personname&gt;&lt;i style="mso-bidi-font-style:normal"&gt; de la prosa medieval castellana&lt;/i&gt; (1998, p. 1175).&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:200%"&gt;&lt;span style="font-size:12.0pt;line-height:200%;font-family:Arial"&gt;Se puede refutar el carácter “principalmente religioso” de las inquietudes de don Juan Manuel cuando menos en el &lt;i style="mso-bidi-font-style:normal"&gt;exemplum&lt;/i&gt; 50, pues la vergüenza es un concepto independiente de Dios, y de escasa tradición judeocristiana. Sin embargo, hay que estar de acuerdo con Gómez Redondo en que don Juan Manuel se supera a sí mismo en la última docena de cuentos de la colección. Sus preocupaciones se vuelcan a la salvación del alma, la buena fama, el bien y el mal, la amistad y la vergüenza. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:200%"&gt;&lt;span style="font-size:12.0pt;line-height:200%;font-family:Arial"&gt;Esta última docena de piezas, entre ellas la de Saladino y la esposa fiel, están entre los de mayor calidad literaria de la colección: en ellos no hay maniqueísmo; a diferencia de piezas anteriores, no se componen de un bloque protagónico contra otro antagónico. Los personajes son víctimas de sus decisiones y no sólo del ataque de grupos con intereses contrarios. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:200%"&gt;&lt;span style="font-size:12.0pt;line-height:200%;font-family:Arial"&gt;Quizá tenga razón Gómez Redondo al afirmar que los últimos &lt;i style="mso-bidi-font-style:normal"&gt;exempla&lt;/i&gt; de la colección se orientan a la búsqueda de una perfección espiritual, pero la elección de la vergüenza como la mayor de todas las virtudes, y no el amor y el temor a Dios, revela que don Juan Manuel había asimilado y estaba de acuerdo con la separación de poderes que ocurre al final de la Edad Media&lt;a style="mso-footnote-id:ftn3" href="file:///C:/Documents%20and%20Settings/Carmen%20Parra/Mis%20documentos/Emiliano/Un%20cuento%20feminista%20en%20la%20Edad%20Media%20PARA%20PLUMA.doc#_ftn3" name="_ftnref3" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="font-family:Arial"&gt;&lt;span style="mso-special-character:footnote"&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="font-size:12.0pt;font-family:Arial; mso-fareast-font-family:&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;mso-ansi-language:ES;mso-fareast-language: EN-US;mso-bidi-language:EN-US"&gt;[3]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;, y que su pensamiento al respecto es una reacción al ascetismo de las órdenes mendicantes. El férreo defensor de la dominación, el promotor de la guerra santa y el canalla que perseguía y defenestraba a sus detractores era, además, un hombre de ideas propias que eligió a una mujer como el consejero más sabio, a un musulmán como el rey más prudente y a un valor laico –la vergüenza– como la cabeza de todas las bondades.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-indent:0cm"&gt;&lt;span style="font-size:12.0pt"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;div style="mso-element:footnote-list"&gt;&lt;br /&gt;  &lt;hr align="left" size="1" width="33%"&gt;    &lt;div style="mso-element:footnote" id="ftn1"&gt;  &lt;p class="MsoFootnoteText" style="text-align:justify;text-indent:0cm"&gt;&lt;a style="mso-footnote-id:ftn1" href="file:///C:/Documents%20and%20Settings/Carmen%20Parra/Mis%20documentos/Emiliano/Un%20cuento%20feminista%20en%20la%20Edad%20Media%20PARA%20PLUMA.doc#_ftnref1" name="_ftn1" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="font-family:Arial"&gt;&lt;span style="mso-special-character:footnote"&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="font-size:10.0pt;font-family:Arial; mso-fareast-font-family:&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;mso-ansi-language:ES;mso-fareast-language: EN-US;mso-bidi-language:EN-US"&gt;[1]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family:Arial"&gt; El &lt;i style="mso-bidi-font-style:normal"&gt;Sendebar&lt;/i&gt; o &lt;i style="mso-bidi-font-style:normal"&gt;Syntipas&lt;/i&gt;, por ejemplo, se subtitula &lt;i style="mso-bidi-font-style:normal"&gt;Libro de los engannos e los assayamientos de las mugeres&lt;/i&gt;. Véase el estudio de Graciela Cándano, &lt;i style="mso-bidi-font-style: normal"&gt;La harpía y el cornudo&lt;/i&gt;, acerca de la misoginia en las colecciones de &lt;i style="mso-bidi-font-style:normal"&gt;exempla&lt;/i&gt; medievales.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;/div&gt;  &lt;div style="mso-element:footnote" id="ftn2"&gt;  &lt;p class="MsoFootnoteText" style="text-align:justify;text-indent:0cm"&gt;&lt;a style="mso-footnote-id:ftn2" href="file:///C:/Documents%20and%20Settings/Carmen%20Parra/Mis%20documentos/Emiliano/Un%20cuento%20feminista%20en%20la%20Edad%20Media%20PARA%20PLUMA.doc#_ftnref2" name="_ftn2" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="font-family:Arial"&gt;&lt;span style="mso-special-character:footnote"&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="font-size:10.0pt;font-family:Arial; mso-fareast-font-family:&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;mso-ansi-language:ES;mso-fareast-language: EN-US;mso-bidi-language:EN-US"&gt;[2]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family:Arial"&gt; El diablo es quien le inocula un enamoramiento que desencadenará la acción del relato y la búsqueda de la sabiduría, de la misma manera como la serpiente le dio a Eva el fruto del árbol del conocimiento, y liberó al hombre de “la eterna felicidad del imbécil contento” –como dice Michel Onfray en el &lt;i style="mso-bidi-font-style:normal"&gt;Tratado de ateología&lt;/i&gt;– a la que estaba condenado en el paraíso.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;/div&gt;  &lt;div style="mso-element:footnote" id="ftn3"&gt;  &lt;p class="MsoFootnoteText" style="text-align:justify;text-indent:0cm"&gt;&lt;a style="mso-footnote-id:ftn3" href="file:///C:/Documents%20and%20Settings/Carmen%20Parra/Mis%20documentos/Emiliano/Un%20cuento%20feminista%20en%20la%20Edad%20Media%20PARA%20PLUMA.doc#_ftnref3" name="_ftn3" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="font-family:Arial"&gt;&lt;span style="mso-special-character:footnote"&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="font-size:10.0pt;font-family:Arial; mso-fareast-font-family:&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;mso-ansi-language:ES;mso-fareast-language: EN-US;mso-bidi-language:EN-US"&gt;[3]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family:Arial"&gt; Jacques Le Goff afirma que la disputa en &lt;st1:personname productid="la Edad Media" st="on"&gt;la Edad Media&lt;/st1:personname&gt; entre los emperadores y los papas condujo a dos fenómenos políticos: uno de ellos, la aparición de los reyes, y el otro, la separación de los poderes temporal y espiritual. “El conflicto entre el más poderoso de los reyes, el rey de Francia, Felipe el Hermoso, y el papa Bonifacio VIII, termina con la humillación del pontífice, que incluso es abofeteado en Agnani (1303), y con la cautividad del papado en Aviñón (1305-1376). El enfrentamiento, en la primera mitad del XIV, entre el papa Juan XXII y el emperador Luis de Baviera, no significará más que la supervivencia de estas luchas, que permitirá a los partidarios de Luis, sobre todo a Marsilio de Padua en su &lt;i style="mso-bidi-font-style: normal"&gt;Defensor pacis&lt;/i&gt; (1324), definir una nueva cristiandad donde los poderes temporal y espiritual se hallan claramente separados. La defensa del carácter laico de los poderes alcanza con él la categoría de ideología política. El último gran partidario de la mezcla de poderes, Dante, el último gran hombre de &lt;st1:personname productid="la Edad Media" st="on"&gt;la Edad  Media&lt;/st1:personname&gt;, a la que resumió en su obra genial, murió con la mirada vuelta hacia el pasado en el año &lt;st1:metricconverter productid="1321”" st="on"&gt;1321”&lt;/st1:metricconverter&gt; (Le Goff, p. 84).&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6520576419233503546-8342947220139997706?l=loshijosdelaira.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://loshijosdelaira.blogspot.com/feeds/8342947220139997706/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://loshijosdelaira.blogspot.com/2009/08/un-cuento-feminista-en-la-edad-media.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6520576419233503546/posts/default/8342947220139997706'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6520576419233503546/posts/default/8342947220139997706'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://loshijosdelaira.blogspot.com/2009/08/un-cuento-feminista-en-la-edad-media.html' title='Un cuento feminista en la Edad Media'/><author><name>Emiliano Ruiz Parra</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03487544768041433904</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_LAJtBCXDBAA/SZulflLQ8TI/AAAAAAAAAAM/ncrSX2RNZFY/S220/Emiliano+risa.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6520576419233503546.post-6936501344940581455</id><published>2009-02-26T17:22:00.000Z</published><updated>2009-02-26T17:29:02.083Z</updated><title type='text'>Ana Ortiz Angulo, una escritora para el siglo XXI</title><content type='html'>&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;b style="mso-bidi-font-weight:normal"&gt;&lt;span style="font-size:12.0pt;line-height:115%;mso-ansi-language:ES-MX"&gt;Ana Ortiz Angulo, una escritora para el siglo XXI&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:12.0pt;line-height:115%;mso-ansi-language: ES-MX"&gt;Por Emiliano Ruiz Parra&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:12.0pt;line-height:115%;mso-ansi-language: ES-MX"&gt;El 8 de septiembre de 2008 falleció la escritora Ana Ortiz Angulo, autora de cuatro novelas, cuatro libros de cuentos, una autobiografía y una decena de ensayos sobre arte e historia. Su obra, aunque breve, aporta una propuesta literaria de contrastes y combinaciones que debe ser redescubierta.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:12.0pt;line-height:115%;mso-ansi-language: ES-MX"&gt;De sus cuatro novelas, a mi parecer, la más importante es &lt;i style="mso-bidi-font-style:normal"&gt;Amor Humano, divino amor&lt;/i&gt; (editorial Xólotl, 1984). Ambientada en la Nueva España, cuenta la historia de fray Anselmo y de Cecilia. El religioso agustino es el modelo del anacoreta de las órdenes mendicantes. Come sólo lo imprescindible, castiga su cuerpo con el silicio y entrena el vientre para defecar una sola vez a la semana (para escapar del placer de la evacuación). Pero se ve un día confrontado con un libro de grabados que retratan al dios Pan haciendo el amor con las ninfas Eco, Pitis, Ega y Siringe. Con ese encuentro inesperado, entra en conflicto con su tradición cristina y descubre que el acceso a lo sagrado no está en la oración ni el flagelo, sino el amor y, específicamente, el amor sexual. Primero con una campesina cuyo marido no ha regresado del cuartel, después con Cecilia, una novicia que escapa de un convento tras ser violada por Satanás, fray Anselmo halla la verdadera trascendencia: la trascendencia del otro. Ana Ortiz Angulo alcanza su mayor nivel literario en esta historia de 90 páginas. Las descripciones de los grabados de los dioses griegos son de una alta intensidad poética: “La ninfa voltea angustiada a ver a su perseguidor. A pesar de la violencia de la escena, fijándose bien, el rostro femenino no muestra dolor ni ira. A pesar de la angustia reflejada en el rictus de su boca, sus ojos resplandecen de felicidad. Lo cierto es que ella no huye, aparenta huir; no corre, se deja alcanzar”. &lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt; &lt;/span&gt;El agustino se hipnotiza con la contemplación de los grabados que muestran a Pan persiguiendo, sometiendo, acariciando, penetrando a las ninfas, y asume que se trata de una prueba que le ha puesto Dios para probar su resistencia. “Sin verdaderas pruebas no hay merito, hasta el mismo Jesucristo fue tentado”, se dice a sí mismo. Por eso es tan intensa la escena en donde el fraile sucumbe al amor que observa: “ansia de sediento, hambre infinita, insoportable. [El religioso] bajó su boca hasta el dibujo. La posó sobre los labios entreabiertos húmedos, cálidos, tocó los dientes minúsculos y la punta de la lengua [de la diosa]. El frío del pergamino lo hizo volver a la realidad”. Anselmo tiene por primera vez una epifanía y responde a ella huyendo del monasterio e internándose en el bosque. La revelación lo lleva a abandonar la certeza que le ha dado sentido a su ser. Su vida con la campesina le hace ratificar que el contacto con Dios está en el lecho del amante.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:12.0pt;line-height:115%;mso-ansi-language: ES-MX"&gt;En &lt;i style="mso-bidi-font-style:normal"&gt;Amor humano, divino amor&lt;/i&gt;, Ortiz Angulo conjunta tres tradiciones literarias: la poesía bucólica –en las espléndidas páginas en donde se describe a los dioses griegos– la novela erótica y la literatura filosófica. Las tres tradiciones, sin embargo, no se ocultan una a otra, no se estorban ni distraen al lector. Porque la autora conocía los secretos del arte de narrar y los prodigó no sólo aquí, sino en el conjunto de su obra. Uno de ellos, la tensión narrativa. Otro, la creación de personajes sólidos, humanos, con alma y voz propia. La historia de &lt;i style="mso-bidi-font-style:normal"&gt;Amor humano, divino amor&lt;/i&gt; se desenvuelve entre la discusión acerca del amor, del placer, del dolor y de los deseos de Dios hacia los hombres. Las descripciones brillantes no se limitan a las escenas de tálamo: el retrato de la vida en el convento de Cecilia, el abuso que sufre, el acecho posterior, dan cuenta de que no sólo dominaba la representación en clave poética. Era también una narradora ágil. Porque era, además, una cuentista brillante, conocedora del arte de crear en unas cuantas líneas una atmósfera o una pasión. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:12.0pt;line-height:115%;mso-ansi-language: ES-MX"&gt;Tanto en &lt;i style="mso-bidi-font-style:normal"&gt;Amor humano… &lt;/i&gt;como en &lt;i style="mso-bidi-font-style:normal"&gt;Viaje a Chilchotla&lt;/i&gt;, su siguiente novela (Ediciones El Socialista, 1987), Ortiz Angulo confronta diversas visiones del mundo. En &lt;i style="mso-bidi-font-style:normal"&gt;Amor humano&lt;/i&gt;… dentro de la cabeza del eremita se enfrenta la ortodoxia religiosa contra la sensualidad dionisiaca. En &lt;i style="mso-bidi-font-style:normal"&gt;Chilchotla&lt;/i&gt;, el racionalismo de la doctora Ana se estrella contra el mundo mágico de Delfina, una indígena de la Sierra Mixteca. Los personajes de Ortiz Angulo no sólo tienen transformaciones emocionales sino intelectuales. Se enfrentan a sus contradicciones y a sus sueños. Eso le pasa al memorable Gumersindo Maldonado, el antihéroe de su última novela, &lt;i style="mso-bidi-font-style:normal"&gt;En viernes, perdimos otra vez&lt;/i&gt; (Ediciones El Socialista, 2002), un modesto empleado bancario que se ha dado por vencido y cuya vida corre entre los pleitos con su esposa y las humillaciones de la oficina, pero que vive una existencia paralela, secreta, en sus sueños y remembranzas, en la cual combina hechos ciertos, como su participación en el movimiento de 1968 con sucesos ficticios, como sus amoríos con sus compañeras de trabajo. Ortiz Angulo deja que su personaje sea feliz en la combinación de la realidad y el sueño. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:12.0pt;line-height:115%;mso-ansi-language: ES-MX"&gt;Escribió, cuando menos, 58 cuentos, pero publicó sólo dos colecciones, &lt;i style="mso-bidi-font-style:normal"&gt;El regreso a la tierra&lt;/i&gt; (Universidad de América, 1951, cuyo cuento que da título al libro fue premiado por un jurado integrado por Francisco Monterde, Alfonso Reyes, Samuel Ruiz Cabañas y Xavier Villaurrutia) y &lt;i style="mso-bidi-font-style:normal"&gt;Tíralos al mar&lt;/i&gt; (Praxis, 1999). Alcanzó también un altísimo nivel literario en sus piezas breves, como en “El cantero” y “Justicia costeña”. Si en las novelas era capaz de construir personajes complejos como los de Balzac o Dostoievski, en el cuento dominaba la contundencia y la concisión, y ahí brillaba su oído de gran escritora: las voces de sus personajes consiguen esa combinación de naturalidad y poesía que tienen, por ejemplo, los de Juan Rulfo. Quizá, si quepa alguna crítica a su obra, ésta sería la de no experimentar con la vanguardia. Dominó el arte de narrar y construyó un estilo y una propuesta literaria propia, pero se mantuvo ajena de las tendencias experimentales de la literatura, como la mayoría de los escritores mexicanos.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" align="center" style="text-align:center"&gt;&lt;span style="font-size:12.0pt;line-height:115%;mso-ansi-language:ES-MX"&gt;0-0-0&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:12.0pt;line-height:115%;mso-ansi-language: ES-MX"&gt;Ana Ortiz Angulo le robó a la escritura miles de horas, de días y de años. Se los quitó para regalarlos a sus hijos, a sus alumnos y a sus nietos, que nunca fuimos conscientes de que éramos los beneficiarios de un despojo voluntario a la vocación. Hizo felices a su compañero, José Ángel Ruiz Martínez, &lt;i style="mso-bidi-font-style:normal"&gt;El Güero&lt;/i&gt;, a sus seis hijos, 16 nietos, seis bisnietos y a miles de alumnos. Su vocación literaria la prueba la escritura de su primera novela a la edad de 13 años y los cuentos que escribió días antes de morir, a los 79. No dejó de escribir nunca. Le interesaba publicar y ser leída, pero prefería dedicar los escasos minutos libres al nuevo cuento, a la próxima novela. Virginia Woolf decía que las mujeres, para profesionalizarse como escritoras, necesitaban “un cuarto propio”. Sus nietos –yo entre ellos– invadimos ese cuarto una y otra vez. Necesitaba silencio y nosotros la llenábamos de ruido, de exigencias mundanas. No nos hacía saber que era escritora hasta que nos sorprendía con un nuevo libro, como si escribir fuera distracción en el tiempo libre. Anita fue, además, profesora, marxista, militante, historiadora. Su legado humano lo conservamos sus hijos, nietos y amigos. Su legado literario está al alcance de todos los lectores.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6520576419233503546-6936501344940581455?l=loshijosdelaira.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://loshijosdelaira.blogspot.com/feeds/6936501344940581455/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://loshijosdelaira.blogspot.com/2009/02/ana-ortiz-angulo-una-escritora-para-el.html#comment-form' title='11 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6520576419233503546/posts/default/6936501344940581455'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6520576419233503546/posts/default/6936501344940581455'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://loshijosdelaira.blogspot.com/2009/02/ana-ortiz-angulo-una-escritora-para-el.html' title='Ana Ortiz Angulo, una escritora para el siglo XXI'/><author><name>Emiliano Ruiz Parra</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03487544768041433904</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_LAJtBCXDBAA/SZulflLQ8TI/AAAAAAAAAAM/ncrSX2RNZFY/S220/Emiliano+risa.jpg'/></author><thr:total>11</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6520576419233503546.post-4283215158607846207</id><published>2009-02-18T06:47:00.000Z</published><updated>2009-02-18T06:48:20.532Z</updated><title type='text'>Morir por Pemex (Los sobrevivientes de la Usumacinta)</title><content type='html'>&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;b style="mso-bidi-font-weight:normal"&gt;Morir por Pemex&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span class="artextoed1"&gt;&lt;span style="mso-ansi-font-size:11.0pt; mso-bidi-font-size:11.0pt;line-height:115%;mso-bidi-font-weight:bold"&gt;Sobrevivientes del choque entre las plataformas Usumacinta y Kab 101 relatan lo que vivieron durante el accidente, el naufragio en los botes conocidos como mandarinas y el rescate. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="arautored1"&gt;&lt;b&gt;&lt;span style="mso-ansi-font-size:11.0pt;mso-bidi-font-size: 11.0pt;line-height:115%"&gt;Emiliano Ruiz Parra&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;!--[if gte vml 1]&gt;&lt;v:shapetype id="_x0000_t75" coordsize="21600,21600" spt="75" preferrelative="t" path="m@4@5l@4@11@9@11@9@5xe" filled="f" stroked="f"&gt;  &lt;v:stroke joinstyle="miter"&gt;  &lt;v:formulas&gt;   &lt;v:f eqn="if lineDrawn pixelLineWidth 0"&gt;   &lt;v:f eqn="sum @0 1 0"&gt;   &lt;v:f eqn="sum 0 0 @1"&gt;   &lt;v:f eqn="prod @2 1 2"&gt;   &lt;v:f eqn="prod @3 21600 pixelWidth"&gt;   &lt;v:f eqn="prod @3 21600 pixelHeight"&gt;   &lt;v:f eqn="sum @0 0 1"&gt;   &lt;v:f eqn="prod @6 1 2"&gt;   &lt;v:f eqn="prod @7 21600 pixelWidth"&gt;   &lt;v:f eqn="sum @8 21600 0"&gt;   &lt;v:f eqn="prod @7 21600 pixelHeight"&gt;   &lt;v:f eqn="sum @10 21600 0"&gt;  &lt;/v:formulas&gt;  &lt;v:path extrusionok="f" gradientshapeok="t" connecttype="rect"&gt;  &lt;o:lock ext="edit" aspectratio="t"&gt; &lt;/v:shapetype&gt;&lt;v:shape id="_x0000_i1025" type="#_x0000_t75" alt="" style="'width:.75pt;"&gt;&lt;![endif]--&gt;&lt;img width="1" height="5" src="file:///C:/Users/Emiliano/AppData/Local/Temp/msohtmlclip1/01/clip_image001.gif" shapes="_x0000_i1025" /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="artextoed1"&gt;&lt;b&gt;&lt;span style="mso-ansi-font-size:11.0pt;mso-bidi-font-size: 11.0pt;line-height:115%"&gt;(Publicado en Enfoque, suplemento de Reforma, el 10 febrero 2008).- &lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="artextoed1"&gt;&lt;span style="mso-ansi-font-size:11.0pt;mso-bidi-font-size:11.0pt;line-height:115%"&gt;CIUDAD DEL CARMEN.- &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="artextoed1"&gt;&lt;b&gt;&lt;span style="mso-ansi-font-size: 11.0pt;mso-bidi-font-size:11.0pt;line-height:115%"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span class="artextoed1"&gt;&lt;b&gt;&lt;span style="mso-ansi-font-size: 11.0pt;mso-bidi-font-size:11.0pt;line-height:115%"&gt;Tragedia en la plataforma&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="artextoed1"&gt;&lt;span style="mso-ansi-font-size:11.0pt;mso-bidi-font-size: 11.0pt;line-height:115%"&gt;La noche del lunes 22 de octubre Alfredo de la Cruz vio en la televisión un reportaje sobre los accidentes en la Sonda de Campeche. En el último percance, ocurrido días antes, había muerto un trabajador en el incendio de una barcaza. Alfredo de la Cruz se fue a dormir esa noche con la seguridad de que a él no le ocurriría un accidente de esa naturaleza.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:&amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;color:#333333"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="artextoed1"&gt;&lt;span style="mso-ansi-font-size:11.0pt;mso-bidi-font-size: 11.0pt;line-height:115%"&gt;Los trabajadores del departamento de mantenimiento se reunían a ver televisión en el camarote del ingeniero José Ramón Granadillo. Ahí seguían las telenovelas, los noticiarios o platicaban con un refresco. La charla en el cuarto de Granadillo era una agradable recompensa a la jornada de 12 horas laboradas a bordo de la plataforma Usumacinta. Granadillo confiaba en el equipo que había conformado por años y sus trabajadores lo veían más como amigo que como jefe.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="artextoed1"&gt;&lt;span style="mso-ansi-font-size:11.0pt;mso-bidi-font-size: 11.0pt;line-height:115%"&gt;Solidario y paciente en la faena, al ingeniero de 37 años le gustaba charlar de su vida familiar en su natal Emiliano Zapata, Tabasco. Sus compañeros de la Usumacinta estaban invitados a los 15 años de su hija que se celebrarían el 28 de diciembre. En ese viaje también les iba a presumir la yegua que estaba entrenando para las carreras del pueblo.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="artextoed1"&gt;&lt;span style="mso-ansi-font-size:11.0pt;mso-bidi-font-size: 11.0pt;line-height:115%"&gt;Alfredo de la Cruz, mejor conocido como Pensamiento desde una década atrás, se fue a la cama tranquilo. Disfrutaba de sus sueños, que lo remitían a su familia, sus hijos y nietos y a su primer bisnieto de un año de edad.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="artextoed1"&gt;&lt;span style="mso-ansi-font-size:11.0pt;mso-bidi-font-size: 11.0pt;line-height:115%"&gt;Granadillo les había avisado a sus empleados que el frente frío número 4 se acercaba al Golfo de México. Los frentes fríos no eran motivo de desalojo de las plataformas petroleras de la Sonda de Campeche; sólo los huracanes ameritaban la evacuación de los 18 mil obreros de altamar, como había ocurrido con la llegada del Dean de agosto pasado, de acuerdo con las prácticas de la capitanía de puerto.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="artextoed1"&gt;&lt;span style="mso-ansi-font-size:11.0pt;mso-bidi-font-size: 11.0pt;line-height:115%"&gt;La vida en la Usumacinta era similar a la de cualquier plataforma móvil de la Sonda de Campeche. Se laboraba en jornadas de 12 horas y guardias de 14 días de trabajo por 14 de descanso, salvo los trabajadores a prueba que llegaban a acumular 38 días sin regresar a tierra. Los obreros, conocidos como ATP (ayudante de trabajo de perforación), cumplían de 07:00 a 19:00 o de 19:00 a 07:00 horas. Los trabajadores especializados, como los mecánicos o electricistas, debían estar disponibles las 24 horas aun cuando hubieran cumplido con su jornada diurna.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="artextoed1"&gt;&lt;span style="mso-ansi-font-size:11.0pt;mso-bidi-font-size: 11.0pt;line-height:115%"&gt;Una plataforma es autosuficiente: dispone de un módulo habitacional con cuartos colectivos para los obreros y habitaciones individuales para los oficiales, un helipuerto, un comedor donde se sirve en cuatro horarios diferentes y un sistema de potabilización de agua salada. Una vez a la semana un barco conocido como "comisaria" provee alimentos congelados. En la Usumacinta se apreciaba el sazón de la cocinera María del Carmen Aguilar.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="artextoed1"&gt;&lt;span style="mso-ansi-font-size:11.0pt;mso-bidi-font-size: 11.0pt;line-height:115%"&gt;La Usumacinta había llegado a la plataforma fija Kab 101 el jueves 18 de octubre a terminar de perforar uno de los tres pozos, y desde el domingo 21 se había desplegado el cantiliver, una estructura de acero retráctil donde se asientan el piso y la torre de perforación.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="artextoed1"&gt;&lt;span style="mso-ansi-font-size:11.0pt;mso-bidi-font-size: 11.0pt;line-height:115%"&gt;La plataforma había batallado para asentarse. Las tuberías no se ubicaban en donde reportaban los planos y las maniobras de posicionamiento demoraron tres días con la ayuda de buzos y barcos remolcadores.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="artextoed1"&gt;&lt;span style="mso-ansi-font-size:11.0pt;mso-bidi-font-size: 11.0pt;line-height:115%"&gt;A las 9:00 de la mañana del martes 23, el golpe del frente frío sacudió a la Usumacinta. Las olas se acercaban a la base de la plataforma, 15 metros arriba de la superficie marina. Sergio Córdoba, a quien sus compañeros apodaban El Negro, sintió el movimiento oscilatorio, el temblor suave que provocaba el golpe de las olas, y el sonido metálico de las cuñas de acero que rozaban las patas de la plataforma.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="artextoed1"&gt;&lt;span style="mso-ansi-font-size:11.0pt;mso-bidi-font-size: 11.0pt;line-height:115%"&gt;Granadillo y Sergio Córdoba acudieron al cuarto de radio. No había dudas, el frente frío entraba con la fuerza de un huracán categoría uno: la máquina registraba rachas de viento de 136 kilómetros por hora. El jefe de mantenimiento ordenó a sus trabajadores evitar las labores en la cubierta y concentrarse en los cuartos de trabajo.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="artextoed1"&gt;&lt;span style="mso-ansi-font-size:11.0pt;mso-bidi-font-size: 11.0pt;line-height:115%"&gt;-¡Hay una fuga de gas sulfhídrico en el contrapozo! -gritó el soldador Guadalupe Momenthey al filo de las 11:00 horas.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="artextoed1"&gt;&lt;span style="mso-ansi-font-size:11.0pt;mso-bidi-font-size: 11.0pt;line-height:115%"&gt;El olor a huevo podrido llegó pronto al módulo habitacional. Sergio Córdoba vio una cortina de humo, entre blancuzco y amarillento, que salía del pozo. Sonaba como una manguera suelta de aire comprimido.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="artextoed1"&gt;&lt;span style="mso-ansi-font-size:11.0pt;mso-bidi-font-size: 11.0pt;line-height:115%"&gt;Pensamiento temió que el gas sulfhídrico, más pesado que el aire, se concentrara debajo de la plataforma y con cualquier chispa se produjera una explosión. El gas sulfhídrico, pensó, era altamente tóxico y una breve exposición podía causar la muerte.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="artextoed1"&gt;&lt;span style="mso-ansi-font-size:11.0pt;mso-bidi-font-size: 11.0pt;line-height:115%"&gt;La alarma de Momenthey fue el inicio del caos. Los obreros dejaron sus herramientas y corrieron al helipuerto, identificado como la zona segura de la plataforma en caso de fuga o incendio. Sergio Córdoba y su ayudante, Rigoberto Mendoza, desenergizaron la plataforma y se colocaron a la espalda sendos tanques de oxígeno, conocidos como "equipos de respiración autónoma". Sergio alcanzó a ver que dos trabajadores bloqueaban la salida del módulo habitacional.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="artextoed1"&gt;&lt;span style="mso-ansi-font-size:11.0pt;mso-bidi-font-size: 11.0pt;line-height:115%"&gt;-¡Déjenlos salir, no se queden ahí, acuérdense de la Piper Alpha -gritó. La Piper Alpha era una plataforma en el Mar del Norte en donde murieron asfixiadas 62 personas en el módulo habitacional.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="artextoed1"&gt;&lt;span style="mso-ansi-font-size:11.0pt;mso-bidi-font-size: 11.0pt;line-height:115%"&gt;Los trabajadores sintieron la furia del viento de la que habían huido cuando el huracán Dean. Se empezaron a escuchar gritos y llantos.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="artextoed1"&gt;&lt;span style="mso-ansi-font-size:11.0pt;mso-bidi-font-size: 11.0pt;line-height:115%"&gt;-¡Nos vamos a morir! -se oyó un grito.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="artextoed1"&gt;&lt;span style="mso-ansi-font-size:11.0pt;mso-bidi-font-size: 11.0pt;line-height:115%"&gt;-¡Este tanque está vacío y la cascada no tiene oxígeno! -se quejó un trabajador de su equipo de respiración autónoma. La empresa de seguridad industrial Vallen había abandonado la plataforma cuatro días antes porque se había agotado su orden de servicio y habían inhabilitado el sistema de relleno de los tanques de oxígeno, conocido como "cascada".&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="artextoed1"&gt;&lt;span style="mso-ansi-font-size:11.0pt;mso-bidi-font-size: 11.0pt;line-height:115%"&gt;La fuerza del gas lanzaba al aire borbotones de aceite que manchaban los cuartos de trabajo, el módulo habitacional y los botes salvavidas.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="artextoed1"&gt;&lt;span style="mso-ansi-font-size:11.0pt;mso-bidi-font-size: 11.0pt;line-height:115%"&gt;La población de la Usumacinta se concentró en el helipuerto. Los trabajadores se acostaron o se arrodillaron, aferrados a la malla dispuesta en el piso para amortiguar el descenso de las naves.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="artextoed1"&gt;&lt;span style="mso-ansi-font-size:11.0pt;mso-bidi-font-size: 11.0pt;line-height:115%"&gt;La fuga de aceite y gas provocó una crisis de casi tres horas en la Usumacinta. El helipuerto se convirtió en un escenario de gritos, de imploraciones a Dios para no morir asfixiados. Del tercer nivel de la plataforma, donde se concentraron los superintendentes, llegaban algunas noticias parcialmente tranquilizadoras: "viene el apoyo en camino".&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="artextoed1"&gt;&lt;span style="mso-ansi-font-size:11.0pt;mso-bidi-font-size: 11.0pt;line-height:115%"&gt;Al filo de las 14:00 horas los superintendentes de la plataforma ordenaron cerrar la válvula de tormenta: era la última opción para controlar la fuga de aceite y gas. Ellos eran Miguel Ángel Solís, de Pemex, y Guillermo Porter, de Perforadora Central, la compañía propietaria de la Usumacinta. Ambos morirían horas después en el bote de salvamento número dos.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="artextoed1"&gt;&lt;span style="mso-ansi-font-size:11.0pt;mso-bidi-font-size: 11.0pt;line-height:115%"&gt;Con el cierre de la válvula de tormenta, alrededor de las 14:20 horas, siguió una tranquilidad enjundiosa entre los trabajadores. Era como disponerse a tomar un baño caliente después de atravesar una tormenta. Los que estaban hincados o acostados se pusieron de pie, agradecieron que la fuerza de los vientos dispersara el olor a podrido del gas (durante la crisis se pensó que la fuga era de gas sulfhídrico, pero después se comprobó que se trataba de gas amargo) y se quitaron los tanques de oxígeno.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="artextoed1"&gt;&lt;span style="mso-ansi-font-size:11.0pt;mso-bidi-font-size: 11.0pt;line-height:115%"&gt;Al trabajo pendiente se sumaba limpiar la plataforma de las manchas de aceite. Sergio y Rigoberto empezaron por la máquina auxiliar. Sergio esperaba la orden de Granadillo de activar la energía eléctrica de la plataforma. El corte de luz se había hecho para eliminar las chispas y con ello evitar una explosión o un incendio. Con la fuga controlada la urgencia era regresar al trabajo.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="artextoed1"&gt;&lt;span style="mso-ansi-font-size:11.0pt;mso-bidi-font-size: 11.0pt;line-height:115%"&gt;-¿Oye, Negro, esto es normal? -preguntó el cabo Nicolás González cuando vio una exhalación de gas en el pozo.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="artextoed1"&gt;&lt;span style="mso-ansi-font-size:11.0pt;mso-bidi-font-size: 11.0pt;line-height:115%"&gt;-No, no es normal, avísale al viejo -respondió Sergio Córdoba. El viejo era Guillermo Porter, de 73 años, superintendente de la Usumacinta.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="artextoed1"&gt;&lt;span style="mso-ansi-font-size:11.0pt;mso-bidi-font-size: 11.0pt;line-height:115%"&gt;En pocos minutos la desesperación volvió a la plataforma. El cantiliver había degollado el árbol de válvulas y provocado una segunda fuga al filo de las 15:30 horas.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="artextoed1"&gt;&lt;span style="mso-ansi-font-size:11.0pt;mso-bidi-font-size: 11.0pt;line-height:115%"&gt;-Negro, ya no hay control, es la última válvula... hay que irnos, yo creo que vamos a evacuar -le dijo Granadillo.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="artextoed1"&gt;&lt;span style="mso-ansi-font-size:11.0pt;mso-bidi-font-size: 11.0pt;line-height:115%"&gt;Una convicción se apoderó de los superintendentes, de los intendentes, del capitán de la plataforma, de los cabos, los ATP, de los mecánicos y electricistas, de los cocineros y los meseros, del conjunto del personal de la Usumacinta: después del cierre de la válvula de tormenta no existía una segunda oportunidad sobre la plataforma.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="artextoed1"&gt;&lt;span style="mso-ansi-font-size:11.0pt;mso-bidi-font-size: 11.0pt;line-height:115%"&gt;Y abajo, la violencia del mar, las oleadas de ocho metros, las rachas de viento de 130 kilómetros por hora.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="artextoed1"&gt;&lt;span style="mso-ansi-font-size:11.0pt;mso-bidi-font-size: 11.0pt;line-height:115%"&gt;El helipuerto se volvió a llenar de trabajadores: en el caos se revolvieron los tanques de oxígeno y se iniciaron las voces de alerta, algunas ciertas y otras equivocadas.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="artextoed1"&gt;&lt;span style="mso-ansi-font-size:11.0pt;mso-bidi-font-size: 11.0pt;line-height:115%"&gt;-¡Yo no sé nadar! -levantó la voz la cocinera.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="artextoed1"&gt;&lt;span style="mso-ansi-font-size:11.0pt;mso-bidi-font-size: 11.0pt;line-height:115%"&gt;-¡Ya agarró fuego! ¡Ya agarró fuego! -alarmó falsamente un obrero.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="artextoed1"&gt;&lt;span style="mso-ansi-font-size:11.0pt;mso-bidi-font-size: 11.0pt;line-height:115%"&gt;A lo lejos apareció el barco Morrison Tide, que acudía al rescate. Por el efecto de las olas el barco parecía un submarino: aparecía altivo sobre una cresta y desaparecía de súbito como si el mar lo tragara en los valles de las olas.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="artextoed1"&gt;&lt;span style="mso-ansi-font-size:11.0pt;mso-bidi-font-size: 11.0pt;line-height:115%"&gt;Pensamiento meditó sobre las dificultades del rescate: un helicóptero no podría acercarse: los vientos lo vencerían como a una mosca. El remolcador tampoco tendría éxito porque podría chocar contra las patas de acero de la plataforma. Lanzarse a la mar en los botes de salvamento, conocidos como mandarinas, tampoco garantizaba la sobrevivencia: igual que la embarcación, podrían estrellarse contra las patas de acero apenas cayeran al mar. La grúa tenía un índice de resistencia a los vientos y la escalera podría chocar contra la base del barco con el impacto de una ola. Pero quedarse en la plataforma era morir como ratas.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="artextoed1"&gt;&lt;span style="mso-ansi-font-size:11.0pt;mso-bidi-font-size: 11.0pt;line-height:115%"&gt;-La grúa está descartada por los vientos, ni mencionarla -le dijo Granadillo a Sergio Córdoba- dile al cabo que baje la escalera.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="artextoed1"&gt;&lt;span style="mso-ansi-font-size:11.0pt;mso-bidi-font-size: 11.0pt;line-height:115%"&gt;La escalera no aguantó el impacto de la primera marejada: se dobló como si fuera de papel aluminio.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="artextoed1"&gt;&lt;span style="mso-ansi-font-size:11.0pt;mso-bidi-font-size: 11.0pt;line-height:115%"&gt;El tiempo de pensar se terminó cuando el viento cambió de dirección y lanzó el gas hacia la zona segura de la plataforma. Rondaba la idea equivocada de que la fuga era de gas sulfhídrico, rápidamente letal. Un obrero amenazó con arrojarse al mar. Los superintendentes dieron la orden de abandonar la plataforma.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="artextoed1"&gt;&lt;span style="mso-ansi-font-size:11.0pt;mso-bidi-font-size: 11.0pt;line-height:115%"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="artextoed1"&gt;&lt;span style="mso-ansi-font-size:11.0pt;mso-bidi-font-size: 11.0pt;line-height:115%"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="artextoed1"&gt;&lt;b style="mso-bidi-font-weight:normal"&gt;&lt;span style="mso-ansi-font-size:11.0pt;mso-bidi-font-size:11.0pt;line-height:115%"&gt;Mandarina uno&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;b style="mso-bidi-font-weight:normal"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/b&gt;&lt;span class="artextoed1"&gt;&lt;span style="mso-ansi-font-size:11.0pt;mso-bidi-font-size: 11.0pt;line-height:115%"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="artextoed1"&gt;&lt;span style="mso-ansi-font-size:11.0pt;mso-bidi-font-size: 11.0pt;line-height:115%"&gt;Sergio Córdoba ya había piloteado el bote salvavidas número uno. Dos meses atrás recibió un curso y por lo menos una vez cada catorcena tomaba el timón del bote en los simulacros de rutina. Pero estos ejercicios se hacían siempre en aguas mansas. Si el mar estaba picado se posponía hasta que la superficie semejara el espejo de una laguna.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="artextoed1"&gt;&lt;span style="mso-ansi-font-size:11.0pt;mso-bidi-font-size: 11.0pt;line-height:115%"&gt;No era el caso del martes 23 de octubre, cuando el frente frío número 4 golpeaba con vientos de 130 kilómetros por hora y marejadas de ocho metros de altura. Sergio verificó que se siguieran los procedimientos del manual de seguridad de la plataforma: el grupo abordó el bote en orden, uno en estribor y otro a babor para equilibrar el peso. Se contaron hasta sumar 41. El ingeniero de la plataforma, Éder Ortega, confirmó por radio con el bote dos: estaban completos, no quedaba nadie en la Usumacinta.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="artextoed1"&gt;&lt;span style="mso-ansi-font-size:11.0pt;mso-bidi-font-size: 11.0pt;line-height:115%"&gt;Sergio dio la orden de soltar el gancho al ayudante de mecánico Juan Gabriel Rodríguez y en segundos la mandarina bajó 10 metros. Al golpe con el agua dio varias vueltas sobre su eje y quedó en dirección a los pozos. Una ola los empujó debajo de la plataforma y el bote libró por centímetros el choque contra una de las patas de acero. Sergio recordó que debía virar el timón 180 grados a babor y 180 a estribor para mantener la dirección al frente. El petróleo que regaba el viento manchó la ventanilla del piloto y le impidió la visibilidad.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="artextoed1"&gt;&lt;span style="mso-ansi-font-size:11.0pt;mso-bidi-font-size: 11.0pt;line-height:115%"&gt;Desde la popa, un canal de agua se metió en la mandarina y serpenteó entre los pies de la tripulación. A los pocos minutos la línea de agua se había convertido en un charco. Los tripulantes recogían las piernas para no mojarse las botas.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="artextoed1"&gt;&lt;span style="mso-ansi-font-size:11.0pt;mso-bidi-font-size: 11.0pt;line-height:115%"&gt;-¡Entra más agua de la que sale -se oyó un grito al interior.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="artextoed1"&gt;&lt;span style="mso-ansi-font-size:11.0pt;mso-bidi-font-size: 11.0pt;line-height:115%"&gt;Sergio Córdoba avistó al Morrison Tide.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="artextoed1"&gt;&lt;span style="mso-ansi-font-size:11.0pt;mso-bidi-font-size: 11.0pt;line-height:115%"&gt;-Ya vienen por nosotros, tranquilos, ahí viene el barco. Ustedes achiquen que el bote resiste.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="artextoed1"&gt;&lt;span style="mso-ansi-font-size:11.0pt;mso-bidi-font-size: 11.0pt;line-height:115%"&gt;A veces ocultado por las olas, a veces montado en una cresta, la imagen del barco alegró a los pasajeros del bote. La expectativa los hizo olvidarse de la bomba de achique. Juan Gabriel Rodríguez, ayudante de mecánico y segundo al timón, abrió la escotilla para esperar la cuerda salvadora del remolcador.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="artextoed1"&gt;&lt;span style="mso-ansi-font-size:11.0pt;mso-bidi-font-size: 11.0pt;line-height:115%"&gt;En la segunda lanzada Juan Gabriel sujetó la cuerda y la atoró al gancho de arriado. Pero la emoción duró los pocos segundos que tardó en formarse una montaña de agua que embistió el bote. Juan Gabriel se quedó con un extremo de la cuerda en las manos y el otro extremo se perdió con un latigazo en el aire.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="artextoed1"&gt;&lt;span style="mso-ansi-font-size:11.0pt;mso-bidi-font-size: 11.0pt;line-height:115%"&gt;La ola se metió dentro del bote y los inundó hasta las rodillas.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="artextoed1"&gt;&lt;span style="mso-ansi-font-size:11.0pt;mso-bidi-font-size: 11.0pt;line-height:115%"&gt;-¡Aquí nos vamos a ahogar!&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="artextoed1"&gt;&lt;span style="mso-ansi-font-size:11.0pt;mso-bidi-font-size: 11.0pt;line-height:115%"&gt;-¡Nos vamos a salir! ¡Hay que salirnos porque de aquí no vamos a salir vivos! -se escuchó entre los pasajeros.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="artextoed1"&gt;&lt;span style="mso-ansi-font-size:11.0pt;mso-bidi-font-size: 11.0pt;line-height:115%"&gt;El grupo prefirió abandonar la mandarina como minutos antes había optado por dejar la plataforma. Cada decisión desesperada buscaba ensanchar las probabilidades de sobrevivencia. Afuera del bote los esperaba la furia del océano, la inexperiencia de los barcos petroleros en labores de rescate y su propio desconocimiento del mar. Ellos eran obreros, expertos en soldar, operar grúas y motores, perforar, preparar cementos y lodos o alimentar a la legión de trabajadores. El mar representaba para ellos una capa más entre el petróleo y la compañía. Un perímetro que les imponía jornadas de 14 o 28 días de trabajo lejos de sus familias. Algunos no sabían nadar. Otros tenían nombramiento de "capitán" cuando carecían de formación naval. Plataformeros, los llaman en Ciudad del Carmen.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="artextoed1"&gt;&lt;span style="mso-ansi-font-size:11.0pt;mso-bidi-font-size: 11.0pt;line-height:115%"&gt;Ya no había orden sino desesperación. Lo urgente era salir de inmediato de la pecera como se huye del fuego. Una vez afuera, los trabajadores se pararon sobre un borde de la mandarina y se sujetaron de un tubo de aluminio colocado al centro para generar una regadera en caso de que el bote navegara a través de un incendio. Sergio Córdoba apagó el motor antes de salir por la escotilla. El Morrison Tide estaba cerca, cada vez más, y se preparaba para lanzar otra cuerda.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="artextoed1"&gt;&lt;span style="mso-ansi-font-size:11.0pt;mso-bidi-font-size: 11.0pt;line-height:115%"&gt;La cuerda nunca llegó. El mar se lanzó ahora sobre el barco con una ola que barrió la cubierta y arrojó a dos marineros al agua. Un tercer tripulante murió súbitamente al ser lanzado contra el malacate del remolcador. El Morrison Tide se tenía que ocupar ahora de sus propios náufragos.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="artextoed1"&gt;&lt;span style="mso-ansi-font-size:11.0pt;mso-bidi-font-size: 11.0pt;line-height:115%"&gt;La fuerza de un nuevo muro de agua se impactó sobre el bote. Por más energía que imprimieron en cerrar los puños y aferrarse al tubo, el agua los regó lejos de la mandarina. Sergio sintió por primera vez la revolcada de una ola monstruosa. El golpe de agua que le arrancó las manos del tubo le abrió la boca, invadió sus fosas nasales y le dio vueltas. Cuando salió a la superficie vio a lo lejos el bote virado, con la propela hacia el cielo y el techo hacia el fondo marino. Desistió de regresar a ella.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="artextoed1"&gt;&lt;span style="mso-ansi-font-size:11.0pt;mso-bidi-font-size: 11.0pt;line-height:115%"&gt;El soldador Jesús Manuel Domínguez sí se empeñó en regresar al bote, llegó hasta él y se trepó a la base. El soldador de 57 años formó un grupo con cinco obreros más que usaron la mandarina volteada como una boya. Jesús Manuel había trabajado de noche, arrastraba el estómago vacío y tres horas escasas de sueño. Cada impacto de las olas lo alejaba del bote, lo chocaba contra sus compañeros y lo obligaba a realizar un esfuerzo mayúsculo de regreso. Un joven motorista, Omar Andrade, utilizó el arnés del trabajo cotidiano para engancharse al tubo perimetral y evitarse el sufrimiento de verse arrojado por las marejadas y luego nadar de regreso al bote.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="artextoed1"&gt;&lt;span style="mso-ansi-font-size:11.0pt;mso-bidi-font-size: 11.0pt;line-height:115%"&gt;-¡Señor, Dios mío, no me quiero morir, déjame vivir! -suplicaba Andrade.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="artextoed1"&gt;&lt;span style="mso-ansi-font-size:11.0pt;mso-bidi-font-size: 11.0pt;line-height:115%"&gt;Tres horas tardó Jesús Manuel en asir las cuerdas lanzadas desde el barco. Estaban impregnadas del petróleo que arrojaba la fuga del pozo. Aunado a su cansancio, el soldador cayó dos veces al cementerio marino, cerca de las hélices del barco. A punto de abandonarse, una ola suave lo lanzó junto a la defensa del barco y le permitió asirse de la cadena.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="artextoed1"&gt;&lt;span style="mso-ansi-font-size:11.0pt;mso-bidi-font-size: 11.0pt;line-height:115%"&gt;-¡No te vayas a soltar, tú ya la hiciste -le gritó un marinero tras lanzarle una cuerda.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="artextoed1"&gt;&lt;span style="mso-ansi-font-size:11.0pt;mso-bidi-font-size: 11.0pt;line-height:115%"&gt;-¡Ayúdame a subir... ya no tengo fuerzas -le imploró.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="artextoed1"&gt;&lt;span style="mso-ansi-font-size:11.0pt;mso-bidi-font-size: 11.0pt;line-height:115%"&gt;Apenas le dio tiempo de dar gracias a Dios al poner el pecho en el borde del barco cuando una ola lo estrelló contra la pared. En cubierta ya estaban dos compañeros y minutos después subieron a dos más del grupo de seis que se había aferrado a la mandarina. El motorista Omar Andrade no subió. Enganchado con el arnés, quedó atrapado entre el bote y el barco cuando los hizo chocar la fuerza del mar.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="artextoed1"&gt;&lt;span style="mso-ansi-font-size:11.0pt;mso-bidi-font-size: 11.0pt;line-height:115%"&gt;En otro grupo que quedó a cientos de metros de la mandarina y del barco, Sergio Córdoba se quitó las botas cuando perdió de vista el Morrison Tide, preparándose para una larga jornada en el agua. Ubicó a dos compañeros y formó con ellos una flor de 14 náufragos que entrelazaron las piernas o los brazos. Les dijo que un barco rescataría primero al grupo más grande. Las oleadas quebraban la unidad de los náufragos y los dispersaban a varios metros. Jorge Arturo Jiménez y Martín Zúñiga buscaban la cercanía de Sergio y se colgaban de sus hombros.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="artextoed1"&gt;&lt;span style="mso-ansi-font-size:11.0pt;mso-bidi-font-size: 11.0pt;line-height:115%"&gt;-Sabes qué, Martín, me estás cansando, ya no tengo fuerzas -reclamó el electricista.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="artextoed1"&gt;&lt;span style="mso-ansi-font-size:11.0pt;mso-bidi-font-size: 11.0pt;line-height:115%"&gt;-Es que... Sergio, no sé nadar, se me sale el chaleco -le respondió el segundo de perforador.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="artextoed1"&gt;&lt;span style="mso-ansi-font-size:11.0pt;mso-bidi-font-size: 11.0pt;line-height:115%"&gt;Alrededor del grupo nadaba Francisco Abreu, un obrero alto y fortachón de 47 años. En la plataforma era de los hombres más serenos, pero inmerso en la tempestad estaba nervioso y se movía en círculos. Cuando algún compañero lo detenía y le pedía calma duraba unos segundos antes de volver a nadar con desesperación.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="artextoed1"&gt;&lt;span style="mso-ansi-font-size:11.0pt;mso-bidi-font-size: 11.0pt;line-height:115%"&gt;Cayó la noche. Sergio miró su reloj a las 19:05 y se preocupó porque no estaría en la plataforma para recibir una llamada de su esposa al teléfono colectivo de la zona habitacional. Habían acordado comunicarse a las 19:00 horas. La sal empezó a estragar su visibilidad. A lo lejos vio tres fulgores y pensó que serían tres barcos que iban en su rescate, pero eran las luces de tres plataformas. Consideró que, si el rescate fallaba, a mediodía del miércoles estaría en tierra.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="artextoed1"&gt;&lt;span style="mso-ansi-font-size:11.0pt;mso-bidi-font-size: 11.0pt;line-height:115%"&gt;El sonido del motor de una hélice revivió el ánimo en el grupo, que se había reducido a seis.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="artextoed1"&gt;&lt;span style="mso-ansi-font-size:11.0pt;mso-bidi-font-size: 11.0pt;line-height:115%"&gt;-¡Ya vienen a rescatarnos, son tres barcos y un helicóptero! -celebró.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="artextoed1"&gt;&lt;span style="mso-ansi-font-size:11.0pt;mso-bidi-font-size: 11.0pt;line-height:115%"&gt;Pero el helicóptero no bajó nunca. Los vientos de más de 100 kilómetros por hora le alteraban el equilibrio. Apuntaba su luz hacia los grupos de sobrevivientes, los acompañaba durante un rato y se iba.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="artextoed1"&gt;&lt;span style="mso-ansi-font-size:11.0pt;mso-bidi-font-size: 11.0pt;line-height:115%"&gt;Un barco se acercó al grupo de náufragos. Era el Far Scotland, de mayor calado que el Morrison Tide. Les lanzó cuerdas y escaleras. Sergio trató de pescarlas dos veces pero los vientos las lanzaban lejos.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="artextoed1"&gt;&lt;span style="mso-ansi-font-size:11.0pt;mso-bidi-font-size: 11.0pt;line-height:115%"&gt;Sergio sentía en el cuerpo la batalla contra las corrientes subterráneas y el ventarrón iracundo. Martín, Jorge Arturo y Sergio patalearon en la misma dirección del barco. Echaron su resto en una nadada que los ubicara cerca de la mole de acero.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="artextoed1"&gt;&lt;span style="mso-ansi-font-size:11.0pt;mso-bidi-font-size: 11.0pt;line-height:115%"&gt;Cuando ya estaban a unas brazadas una ola levantó al Far Scotland y metió a los tres obreros debajo del barco. Sergio levantó la mirada y vio la quilla del barco encima de su cabeza como una guillotina a punto de partirlo en dos. En esos segundos pensó en su mujer y tres hijos, en la vida combinada entre la tierra y la plataforma. Pensó en Dios.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="artextoed1"&gt;&lt;span style="mso-ansi-font-size:11.0pt;mso-bidi-font-size: 11.0pt;line-height:115%"&gt;Y el barco en vez de caer con furia, descendió por el aire con la suavidad de una hoja de papel. La misma ola que los metió debajo del barco los sacó del punto donde el Far Scotland reventó sobre el mar.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="artextoed1"&gt;&lt;span style="mso-ansi-font-size:11.0pt;mso-bidi-font-size: 11.0pt;line-height:115%"&gt;Minutos después la cuerda ondeó nuevamente sobre sus cabezas. El viento le dio una comba y Jorge Arturo la pescó en el aire. Sergio se sujetó del otro extremo y la tripulación los jaló hacia arriba. Los esperaban con un cobertor y una taza de chocolate. Sergio vio su reloj: eran las 21:05 de la noche cuando puso los pies en la cubierta.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="artextoed1"&gt;&lt;span style="mso-ansi-font-size:11.0pt;mso-bidi-font-size: 11.0pt;line-height:115%"&gt;En el transcurso de una hora subieron 11 de los 14 que habían formado la flor después de que la primera ola los dispersara de la mandarina.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="artextoed1"&gt;&lt;span style="mso-ansi-font-size:11.0pt;mso-bidi-font-size: 11.0pt;line-height:115%"&gt;Francisco Abreu, el obrero robusto, se aferró a la cuerda y empezó a ascender. A un metro de la llegada estiró la mano para que el marinero le diera el último jalón, pero se quedó a unos centímetros. Como si lo hubiera alcanzado un rayo, se congeló en esa posición y, con el mismo gesto y el brazo extendido, cayó de espaldas al mar. Tampoco subieron el médico José Luis Sánchez Rodríguez y el gruero Mario Efrén Flores.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="artextoed1"&gt;&lt;span style="mso-ansi-font-size:11.0pt;mso-bidi-font-size: 11.0pt;line-height:115%"&gt;-Tres compañeros de ustedes no la hicieron -les relató un marinero- a uno grandote de overol naranja le faltaban tres o cuatro escalones para que lo pudiéramos agarrar pero se quedó con la mano extendida y se fue para atrás. El otro era de camisa blanca. Le tirábamos el aro y quedaba cerca de él y nada más levantaba la cabeza y movía el brazo en forma lenta y ya no hizo más, ahí quedó. Al tercero vino una ola y medio se agarró de la popa del barco y medio agarró la cuerda, pero cayó otra vez al agua y como estaba en la popa del barco suponemos que lo agarraron las hélices porque no lo volvimos a ver -contó el marinero a los 11 sobrevivientes reunidos en un cuarto caliente.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="artextoed1"&gt;&lt;span style="mso-ansi-font-size:11.0pt;mso-bidi-font-size: 11.0pt;line-height:115%"&gt;El relato fue interrumpido por un radio de banda civil de uno de los marineros del Far Scotland: "Acabamos de rescatar un cuerpo y su identificación nos dice que es Allende Alcudia Olán", informaba un rescatista de otro barco.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="artextoed1"&gt;&lt;span style="mso-ansi-font-size:11.0pt;mso-bidi-font-size: 11.0pt;line-height:115%"&gt;Uno de los 11 sobrevivientes era su hijo Allende Alcudia Sánchez. Cuando estaban en la tempestad, Alcudia Sánchez fue dos veces por su padre cuando la ola lo había separado del grupo. En la tercera su padre levantó el brazo e hizo una seña que pareció de despedida.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="artextoed1"&gt;&lt;span style="mso-ansi-font-size:11.0pt;mso-bidi-font-size: 11.0pt;line-height:115%"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="artextoed1"&gt;&lt;span style="mso-ansi-font-size:11.0pt;mso-bidi-font-size: 11.0pt;line-height:115%"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="artextoed1"&gt;&lt;b style="mso-bidi-font-weight:normal"&gt;&lt;span style="mso-ansi-font-size:11.0pt;mso-bidi-font-size:11.0pt;line-height:115%"&gt;Mandarina dos&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;b style="mso-bidi-font-weight:normal"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/b&gt;&lt;span class="artextoed1"&gt;&lt;span style="mso-ansi-font-size:11.0pt;mso-bidi-font-size: 11.0pt;line-height:115%"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="artextoed1"&gt;&lt;span style="mso-ansi-font-size:11.0pt;mso-bidi-font-size: 11.0pt;line-height:115%"&gt;La mandarina número dos bajó por el malacate sin contratiempos, cayó al mar y dio un brinco suave con la primera ola.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="artextoed1"&gt;&lt;span style="mso-ansi-font-size:11.0pt;mso-bidi-font-size: 11.0pt;line-height:115%"&gt;Alfredo de la Cruz Ruiz, Pensamiento, encendió el motor y comenzó a navegar. El viento del norte y la fuga del pozo habían bañado de petróleo la superficie del bote, por lo que Pensamiento dejó abierta la ventanilla y su cinturón de seguridad desabrochado. Por ser el mecánico titular de la Usumacinta le correspondía el timón del segundo bote de salvamento.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="artextoed1"&gt;&lt;span style="mso-ansi-font-size:11.0pt;mso-bidi-font-size: 11.0pt;line-height:115%"&gt;Alfredo se había ganado años atrás el apodo de Pensamiento por una ocasión en la que debía operar una grúa y mover una carga con extremo cuidado.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="artextoed1"&gt;&lt;span style="mso-ansi-font-size:11.0pt;mso-bidi-font-size: 11.0pt;line-height:115%"&gt;-¡¿Qué hacemos?! -lo urgían sus trabajadores mientras lo veían reflexionar.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="artextoed1"&gt;&lt;span style="mso-ansi-font-size:11.0pt;mso-bidi-font-size: 11.0pt;line-height:115%"&gt;-Espérense, que estoy pensando -les respondió en aquella ocasión.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="artextoed1"&gt;&lt;span style="mso-ansi-font-size:11.0pt;mso-bidi-font-size: 11.0pt;line-height:115%"&gt;La tarde del miércoles 23 de octubre, al mando de la mandarina, Pensamiento volvía a calcular: debía alejarse de la plataforma lo más rápido posible y evitar así un choque con las patas de acero que habría sido mortal. Pero no estaba convencido de acelerar el motor hacia la costa. Prefería mantenerse cerca de la Usumacinta y del barco que hacía maniobras por acercarse.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="artextoed1"&gt;&lt;span style="mso-ansi-font-size:11.0pt;mso-bidi-font-size: 11.0pt;line-height:115%"&gt;-No te alejes mucho porque vienen a buscarnos -le pedía Rigoberto Mendoza, quien mantenía comunicación por radio con el otro bote.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="artextoed1"&gt;&lt;span style="mso-ansi-font-size:11.0pt;mso-bidi-font-size: 11.0pt;line-height:115%"&gt;El bote sucumbía a la furia del mar. Pensamiento viraba el timón de izquierda a derecha para sostener la dirección. El viento y las olas le daban terribles empujones y golpes, la lanzaban por los aires y la recibían con una patada en la anarquía del agua.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="artextoed1"&gt;&lt;span style="mso-ansi-font-size:11.0pt;mso-bidi-font-size: 11.0pt;line-height:115%"&gt;Adentro olía a huevo podrido. Una parte del gas había bañado el bote durante horas. Empezaron los gritos al interior: "¡Nos vamos a ahogar!".&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="artextoed1"&gt;&lt;span style="mso-ansi-font-size:11.0pt;mso-bidi-font-size: 11.0pt;line-height:115%"&gt;Y tras los gritos, el vómito. Como fichas de dominó, al vómito de uno sucedió el de otro y el de otro hasta que sumaron seis. Pensamiento alcanzó a ver que el Morrison Tide se empeñaba en el rescate de la mandarina uno y lo fue perdiendo hasta que desapareció.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="artextoed1"&gt;&lt;span style="mso-ansi-font-size:11.0pt;mso-bidi-font-size: 11.0pt;line-height:115%"&gt;Sin el barco a la vista, el acuerdo en la mandarina fue navegar hacia la costa. Pensamiento aceleró el motor. Rigoberto le pidió que le cediera el timón en virtud de que había crecido en una familia de pescadores y ya había escapado de dos huracanes en lanchas de pesca. Rigoberto conocía el camino a tierra firme porque era oriundo de Emiliano Zapata, una colonia costera en la península de Atasta, pero Pensamiento rechazó la petición y le pidió que estuviera pendiente de la brújula.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="artextoed1"&gt;&lt;span style="mso-ansi-font-size:11.0pt;mso-bidi-font-size: 11.0pt;line-height:115%"&gt;El joven pescador alcanzó a ver una línea de espuma de una altura que no dio crédito a sus ojos. La muralla de agua se acercó en una fracción de segundo y golpeó la pared con un estruendo desgarrador. Toneladas de agua cayeron sobre el bote y lo desaparecieron de la superficie como si el mar lo hubiera engullido de un bocado.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="artextoed1"&gt;&lt;span style="mso-ansi-font-size:11.0pt;mso-bidi-font-size: 11.0pt;line-height:115%"&gt;-¡Aguas! -gritó Rigoberto.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="artextoed1"&gt;&lt;span style="mso-ansi-font-size:11.0pt;mso-bidi-font-size: 11.0pt;line-height:115%"&gt;El grito se ahogó. La ola revolcó la mandarina y la hundió varios metros. Dio vueltas como si estuviera en un torno. Pensamiento alcanzó a ver una sucesión de brazos y pantorrillas que no terminaban de caer cuando empezaban a elevarse de nuevo. Sintió los golpes en el cuerpo y en la cabeza, cayó, se levantó, se aferró a los bordes de los asientos. Escuchó el sonido de un tanque de oxígeno, de los llamados "equipos de respiración autónoma" que golpeó las paredes y los cuerpos, y que se había colado de manera irresponsable al interior del bote.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="artextoed1"&gt;&lt;span style="mso-ansi-font-size:11.0pt;mso-bidi-font-size: 11.0pt;line-height:115%"&gt;En la sucesión de hechos de la tarde del martes y la madrugada del miércoles, fue la primera de varias veces que Pensamiento se sintió parado en la orilla de la muerte. En esos largos segundos se agotó su convicción de que cada uno de los pasajeros a su cargo llegarían sanos y salvos a tierra. Después de la última vuelta la mandarina quedó a oscuras y empezó a subir con lentitud, pero con cada metro que ascendía se filtraban lenguas de agua al interior.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="artextoed1"&gt;&lt;span style="mso-ansi-font-size:11.0pt;mso-bidi-font-size: 11.0pt;line-height:115%"&gt;Cuando el bote reapareció en la superficie, Pensamiento entendió la expresión "tener el agua al cuello". Jaló aire de un pequeño espacio que quedó libre de agua. Entre sus brazos, flotando, sintió los cuerpos inmóviles de sus compañeros, bocabajo, con los brazos en cruz, arrojando las burbujas de los últimos alientos.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="artextoed1"&gt;&lt;span style="mso-ansi-font-size:11.0pt;mso-bidi-font-size: 11.0pt;line-height:115%"&gt;La mandarina estaba virada, con el techo hacia el fondo marino y la propela en la superficie como un escarabajo de espaldas que mueve las patas sin avanzar.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="artextoed1"&gt;&lt;span style="mso-ansi-font-size:11.0pt;mso-bidi-font-size: 11.0pt;line-height:115%"&gt;Leopoldo Cuarenta, otro mecánico que estaba a prueba en la plataforma, alcanzó a abrir las llaves de oxígeno. Con la cara hacia arriba en busca de aire, Leopoldo palpó con los pies el techo convertido en piso, descifrando con desesperación su estructura a fin de encontrar una salida. Cuando sintió el hoyo de la escotilla se zambulló y se impulsó al fondo del bote, salió de él y pataleó hacia arriba.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="artextoed1"&gt;&lt;span style="mso-ansi-font-size:11.0pt;mso-bidi-font-size: 11.0pt;line-height:115%"&gt;Rigo, Pensamiento, y el resto de los sobrevivientes del golpe de la ola salieron con el mismo método de leer con los pies y emplear sus fuerzas a bucear contra el impulso que les daban sus chalecos salvavidas.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="artextoed1"&gt;&lt;span style="mso-ansi-font-size:11.0pt;mso-bidi-font-size: 11.0pt;line-height:115%"&gt;Al llegar a la superficie, Pensamiento notó que una veintena de sus compañeros se aferraba a la orilla mientras otros se trepaban a la base del bote. Se sujetó a un tubo de aluminio del perímetro de la mandarina. En ese momento Pensamiento se percató de que no vivía un sueño, sino que ya estaba ahí, perdido en medio del mar, sin barcos cerca y atenido a sus fuerzas. Su vida dependía de Dios y de su propia capacidad de luchar. Recordó que estaba a punto de cumplir 60 años, que le faltaban seis meses para la jubilación, le vino a la mente su primer bisnieto y el coche que apenas había sacado de la agencia.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="artextoed1"&gt;&lt;span style="mso-ansi-font-size:11.0pt;mso-bidi-font-size: 11.0pt;line-height:115%"&gt;-Dios mío, si eres tan así que si tú lo puedes todo, haz que amainen los vientos -pidió.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="artextoed1"&gt;&lt;span style="mso-ansi-font-size:11.0pt;mso-bidi-font-size: 11.0pt;line-height:115%"&gt;Se subió a la base de la mandarina en donde ya estaban algunos de sus compañeros. No se había dado cuenta de que la revolcada le había cortado el pabellón de la oreja y le había abierto una herida de cinco centímetros en el cuero cabelludo, de donde se le escapaban sangre y fuerzas.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="artextoed1"&gt;&lt;span style="mso-ansi-font-size:11.0pt;mso-bidi-font-size: 11.0pt;line-height:115%"&gt;Del mar vio salir a su jefe y amigo, José Ramón Granadillo, sin chaleco salvavidas. Le dio la mano y lo ayudó a subir. El viento le quitaba volumen a sus voces y las convertía en susurros.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="artextoed1"&gt;&lt;span style="mso-ansi-font-size:11.0pt;mso-bidi-font-size: 11.0pt;line-height:115%"&gt;-¿Qué te pasó, por qué te sacaste el chaleco? -le preguntó Pensamiento.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="artextoed1"&gt;&lt;span style="mso-ansi-font-size:11.0pt;mso-bidi-font-size: 11.0pt;line-height:115%"&gt;-Me lo tuve que quitar porque no me dejaba salir -le respondió el intendente de mantenimiento.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="artextoed1"&gt;&lt;span style="mso-ansi-font-size:11.0pt;mso-bidi-font-size: 11.0pt;line-height:115%"&gt;Su jefe era esbelto y de baja estatura. Cuando estaba dentro de la mandarina, se clavó dos veces al agua para liberarse por la escotilla pero el chaleco lo botaba de regreso al macabro interior. En la tercera zambullida logró salir porque se despojó del chaleco.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="artextoed1"&gt;&lt;span style="mso-ansi-font-size:11.0pt;mso-bidi-font-size: 11.0pt;line-height:115%"&gt;Pensamiento y Rigo amarraron a Granadillo al tubo perimetral de la mandarina. Los chalecos salvavidas se habían equipado con una lampara, un silbato y una tira de seda que en caso de naufragio serviría para amarrarse unos con otros.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="artextoed1"&gt;&lt;span style="mso-ansi-font-size:11.0pt;mso-bidi-font-size: 11.0pt;line-height:115%"&gt;El viento del norte y las marejadas no se conformaron con sacar a los hombres del bote y dejarlos perdidos en el mar. Los muros de agua persistieron en sus embestidas contra los obreros. "¡Aguas!", era el grito más recurrente en las largas horas. Las olas los barrían de la superficie del bote, los desaparecían entre los pliegues del mar, los revolcaban hacia el fondo y de regreso a la superficie.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="artextoed1"&gt;&lt;span style="mso-ansi-font-size:11.0pt;mso-bidi-font-size: 11.0pt;line-height:115%"&gt;Una de esas olas rompió la cuerda que ataba a Granadillo con el bote y lo alejó del grupo. Pero el jefe de mantenimiento no dejó de luchar y se empeñó en llegar al bote. Rigoberto lo arrastró y lo ayudó a subir.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="artextoed1"&gt;&lt;span style="mso-ansi-font-size:11.0pt;mso-bidi-font-size: 11.0pt;line-height:115%"&gt;Minutos después, otra ola gigante los barrió de la mandarina. Granadillo volvió a luchar. El golpe del agua agitó el bote y sacó de su interior dos chalecos salvavidas, que aparecieron flotando entre las aguas. Granadillo quedó a tres metros de uno de los chalecos y a la misma distancia del bote. No titubeó. Prefirió asegurar su regreso al bote que arriesgarse por el chaleco.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="artextoed1"&gt;&lt;span style="mso-ansi-font-size:11.0pt;mso-bidi-font-size: 11.0pt;line-height:115%"&gt;El mar devoró uno de los chalecos en segundos. El otro se quedó flotando alrededor del grupo a sólo tres metros de distancia. Era el chaleco que le hacía falta a Granadillo. Los náufragos se quedaron mirándolo en la superficie. Estaban agotados, casi sin hablar, reservando las energías para la siguiente ola y el próximo golpe de viento. Al cabo de un rato el chaleco comenzó a alejarse, a tomar su camino y desapareció.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="artextoed1"&gt;&lt;span style="mso-ansi-font-size:11.0pt;mso-bidi-font-size: 11.0pt;line-height:115%"&gt;Granadillo no pudo regresar de una tercera embestida del mar. La muralla de agua se abalanzó sobre la mandarina regando a los trabajadores en diferentes direcciones. Sin el chaleco se multiplica la furia de la ola contra el náufrago, que debe conservar el aire, aguantar la penetración de agua contra su nariz y boca y nadar de vuelta a la superficie. Pensamiento y Rigo lo vieron salir exangüe de la revolcada, dar algunas brazadas y abandonarse en el desierto de agua.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="artextoed1"&gt;&lt;span style="mso-ansi-font-size:11.0pt;mso-bidi-font-size: 11.0pt;line-height:115%"&gt;Pensamiento vio partir así a siete compañeros. Uno de los obreros de Perforadora Central, Carlos Gurrión, trató de atar uno de los cadáveres al tubo del bote. No lo consiguió. Horas después él también sería vencido por el mar.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="artextoed1"&gt;&lt;span style="mso-ansi-font-size:11.0pt;mso-bidi-font-size: 11.0pt;line-height:115%"&gt;Más que las olas, los mataba el cansancio. Había un rictus que antecedía el momento de la muerte. La resignación aparecía en sus rostros morados y tras ella se apagaba la energía para regresar al bote.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="artextoed1"&gt;&lt;span style="mso-ansi-font-size:11.0pt;mso-bidi-font-size: 11.0pt;line-height:115%"&gt;La alegría, sin embargo, llegó a los náufragos con el sonido de las hélices. Estaba a punto de atardecer y Pensamiento contó a 11 compañeros cerca de la mandarina, algunos esforzándose por acostarse en la superficie y otros sujetos al tubo perimetral.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="artextoed1"&gt;&lt;span style="mso-ansi-font-size:11.0pt;mso-bidi-font-size: 11.0pt;line-height:115%"&gt;Primero fueron dos helicópteros de Pemex los que se acercaron a seguirlos. Los sobrevivientes acordaron que el primer rescatado sería Pensamiento. La herida de su cabeza no dejaba de sangrar a pesar de que las aguas del Golfo la habían lavado y salado mil veces. La palabra rescate se convirtió en el aliciente en la lucha contra los golpes de la naturaleza.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="artextoed1"&gt;&lt;span style="mso-ansi-font-size:11.0pt;mso-bidi-font-size: 11.0pt;line-height:115%"&gt;Pero los helicópteros se fueron. Los vientos los zarandeaban y les impedían llegar más abajo. Después se acercó una tercera nave, ahora de la Armada de México.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="artextoed1"&gt;&lt;span style="mso-ansi-font-size:11.0pt;mso-bidi-font-size: 11.0pt;line-height:115%"&gt;Una de las cientos de olas que los embistieron había alejado del bote al cocinero de noche, que nadaba a la deriva. Sujeto a una cuerda un marino bajó hasta la superficie del mar, lo abrazó por la espalda y lo sacó del agua. Ambos empezaron a subir hacia el helicóptero tirados por el motor del cabo.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="artextoed1"&gt;&lt;span style="mso-ansi-font-size:11.0pt;mso-bidi-font-size: 11.0pt;line-height:115%"&gt;El marino, sin embargo, no soportó el peso del hombre robusto y agotado, del cocinero de noche que ya llevaba el rictus de la desesperanza. Unos metros antes de subir se le escapó de los brazos. Sus compañeros sólo alcanzaron a ver el hueco que se formó en el agua después del golpe. Los helicópteros no intentaron otro rescate de esas características.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="artextoed1"&gt;&lt;span style="mso-ansi-font-size:11.0pt;mso-bidi-font-size: 11.0pt;line-height:115%"&gt;Pero no se fueron. La noche cayó sobre el mar picado y las naves siguieron a los sobrevivientes en las largas horas de vida y muerte. Se desaparecían unos minutos y regresaban. La luz de sus reflectores alumbraba las gotas de lluvia que bailaban al ritmo de las rachas de viento.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="artextoed1"&gt;&lt;span style="mso-ansi-font-size:11.0pt;mso-bidi-font-size: 11.0pt;line-height:115%"&gt;-Diosito, Señor, si tú puedes todo, haz que amainen los vientos -suplicó Pensamiento por segunda ocasión.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="artextoed1"&gt;&lt;span style="mso-ansi-font-size:11.0pt;mso-bidi-font-size: 11.0pt;line-height:115%"&gt;La luz de los reflectores se volvió lejana, tenue. La sal del mar había debilitado la vista de los sobrevivientes. Las lámparas y los silbatos que portaban en los chalecos hacía muchas horas que los había dispersado la marejada. Con el embate de cada ola los náufragos se esforzaban por volver al bote. Se reportaban a gritos en medio de la noche y con la visibilidad casi a cero.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="artextoed1"&gt;&lt;span style="mso-ansi-font-size:11.0pt;mso-bidi-font-size: 11.0pt;line-height:115%"&gt;-¡Pensamiento!&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="artextoed1"&gt;&lt;span style="mso-ansi-font-size:11.0pt;mso-bidi-font-size: 11.0pt;line-height:115%"&gt;-¡Rigo!&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="artextoed1"&gt;&lt;span style="mso-ansi-font-size:11.0pt;mso-bidi-font-size: 11.0pt;line-height:115%"&gt;-¡Cuarenta!&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="artextoed1"&gt;&lt;span style="mso-ansi-font-size:11.0pt;mso-bidi-font-size: 11.0pt;line-height:115%"&gt;-¡Aquí estoy!&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="artextoed1"&gt;&lt;span style="mso-ansi-font-size:11.0pt;mso-bidi-font-size: 11.0pt;line-height:115%"&gt;-¡Aquí estoy!&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="artextoed1"&gt;&lt;span style="mso-ansi-font-size:11.0pt;mso-bidi-font-size: 11.0pt;line-height:115%"&gt;-¡Aquí estoy!&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="artextoed1"&gt;&lt;span style="mso-ansi-font-size:11.0pt;mso-bidi-font-size: 11.0pt;line-height:115%"&gt;Pensamiento se subió al bote y oyó un "toc toc toc". Respondió con los nudillos: "toc toc toc". Pegó la oreja sana pero no escuchó voces, sólo los golpes del interior de la mandarina. Había sobrevivientes adentro del bote abatido cien veces por la ira del mar.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="artextoed1"&gt;&lt;span style="mso-ansi-font-size:11.0pt;mso-bidi-font-size: 11.0pt;line-height:115%"&gt;Adentro, Maribel Bolaños, empleada de Servicios de Comisariato, Sercomsa, permaneció a oscuras casi 12 horas. El agua le llegaba a los hombros y con el golpe de las olas más altas la hundía por completo. Uno a uno dejó de escuchar las voces de tres compañeros.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="artextoed1"&gt;&lt;span style="mso-ansi-font-size:11.0pt;mso-bidi-font-size: 11.0pt;line-height:115%"&gt;-No sé nadar... -le dijo su compañera de la cocina.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="artextoed1"&gt;&lt;span style="mso-ansi-font-size:11.0pt;mso-bidi-font-size: 11.0pt;line-height:115%"&gt;-No puedo más, estoy muy cansado... -sollozó rato después otro trabajador- no tengo fuerzas...&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="artextoed1"&gt;&lt;span style="mso-ansi-font-size:11.0pt;mso-bidi-font-size: 11.0pt;line-height:115%"&gt;-Nadie va a venir a rescatarnos -lamentó el tercero; su respiración se convirtió en un llanto y se apagó.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="artextoed1"&gt;&lt;span style="mso-ansi-font-size:11.0pt;mso-bidi-font-size: 11.0pt;line-height:115%"&gt;-No se preocupen, vamos a rezar, vamos a pedir a Dios que nos ayudé -alcanzaba a responder Maribel.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="artextoed1"&gt;&lt;span style="mso-ansi-font-size:11.0pt;mso-bidi-font-size: 11.0pt;line-height:115%"&gt;Después del silencio del último, Maribel se quedó sola en ese vientre de fibra de vidrio y agua salada, sintiendo el contacto de los cadáveres de sus compañeros de viaje.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="artextoed1"&gt;&lt;span style="mso-ansi-font-size:11.0pt;mso-bidi-font-size: 11.0pt;line-height:115%"&gt;Con los ojos entrecerrados Rigoberto divisó dos luces ya entrada la madrugada.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="artextoed1"&gt;&lt;span style="mso-ansi-font-size:11.0pt;mso-bidi-font-size: 11.0pt;line-height:115%"&gt;Eran los faros de la barra del río San Pedro y San Pablo, la división natural de los estados de Tabasco y Campeche. El faro del norte indicaba el inicio del pueblo de San Pedro en el territorio tabasqueño, y el faro del sur, el de Nuevo Campechito, el poblado vecino de su natal Emiliano Zapata.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="artextoed1"&gt;&lt;span style="mso-ansi-font-size:11.0pt;mso-bidi-font-size: 11.0pt;line-height:115%"&gt;-¡Cálmense, ya me ubiqué, ya sé dónde estamos! Un ratito más y llegamos, ya está cerca el río -animó Rigoberto.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="artextoed1"&gt;&lt;span style="mso-ansi-font-size:11.0pt;mso-bidi-font-size: 11.0pt;line-height:115%"&gt;En menos de una hora la marejada los condujo a las costas de Nuevo Campechito. El bote salvavidas, virado, golpeado y roto arribó pasadas las 03:00 de la madrugada. Rigo se soltó del tubo del bote y sintió el suelo bajo sus pies.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="artextoed1"&gt;&lt;span style="mso-ansi-font-size:11.0pt;mso-bidi-font-size: 11.0pt;line-height:115%"&gt;El helicóptero de la Armada aterrizó en un claro de la playa a 250 metros del punto de arribo de la mandarina.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="artextoed1"&gt;&lt;span style="mso-ansi-font-size:11.0pt;mso-bidi-font-size: 11.0pt;line-height:115%"&gt;Eran 12 los sobrevivientes que recalaron en una playa atiborrada de mangles como estalagmitas. Temblaban de frío, estaban casi ciegos y sordos por la sal y los golpes. Se abrazaron en un solo cuerpo para darse calor, boca con oreja y pecho con hombro. Le dieron gracias a Dios por estar vivos y le pidieron por sus compañeros que se quedaron en el camino.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="artextoed1"&gt;&lt;span style="mso-ansi-font-size:11.0pt;mso-bidi-font-size: 11.0pt;line-height:115%"&gt;Pensamiento se apoyó en Rigo. Estaba exhausto. Había perdido conciencia de la herida que le marcaba la cabeza.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="artextoed1"&gt;&lt;span style="mso-ansi-font-size:11.0pt;mso-bidi-font-size: 11.0pt;line-height:115%"&gt;-Déjame aquí, ya no puedo -le imploró el mecánico.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="artextoed1"&gt;&lt;span style="mso-ansi-font-size:11.0pt;mso-bidi-font-size: 11.0pt;line-height:115%"&gt;-Tanto nadaste para que en la orilla te mueras -le reprendió el joven ayudante de eléctrico y lo acompañó hasta el helicóptero.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="artextoed1"&gt;&lt;span style="mso-ansi-font-size:11.0pt;mso-bidi-font-size: 11.0pt;line-height:115%"&gt;El grupo decidió que sólo ocho se irían en el helicóptero. Los otros cuatro regresaron al bote a tratar de virarlo para rescatar a Maribel. Consiguieron acercarlo tres metros más a la playa. Aprovecharon el impulso de las olas para darle vuelta y les faltó un empujón, una poca de fuerza que habían dejado en la lucha contra la rabia del Golfo.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="artextoed1"&gt;&lt;span style="mso-ansi-font-size:11.0pt;mso-bidi-font-size: 11.0pt;line-height:115%"&gt;Rigoberto encontró un hueco y metió la mano pero la sacó de inmediato, instintivamente, al sentir una pierna sin vida. Un segundo helicóptero aterrizó a los pocos minutos y un marino les ordenó que lo abordaran. Venía en camino una tercera nave al rescate de la sobreviviente atrapada al interior de la mandarina.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="artextoed1"&gt;&lt;span style="mso-ansi-font-size:11.0pt;mso-bidi-font-size: 11.0pt;line-height:115%"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="artextoed1"&gt;&lt;span style="mso-ansi-font-size:11.0pt;mso-bidi-font-size: 11.0pt;line-height:115%"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="artextoed1"&gt;&lt;b style="mso-bidi-font-weight:normal"&gt;&lt;span style="mso-ansi-font-size:11.0pt;mso-bidi-font-size:11.0pt;line-height:115%"&gt;El pescado&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;b style="mso-bidi-font-weight:normal"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/b&gt;&lt;span class="artextoed1"&gt;&lt;span style="mso-ansi-font-size:11.0pt;mso-bidi-font-size: 11.0pt;line-height:115%"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="artextoed1"&gt;&lt;span style="mso-ansi-font-size:11.0pt;mso-bidi-font-size: 11.0pt;line-height:115%"&gt;La playa amaneció tapizada de grumos grises de barro. Los pescadores de la colonia Emiliano Zapata, en la península de Atasta, pasaron la noche en vela por el escándalo de las olas, el silbido del viento y el motor de los helicópteros.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="artextoed1"&gt;&lt;span style="mso-ansi-font-size:11.0pt;mso-bidi-font-size: 11.0pt;line-height:115%"&gt;El pescador Atilano Noverola Casanova oyó el bullicio en la playa y salió con su hijo Eleazar. A unos cientos de metros al sur un grupo de pescadores recogía el cadáver hinchado de una mujer. En la dirección contraria otro conjunto de lugareños trataba de virar el bote salvavidas número uno.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="artextoed1"&gt;&lt;span style="mso-ansi-font-size:11.0pt;mso-bidi-font-size: 11.0pt;line-height:115%"&gt;Atilano miró a un hombre, parecido a un espantapájaros, acostado sobre las olas. Los más jóvenes de su grupo se lanzaron al agua y recogieron a un joven con los ojos rojos y tosiendo agua. Estaba tan cansado que no podía ponerse en pie. Lo tendieron sobre una sábana y lo cargaron cuatro pescadores, cada uno tirando de una punta.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="artextoed1"&gt;&lt;span style="mso-ansi-font-size:11.0pt;mso-bidi-font-size: 11.0pt;line-height:115%"&gt;El joven dijo llamarse Éder Ortega, ingeniero con categoría de capitán en la plataforma Usumacinta y pasajero del bote de salvamento número uno. La familia Noverola lo acostó en la cama, le dio una muda de ropa seca y un café con leche caliente. Una hora después lo llevaron en un volkswagen prestado al centro de salud de la colonia, en donde le aplicaron gotas en los ojos, le dieron melox y ranitidina para el ardor estomacal. Cuando el helicóptero bajó al campo de futbol ya se le habían calmado los temblores.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="artextoed1"&gt;&lt;span style="mso-ansi-font-size:11.0pt;mso-bidi-font-size: 11.0pt;line-height:115%"&gt;Una semana después Éder Ortega regresó a Emiliano Zapata a agradecer la ayuda de la familia de Atilano. No se quiso llevar el chaleco salvavidas que le ayudó a llegar con vida a la costa. La familia de Atilano recogió también el tanque de oxígeno que se había colado al bote de salvamento número dos y lo guardó de recuerdo junto a la cama.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="artextoed1"&gt;&lt;span style="mso-ansi-font-size:11.0pt;mso-bidi-font-size: 11.0pt;line-height:115%"&gt;Apenas amaneció, Pedro Contreras atravesó los manglares de la playa de Nuevo Campechito hasta el punto donde recaló el bote de salvamento número dos. En el camino llevó consigo a los vecinos que fue encontrando. Cuando llegó al bote vio a seis elementos de la Armada de México tratando de voltearlo. A Pedro Contreras se le olvidó presentarse como el comandante de la policía del poblado de 497 habitantes. Pellica, como lo conocen en el poblado, les dijo que estaban ahí para ayudar.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="artextoed1"&gt;&lt;span style="mso-ansi-font-size:11.0pt;mso-bidi-font-size: 11.0pt;line-height:115%"&gt;Los elementos de la Marina no habían podido virar la mandarina y tuvieron que hacer un vuelo en helicóptero a Ciudad del Carmen para traer un hacha y abrir un boquete por donde pudiera escapar Maribel Bolaños. Ya con la ayuda de los 15 pescadores se logró darle la vuelta. Pellica vio dos cadáveres de hombres, morados e hinchados, tan pesados que resultó imposible llevarlos a cuestas.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="artextoed1"&gt;&lt;span style="mso-ansi-font-size:11.0pt;mso-bidi-font-size: 11.0pt;line-height:115%"&gt;Tampoco se podía arrastrarlos por una playa entretejida de manglares. Uno de los pescadores ofreció su machete. Escogieron el palo de mangle más largo y derecho, de unos 3 metros y medio y lo cortaron.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="artextoed1"&gt;&lt;span style="mso-ansi-font-size:11.0pt;mso-bidi-font-size: 11.0pt;line-height:115%"&gt;Los marinos y los pescadores sujetaron el cadáver al tronco con tres lazos. Uno a la altura de la cabeza, otro en el abdomen y el tercero en las piernas. Fue la única manera en que los tres marinos y el comandante Pellica pudieron levantar el cuerpo y cruzar hasta donde el helicóptero había logrado aterrizar. Los marinos, más bajos de estatura, tomaron las posiciones de adelante y Pellica, alto y fornido, se ubicó hasta atrás. En el segundo viaje, ya con el hombro enrojecido, le reclamó al marino:&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="artextoed1"&gt;&lt;span style="mso-ansi-font-size:11.0pt;mso-bidi-font-size: 11.0pt;line-height:115%"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="artextoed1"&gt;&lt;span style="mso-ansi-font-size:11.0pt;mso-bidi-font-size: 11.0pt;line-height:115%"&gt;-Además de ir cargando al finaíto te voy cargando a ti.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="artextoed1"&gt;&lt;span style="mso-ansi-font-size:11.0pt;mso-bidi-font-size: 11.0pt;line-height:115%"&gt;El marino no respondió.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="artextoed1"&gt;&lt;span style="mso-ansi-font-size:11.0pt;mso-bidi-font-size: 11.0pt;line-height:115%"&gt;En el trayecto al helicóptero, Pellica tuvo que dar un ligero tirón al palo de mangle porque uno de los cuerpos se agarró de la rama de un árbol que se atravesó en el camino.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="artextoed1"&gt;&lt;span style="mso-ansi-font-size:11.0pt;mso-bidi-font-size: 11.0pt;line-height:115%"&gt;Los pescadores se retiraron al mediodía. Los soldados les dijeron que se encargarían del resto.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="artextoed1"&gt;&lt;span style="mso-ansi-font-size:11.0pt;mso-bidi-font-size: 11.0pt;line-height:115%"&gt;En Ciudad del Carmen, el epicentro urbano de la Sonda de Campeche, lo normal es que las compañías privadas, nacionales y extranjeras, participen activamente en la producción del crudo. Empresas como Halliburton, Schlumberger, Oceanografía, Cotemar, Perforadora Central, Global y Protexa, por mencionar algunas, intervienen en alguno de los procesos de extracción.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="artextoed1"&gt;&lt;span style="mso-ansi-font-size:11.0pt;mso-bidi-font-size: 11.0pt;line-height:115%"&gt;Un obrero de Pemex con la categoría de ATP (ayudante de trabajo de perforación) percibe 25 mil pesos por catorcena en una plataforma, mientras un trabajador de la misma categoría de Perforadora Central gana alrededor de 15 mil pesos. Mientras el contrato colectivo de Pemex limita la guardia en plataforma a 14 días por 14 de descanso, un obrero de una compañía privada puede pasar 28 días o más en altamar firmando contratos temporales antes de obtener una plaza.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="artextoed1"&gt;&lt;span style="mso-ansi-font-size:11.0pt;mso-bidi-font-size: 11.0pt;line-height:115%"&gt;A ese mundo pertenecían los trabajadores de la Usumacinta.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="artextoed1"&gt;&lt;span style="mso-ansi-font-size:11.0pt;mso-bidi-font-size: 11.0pt;line-height:115%"&gt;La industria petrolera generó en Ciudad del Carmen una población flotante. Al cumplir con su guardia en las plataformas, los trabajadores regresan a sus lugares de origen en Tamaulipas, Veracruz, Tabasco, Yucatán o Chiapas. Pero no sólo la mano de obra, la élite petrolera también es nómada. En los hoteles es común escuchar conversaciones de los ingenieros en inglés, alemán, japonés y diversos acentos del español -del ibérico al venezolano-.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="artextoed1"&gt;&lt;span style="mso-ansi-font-size:11.0pt;mso-bidi-font-size: 11.0pt;line-height:115%"&gt;Las camionetas Lincoln de doble cabina circulan sobre calles con hoyos y baches y atraviesan con velocidad desde los barrios de casas lujosas hasta las colonias de viviendas de lámina de cartón construidas junto a los manglares. La presencia de presuntos integrantes de los zetas motivó que la ciudad esté patrullada por camiones del Ejército, la Armada, la Policía Federal Preventiva y las policías estatal y municipal. Un comandante de la PFP requiere de 16 escoltas con armas largas y tres patrullas para desayunar tranquilo en el café de un hotel.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="artextoed1"&gt;&lt;span style="mso-ansi-font-size:11.0pt;mso-bidi-font-size: 11.0pt;line-height:115%"&gt;Hasta la década de los setenta Ciudad del Carmen era un puerto pesquero en esplendor. Se cuenta que los barcos regalaban a los pobres sus excedentes en el puerto pesquero. Los carmelitas agradecieron la abundancia y levantaron una estatua al camarón en las orillas de la ciudad. La pesca se sustituyó por la industria petrolera y Pemex levantó años después un hospital junto a la glorieta del camarón. La langosta era común en las mesas carmelitas. La gente ya no se acuerda de su sabor.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="artextoed1"&gt;&lt;span style="mso-ansi-font-size:11.0pt;mso-bidi-font-size: 11.0pt;line-height:115%"&gt;Después del accidente, Pensamiento notó que se convertía en pez. La piel se endureció y se hizo escamosa. Las ministraciones de suero se volvieron una batalla para los médicos, que no sólo no encontraban las venas, sino que no podían clavar los catéteres.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="artextoed1"&gt;&lt;span style="mso-ansi-font-size:11.0pt;mso-bidi-font-size: 11.0pt;line-height:115%"&gt;La noche del miércoles 24, cuando estaba en el hospital del Seguro Social de Ciudad del Carmen, Pensamiento se resignó a esperar en urgencias a que se desocupara una cama, lo que ocurrió hasta el viernes 26.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="artextoed1"&gt;&lt;span style="mso-ansi-font-size:11.0pt;mso-bidi-font-size: 11.0pt;line-height:115%"&gt;La herida de cinco centímetros en el cuero cabelludo se había infectado y debió pasar internado 14 días. De la oreja derecha quedó sólo el lóbulo, y se acostumbró a que la pata de los anteojos se apoyara en el vendolete blanco. A pesar de que en la prueba de auditividad perdió 50 por ciento del oído derecho, los médicos le dijeron que podía volver a trabajar.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="artextoed1"&gt;&lt;span style="mso-ansi-font-size:11.0pt;mso-bidi-font-size: 11.0pt;line-height:115%"&gt;Después de que la piel se le puso escamosa, Pensamiento la mudó como si fuera serpiente. Al amanecer notaba que las escamas aparecían en montoncitos al pie de la cama. Una capa nueva y delgada de epidermis surgió de abajo de los pellejos que fue dejando con el paso de los días.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="artextoed1"&gt;&lt;span style="mso-ansi-font-size:11.0pt;mso-bidi-font-size: 11.0pt;line-height:115%"&gt;Pero si bien la piel de pescado se cayó de su cuerpo, a Pensamiento le quedaron las huellas del naufragio adheridas al alma. Uno de sus placeres era acostarse a dormir y disfrutar los sueños, en donde aparecía su familia o los buenos momentos del día. La furia del mar, sin embargo, invadió ese territorio antes inexpugnable con lagunas, plataformas que se hunden, cadáveres y marejadas. Una noche de noviembre, de camino a Mérida, Pensamiento se alarmó cuando un pescado del tamaño de un hombre se atravesó en la carretera caminando sobre la cola.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="line-height: 18px; "&gt; 0-0-0&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;  &lt;span class="artextoed1"&gt;&lt;span style="mso-ansi-font-size:11.0pt;mso-bidi-font-size: 11.0pt;line-height:115%"&gt;  &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="artextoed1"&gt;&lt;span style="mso-ansi-font-size:11.0pt;mso-bidi-font-size: 11.0pt;line-height:115%"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6520576419233503546-4283215158607846207?l=loshijosdelaira.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://loshijosdelaira.blogspot.com/feeds/4283215158607846207/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://loshijosdelaira.blogspot.com/2009/02/morir-por-pemex-los-sobrevivientes-de.html#comment-form' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6520576419233503546/posts/default/4283215158607846207'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6520576419233503546/posts/default/4283215158607846207'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://loshijosdelaira.blogspot.com/2009/02/morir-por-pemex-los-sobrevivientes-de.html' title='Morir por Pemex (Los sobrevivientes de la Usumacinta)'/><author><name>Emiliano Ruiz Parra</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03487544768041433904</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_LAJtBCXDBAA/SZulflLQ8TI/AAAAAAAAAAM/ncrSX2RNZFY/S220/Emiliano+risa.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6520576419233503546.post-2848539755931503297</id><published>2009-02-18T06:40:00.001Z</published><updated>2009-02-18T06:40:47.150Z</updated><title type='text'>Albano Ramírez Santos, asesinado por policías</title><content type='html'>&lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal"&gt;&lt;span style="font-family:&amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;mso-fareast-font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;mso-fareast-language:ES-MX"&gt;Vivir a medias, morir completo&lt;br /&gt;Emiliano Ruiz Parra&lt;br /&gt;  &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal"&gt;&lt;span style="font-family:&amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;mso-fareast-font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;mso-fareast-language:ES-MX"&gt;(Publicado en Enfoque, suplemento de &lt;i style="mso-bidi-font-style:normal"&gt;Reforma&lt;/i&gt;, el 4 de febrero de 2007)&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="mso-margin-top-alt:auto;mso-margin-bottom-alt:auto; line-height:normal"&gt;&lt;span style="font-family:&amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;mso-fareast-font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;mso-fareast-language:ES-MX"&gt;Xicotepec de Juárez, Puebla.- La fotografía retrata a &lt;a name="11147acde7efd137_W01003"&gt;&lt;/a&gt;&lt;a href="http://cicweb04/infodex/bin/MTagaHTM.dll?mtagahtm&amp;amp;file=textos%5Cmex%5Creform01%5C00843%5C00843981.htm&amp;amp;palabra=_%22albano%22%22perico%22_#W01004" target="_blank"&gt;&lt;span style="color:windowtext"&gt;Albano&lt;/span&gt;&lt;/a&gt; Ramírez Santos 30 minutos antes de morir. Tres policías de boina negra lo someten. Uno más observa a unos cuantos pasos de distancia. Él, de pie, forcejea. Se resiste. Su boca está abierta como si tratara de gritar algo. Uno de los policías le rodea el cuello con el brazo. Los otros lo empujan. Quieren meterlo a la patrulla S001029, que conduce Adrián Paz Nieto. &lt;a name="11147acde7efd137_W01004"&gt;&lt;/a&gt;&lt;a href="http://cicweb04/infodex/bin/MTagaHTM.dll?mtagahtm&amp;amp;file=textos%5Cmex%5Creform01%5C00843%5C00843981.htm&amp;amp;palabra=_%22albano%22%22perico%22_#W01005" target="_blank"&gt;&lt;span style="color:windowtext"&gt;Albano&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;, con el brazo izquierdo, se aferra a la puerta blanca del automóvil. Parece desesperado. Rendido. Pero no pierde la fuerza. Habría de morir a bordo de la patrulla en menos de media hora.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="mso-margin-top-alt:auto;mso-margin-bottom-alt:auto; line-height:normal"&gt;&lt;span style="font-family:&amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;mso-fareast-font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;mso-fareast-language:ES-MX"&gt;Esta fotografía, de Salvador Chávez, se publicó en Metro el viernes 19 de enero con la leyenda "Salvan a suicida de las vías del Metro... pero se les muere cuando lo remitían al MP. &lt;a name="11147acde7efd137_W01005"&gt;&lt;/a&gt;&lt;a href="http://cicweb04/infodex/bin/MTagaHTM.dll?mtagahtm&amp;amp;file=textos%5Cmex%5Creform01%5C00843%5C00843981.htm&amp;amp;palabra=_%22albano%22%22perico%22_#W01006" target="_blank"&gt;&lt;span style="color:windowtext"&gt;Albano&lt;/span&gt;&lt;/a&gt; Ramírez dice que le habían robado un camión de naranjas".&lt;a name="11147acde7efd137_W01006"&gt;&lt;/a&gt; &lt;a href="http://cicweb04/infodex/bin/MTagaHTM.dll?mtagahtm&amp;amp;file=textos%5Cmex%5Creform01%5C00843%5C00843981.htm&amp;amp;palabra=_%22albano%22%22perico%22_#W01007" target="_blank"&gt;&lt;span style="color:windowtext"&gt;Albano&lt;/span&gt;&lt;/a&gt; viste una chamarra de un desgastado color negro. Sus cabellos, también negros, están revueltos y su cara, salvo el rictus desesperado, no tiene ninguna herida, ningún golpe.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="mso-margin-top-alt:auto;mso-margin-bottom-alt:auto; line-height:normal"&gt;&lt;span style="font-family:&amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;mso-fareast-font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;mso-fareast-language:ES-MX"&gt;Entre los brazos de los policías se asoma una mano que sostiene un celular y que apunta hacia la boca abierta del hombre. No lleva uniforme. Quizá sea de algún reportero. Quizá esté tratando de registrar sus gritos. Casualmente había medios informativos en la estación ya que ese día se presentaba el operativo "Doble Muro", llevado a cabo por la Policía de Élite de la Secretaría de Seguridad Pública del Distrito Federal.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="mso-margin-top-alt:auto;mso-margin-bottom-alt:auto; line-height:normal"&gt;&lt;span style="font-family:&amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;mso-fareast-font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;mso-fareast-language:ES-MX"&gt;Ahí, también, estaba el titular de la dependencia, Joel Ortega.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="mso-margin-top-alt:auto;mso-margin-bottom-alt:auto; line-height:normal"&gt;&lt;span style="font-family:&amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;mso-fareast-font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;mso-fareast-language:ES-MX"&gt; El luto&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="mso-margin-top-alt:auto;mso-margin-bottom-alt:auto; line-height:normal"&gt;&lt;span style="font-family:&amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;mso-fareast-font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;mso-fareast-language:ES-MX"&gt; El luto sabe a mole negro, a tamales y a ponche de frutas. El domingo 28 de enero concluyen los rosarios en la casa de &lt;a name="11147acde7efd137_W01007"&gt;&lt;/a&gt;&lt;a href="http://cicweb04/infodex/bin/MTagaHTM.dll?mtagahtm&amp;amp;file=textos%5Cmex%5Creform01%5C00843%5C00843981.htm&amp;amp;palabra=_%22albano%22%22perico%22_#W01008" target="_blank"&gt;&lt;span style="color:windowtext"&gt;Albano&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;, en Xicotepec de Juárez, su pueblo natal, en la Sierra Norte de Puebla. Ya sus familiares y amigos han ido nueve noches a rezar por su alma y toca al difunto corresponder la atención con una cena para los dolientes.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="mso-margin-top-alt:auto;mso-margin-bottom-alt:auto; line-height:normal"&gt;&lt;span style="font-family:&amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;mso-fareast-font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;mso-fareast-language:ES-MX"&gt;"&lt;a name="11147acde7efd137_W01008"&gt;&lt;/a&gt;&lt;a href="http://cicweb04/infodex/bin/MTagaHTM.dll?mtagahtm&amp;amp;file=textos%5Cmex%5Creform01%5C00843%5C00843981.htm&amp;amp;palabra=_%22albano%22%22perico%22_#W01009" target="_blank"&gt;&lt;span style="color:windowtext"&gt;Albano&lt;/span&gt;&lt;/a&gt; es el que da la comida", afirma su hermana Rosa. Se han cumplido 10 días de su muerte y nueve de su sepelio. Además de la cena, los dolientes peregrinarán hasta el panteón, la nueva morada del camionero de 45 años. Su viuda, Rocío Martínez, a veces cree oír el motor del camión llegando a su casa. Cada vez que tocan a la puerta cree reconocer el golpe en hilerita que acostumbraba &lt;a name="11147acde7efd137_W01009"&gt;&lt;/a&gt;&lt;a href="http://cicweb04/infodex/bin/MTagaHTM.dll?mtagahtm&amp;amp;file=textos%5Cmex%5Creform01%5C00843%5C00843981.htm&amp;amp;palabra=_%22albano%22%22perico%22_#W01010" target="_blank"&gt;&lt;span style="color:windowtext"&gt;Albano&lt;/span&gt;&lt;/a&gt; Ramírez Santos. "Todavía no 'me cae el veinte' de que ya no voy a ver a mi esposo".&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="mso-margin-top-alt:auto;mso-margin-bottom-alt:auto; line-height:normal"&gt;&lt;span style="font-family:&amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;mso-fareast-font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;mso-fareast-language:ES-MX"&gt;En su cocina se aprietan unas 20 mujeres, hermanas, primas y vecinas que han pasado el día batiendo la masa. Sobre la mesa, como un regadero de naipes, se acomodan las hojas de papatla, que envolverán los tamales. En casa de la madre del difunto se preparó el mole negro desde la noche anterior. Se molieron las tortillas, los cocoles, los chiles y las especias.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="mso-margin-top-alt:auto;mso-margin-bottom-alt:auto; line-height:normal"&gt;&lt;span style="font-family:&amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;mso-fareast-font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;mso-fareast-language:ES-MX"&gt;María Luisa Santos Jiménez perdió al mayor de sus seis hijos.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="mso-margin-top-alt:auto;mso-margin-bottom-alt:auto; line-height:normal"&gt;&lt;span style="font-family:&amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;mso-fareast-font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;mso-fareast-language:ES-MX"&gt;A Rocío Martínez le quitaron al compañero de 30 años.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="mso-margin-top-alt:auto;mso-margin-bottom-alt:auto; line-height:normal"&gt;&lt;span style="font-family:&amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;mso-fareast-font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;mso-fareast-language:ES-MX"&gt;El noviazgo se inició en la adolescencia y el matrimonio vino seis años después. Aun cuando &lt;a name="11147acde7efd137_W01010"&gt;&lt;/a&gt;&lt;a href="http://cicweb04/infodex/bin/MTagaHTM.dll?mtagahtm&amp;amp;file=textos%5Cmex%5Creform01%5C00843%5C00843981.htm&amp;amp;palabra=_%22albano%22%22perico%22_#W01011" target="_blank"&gt;&lt;span style="color:windowtext"&gt;Albano&lt;/span&gt;&lt;/a&gt; se ausentó del pueblo para estudiar en la Universidad de Chapingo, cada fin de semana iba a visitar a su esposa, que se había mudado a la casa de la suegra.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="mso-margin-top-alt:auto;mso-margin-bottom-alt:auto; line-height:normal"&gt;&lt;span style="font-family:&amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;mso-fareast-font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;mso-fareast-language:ES-MX"&gt;María Luisa viste de negro. Trata de sonreír cuando habla de su hijo, de recordar la vida cotidiana que se apagó el 18 de enero. De su afición al chiltepín, al pan casero de nuez y al básquetbol.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="mso-margin-top-alt:auto;mso-margin-bottom-alt:auto; line-height:normal"&gt;&lt;span style="font-family:&amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;mso-fareast-font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;mso-fareast-language:ES-MX"&gt;"Hubiera preferido que se hubiera estrellado y lo tuviéramos que sacar con pala, pero que se lo hubiera hecho él", concede, mientras avanza los 100 metros que separan su casa de la casa de su nuera Rocío, en donde &lt;a name="11147acde7efd137_W01011"&gt;&lt;/a&gt;&lt;a href="http://cicweb04/infodex/bin/MTagaHTM.dll?mtagahtm&amp;amp;file=textos%5Cmex%5Creform01%5C00843%5C00843981.htm&amp;amp;palabra=_%22albano%22%22perico%22_#W01012" target="_blank"&gt;&lt;span style="color:windowtext"&gt;Albano&lt;/span&gt;&lt;/a&gt; vivió hasta su último día. Su casa se compone de una sala, una recámara, la cocina y un baño. La sala, que servía también de dormitorio, se convierte en una capilla para rezar los rosarios. Las cuatro camas se apilan en la única recámara.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="mso-margin-top-alt:auto;mso-margin-bottom-alt:auto; line-height:normal"&gt;&lt;a name="11147acde7efd137_W01013"&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family:&amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;mso-fareast-font-family:&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;; mso-fareast-language:ES-MX"&gt;&lt;a href="http://cicweb04/infodex/bin/MTagaHTM.dll?mtagahtm&amp;amp;file=textos%5Cmex%5Creform01%5C00843%5C00843981.htm&amp;amp;palabra=_%22albano%22%22perico%22_#W01014" target="_blank"&gt;&lt;span style="color:windowtext"&gt;Albano&lt;/span&gt;&lt;/a&gt; había ido a Tabladero, Veracruz, a despedirse de su abuela, desahuciada de cáncer de colon. En el regreso lo acompañaron su esposa y su nieta Pamela, de 8 meses. De vuelta en Xico, cenó bisteces a la mexicana. El mayor de sus dos hijos varones, &lt;a name="11147acde7efd137_W01014"&gt;&lt;/a&gt;&lt;a href="http://cicweb04/infodex/bin/MTagaHTM.dll?mtagahtm&amp;amp;file=textos%5Cmex%5Creform01%5C00843%5C00843981.htm&amp;amp;palabra=_%22albano%22%22perico%22_#W01015" target="_blank"&gt;&lt;span style="color:windowtext"&gt;Albano&lt;/span&gt;&lt;/a&gt; chico, le había pedido que lo dejara acompañarlo al viaje de Gutiérrez Zamora, Veracruz, a la Central de Abastos, en el Distrito Federal. Pero se quedó dormido.&lt;a name="11147acde7efd137_W01015"&gt;&lt;/a&gt; &lt;a href="http://cicweb04/infodex/bin/MTagaHTM.dll?mtagahtm&amp;amp;file=textos%5Cmex%5Creform01%5C00843%5C00843981.htm&amp;amp;palabra=_%22albano%22%22perico%22_#W01016" target="_blank"&gt;&lt;span style="color:windowtext"&gt;Albano&lt;/span&gt;&lt;/a&gt; se retrasó y no pudo alcanzar al convoy de cuatro camiones que harían la misma ruta y terminó por irse solo. Siempre prefería salir a la carretera con sus compañeros.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="mso-margin-top-alt:auto;mso-margin-bottom-alt:auto; line-height:normal"&gt;&lt;span style="font-family:&amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;mso-fareast-font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;mso-fareast-language:ES-MX"&gt;Ahora de &lt;a name="11147acde7efd137_W01016"&gt;&lt;/a&gt;&lt;a href="http://cicweb04/infodex/bin/MTagaHTM.dll?mtagahtm&amp;amp;file=textos%5Cmex%5Creform01%5C00843%5C00843981.htm&amp;amp;palabra=_%22albano%22%22perico%22_#W01017" target="_blank"&gt;&lt;span style="color:windowtext"&gt;Albano&lt;/span&gt;&lt;/a&gt; sólo quedan fotos. Rocío señala en una de ellas a &lt;a name="11147acde7efd137_W01017"&gt;&lt;/a&gt;&lt;a href="http://cicweb04/infodex/bin/MTagaHTM.dll?mtagahtm&amp;amp;file=textos%5Cmex%5Creform01%5C00843%5C00843981.htm&amp;amp;palabra=_%22albano%22%22perico%22_#W01018" target="_blank"&gt;&lt;span style="color:windowtext"&gt;Albano&lt;/span&gt;&lt;/a&gt; entre un grupo de alumnos que se gradúan como ingenieros agrónomos de la Universidad de Chapingo. Usa traje y corbata. Aparece en el grupo de la izquierda con un peinado al estilo de los Beatles.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="mso-margin-top-alt:auto;mso-margin-bottom-alt:auto; line-height:normal"&gt;&lt;a name="11147acde7efd137_W01018"&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family:&amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;mso-fareast-font-family:&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;; mso-fareast-language:ES-MX"&gt;&lt;a href="http://cicweb04/infodex/bin/MTagaHTM.dll?mtagahtm&amp;amp;file=textos%5Cmex%5Creform01%5C00843%5C00843981.htm&amp;amp;palabra=_%22albano%22%22perico%22_#W01019" target="_blank"&gt;&lt;span style="color:windowtext"&gt;Albano&lt;/span&gt;&lt;/a&gt; tuvo que renunciar a ejercer la carrera para mantener a su familia. Su padre, &lt;a name="11147acde7efd137_W01019"&gt;&lt;/a&gt;&lt;a href="http://cicweb04/infodex/bin/MTagaHTM.dll?mtagahtm&amp;amp;file=textos%5Cmex%5Creform01%5C00843%5C00843981.htm&amp;amp;palabra=_%22albano%22%22perico%22_#W01020" target="_blank"&gt;&lt;span style="color:windowtext"&gt;Albano&lt;/span&gt;&lt;/a&gt; primero, se había ido a formar otra familia. El único patrimonio que dejó fue un camión para su esposa y seis hijos, cuatro de ellos hombres y dos mujeres. Como el hermano mayor, &lt;a name="11147acde7efd137_W01020"&gt;&lt;/a&gt;&lt;a href="http://cicweb04/infodex/bin/MTagaHTM.dll?mtagahtm&amp;amp;file=textos%5Cmex%5Creform01%5C00843%5C00843981.htm&amp;amp;palabra=_%22albano%22%22perico%22_#W01021" target="_blank"&gt;&lt;span style="color:windowtext"&gt;Albano&lt;/span&gt;&lt;/a&gt; tomó el camión e inició un patrimonio que les permitió adquirir sus camiones a sus hermanos Martín, Miguel y Daniel.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="mso-margin-top-alt:auto;mso-margin-bottom-alt:auto; line-height:normal"&gt;&lt;span style="font-family:&amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;mso-fareast-font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;mso-fareast-language:ES-MX"&gt;  &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="mso-margin-top-alt:auto;mso-margin-bottom-alt:auto; line-height:normal"&gt;&lt;span style="font-family:&amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;mso-fareast-font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;mso-fareast-language:ES-MX"&gt;¿Asalto, depresión, suicidio?&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="mso-margin-top-alt:auto;mso-margin-bottom-alt:auto; line-height:normal"&gt;&lt;span style="font-family:&amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;mso-fareast-font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;mso-fareast-language:ES-MX"&gt; La muerte de &lt;a name="11147acde7efd137_W01021"&gt;&lt;/a&gt;&lt;a href="http://cicweb04/infodex/bin/MTagaHTM.dll?mtagahtm&amp;amp;file=textos%5Cmex%5Creform01%5C00843%5C00843981.htm&amp;amp;palabra=_%22albano%22%22perico%22_#W01022" target="_blank"&gt;&lt;span style="color:windowtext"&gt;Albano&lt;/span&gt;&lt;/a&gt; Ramírez Santos está cubierta por una bruma de versiones que se contradicen y dejan grandes huecos. Aparentemente,&lt;a name="11147acde7efd137_W01022"&gt;&lt;/a&gt; pretendía suicidarse en la estación Indios Verdes del metro, deprimido por el robo de su camión. Sin embargo, Francisco Rodríguez Román, jefe del sector de vigilancia de Indios Verdes, asegura que &lt;a name="11147acde7efd137_W01023"&gt;&lt;/a&gt;&lt;a href="http://cicweb04/infodex/bin/MTagaHTM.dll?mtagahtm&amp;amp;file=textos%5Cmex%5Creform01%5C00843%5C00843981.htm&amp;amp;palabra=_%22albano%22%22perico%22_#W01024" target="_blank"&gt;&lt;span style="color:windowtext"&gt;Albano&lt;/span&gt;&lt;/a&gt; se acercó a él y le preguntó en dónde podría presentar una denuncia por el robo de un camión. Rodríguez le dio las señas para llegar a la delegación Cuauhtémoc. Había que transbordar en Hidalgo y bajarse en Revolución. &lt;a name="11147acde7efd137_W01024"&gt;&lt;/a&gt;Le dio las gracias y se fue. No se le veía ninguna lesión.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="mso-margin-top-alt:auto;mso-margin-bottom-alt:auto; line-height:normal"&gt;&lt;span style="font-family:&amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;mso-fareast-font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;mso-fareast-language:ES-MX"&gt;A las 06:25 de la mañana, &lt;a name="11147acde7efd137_W01025"&gt;&lt;/a&gt;&lt;a href="http://cicweb04/infodex/bin/MTagaHTM.dll?mtagahtm&amp;amp;file=textos%5Cmex%5Creform01%5C00843%5C00843981.htm&amp;amp;palabra=_%22albano%22%22perico%22_#W01026" target="_blank"&gt;&lt;span style="color:windowtext"&gt;Albano&lt;/span&gt;&lt;/a&gt; se arroja a las vías del Metro Indios Verdes, de acuerdo con la declaración del conductor, Carlos Rubio. Ya tirado en las vías, pretende embestir al tren "como quien se echa un clavado a una alberca", agrega Rubio, quien alcanza a frenar sin tocar al suicida.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="mso-margin-top-alt:auto;mso-margin-bottom-alt:auto; line-height:normal"&gt;&lt;span style="font-family:&amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;mso-fareast-font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;mso-fareast-language:ES-MX"&gt;"Sólo refería que lo dejaran en paz, que lo dejaran morir", agrega Mario García Pasos, otro conductor que acudió a sacarlo de las vías. El relato lo retoma Francisco Rodríguez Román, quien le había dado las señas para llegar a la delegación Cuauhtémoc. Asegura que cuatro o cinco policías auxiliares lo metieron al cubículo del jefe de estación, en donde Luis Enrique Villatoro, coordinador de Servicios Externos de Vigilancia del Metro, le preguntó por qué se había lanzado a las vías.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="mso-margin-top-alt:auto;mso-margin-bottom-alt:auto; line-height:normal"&gt;&lt;span style="font-family:&amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;mso-fareast-font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;mso-fareast-language:ES-MX"&gt;"Porque la vida no vale nada y así iba a salir en primera plana de los periódicos", dijo &lt;a name="11147acde7efd137_W01026"&gt;&lt;/a&gt;&lt;a href="http://cicweb04/infodex/bin/MTagaHTM.dll?mtagahtm&amp;amp;file=textos%5Cmex%5Creform01%5C00843%5C00843981.htm&amp;amp;palabra=_%22albano%22%22perico%22_#W01027" target="_blank"&gt;&lt;span style="color:windowtext"&gt;Albano&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;, según la declaración de Rodríguez Román. Y otra nueva contradicción. Afirma que &lt;a name="11147acde7efd137_W01027"&gt;&lt;/a&gt;&lt;a href="http://cicweb04/infodex/bin/MTagaHTM.dll?mtagahtm&amp;amp;file=textos%5Cmex%5Creform01%5C00843%5C00843981.htm&amp;amp;palabra=_%22albano%22%22perico%22_#W01028" target="_blank"&gt;&lt;span style="color:windowtext"&gt;Albano&lt;/span&gt;&lt;/a&gt; salió cojeando de la oficina del jefe de estación, en donde estuvo unos 15 minutos, pero que "en ningún momento" vio que lo hubieran lesionado.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="mso-margin-top-alt:auto;mso-margin-bottom-alt:auto; line-height:normal"&gt;&lt;span style="font-family:&amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;mso-fareast-font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;mso-fareast-language:ES-MX"&gt;El camión de &lt;a name="11147acde7efd137_W01028"&gt;&lt;/a&gt;&lt;a href="http://cicweb04/infodex/bin/MTagaHTM.dll?mtagahtm&amp;amp;file=textos%5Cmex%5Creform01%5C00843%5C00843981.htm&amp;amp;palabra=_%22albano%22%22perico%22_#W01029" target="_blank"&gt;&lt;span style="color:windowtext"&gt;Albano&lt;/span&gt;&lt;/a&gt; fue encontrado en la carretera México-Pachuca, a la altura de San Cristóbal Ecatepec. El cargamento de naranjas estaba intacto, lo mismo que el motor. Sólo faltaba una chamarra, una cobija, una maleta con chanclas y toalla que su esposa Rocío le preparaba a cada salida. Tampoco estaba el radio de banda civil que usaba para comunicarse con otros camioneros.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="mso-margin-top-alt:auto;mso-margin-bottom-alt:auto; line-height:normal"&gt;&lt;span style="font-family:&amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;mso-fareast-font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;mso-fareast-language:ES-MX"&gt;El camión presentaba un golpe en la salpicadura izquierda, que le arrancó un pedazo de la fibra de vidrio verde &lt;a name="11147acde7efd137_W02001"&gt;&lt;/a&gt;&lt;a href="http://cicweb04/infodex/bin/MTagaHTM.dll?mtagahtm&amp;amp;file=textos%5Cmex%5Creform01%5C00843%5C00843981.htm&amp;amp;palabra=_%22albano%22%22perico%22_#W02002" target="_blank"&gt;&lt;span style="color:windowtext"&gt;perico&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;. El extremo de la defensa estaba incrustado en la llanta. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="mso-margin-top-alt:auto;mso-margin-bottom-alt:auto; line-height:normal"&gt;&lt;span style="font-family:&amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;mso-fareast-font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;mso-fareast-language:ES-MX"&gt; &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="mso-margin-top-alt:auto;mso-margin-bottom-alt:auto; line-height:normal"&gt;&lt;span style="font-family:&amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;mso-fareast-font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;mso-fareast-language:ES-MX"&gt;Todo a la mitad&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="mso-margin-top-alt:auto;mso-margin-bottom-alt:auto; line-height:normal"&gt;&lt;span style="font-family:&amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;mso-fareast-font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;mso-fareast-language:ES-MX"&gt;"Somos de familia longeva, a &lt;a name="11147acde7efd137_W01029"&gt;&lt;/a&gt;&lt;a href="http://cicweb04/infodex/bin/MTagaHTM.dll?mtagahtm&amp;amp;file=textos%5Cmex%5Creform01%5C00843%5C00843981.htm&amp;amp;palabra=_%22albano%22%22perico%22_#W01030" target="_blank"&gt;&lt;span style="color:windowtext"&gt;Albano&lt;/span&gt;&lt;/a&gt; le quedaban 45 años de vida", dice su madre con una sonrisa. Y pone un ejemplo: la abuela de &lt;a name="11147acde7efd137_W01030"&gt;&lt;/a&gt;&lt;a href="http://cicweb04/infodex/bin/MTagaHTM.dll?mtagahtm&amp;amp;file=textos%5Cmex%5Creform01%5C00843%5C00843981.htm&amp;amp;palabra=_%22albano%22%22perico%22_#W01031" target="_blank"&gt;&lt;span style="color:windowtext"&gt;Albano&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;, Lucía Jiménez Silva, murió de 92 años, vencida por el cáncer de colon. Si la predicción de María Luisa Santos se hubiera cumplido, &lt;a name="11147acde7efd137_W01031"&gt;&lt;/a&gt;&lt;a href="http://cicweb04/infodex/bin/MTagaHTM.dll?mtagahtm&amp;amp;file=textos%5Cmex%5Creform01%5C00843%5C00843981.htm&amp;amp;palabra=_%22albano%22%22perico%22_#W01032" target="_blank"&gt;&lt;span style="color:windowtext"&gt;Albano&lt;/span&gt;&lt;/a&gt; estaba a la mitad de su vida, con 45 años, cuando lo mataron a golpes en una patrulla del Distrito Federal.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="mso-margin-top-alt:auto;mso-margin-bottom-alt:auto; line-height:normal"&gt;&lt;span style="font-family:&amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;mso-fareast-font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;mso-fareast-language:ES-MX"&gt;En Xicotepec de Juárez queda la impresión de que &lt;a name="11147acde7efd137_W01032"&gt;&lt;/a&gt;&lt;a href="http://cicweb04/infodex/bin/MTagaHTM.dll?mtagahtm&amp;amp;file=textos%5Cmex%5Creform01%5C00843%5C00843981.htm&amp;amp;palabra=_%22albano%22%22perico%22_#W01033" target="_blank"&gt;&lt;span style="color:windowtext"&gt;Albano&lt;/span&gt;&lt;/a&gt; dejó todo a la mitad. Había comprado un terreno para ampliar su casa, que se limita a una estancia, una recámara, cocina y baño. En una esquina del terreno el chasis de un camión empieza a resignarse al abandono y al óxido. El plan de &lt;a name="11147acde7efd137_W01033"&gt;&lt;/a&gt;&lt;a href="http://cicweb04/infodex/bin/MTagaHTM.dll?mtagahtm&amp;amp;file=textos%5Cmex%5Creform01%5C00843%5C00843981.htm&amp;amp;palabra=_%22albano%22%22perico%22_#W01034" target="_blank"&gt;&lt;span style="color:windowtext"&gt;Albano&lt;/span&gt;&lt;/a&gt; era comprar las piezas hasta construir un camión y poderlo vender.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="mso-margin-top-alt:auto;mso-margin-bottom-alt:auto; line-height:normal"&gt;&lt;span style="font-family:&amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;mso-fareast-font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;mso-fareast-language:ES-MX"&gt;La casa de su madre, María Luisa Santos Jiménez, también está a la mitad del camino en la cultura del esfuerzo. Su estructura interior conserva las tablas de cuando fue construida, pero hacia fuera ya tiene las paredes de block. Falta el techo, que todavía es de lámina de asbesto y deja pasar el calor tan bien que la ropa se tiende a secar dentro del comedor.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="mso-margin-top-alt:auto;mso-margin-bottom-alt:auto; line-height:normal"&gt;&lt;span style="font-family:&amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;mso-fareast-font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;mso-fareast-language:ES-MX"&gt;Su plan, dice Rocío, era vender el camión en 140 mil pesos para echarle dos cuartos más a la casa y convertir el chasis en camión. Al final, su idea era dejar de manejar y dedicarse "a los fierros", buen negocio en Xicotepec de Juárez, pueblo de camioneros. &lt;a name="11147acde7efd137_W01034"&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt; &lt;/span&gt;&lt;a href="http://cicweb04/infodex/bin/MTagaHTM.dll?mtagahtm&amp;amp;file=textos%5Cmex%5Creform01%5C00843%5C00843981.htm&amp;amp;palabra=_%22albano%22%22perico%22_#W01035" target="_blank"&gt;&lt;span style="color:windowtext"&gt;Albano&lt;/span&gt;&lt;/a&gt; también dejó a la mitad su paternidad y su condición de abuelo. Su hija Argelia tiene 20 años; &lt;a name="11147acde7efd137_W01035"&gt;&lt;/a&gt;&lt;a href="http://cicweb04/infodex/bin/MTagaHTM.dll?mtagahtm&amp;amp;file=textos%5Cmex%5Creform01%5C00843%5C00843981.htm&amp;amp;palabra=_%22albano%22%22perico%22_#W01036" target="_blank"&gt;&lt;span style="color:windowtext"&gt;Albano&lt;/span&gt;&lt;/a&gt; chico apenas 17 y Luis Martín, 12. Su nieta, Pamela, de 8 meses, es la única que sonríe, la única que no alcanza a comprender lo que ocurre.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="mso-margin-top-alt:auto;mso-margin-bottom-alt:auto; line-height:normal"&gt;&lt;span style="font-family:&amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;mso-fareast-font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;mso-fareast-language:ES-MX"&gt;En el camino vienen dos nietos. Argelia tiene cuatro meses de embarazo, los mismos que la novia de &lt;a name="11147acde7efd137_W01036"&gt;&lt;/a&gt;&lt;a href="http://cicweb04/infodex/bin/MTagaHTM.dll?mtagahtm&amp;amp;file=textos%5Cmex%5Creform01%5C00843%5C00843981.htm&amp;amp;palabra=_%22albano%22%22perico%22_#W01037" target="_blank"&gt;&lt;span style="color:windowtext"&gt;Albano&lt;/span&gt;&lt;/a&gt; chico. El primero que nazca, si es hombre, llevará de nombre &lt;a name="11147acde7efd137_W01037"&gt;&lt;/a&gt;&lt;a href="http://cicweb04/infodex/bin/MTagaHTM.dll?mtagahtm&amp;amp;file=textos%5Cmex%5Creform01%5C00843%5C00843981.htm&amp;amp;palabra=_%22albano%22%22perico%22_#W01038" target="_blank"&gt;&lt;span style="color:windowtext"&gt;Albano&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;, en honor al abuelo que se quedaron sin conocer. Si es niña, Argelia le quiere poner a su hija Alba Rocío, por sus dos padres.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="mso-margin-top-alt:auto;mso-margin-bottom-alt:auto; line-height:normal"&gt;&lt;span style="font-family:&amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;mso-fareast-font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;mso-fareast-language:ES-MX"&gt;El último viaje de &lt;a name="11147acde7efd137_W01038"&gt;&lt;/a&gt;&lt;a href="http://cicweb04/infodex/bin/MTagaHTM.dll?mtagahtm&amp;amp;file=textos%5Cmex%5Creform01%5C00843%5C00843981.htm&amp;amp;palabra=_%22albano%22%22perico%22_#W01039" target="_blank"&gt;&lt;span style="color:windowtext"&gt;Albano&lt;/span&gt;&lt;/a&gt; también se quedó a la mitad.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="mso-margin-top-alt:auto;mso-margin-bottom-alt:auto; line-height:normal"&gt;&lt;span style="font-family:&amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;mso-fareast-font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;mso-fareast-language:ES-MX"&gt;Partió desde Gutiérrez Zamora, Veracruz, con 12 toneladas de naranja que nunca pudo llevar a la Central de Abastos.  &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="mso-margin-top-alt:auto;mso-margin-bottom-alt:auto; line-height:normal"&gt;&lt;span style="font-family:&amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;mso-fareast-font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;mso-fareast-language:ES-MX"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="mso-margin-top-alt:auto;mso-margin-bottom-alt:auto; line-height:normal"&gt;&lt;span style="font-family:&amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;mso-fareast-font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;mso-fareast-language:ES-MX"&gt;La muerte&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="mso-margin-top-alt:auto;mso-margin-bottom-alt:auto; line-height:normal"&gt;&lt;span style="font-family:&amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;mso-fareast-font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;mso-fareast-language:ES-MX"&gt;Hay dos hechos que el Ministerio Público acreditó para consignar por homicidio a Carmelo Campechano Granados y José de Jesús Sánchez Lemus: &lt;a name="11147acde7efd137_W01039"&gt;&lt;/a&gt;&lt;a href="http://cicweb04/infodex/bin/MTagaHTM.dll?mtagahtm&amp;amp;file=textos%5Cmex%5Creform01%5C00843%5C00843981.htm&amp;amp;palabra=_%22albano%22%22perico%22_#W01040" target="_blank"&gt;&lt;span style="color:windowtext"&gt;Albano&lt;/span&gt;&lt;/a&gt; subió con vida a la patrulla S001029 y lo bajaron muerto o pocos minutos antes de morir a consecuencia de los golpes. Dos sucesos cuadran en todas las declaraciones. A &lt;a name="11147acde7efd137_W01040"&gt;&lt;/a&gt;&lt;a href="http://cicweb04/infodex/bin/MTagaHTM.dll?mtagahtm&amp;amp;file=textos%5Cmex%5Creform01%5C00843%5C00843981.htm&amp;amp;palabra=_%22albano%22%22perico%22_#W01041" target="_blank"&gt;&lt;span style="color:windowtext"&gt;Albano&lt;/span&gt;&lt;/a&gt; lo trasladaron a la agencia 50 del Ministerio Público, en Martín Carrera, y el trayecto duró entre 20 y 30 minutos. Ahí lo acabaron.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="mso-margin-top-alt:auto;mso-margin-bottom-alt:auto; line-height:normal"&gt;&lt;span style="font-family:&amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;mso-fareast-font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;mso-fareast-language:ES-MX"&gt;"Al encontrarse con el ahora occiso, los indiciados en el trayecto a dicha agencia investigadora agreden físicamente al sujeto pasivo del delito", afirma la Fiscalía de Homicidios en la querella contra Campechano y Sánchez Lemus.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="mso-margin-top-alt:auto;mso-margin-bottom-alt:auto; line-height:normal"&gt;&lt;span style="font-family:&amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;mso-fareast-font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;mso-fareast-language:ES-MX"&gt;El resto son contradicciones. Después de que lo sacaron de las vías, Sánchez Lemus asegura haber escuchado en la frecuencia de radio que el director jurídico del Metro, Gabriel Ramírez Luna, había ordenado trasladarlo al Ministerio Público por el delito de ataque a las vías de comunicación, pues &lt;a name="11147acde7efd137_W01041"&gt;&lt;/a&gt;&lt;a href="http://cicweb04/infodex/bin/MTagaHTM.dll?mtagahtm&amp;amp;file=textos%5Cmex%5Creform01%5C00843%5C00843981.htm&amp;amp;palabra=_%22albano%22%22perico%22_#W01042" target="_blank"&gt;&lt;span style="color:windowtext"&gt;Albano&lt;/span&gt;&lt;/a&gt; habría provocado el corte de corriente durante cuatro minutos.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="mso-margin-top-alt:auto;mso-margin-bottom-alt:auto; line-height:normal"&gt;&lt;span style="font-family:&amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;mso-fareast-font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;mso-fareast-language:ES-MX"&gt;Cuando rindió su declaración, Ramírez Luna dijo que en caso de intento de suicidio se prioriza la atención médica a las víctimas, "jamás di la indicación y menos la orden de que esta persona (&lt;a name="11147acde7efd137_W01042"&gt;&lt;/a&gt;&lt;a href="http://cicweb04/infodex/bin/MTagaHTM.dll?mtagahtm&amp;amp;file=textos%5Cmex%5Creform01%5C00843%5C00843981.htm&amp;amp;palabra=_%22albano%22%22perico%22_#W01043" target="_blank"&gt;&lt;span style="color:windowtext;text-decoration:none;text-underline: none"&gt; &lt;/span&gt;&lt;span style="color:windowtext"&gt;Albano&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;) fuera trasladada al Ministerio Público". Así pues, no existió orden de ninguna autoridad para trasladar a &lt;a name="11147acde7efd137_W01043"&gt;&lt;/a&gt;&lt;a href="http://cicweb04/infodex/bin/MTagaHTM.dll?mtagahtm&amp;amp;file=textos%5Cmex%5Creform01%5C00843%5C00843981.htm&amp;amp;palabra=_%22albano%22%22perico%22_#W01044" target="_blank"&gt;&lt;span style="color:windowtext"&gt;Albano&lt;/span&gt;&lt;/a&gt; a la agencia 50 del MP. En el trayecto a la agencia, Carmelo Campechano se sentó a su lado izquierdo. Sánchez Lemus en el derecho. Al volante iba Adrián Paz Nieto.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="mso-margin-top-alt:auto;mso-margin-bottom-alt:auto; line-height:normal"&gt;&lt;span style="font-family:&amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;mso-fareast-font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;mso-fareast-language:ES-MX"&gt;"En el traslado el hoy occiso siempre tuvo plena conciencia, tan es así que iba gritando groserías y forcejeando con los policías antes mencionados", dice Adrián Paz en su primera declaración, que cambiaría en dos ocasiones. En esa misma declaración, afirmó que al llegar a la agencia 50 ya había personal del Grupo de Fuerza de Tarea para ayudar a Campechano y Sánchez Lemus a bajar a &lt;a name="11147acde7efd137_W01044"&gt;&lt;/a&gt;&lt;a href="http://cicweb04/infodex/bin/MTagaHTM.dll?mtagahtm&amp;amp;file=textos%5Cmex%5Creform01%5C00843%5C00843981.htm&amp;amp;palabra=_%22albano%22%22perico%22_#W01045" target="_blank"&gt;&lt;span style="color:windowtext"&gt;Albano&lt;/span&gt;&lt;/a&gt; porque "estaba muy agresivo y estaba forcejeando" y tuvieron que sujetarlo para que descendiera del vehículo.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="mso-margin-top-alt:auto;mso-margin-bottom-alt:auto; line-height:normal"&gt;&lt;span style="font-family:&amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;mso-fareast-font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;mso-fareast-language:ES-MX"&gt;En su primera ampliación, que hace el mismo 18 de enero, Paz ya no afirma, sino "presume" que los policías forcejeaban con &lt;a name="11147acde7efd137_W01045"&gt;&lt;/a&gt;&lt;a href="http://cicweb04/infodex/bin/MTagaHTM.dll?mtagahtm&amp;amp;file=textos%5Cmex%5Creform01%5C00843%5C00843981.htm&amp;amp;palabra=_%22albano%22%22perico%22_#W01046" target="_blank"&gt;&lt;span style="color:windowtext"&gt;Albano&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;, pero "nunca volteó hacia atrás para ver cómo bajaban al ahora occiso". En su segunda ampliación, efectuada la noche del 19 de enero, Paz ya no vio nada de lo que pasaba en el asiento trasero porque había un acrílico, aunque sí sintió movimiento en la patrulla. A &lt;a name="11147acde7efd137_W01046"&gt;&lt;/a&gt;&lt;a href="http://cicweb04/infodex/bin/MTagaHTM.dll?mtagahtm&amp;amp;file=textos%5Cmex%5Creform01%5C00843%5C00843981.htm&amp;amp;palabra=_%22albano%22%22perico%22_#W01047" target="_blank"&gt;&lt;span style="color:windowtext"&gt;Albano&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;, dice, lo llevaban sometido en el piso y no oponía resistencia.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="mso-margin-top-alt:auto;mso-margin-bottom-alt:auto; line-height:normal"&gt;&lt;span style="font-family:&amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;mso-fareast-font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;mso-fareast-language:ES-MX"&gt;Carmelo Campechano, presunto homicida, asegura que nunca se le dio golpe alguno a &lt;a name="11147acde7efd137_W01047"&gt;&lt;/a&gt;&lt;a href="http://cicweb04/infodex/bin/MTagaHTM.dll?mtagahtm&amp;amp;file=textos%5Cmex%5Creform01%5C00843%5C00843981.htm&amp;amp;palabra=_%22albano%22%22perico%22_#W01048" target="_blank"&gt;&lt;span style="color:windowtext"&gt;Albano&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;. "Mientras lo trasladaban al MP empezó a dormitar y quedó semiinconsciente pero todavía respiraba", afirma. Según Campechano y Sánchez Lemus, &lt;a name="11147acde7efd137_W01048"&gt;&lt;/a&gt;&lt;a href="http://cicweb04/infodex/bin/MTagaHTM.dll?mtagahtm&amp;amp;file=textos%5Cmex%5Creform01%5C00843%5C00843981.htm&amp;amp;palabra=_%22albano%22%22perico%22_#W01049" target="_blank"&gt;&lt;span style="color:windowtext"&gt;Albano&lt;/span&gt;&lt;/a&gt; les habría ofrecido 10 mil pesos y su camión de naranjas a cambio de que lo dejaran libre.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="mso-margin-top-alt:auto;mso-margin-bottom-alt:auto; line-height:normal"&gt;&lt;span style="font-family:&amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;mso-fareast-font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;mso-fareast-language:ES-MX"&gt;"El hoy occiso le manifestó al policía Campechano: 'te doy 10 varos o 20, es más, tengo un camión con naranjas, pero déjame chispar', manifestándole el dicente que se tranquilizara ya que si no hizo nada lo manifestara en la agencia", declara Sánchez Lemus. Sánchez Lemus afirma que "en ningún momento lo golpearon o lo trataron mal, toda vez que nunca lo hacen, aunado a que había muchos medios de comunicación en el paradero".&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="mso-margin-top-alt:auto;mso-margin-bottom-alt:auto; line-height:normal"&gt;&lt;span style="font-family:&amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;mso-fareast-font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;mso-fareast-language:ES-MX"&gt;"Respiraba muy rápido y empezó a dormitar", recuerda.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="mso-margin-top-alt:auto;mso-margin-bottom-alt:auto; line-height:normal"&gt;&lt;span style="font-family:&amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;mso-fareast-font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;mso-fareast-language:ES-MX"&gt;Los policías Vicente Martínez, Amílcar Pérez y Miguel Ángel Arenas le ayudaron a bajar al detenido, "mismos que lo venían cargando ya que estaba mal físicamente y no podía caminar". Eran alrededor de las 08:00 de la mañana. La ambulancia 14 de la Cruz Roja llegó a las 08:20. El paramédico Manuel Manríquez les dijo que ya estaba muerto. &lt;a name="11147acde7efd137_W01049"&gt;&lt;/a&gt;&lt;a href="http://cicweb04/infodex/bin/MTagaHTM.dll?mtagahtm&amp;amp;file=textos%5Cmex%5Creform01%5C00843%5C00843981.htm&amp;amp;palabra=_%22albano%22%22perico%22_#W01050" target="_blank"&gt;&lt;span style="color:windowtext"&gt;Albano&lt;/span&gt;&lt;/a&gt; quedó tendido en la banqueta, afuera de la agencia 50 del Ministerio Público, a la que nunca entró.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="mso-margin-top-alt:auto;mso-margin-bottom-alt:auto; line-height:normal"&gt;&lt;span style="font-family:&amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;mso-fareast-font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;mso-fareast-language:ES-MX"&gt;La querella contra Campechano y Sánchez Lemus señala la ventaja de los dos policías al actuar conjuntamente contra el camionero, "quien al momento de los hechos se encontraba solo, sin que tampoco actuaron en legítima defensa ni corrieron riesgo alguno de ser muertos o heridos por el sujeto pasivo ocasionándole las lesiones que con posterioridad le ocasionan la muerte", dice.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="mso-margin-top-alt:auto;mso-margin-bottom-alt:auto; line-height:normal"&gt;&lt;span style="font-family:&amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;mso-fareast-font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;mso-fareast-language:ES-MX"&gt;El dictamen del Servicio Médico Forense establece que &lt;a name="11147acde7efd137_W01050"&gt;&lt;/a&gt;&lt;a href="http://cicweb04/infodex/bin/MTagaHTM.dll?mtagahtm&amp;amp;file=textos%5Cmex%5Creform01%5C00843%5C00843981.htm&amp;amp;palabra=_%22albano%22%22perico%22_#W01051" target="_blank"&gt;&lt;span style="color:windowtext"&gt;Albano&lt;/span&gt;&lt;/a&gt; murió por el traumatismo en el cráneo y el tórax. Cuando menos una de las tres costillas fracturadas le perforó la pleura. Los golpes pudieron haber provenido de manos, pies, piso o pared.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="mso-margin-top-alt:auto;mso-margin-bottom-alt:auto; line-height:normal"&gt;&lt;span style="font-family:&amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;mso-fareast-font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;mso-fareast-language:ES-MX"&gt;  &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="mso-margin-top-alt:auto;mso-margin-bottom-alt:auto; line-height:normal"&gt;&lt;span style="font-family:&amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;mso-fareast-font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;mso-fareast-language:ES-MX"&gt;El principio del calvario&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="mso-margin-top-alt:auto;mso-margin-bottom-alt:auto; line-height:normal"&gt;&lt;span style="font-family:&amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;mso-fareast-font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;mso-fareast-language:ES-MX"&gt;En la averiguación previa, de 473 hojas, llama la atención una de las pocas declaraciones que realiza un funcionario público ajeno a las tareas de seguridad.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="mso-margin-top-alt:auto;mso-margin-bottom-alt:auto; line-height:normal"&gt;&lt;span style="font-family:&amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;mso-fareast-font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;mso-fareast-language:ES-MX"&gt;Enrique Sánchez Chávez, jefe de estación en Indios Verdes, asegura que el calvario de &lt;a name="11147acde7efd137_W01051"&gt;&lt;/a&gt;&lt;a href="http://cicweb04/infodex/bin/MTagaHTM.dll?mtagahtm&amp;amp;file=textos%5Cmex%5Creform01%5C00843%5C00843981.htm&amp;amp;palabra=_%22albano%22%22perico%22_#W01052" target="_blank"&gt;&lt;span style="color:windowtext"&gt;Albano&lt;/span&gt;&lt;/a&gt; Ramírez Santos se inició desde las instalaciones mismas del Metro, en donde fue golpeado por policías auxiliares. A las 06:25 horas, Enrique Sánchez vio cómo dos civiles y seis elementos de la Policía Auxiliar salieron de la estación Indios Verdes por la puerta de acceso para personas con discapacidad. Llevaban jalando de los pies a &lt;a name="11147acde7efd137_W01052"&gt;&lt;/a&gt;&lt;a href="http://cicweb04/infodex/bin/MTagaHTM.dll?mtagahtm&amp;amp;file=textos%5Cmex%5Creform01%5C00843%5C00843981.htm&amp;amp;palabra=_%22albano%22%22perico%22_#W01053" target="_blank"&gt;&lt;span style="color:windowtext"&gt;Albano&lt;/span&gt;&lt;/a&gt; Ramírez Santos, a quien arrastraban boca arriba.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="mso-margin-top-alt:auto;mso-margin-bottom-alt:auto; line-height:normal"&gt;&lt;span style="font-family:&amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;mso-fareast-font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;mso-fareast-language:ES-MX"&gt;El grupo arrastró a &lt;a name="11147acde7efd137_W01053"&gt;&lt;/a&gt;&lt;a href="http://cicweb04/infodex/bin/MTagaHTM.dll?mtagahtm&amp;amp;file=textos%5Cmex%5Creform01%5C00843%5C00843981.htm&amp;amp;palabra=_%22albano%22%22perico%22_#W01054" target="_blank"&gt;&lt;span style="color:windowtext"&gt;Albano&lt;/span&gt;&lt;/a&gt; hasta el local número 6 de primeros auxilios, un anexo ubicado junto al cubículo del jefe de estación, de cuatro por tres metros. Ahí, el grupo creció a unos 10 elementos policiacos. Tres policías se pararon frente a la puerta para hacer un muro y evitar la entrada. &lt;a name="11147acde7efd137_W01054"&gt;&lt;/a&gt;&lt;a href="http://cicweb04/infodex/bin/MTagaHTM.dll?mtagahtm&amp;amp;file=textos%5Cmex%5Creform01%5C00843%5C00843981.htm&amp;amp;palabra=_%22albano%22%22perico%22_#W01055" target="_blank"&gt;&lt;span style="color:windowtext"&gt;Albano&lt;/span&gt;&lt;/a&gt; quedó tirado entre la plancha de auscultación y la pared, cubriéndose la cara con las manos.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="mso-margin-top-alt:auto;mso-margin-bottom-alt:auto; line-height:normal"&gt;&lt;span style="font-family:&amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;mso-fareast-font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;mso-fareast-language:ES-MX"&gt;"Tanto las personas vestidas de civil como aproximadamente cuatro de los policías le estaban propinando patadas a la altura del estómago y las costillas. El declarante, al ver esta agresión a empujones y codazos logró pasar hacia el interior del anexo gritándoles: 'no sean pendejos, no lo golpeen', momento en que dejaron de patearlo. Dicha agresión duró aproximadamente un minuto, quizá menos".&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="mso-margin-top-alt:auto;mso-margin-bottom-alt:auto; line-height:normal"&gt;&lt;span style="font-family:&amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;mso-fareast-font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;mso-fareast-language:ES-MX"&gt;Ahí, según Enrique Sánchez, &lt;a name="11147acde7efd137_W01055"&gt;&lt;/a&gt;&lt;a href="http://cicweb04/infodex/bin/MTagaHTM.dll?mtagahtm&amp;amp;file=textos%5Cmex%5Creform01%5C00843%5C00843981.htm&amp;amp;palabra=_%22albano%22%22perico%22_#W01056" target="_blank"&gt;&lt;span style="color:windowtext"&gt;Albano&lt;/span&gt;&lt;/a&gt; pidió: "déjenme morir, soy transportista, me robaron mis naranjas y mi camioneta". El funcionario les dijo a los policías que pediría una ambulancia.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="mso-margin-top-alt:auto;mso-margin-bottom-alt:auto; line-height:normal"&gt;&lt;span style="font-family:&amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;mso-fareast-font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;mso-fareast-language:ES-MX"&gt;"Como jefes de estación valen madres, aquí la autoridad somos nosotros", le respondió uno de los policías auxiliares para disuadirlo. Los policías se llevaron a &lt;a name="11147acde7efd137_W01056"&gt;&lt;/a&gt;&lt;a href="http://cicweb04/infodex/bin/MTagaHTM.dll?mtagahtm&amp;amp;file=textos%5Cmex%5Creform01%5C00843%5C00843981.htm&amp;amp;palabra=_%22albano%22%22perico%22_#W01057" target="_blank"&gt;&lt;span style="color:windowtext"&gt;Albano&lt;/span&gt;&lt;/a&gt; hacia la salida de la estación, en donde se instrumentaba el operativo Doble Muro.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="mso-margin-top-alt:auto;mso-margin-bottom-alt:auto; line-height:normal"&gt;&lt;span style="font-family:&amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;mso-fareast-font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;mso-fareast-language:ES-MX"&gt;Sánchez llamó por teléfono a su coordinación operativa, en donde le tomó el reporte Leticia Garrido. En su declaración ministerial, en donde narra la golpiza, Sánchez rechaza que Francisco Rodríguez Román hubiera estado presente en el anexo donde se pateó a &lt;a name="11147acde7efd137_W01057"&gt;&lt;/a&gt;&lt;a href="http://cicweb04/infodex/bin/MTagaHTM.dll?mtagahtm&amp;amp;file=textos%5Cmex%5Creform01%5C00843%5C00843981.htm&amp;amp;palabra=_%22albano%22%22perico%22_#W01058" target="_blank"&gt;&lt;span style="color:windowtext"&gt;Albano&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;. Rodríguez Román, por su parte, había declarado que había estado en la oficina del jefe de estación, y que no había visto ninguna agresión de los policías al camionero.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="mso-margin-top-alt:auto;mso-margin-bottom-alt:auto; line-height:normal"&gt;&lt;span style="font-family:&amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;mso-fareast-font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;mso-fareast-language:ES-MX"&gt;"Después de que se suscitaron los hechos y se retiraron los policías sí vio al señor Francisco (Rodríguez Román) ya que intercambiaron información para realizar sus reportes", declara.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="mso-margin-top-alt:auto;mso-margin-bottom-alt:auto; line-height:normal"&gt;&lt;span style="font-family:&amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;mso-fareast-font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;mso-fareast-language:ES-MX"&gt;¿Quién miente?, ¿por qué?&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="mso-margin-top-alt:auto;mso-margin-bottom-alt:auto; line-height:normal"&gt;&lt;span style="font-family:&amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;mso-fareast-font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;mso-fareast-language:ES-MX"&gt;  &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="mso-margin-top-alt:auto;mso-margin-bottom-alt:auto; line-height:normal"&gt;&lt;span style="font-family:&amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;mso-fareast-font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;mso-fareast-language:ES-MX"&gt;Mi hermano no se suicidó&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="mso-margin-top-alt:auto;mso-margin-bottom-alt:auto; line-height:normal"&gt;&lt;span style="font-family:&amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;mso-fareast-font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;mso-fareast-language:ES-MX"&gt;El viaje de Xicotepec de Juárez a la Ciudad de México ha demorado cuatro horas. Rocío Martínez se queda de pie, pensativa, frente al "&lt;a name="11147acde7efd137_W02002"&gt;&lt;/a&gt;&lt;a href="http://cicweb04/infodex/bin/MTagaHTM.dll?mtagahtm&amp;amp;file=textos%5Cmex%5Creform01%5C00843%5C00843981.htm&amp;amp;palabra=_%22albano%22%22perico%22_#W02003" target="_blank"&gt;&lt;span style="color:windowtext"&gt;perico&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;", el camión verde que supuestamente le quisieron robar a su esposo.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="mso-margin-top-alt:auto;mso-margin-bottom-alt:auto; line-height:normal"&gt;&lt;span style="font-family:&amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;mso-fareast-font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;mso-fareast-language:ES-MX"&gt;Es el lunes 29 de enero. Con Martín y Miguel Ramírez Santos, hermanos del difunto, acude a las oficinas de la Procuraduría General de Justicia a recuperar el camión DINA modelo 1982.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="mso-margin-top-alt:auto;mso-margin-bottom-alt:auto; line-height:normal"&gt;&lt;span style="font-family:&amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;mso-fareast-font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;mso-fareast-language:ES-MX"&gt;Martín, Miguel y Daniel son camioneros, como lo fue su hermano &lt;a name="11147acde7efd137_W01058"&gt;&lt;/a&gt;&lt;a href="http://cicweb04/infodex/bin/MTagaHTM.dll?mtagahtm&amp;amp;file=textos%5Cmex%5Creform01%5C00843%5C00843981.htm&amp;amp;palabra=_%22albano%22%22perico%22_#W01059" target="_blank"&gt;&lt;span style="color:windowtext"&gt;Albano&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;. También su cuñado Macario.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="mso-margin-top-alt:auto;mso-margin-bottom-alt:auto; line-height:normal"&gt;&lt;span style="font-family:&amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;mso-fareast-font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;mso-fareast-language:ES-MX"&gt;Martín trata de arrancar el camión pero está muerto.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="mso-margin-top-alt:auto;mso-margin-bottom-alt:auto; line-height:normal"&gt;&lt;span style="font-family:&amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;mso-fareast-font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;mso-fareast-language:ES-MX"&gt;Se descargó la batería. Ahora tendrá que conseguir una grúa hasta la zona de las pirámides, en Teotihuacan, para que ahí la pueda recargar.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="mso-margin-top-alt:auto;mso-margin-bottom-alt:auto; line-height:normal"&gt;&lt;span style="font-family:&amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;mso-fareast-font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;mso-fareast-language:ES-MX"&gt;La familia cierra filas. Quieren dar la pelea. Tienen tres objetivos: que se castigue a los responsables para que se dé una lección. La constitución de un fideicomiso para la viuda y el hijo menor, de 12 años, y una indemnización.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="mso-margin-top-alt:auto;mso-margin-bottom-alt:auto; line-height:normal"&gt;&lt;span style="font-family:&amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;mso-fareast-font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;mso-fareast-language:ES-MX"&gt;Armando Ramírez, su abogado, espera que una indemnización de la Secretaría de Seguridad Pública pueda sentar un precedente en un país en donde no hay legislación acerca de reparación del daño a las víctimas.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="mso-margin-top-alt:auto;mso-margin-bottom-alt:auto; line-height:normal"&gt;&lt;span style="font-family:&amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;mso-fareast-font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;mso-fareast-language:ES-MX"&gt;Y lo más importante, dice su tía Victoria Santos Jiménez: que se limpie el nombre de &lt;a name="11147acde7efd137_W01059"&gt;&lt;/a&gt;&lt;a href="http://cicweb04/infodex/bin/MTagaHTM.dll?mtagahtm&amp;amp;file=textos%5Cmex%5Creform01%5C00843%5C00843981.htm&amp;amp;palabra=_%22albano%22%22perico%22_#W01060" target="_blank"&gt;&lt;span style="color:windowtext"&gt;Albano&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;, que &lt;a name="11147acde7efd137_W01060"&gt;&lt;/a&gt;&lt;a href="http://cicweb04/infodex/bin/MTagaHTM.dll?mtagahtm&amp;amp;file=textos%5Cmex%5Creform01%5C00843%5C00843981.htm&amp;amp;palabra=_%22albano%22%22perico%22_#W01061" target="_blank"&gt;&lt;span style="color:windowtext"&gt;Albano&lt;/span&gt;&lt;/a&gt; jamás habría intentado suicidarse.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="mso-margin-top-alt:auto;mso-margin-bottom-alt:auto; line-height:normal"&gt;&lt;span style="font-family:&amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;mso-fareast-font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;mso-fareast-language:ES-MX"&gt;El perfil que dibujan los Ramírez Santos de &lt;a name="11147acde7efd137_W01061"&gt;&lt;/a&gt;&lt;a href="http://cicweb04/infodex/bin/MTagaHTM.dll?mtagahtm&amp;amp;file=textos%5Cmex%5Creform01%5C00843%5C00843981.htm&amp;amp;palabra=_%22albano%22%22perico%22_#W01062" target="_blank"&gt;&lt;span style="color:windowtext"&gt;Albano&lt;/span&gt;&lt;/a&gt; es el más lejano al de un suicida. Un padre y marido ejemplar, que gustaba de jugar básquetbol en el pueblo. Solidario, cariñoso, responsable, con amor por la vida y muchos proyectos.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="mso-margin-top-alt:auto;mso-margin-bottom-alt:auto; line-height:normal"&gt;&lt;span style="font-family:&amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;mso-fareast-font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;mso-fareast-language:ES-MX"&gt;En Xicotepec de Juárez, su pueblo, la familia empieza a especular, "¿habría reconocido a alguien?, ¿descubrió que la policía estaba involucrada en el robo?" En su escenario no está la posibilidad de que se hubiera lanzado a las vías.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="mso-margin-top-alt:auto;mso-margin-bottom-alt:auto; line-height:normal"&gt;&lt;span style="font-family:&amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;mso-fareast-font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;mso-fareast-language:ES-MX"&gt;"Yo soy su voz ahora que no puede hablar", dice su hermano Martín, que se ha encargado de contratar a los abogados, hablar con los medios y presionar a las autoridades.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="mso-margin-top-alt:auto;mso-margin-bottom-alt:auto; line-height:normal"&gt;&lt;span style="font-family:&amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;mso-fareast-font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;mso-fareast-language:ES-MX"&gt;El día del homicidio, decidieron trasladarse a la Ciudad de México cuando el dueño de las naranjas les avisó que su cargamento no había llegado. En el camino les avisaron por celular que &lt;a name="11147acde7efd137_W01062"&gt;&lt;/a&gt;&lt;a href="http://cicweb04/infodex/bin/MTagaHTM.dll?mtagahtm&amp;amp;file=textos%5Cmex%5Creform01%5C00843%5C00843981.htm&amp;amp;palabra=_%22albano%22%22perico%22_#W01063" target="_blank"&gt;&lt;span style="color:windowtext"&gt;Albano&lt;/span&gt;&lt;/a&gt; había fallecido.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="mso-margin-top-alt:auto;mso-margin-bottom-alt:auto; line-height:normal"&gt;&lt;span style="font-family:&amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;mso-fareast-font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;mso-fareast-language:ES-MX"&gt;Miguel reconoció el cuerpo en la Ciudad de México.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="mso-margin-top-alt:auto;mso-margin-bottom-alt:auto; line-height:normal"&gt;&lt;a name="11147acde7efd137_W01063"&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family:&amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;mso-fareast-font-family:&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;; mso-fareast-language:ES-MX"&gt;&lt;a href="http://cicweb04/infodex/bin/MTagaHTM.dll?mtagahtm&amp;amp;file=textos%5Cmex%5Creform01%5C00843%5C00843981.htm&amp;amp;palabra=_%22albano%22%22perico%22_#W01064" target="_blank"&gt;&lt;span style="color:windowtext"&gt;Albano&lt;/span&gt;&lt;/a&gt; chico le pidió a su madre el camión "&lt;a name="11147acde7efd137_W02003"&gt;&lt;/a&gt;&lt;a href="http://cicweb04/infodex/bin/MTagaHTM.dll?mtagahtm&amp;amp;file=textos%5Cmex%5Creform01%5C00843%5C00843981.htm&amp;amp;palabra=_%22albano%22%22perico%22_#W02001" target="_blank"&gt;&lt;span style="color:windowtext;text-decoration:none;text-underline: none"&gt; &lt;/span&gt;&lt;span style="color:windowtext"&gt;perico&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;" para trabajar, mantener a su hijo y ayudarla a ella misma.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="mso-margin-top-alt:auto;mso-margin-bottom-alt:auto; line-height:normal"&gt;&lt;span style="font-family:&amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;mso-fareast-font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;mso-fareast-language:ES-MX"&gt;A repetir, de alguna manera, la historia de &lt;a name="11147acde7efd137_W01064"&gt;&lt;/a&gt;&lt;a href="http://cicweb04/infodex/bin/MTagaHTM.dll?mtagahtm&amp;amp;file=textos%5Cmex%5Creform01%5C00843%5C00843981.htm&amp;amp;palabra=_%22albano%22%22perico%22_#W01065" target="_blank"&gt;&lt;span style="color:windowtext"&gt;Albano&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;, que no ejerció la carrera para tomar el volante cuando &lt;a name="11147acde7efd137_W01065"&gt;&lt;/a&gt;&lt;a href="http://cicweb04/infodex/bin/MTagaHTM.dll?mtagahtm&amp;amp;file=textos%5Cmex%5Creform01%5C00843%5C00843981.htm&amp;amp;palabra=_%22albano%22%22perico%22_#W01001" target="_blank"&gt;&lt;span style="color:windowtext"&gt;Albano&lt;/span&gt;&lt;/a&gt; abuelo dejó a su familia.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="mso-margin-top-alt:auto;mso-margin-bottom-alt:auto; line-height:normal"&gt;&lt;span style="font-family:&amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;mso-fareast-font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;mso-fareast-language:ES-MX"&gt;Rocío se niega.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="mso-margin-top-alt:auto;mso-margin-bottom-alt:auto; line-height:normal"&gt;&lt;span style="font-family:&amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;mso-fareast-font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;mso-fareast-language:ES-MX"&gt;"Lo vamos a vender. No quiero que mis hijos hagan lo mismo. Me da mucho dolor este camión".&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6520576419233503546-2848539755931503297?l=loshijosdelaira.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://loshijosdelaira.blogspot.com/feeds/2848539755931503297/comments/d
